Panorámica salense

Por Luis Arias

Informaba no hace mucho este periódico sobre una propuesta de la Asociación de amigos del paisaje de Salas de instalar un mirador en el Viso que el Ayuntamiento asume y acepta llevar a cabo, si bien es cierto que en tiempos de tantos recortes no se sabe cuándo podrá hacerse realidad la iniciativa. Con independencia de que este proyecto se materialice antes o después, lo cierto es que el Viso, también en el sentido etimológico, es un mirador y se trata sin duda de una de las mejores atalayas para asomarse a parte muy representativa del paisaje de este concejo.

Frente a él, aparte de la proliferación de aerogeneradores susceptibles de despertar lirismos más que sorprendentes, lo que desde hace tiempo puede contemplarse es el panorama que ofrecen las obras de la autovía de la Espina. Y, dejando de lado las consideraciones estéticas, no podemos no preguntarnos si los continuos retrasos que vienen produciéndose, en esta era de drásticos recortes presupuestarios, irán aún a más, y el horizonte sea una especie de continuo estado de obras cuyos avances cada vez son más difíciles de percibir.

De poco serviría en momentos como éste preguntarse si el trazado actual entre Salas y la Espina es el más idóneo, y no me refiero sólo a aquel enlace que iba a hacerse en el Llanón que quedó descartado no sin ciertas protestas, sino también de un proyecto anterior que sólo quedó en el papel en el que se contemplaba la posibilidad de construir un largo túnel. Ahora, tal y como se encuentra el estado de la cuestión, lo único que nos queda es desear que los últimos plazos se cumplan y no seguir recibiendo noticias de desmoronamientos que produzcan aún más retrasos, ello por no hablar de recortes presupuestarios siempre tan temidos que nos lleven a pensar que esto no acaba de tener trazas de acabarse.

Pero, por otra parte, los retrasos no afectan sólo a las obras de infraestructuras, sino también al mantenimiento y rehabilitación de joyas arquitectónicas de la envergadura del Monasterio de Cornellana que, teniendo, como más de una vez recordé, aprobada su correspondiente partida presupuestaria, las obras al efecto no acaban de comenzar y, según declaraciones del propio Alcalde, se teme que toque seguir esperando.

Panorámica salense, obras que no parecen terminar de concluir y obras que parece que no empiezan nunca. Y eso que estamos hablando de un concejo que, desde hace mucho tiempo, está llamado a aproximarse a lo que es el centro de Asturias, lo que podría permitir que la despoblación no siguiera incrementándose de un modo tan alarmante como el que se viene produciendo en los últimos años.

Y, por otra parte, sería lamentable que, si en algún momento, ese acercamiento llegase a ser realidad, el viajero se encontrase con una comarca que no sólo no supo conservar del mejor modo posible sus grandes atractivos, no sólo arquitectónicos como acabamos de referir, sino también los que brinda su naturaleza, entre ellos, el río Narcea, en el que los salmones disminuyen cada año de forma más que preocupante, y, por lo que parece, los últimos reclamos al lado del río no parecen atraer muchos turistas ni tampoco sirven para invocar al pez mágico para que continúe haciendo su trayecto río arriba.

Panorámica salense. Del presente estado de cosas, lo que sí parece haber cobrado un impulso definitivo es el enlace del tramo de autovía entre Grado y Doriga que evitará la Cabruñana y que hará mucho más rápido y cómodo el trayecto entre el centro de Asturias y todo el Suroccidente. Y eso que hablamos de un tramo, cuyas primeras previsiones se situaban en julio de 2008. Es decir, que en el mejor de los casos, tendrá dos años de retraso. No está nada mal, no, señor.

Y, volviendo a esa extraordinaria atalaya que es el Viso, lo que se puede contemplar no es sólo el antes y después de las obras de la autovía, sino también la belleza de unos valles y montañas que debería constituir uno de los principales activos de un concejo que vive días de retrasos, abandonos e incertidumbres y que además necesita plantearse a fondo muchas cosas. Porque lo cierto es que ni las canteras ni los eólicos, cuestiones paisajísticas y medioambientales aparte, no están consiguiendo frenar la despoblación. Porque lo cierto es que hace falta una planificación que propenda a conservar la potencialidad de una riqueza que nadie puede poner en duda.

Panorámica salense. Cuando escribo estas líneas, no tengo noticia de los trabajos y los días en la cantera de Viescas, cuya explotación, según declaró en este periódico el concejal de IU, no cuenta con los correspondientes permisos oficiales, y estaría bien que se explicase el estado de la cuestión. Tampoco sé si el tramo entre de autovía entre Salas y la Espina va a concluir este año, tal como se anunció.

