Carta abierta a Francisco Álvarez-Cascos

Por Luis Arias

«Cuando alguna vez me han preguntado qué es lo que soy en política, en filosofía, en tantas otras cosas, he contestado: orejano. Orejanas son las reses que no llevan marca ni señal alguna, porque no pertenecen a ninguna ganadería, y es que me molesta que me traten como a un insecto y me claven a una caja por el coselete, poniéndome debajo un rotulito». (Miguel de Unamuno)

En Asturias, cuando se habla de usted, los términos medios no tienen cabida. O bien su persona es objeto de unas alabanzas hiperbólicas, o bien resulta víctima de mezquindades vomitivas. En Asturias y sobre Asturias, lo que mayor expectación política provocó en los últimos meses es su posible regreso a la política encabezando la candidatura de su partido al Gobierno de esta tierra. Lo cierto es que en los periódicos nacionales apenas se habló de quién será el próximo candidato del PSOE en las próximas elecciones autonómicas. La perogrullada que de esto se deriva es que, políticamente hablando, somos noticia en el resto de España a resultas de los rumores que hay sobre su posible vuelta a la política en la tierra que lo vio nacer.

En el supuesto de que el candidato del PP fuese usted, estaría muy bien tener información, ya desde este momento, de cuál es su proyecto político para Asturias, empezando por lo más inmediato, que, para abrir boca, podría ser qué piensa hacer usted con todas las «obronas» que el arecismo dejará pendientes, así como con los chiringuitos con los que se encontrará el futuro presidente, ello por no hablar de los grandes equipamientos en emporios que, según dicen, son «culturales». También sería interesante tener noticia de cuál es su punto de vista sobre las políticas que se vinieron llevando a cabo en el occidente de Asturias, convirtiéndolo en una especie de gigantesco parque eólico, de montañas heridas por canteras que se abren sin cesar, sin olvidarnos, ¡ay!, de la amenaza de que en Salave, tras un rechazo popular contundente, se vaya a abrir la explotación aurífera que tantas pasiones viene levantando en los últimos años.

Y, por otro lado, creo que, en el caso de que decidiera usted no presentarse, sería conveniente que lo hiciese saber pronto, para que su partido eligiese al candidato correspondiente que empezase ya a entrar en el debate político explicando su proyecto para Asturias. Porque habrá que partir de la base de que, con independencia de lo que usted decida, no está en su ánimo perjudicar ni a su partido ni, mucho menos, a Asturias retrasando un debate y una información que no deben sufrir aplazamientos en pro de la clarificación de lo que será la Asturias de los próximos años.

Se puede argüir que no le corresponde a usted en exclusiva esa decisión, toda vez que son los órganos de su partido los que deben pronunciarse. Sin duda. Ahora bien, estoy convencido de que si usted se manifestase al respecto, su formación política no podría demorar la decisión, y, con ello, el panorama se despejaría mucho antes.

Le decía al principio de este artículo que usted, desde hace muchos años, o bien recibe adulaciones exageradas, o bien recaen sobre usted mezquindades injustificables. Y no puedo no confesarle que ambas cosas me desagradan enormemente.

Mire, como docente que soy, hay algo que nunca entenderé de los políticos, y es su ceguera ante los edecanes y pelotilleros. Digo ceguera porque, si se percataran de ello, por elementales razones de decoro, pondrían a esas gentes en su sitio.

Que usted haya sido un buen ministro para Asturias es innegable; no lo es menos que la comparación que se viene haciendo entre Jovellanos y su persona resulta, cuando menos, desproporcionada. A este respecto, déjeme decirle algo: una figura histórica por la que siento gran admiración, Azaña, al que, por cierto, el señor Aznar reivindicó en su momento, aunque tardó muy poco en olvidarse de él, abominaba de los adulones de tal forma que producía desconcierto en ellos la indiferencia que mostraba ante los halagos. Pero en esto, como en otras muchas cosas, don Manuel fue una excepción. Frente a ello, que otros le hayan negado a usted lo mucho que hizo por Asturias, poniendo infraestructuras en marcha que los gobiernos socialistas de España ni siquiera contemplaron durante los casi catorce años de felipismo, no sólo es una mezquindad, sino que también resulta ruin y miserable hasta la náusea.

