Piechos nuevos (Carta abierta al Alcalde de Grandas de Salime)

Por Luis Arias

Por estos lares, don Eustaquio, como usted sabe, llamamos piecho a la cerradura. Así que piechos nuevos, así que ojito al que entra, así que control exhaustivo. Las puertas en el campo, en este caso, en el Chao, ya están puestas, ahora se trata de cambiar los piechos. ¡Qué bien!

Menos mal que reconoce usted en la entrevista recientemente publicada en este periódico que el trabajo hasta ahora desarrollado por Ángel Villa Valdés es notable. Y siendo así, habría que preguntarse por qué se toman estas medidas, por qué, a lo que parece, se trabaja con la hipótesis de sustituirlo.

¿Se da usted cuenta, don Eustaquio, de lo tremendo que es su juego?

Recientes están sus palabras cuando se cometió la tropelía política de la destitución del señor Naveiras. Decía usted, señor Alcalde, a sus conciudadanos que no se esperasen de parte suya decisiones fáciles, que no estaba en el cargo para eso. ¡Vaya, vaya, vaya!

Pero me temo, don Eustaquio, que aquí no se trata de decisiones fáciles o difíciles, sino de muy distinta cosa, es decir, de medidas que parecen haber sido tomadas a resultas de encontronazos personales, que no parecen tolerarse muy fácilmente. Busquemos gentes sumisas y no conflictivas. Mi reino es de los que nunca replican.

Mire, don Eustaquio, a usted sólo le faltaba apellidarse Rivera y tener delante el José , en lugar de Revilla, para explicar en buena parte lo que está pasando no sólo en Grandas de Salime, sino también en todo el occidente asturiano. ¡Qué vorágine, Dios mío, qué vorágine!

No se trata sólo de poner en venta parajes con una potencialidad natural enorme, de abrir eólicos sin parar, de herir montañas con canteras especializadas en captar subvenciones y en dejar a sus obreros en paro y en destrozar paisajes. Y todo eso a cambio de unos dineros que, en el mejor de los casos, sirven para salir del paso costeando la facturación de la inmediatez al tiempo que se hipoteca muy peligrosamente el futuro.

Su hecho diferencial, don Eustaquio, es que usted parece haber encontrado una conexión con algunos cargos políticos de la Consejería de la Cosa en verdad escalofriante. De modo y manera, que, con modos de persecución de politburó, se cesó a Pepe el Ferreiro, intentando, de paso, cubrirlo de oprobio. De modo y manera que, ya estando el señor Cuesta ejerciendo sus funciones como director del Museo de Grandas, sale a la luz lo de la Campa Torres. De modo y manera que la actual Consejera de Cultura, cuyas aportaciones al pensamiento occidental en su trayectoria académica son proverbiales, pertenecía el Consistorio gijonés cuando los trabajos y los días del señor Cuesta transcurrían en la Campa Torres.

Mire, don Eustaquio, tengo para mí que, para parte no pequeña de las autoridades políticas de la Consejería de Cultura, Grandas de Salime queda demasiado lejos, lo que no les impidió adoptar decisiones de acuerdo con usted. Le digo más: alguien me contaba el otro día que hay quien niega el saludo a todo aquel que apoyó a Pepe el Ferreiro. Y no puedo no preguntarme, señor Revilla, cómo es posible que hayamos llegado al presente estado de cosas, a un deterioro tal de la vida pública.

¿Para qué piechos nuevos? ¿Para cuánto tiempo? ¿De qué somos dueños los ciudadanos? ¿Quiénes deben responder por su gestión? ¿De qué se trata, don Eustaquio, de qué se trata? Aquí no sólo se cesa a los díscolos y a los respondones, sino que, por lo que parece, la cosa se amplía a todos aquellos que no se muestren hostiles a los depurados, con independencia de que su gestión haya sido buena, mala o mediopensionista. ¿La democracia era esto?

Hay quien dice que, cuanto más pequeño sea el lugar, más grandes pueden ser los odios. Semejante perogrullada tiene el aval de la realidad más actual, y yo podría ponerle ejemplos que geográficamente me resultan muy, pero que muy próximos.

Amos y amas de llaves en manos de los que no son conflictivos.

Tremenda confusión entre lo que significa ser dueño de algo con la obligación de administrar políticamente unos recursos y un patrimonio, también natural, heredado, al que hay que cuidar. Pero la impresión que da es que las energías se gastan sobre todo en ataques a todo aquel que no sea servil y sumiso.