Panorámica salense. La capital del concejo no sólo mira hacia el Suroccidente de Asturias, sino también hacia el centro y hacia el mar que, acaso, siempre buscó. En este sentido, el trayecto que va entre Salas y Pravia por Malleza tiene un hechizo verdaderamente extraordinario, tanto en lo que es su paisaje, como también en la belleza de unos pueblos que dan cuenta de los esplendores que jalonan la historia de Asturias, destacando las construcciones indianas. Panorámica salense. Nos contaba Celsa Díaz esta misma semana en su columna da LA NUEVA ESPAÑA lo escandalizada que estaba la gallina más locuaz de Paraxes ante las declaraciones de Areces en pro de una política económica muy ecologista, pues por estos lares, tan próximos a ese gallinero, la dicotomía entre progreso y conservación del medioambiente no se caracteriza precisamente por su equilibrio.

Sobre el argumentario del progreso se justifica lo injustificable, y, por si ello fuera poco, ese progreso que habla de buenas comunicaciones y servicios propios del siglo XXI como saneamientos de pueblos ribereños y recogida selectiva de basuras, entre otros muchos posibles ejemplos, o bien no hace más que retrasarse cuando se pone en marcha, o bien no parece empezar nunca.

Pues eso, panorámica salense, en la que falta entrar al detalle de lo que es el debate de la vida pública que es también manifiestamente mejorable.

Categoría: Bajo Narcea Comentarios(16) mayo 2010

16 Respuestas a “Panorámica salense”

  1. Salense Says:

    Alguien comentaba hoy en un chigre a la hora del vermú, hablando de este artículo que publicó ayer, que si no fuera por Celsa y por usted este Gobierno Consistorial sería el más dichoso del Planeta.

  2. Celina Says:

    Don Luis: muchas gracias por su artículo y, en lo que a mí concierne, especialmente por la alusión que hace a la indeterminación en que se encuentra lo de Viescas a causa de la inexplicable postura que tiene al respecto el Ayuntamiento salense

  3. Ayalga de Salas Says:

    La panorámica que se describe en el artículo no invita al entusiasmo, lo que no quita que sea certera.
    En cuanto al ambiente político propiamente dicho, no estaría mal que ese artículo que anuncia no tardase mucho en aparecer.

  4. Desde Villazón Says:

    Le agradezco mucho este artículo, sobre todo pensando en la gente de por aquí, que vea que no todo es silencio ante las políticas que por aquí hay.

  5. Sixto Says:

    El final del artículo parece un “continuará”. Me encantaría que así fuese.

  6. Moscón Says:

    No estoy muy al corriente de lo que pasa en Salas, aunque tampoco me es desconocido, y me da que hay tan mal ambiente como el que en su momento se vivió en Grao.
    Es muy mal asunto que las posiciones más enconadas ocupen el lugar del debate político.

  7. Obona Says:

    Buena atalaya, eso es, el Viso, para contemplar esa burla que es la autovía a la Espina.

  8. Anita Says:

    Tirando de hemeroteca, se encontrarían muchas perlas del actual Alcalde contra los ecologistas; perlas muchas veces sonrojantes.

  9. Galgueiro Says:

    Lo que ahora hace falta es que los escolinos salenses, previo asomo desde el Viso, hagan redacciones de lo que desde allí se contempla y que, previa selección, el Ayuntamiento premiase los mejores trabajos.

  10. Desde la ría melancólica Says:

    ¿Por qué se parece tanto la política municipal en los concejos pequeños? La respuesta no es difícil, pero sí deprimente.

  11. María Teresa Jáñez Says:

    No puedo negar que me entristece el panorama que usted describe, y me pregunto de qué modo podría conseguirse que los asturianos que estamos fuera de nuestra tierra nos implicásemos y nos rebelásemos contra tanto desaguisado.
    Es fácil darse cuenta de lo que ocurre; lo complicado es conseguir organizarse. Pero al menos dicho queda.

  12. Curiando que ye gerundio Says:

    Muy clara y valiente la descripción que hace sobre la geografía política salense. Parece un paisaje después de la batalla, y todavía quedan, me temo, unas cuantas.

  13. Nonaya Says:

    No hay forma de entender que no haya ni siquiera proyectos para cuidar la pesca fluvial ni el medioambiente en un concejo como éste. Pero aquí nadie sabe ni contesta.

  14. Xuanón de Antona Says:

    No dan un palo al agua, y todo queda en palabrería que sólo les sirve, según creen, para salir del paso. Mientras tanto, población que baja y medioambiente que se deteriora.
    No hay más.

  15. Antón Says:

    El abandono del Monasterio de Cornellana del que habla en su artículo es aprovechado por el PP para incidir en la inexistente política de mantenimiento del patrimonio del actual Gobierno. No estaría mal preguntarse en qué estado se encontraría caso de gobernar el PP.
    Pero, en todo caso, la responsabilidad es siempre del que gobierna o desgobierna, más bien en este caso.

  16. Selene3000 Says:

    Qué penina me da a mi esa “paronámica salense”
    Me lleva a los años de atrás, cuando en mi pueblo fueron cerrando las minas, tapiando cuadres y pueblos y desalojando a la gente.
    ¿Políticos y capitalistas creerán de verdad que se puede vivir mucho tiempo comiendo plásticos y porquerías, sin tierra, ni campo?

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