Mire, señor Cascos, estoy deseoso de que haya debate político en Asturias, de que alguien se manifieste ante la suerte que correrá el AVE en Asturias, de que alguien explique con claridad qué piensa hacer con los chiringuitos que hay en la Laboral, de que alguien exponga su criterio acerca de las apuestas energéticas de Areces, de que (se lo digo como occidental) alguien tenga a bien concretar qué planes tiene para todo el occidente de Asturias, más allá de declaraciones retóricas. Estoy totalmente convencido de que usted tiene ideas muy claras sobre todo eso. Si va a ser el candidato, convendría que se pronunciase al respecto, y, si no va a serlo, el mero hecho de plantear sus ideas sobre todos esos asuntos contribuiría al debate político y, supongo, el candidato o candidata de su partido meditaría seriamente sobre ello.

Estoy seguro de que tan pronto se abra ese debate en Asturias, se ventilaría el ambiente asfixiante y asmático de fin de ciclo político que estamos soportando.

¿No cree?

20 Respuestas a “Carta abierta a Francisco Álvarez-Cascos”

  1. Merche Says:

    Es de alabar la objetividad de este artículo, sensato y ponderado, que ni alaba ni ataca, sino que se limita, que no es poco, a dejar las cosas en su sitio ante un enredo que no parece tener mucho sentido.

  2. Atónito y sobrio Says:

    Si de verdad Cascos quiere presentarse, ¿por qué no empieza dando la batalla en su propio partido y, como dice usted, manifestando sus criterios sobre todo lo que se está discutiendo ahora en Asturias?

  3. Socialista chamuscao Says:

    Lo cierto es que no somos pocos los que, sin que podamos votar jamás al PP, nos alegraríamos de una severa derrota del PSOE, para que la milirancia abra los ojos y este partido se limpie de una vez.

  4. Tomás Vega Says:

    No sé lo que pensará hacer el Sr. Cascos con los eólicos, los chiringuitos de la Laboral, etc., etc., pero si tiene las ideas tan claras como con el mundo de la pesca apaga y vámonos.
    En su artículo “Páparos y autistas”,-El Comercio 24-11-09-, dice entre otras cosas: “No quieren oír (la Administración) la voz de la sabiduría popular, que les repite una y otra vez que los problemas del río aparecen cuando las riberas están desiertas de pescadores y llenas de bañistas”.
    Tal vez desconoce el Sr. Cascos la Ley de Aguas y concretamente el artículo que habla de sus usos. Y el baño es uno de ellos, tan legal como la pesca. Llevo más de cincuenta años bañándome en los ríos asturianos y jamás vi a un bañista matar un salmón. (Otra cosa son los furtivos) En cambio los pescadores los matan a cientos, y antes a miles. Entre ellos, legalmente, eso sí, el Sr. Cascos
    Y sigue:
    “No quieren ver a las garzas y a los cormoranes invadiendo los ríos porque en la costa ya no encuentran su alimento tradicional, ahora sustituido por anguilas, truchas y esguines”.
    La garza lleva toda la vida en los ríos, tiene tantos “derechos” como el salmón, y forma parte del ecosistema fluvial. El Sr. Cascos, por otro lado, confunde el cormorán marino con el continental, que son dos especies distintas, o sea que lo tiene claro.
    Y más abajo:”
    .” No quieren defender las riberas de las agresiones de presas y de obras públicas sin control medioambiental”.
    ¿Y quien si no el Sr. Cascos llenó los ríos asturianos de escolleras y paseos fluviales? ¿Quién hizo el paseo fluvial de Panes sobre la hermosa escollera franquista? ¿No era el Sr. Cascos Ministro de Fomento? …amos, anda. En lugar de consolidarla podría haberla reformado y ahora tendría un poco de autoridad para hablar.
    “…ni tampoco quieren saber nada de vertidos tóxicos de carácter industrial, ganadero o urbano, aunque la ley sea muy clara con sus obligaciones en esta materia. “
    Sí, se ve muy bien lo que él hizo cuando fue Ministro con las concesiones hidroeléctricas, cuantas presas cerró, cuantos expedientes abrió por incumplimientos de caudales ambientales, cuántos por vertidos tóxicos…
    Sr. Arias, si el Sr. Cascos quiere volver a la política que vuelva, pero creo que en materia de pesca fluvial lo único que hará será jorobarlo todavía más.
    Un saludo.

