Esa bolsa de basura…

Por Luis Arias

“El hombre que ha visto a Luis XVI bajar la cabeza ante el hierro de un verdugo, que ha visto a una archiduquesa de Austria, reina de Francia, zurcirse las enaguas y los zapatos mientras esperaba el pat√≠bulo; el hombre, en fin, que se ve ministro mientras yo soy emperador de los franceses; tal hombre no deber√≠a tener jam√°s en la boca la palabra imposible”. (Palabras de Napole√≥n a Fouch√©).

¬°Cu√°nta carga metaf√≥rica y, al mismo tiempo, cu√°nta sordidez! Me refiero a la imagen difundida recientemente en muchos medios en la que puede verse al ejemplar ciudadano Luis Andr√©s Garc√≠a, m√°s conocido, empero, como Luigi, portando una bolsa de basura en un momento de su periplo por los √°mbitos judiciales. Tan honorabil√≠simo personaje vuelve a ser noticia en la medida en que se van conociendo detalles del llamado “caso Pretoria”. Y no deja de ser llamativo que, sin habernos repuesto a√ļn del mazazo de los recortes de Zapatero, sigamos soportando casos de corrupci√≥n. ¬ŅQu√© pasar√° cuando la sociedad tome conciencia de que el problema no reside tan s√≥lo en unos casos m√°s o menos aislados o f√°cilmente localizables, sino en los privilegios y clientelismos de la mal llamada clase pol√≠tica?
Carga metaf√≥rica, en efecto, la de la bolsa de basura. Basura omnipresente en la vida p√ļblica, en las programaciones televisivas, en no peque√Īa parte de los discursos. Basura, cu√°nta basura.
Y es que, ahora que la realidad se encarga de hacernos ver que este pa√≠s vivi√≥ en los √ļltimos a√Īos con la frivolidad del nuevo rico, urge poner freno al parasitismo que nos desangra. ¬ŅCon qu√© racionalidad se deciden los sueldos de los pol√≠ticos, muchos de ellos disparatados? Y, sobre todo, ¬Ņpor qu√© tanta impunidad a la hora de obsequiar con canonj√≠as lealtades inquebrantables y hojas de servicios marcadas por la sumisi√≥n? ¬ŅCu√°l puede ser el porcentaje de pol√≠ticos profesionales que no tienen otro destino laboral al que incorporarse, caso de que las urnas o sus dirigentes decidan agradecerles los servicios prestados?
¬ŅSe han preocupado estas buenas gentes, a medida que se iban enriqueciendo, de que la formaci√≥n de la ciudadan√≠a espa√Īola mejorase? ¬ŅSe han molestado en premiar el esfuerzo y la meritocracia en muchos de los √°mbitos de nuestra vida p√ļblica?
Ciertamente, este país ha sufrido muchas crisis, pero, en algunos casos, se reaccionó de muy distinta forma. Pensemos, verbigracia, en el 98. Tras aquel fracaso colectivo, se tenía claro que el país tendría que salir de su atraso fomentando una preparación académica realmente ambiciosa. Y los resultados no tardaron en verse, con Unamuno como Rector de la Universidad de Salamanca y con la conversión de todo el país en un aula, mediante la prensa, las conferencias, los ateneos, y así un largo etc.
Hace cien a√Īos, cuando Ortega en 1910 proclamaba que Espa√Īa era el problema y Europa, la soluci√≥n, el hartazgo y el desencanto frente a la pol√≠tica oficial no era menor que ahora, pero, al tiempo que eso ocurr√≠a, la llamada Generaci√≥n del 98 ten√≠a una gran presencia en el pa√≠s, mientras que la siguiente, la de los novecentistas, mucho mejor preparada a√ļn, empezaba a hacerse sitio. La Espa√Īa oficial de entonces, marcada por el caciquismo, ten√≠a una fuerte contestaci√≥n en la vida universitaria y en la opini√≥n publicada. Sobran opinantes de partido y hasta “pensadores” de partido, y faltan aquellas voces independientes que constitu√≠an un aut√©ntico revulsivo para la sociedad. A√Īoramos su coraje y clarividencia. ¬ŅSe imagina alguien a Unamuno callado ante lo que est√° ocurriendo, o de fil√≥sofo de guardia de alg√ļn partido pol√≠tico?