  5. Bárbara Says:

    Yo creo que, con la perspectiva del batacazo que el PSOE puede llevarse, Cascos puede servir de revulsivo para un partido que en Asturias es casi un régimen.

  6. Teófilo Says:

    La doble jugada, Bárbara, sería que el PSOE, con uina derrota severa, tendría que renovarse, y que el PP de Asturias dejaría de seguir jugando a perder, con la comodidad que dan las dietas oficiales sin ninguna responsabilidad política.

  7. Clara Says:

    Lo que aquí sobra es tanta indeterminación y tanto misterio que no hace más que atenazar, como señalas, el debate político en Asturias.
    Cascos debería definirse cuanto antes.

  8. Selene3000 Says:

    Los políticos del PP son igual que los políticos del PSOE: El mismo gobierno con la misma ideolgía del dinero, el capital, el mercado, la venta, el consumo, la competición, la mentira y la trampa.
    En corrupción y fraude ambos son únicos: dos almas gemelas inseparables.
    ¡Qué hastío de gente!
    Lástima que no haya candidatos más inteligentes, lúcidos y cabales para poder votarlos

  9. Ulises Says:

    Lo que aquí está pasando en una guerra entre Cascos y Génova. El político asturiano está encantado con “la marea creciente” que clama para que venga a Asturias, mientras que doña Dolores y don Mariano hacen oídos sordos.
    No nos engañemos: el PP asturiano no tiene candidato, no le puede decir que no a Cascos, mientras no presente una alternativa que no habrá.
    Y, con todos estos asuntos en litigio, el espectáculo no es apasionante que se diga.
    La guerra está dentro del PP.

  10. Aquiles Says:

    Un Gabino de Lorenzo decrépito que fracasó en las eleciones de 2008, un Ovidio Sánchez instalado en la derrota, viviendo cómodamente como jefe de la oposición, una señora Pardo incapaz de desbancar a los socialistas en Gijón.
    ¿Qué futuro le queda al PP de Asturias sin Cascos?

  11. Ferdinando Says:

    Puede que Aquiles tenga razón, que el PP no tenga otro horizonte inmediato, si quiere ganar en Asturias, que Cascos.Pero no me negará que algo grave le tiene que pasar a este partido para no haber sido capaz de recomponerse en once años.
    Y eso tendrían que pensarlo en serio los líderes del partido conservador.

  12. Nobleza obliga Says:

    Aún a riesgo de merecer que el estimado ribereño me marque con la divisa de la mezquindad voy a manifestar mi agradecimiento:
    Los asturianos tenemos una -casi- eterna deuda de gratitud con el sr. Cascos: su decisiva contribución a la excisión del PP cuando este partido gobernaba en el Principado y su encomiable labor en pro de la división del partido local de su ciudad de adopción.
    Asturias es la resultante de la interacción de muchas fuerzas, sería injusto no reconocerle a don Francisco el mérito que atesora.
    Un cordial saludo.

  13. Trasgu-Pravia Says:

    En mi modesta opinion, y tal como tiene el patio regional el PP, veo muy dificil, por no decir imposible,qu el Señor Cascos sea el futuro candidato a la presidencia del Principado.Cascos, no debemos olvidarlo, propicio una fuertisima ruptura en el seno de su partido en Asturias, que culmino con la perdida del gobierno de esta region. Aunque desde algunos sectores del pertido se clame ahora por la vuelta de Cascos; lo cierto es que todavia existen muchas heridas sin cerrar de aquella crisis. NO es facil, y él lo tiene que saber, desprenderse de una serie de personas que llevan muchos años viviendo como parasitos de la politica en su partido. Como tampoco sera facil el formar un nuevo equipo de gente joven, con ganas de trabajar y de hacer cosas por Asturias. Y no sera facil, porque la realidad es que no existe esa gente, puesto que los jurasicos de toda la vida se encargaron de cerrar el paso a toda renovacion que pusiese en peligro su puesto.
    Por lo tanto, el silencio de Cascos es mas que comprensible, si a todo esto le añadimos el hecho de que su triunfo electoral, caso de presentarse, no esta garantizado al cien por cien.Un fracaso electoral en su tierra, y con sus años, no seria un buen final para su carrera politica.Por todo ello Cascos duda, y no le sobran razones.

  14. María de la A Says:

    Por una vez, siendo los precedentes casi inencontrables, el señor Lastra tiene razón. Que Cherines haya firmado en favor de Cascos desde su chiringuito es un espectáculo poco edificante. Yo creo que Cascos no sólo no necesita de actuaciones así, sino que además le perjuduca tener esa fiel infantería como apoyo cuando lo que hace falta es que sea él quien dé el paso y diga, como se dice en este artículo, qué proyecto tiene para gobernar Asturias en los próximos cuatro años.

  15. Ananda Says:

    Siempre pasa lo mismo: a veces el apoyo de determinadas personas es lo peor que puede sucedernos. Véase lo que acaba de hacer Cherines, perdiendo los papeles, si alguna vez los tuvo en orden.

  16. Carmen Says:

    Sea como sea, lo único que anima el cotarro político ahora mismo es especular con el regreso de Cascos a la política, retornando a su vieja aspiración de presidir el Gobierno de Asturias como hizo en el 83.
    Caso de que sólo se quede en intentona, si bien es cierto que muchos, también en su partido, respirarán tranquilos, esto volverá a ser aburrido.
    ¡Glup!

  17. Miguel Angel Says:

    Y si al final no viene Cascos, ¿cómo se quedarán sus fieles entusiastas? Bueno es que lo que mucha gente espera de Cascos en el sentido de que mande a casa a unos cuantos inútiles, pero también es preocupante pensar en el posible pago que tengan sus fieles, que no tienen por qué ser mejores qua aquellos que ven peligrar sus respectivos chollos.
    Habrá que estar muy atentos a la jugada.

  18. Diáspora praviana Says:

    Es complicado. Lo cierto es que, como tú dices, Asturias es noticia fuera denuestra tierra porque en muchos medios se especula con la vuelta de Cascos, y ninguno se ocupa del candidato socialista.
    Pero también es verdad que muchos recordamos los conflictos internos del PP cuando el enfrentamiento entre Cascos y Marqués dejó hecho trizas el Gobierno de entonces en Asturias, asunto que, por cierto, sigue coleando en Pravia.
    Cascos puede ganar si se presenta, pero su pasado tiene también rémoras, al lado de cosas buenas que hizo por Asturias siendo ministro.
    Todo muy complicado.

  19. Manolo Urquiola Says:

    No son tiempos en los que luchen candidatos con proyectos que ilusionen a la gente dependiendo de la ideología que tengan y de la valía demostrada.
    Eso es historia.

  20. Pilar Says:

    Cascos no sólo tiene su pasado, con luces y sombras, es que tampoco es un secreto para nadie que representa al sector más radical del PP, y eso a muchos votamtes no les permitirá mirar para otro lado a la hora de decidir. Lo que pasa es que las otras opciones se encargaron también de decpecionar a casi todos. El continuismo de Areces y Ovidio tampoco sería deseable.
    ¡Cuántos dilemas!

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