¬ŅQui√©n pone aqu√≠ las cosas claras? ¬ŅQui√©n est√° dispuesto a decir que la fiesta tiene que acabarse? Y me refiero al despilfarro que tambi√©n suponen las sinecuras creadas ad hoc para que vivan del cuento personas fracasadas en la pol√≠tica pero que, sin embargo, cuentan con determinados apoyos. Y me refiero tambi√©n a que ese parasitismo est√° empobreciendo a la sociedad, priv√°ndola de recursos para otras necesidades que no siempre se cubren debidamente. Y me refiero asimismo a los vaivenes de un Presidente de Gobierno que devuelve 400 euros a muchos contribuyentes y que ahora les congela las pensiones o les baja los sueldos. Y me refiero, otros√≠, a las deudas de muchos ayuntamientos que pagan sueldos de esc√°ndalo a sus ediles liberados y que hipotecan el futuro de muchas cosas con tal de seguir disponiendo de chequera. Y me refiero a quienes esgrimen un discurso de moderaci√≥n presupuestaria, pero que, all√° donde gobiernan, aumentan el gasto p√ļblico sin tino. Y me refiero a quienes se reclaman agentes sociales, pero que viven de las subvenciones. Y me refiero, en fin, a los dispendios de unas campa√Īas electorales que tienen que reducirse de forma inmediata.

Esa bolsa de basura del ciudadano Luigi, saco proteico donde caben tantas miserias y sordideces, que explican tanta vulgaridad de tanto advenedizo. Saco proteico en el que entra la basura discursiva de quien sostiene que un caso de corrupci√≥n, dependiendo del partido al que salpique, es un complot, o, por el contrario, se trata de la maldad intr√≠nseca del partido enemigo. Saco proteico en el que entra la inconsciencia de quienes se sienten con impunidad eterna e infinita, de quienes act√ļan como casta privilegiada con licencia para robar, para mentir. Saco proteico en el que se encuentra la mugre de la chabacaner√≠a que hace de narc√≥tico ante una sociedad que no acaba de reaccionar del modo que debe hacerlo: exigiendo.
Y es que no se puede levantar el pu√Īo invocando la fam√©lica legi√≥n al tiempo que se hace, sin saberlo, de Mar√≠a Antonieta. Y es que no se puede pedir austeridad al tiempo que el erario p√ļblico es atracado a plena luz del d√≠a.
Valió, valió, valió.

Categoría: Opini√≥n Comentarios(12) junio 2010

12 Respuestas a “Esa bolsa de basura…”

  1. Margarita Camelia Says:

    La entradilla con los comentarios de Napoléon a Fouché abre el apetito lector. Y el resto del artículo, con una calidad literaria a la que no estamos muy acostumbrados los lectores de prensa, es un diagnóstico de la situación mordaz, certero, brillante y esclarecedor.

  2. Clara Says:

    En efecto, esa bolsa de basura a la que alude es la metáfora reciente que mejor refleja la podredumbre de nuestra vida política.

  3. Claudia Says:

    Excelente artículo, con una elegancia de forma y contenido, inusual. Muchas gracias.

  4. B√°rbara Says:

    Desde el principio del artículo, se ve un alejamiento de la realidad suficiente para encararla con lucidez.
    Alejamiento propio de quien no est√° implicado en una lucha entre iguales.

  5. Teófilo Says:

    Es uno de los mejores art√≠culos que he le√≠do √ļltimamente, sobre todo por la capacidad que se manifiesta a la hora de glosar una foto de actualidad,

  6. Lazarillo Says:

    Me parece un artículo que tiene la particularidad de que, siendo muy actual, va más allá de las opiniones de urgencia, pues se da en la diana de forma brillante con unos recursos expresivos y literarios más que sobrados.

  7. Elena Says:

    Genial Luis. Siempre dando en la diana claro y conciso.

  8. Manolo Says:

    Desde luego, el hecho diferencial catalán no está en la honorabilidad de su clase política.

  9. Barón rojo Says:

    Si a principios de la transici√≥n nos hubieran dicho que el PSOE iba a estar salpicado en casi innumerables casos de corrupci√≥n, ¬Ņnos lo habr√≠amos cre√≠do?
    Usted, tampoco.

  10. Socialista chamuscao Says:

    Hay algo a lo que no dejo de darle vueltas: resulta que las organizaciones de izquierdas se inventaron para luchas por una sociedad más justa, y, ahora mismo, esas organizaciones d izquierdas no son en su mayor parte más que una organización clientelar.
    Lo que no entiendo es cómo no nos llevamos masivamente las manos a la cabeza.

  11. Julia Says:

    Lo mejor de este artículo es la habilidad y el ingenio que demuestra su autor para construir un retrato de la actualidad sobre la base no sólo de la fotografía que toma como punto de partida, sino además de la capacidad que demuestra para ser claro y didáctico, con un discurso literario muy bien trabado.

  12. Cris Says:

    Es admirable la capacidad que aquí se desarrolla sacando partido a una foto de tal modo que se hace una descripción muy precisa de lo que es hoy esta sociedad.

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