Una cosa, don Eustaquio, es tener mayor o menor fortuna a la hora de acertar con los mejores para determinadas tareas, y otra muy distinta, a todas luces injustificable, es seguir criterios distintos a la excelencia, o a la eficacia, es decir, que la primera condición consista en decir que sí a todo, mirar hacia otro lado ante lo que sea, guardar fidelidad ciega, por no decir otro término más fuerte, al mandamás de turno. Por supuesto, la independencia de criterio no sólo no se valora, sino que, antes al contrario, se vuelve en contra de quien la sostiene de un modo tal que lo convierte en enemigo.

Permítame que le confiese un secreto a voces: como docente que soy, percibo, muy de lejos, a un adulador y reconozco que me producen los tales un rechazo tremendo, ello por razones éticas y también estéticas. Lo que me cuesta entender es que ustedes, los políticos, propendan cada vez más a rodearse de fervorosos fieles a los que deberían rechazar, aunque sólo fuese por aquello de que siempre serán los primeros en asestar cuando toque la puñalada trapera más vil. Pero se ve que sucumben al halago y que pierden los papeles con quien, desde la independencia de criterio, llegado el caso, ejerce la crítica. De esto también podría contarle mucho, se lo aseguro.

¿El occidente asturiano, que tantas lecciones dignas de ciudadanía y republicanismo dio, tenía que acabar en manos de unos políticos vengativos que nada tienen que envidiar al personaje de Arniches que protagonizaba la obra teatral titulada Los Caciques, a la que aludí no hace mucho en esta misma columna?

Categoría: Bajo Narcea Comentarios(20) mayo 2010

20 Respuestas a “Piechos nuevos (Carta abierta al Alcalde de Grandas de Salime)”

  1. Desde Grandas Says:

    No se figura usted lo que está dando que hablar este artículo suyo de hoy aquí en Grandas. De hecho, hay muchos comentarios en la edición digital. Somos pocos, pero con las ideas muy claras.
    Muchas gracias por ocuparse de lo que aquí pasa.

  2. Roberto Says:

    Con admirable claridad y valentía describe usted la enfermiza atmósfera que política y socialmente se respira en el occidente de Asturias.

  3. Obona Says:

    Esos mismos que ponen Asturias en venta, que se pliegan ante la destrucción de lo que somos con tal de cobrar sus dietas, son los que se cargan a personas como el Ferreiro.
    Menos mal que no todo es silencio.

  4. Dra. Rauschii Says:

    Has dado en el clavo una vez más. El gran problema de los políticos que “levitan” en un mundo paralelo al de los plebeyos que pisamos la tierra es que pierden el contacto con la realidad. Y la culpa de ello la tiene en gran medida la corte de aduladores y “chupópteros” que los rodean y les dicen sólo aquello que desean oir. Esos y las prebendas que se auto-otorgan y que les aislan de la realidad circundante. Si aun así no logran escapar a la crítica la solución es sencilla: se cargan a los que les señalan sus errores. ¡Cuidadín con tu cabeza Sr. Arias!

  5. Miguel Angel Says:

    Sr. Arias, cuidado con defender a estos nuevos martires, pues vienen, y han mantenido ese chiringuito tan criticable en las formas y modos, por Usted en este buen artículo.

    El sr. Angel Villa sale defendiendo la política de areces en el panfleto construyendo asturias.

    Le parece normal que la totalidad del presupuesto de la consejería para castros asturianos, se lo lleve el equipo de uno de los técnicos de la propia consejería donde trabaja el sr. Villa?

    Sabe usted que en muchas regiones esta prohibido, por lógica, que un técnico de la administración en arqueología, forme parte de cualquier proyecto de investigación para evitar cosas como esta???? a donde han ido todos los fondos para castros??? a que directores???

    Por no ser cruel, prefiero no hablarle de los contratos directos, que curiosamente la gente del equipo de villa, desde la consejería socialista en la que trabaja, se ha beneficiado, y que curioso! hay muchos arqueólogos, a los que nunca se les ha llamado para nada…

    Esta vinculado además a una empresa privada de arqueología como se cuenta en algunos foros…sociedad arqueológica profesional?

    Que le cuenten aqui en cangas, los arqueólogos del equipo del castro de Tremao, la nula ayuda del sr. angel villa desde la consejería para que dicho proyecto se llevase a cabo….

    ojo con estos nuevos martires, porque su martirio no viene de intereses generales sino personales y económicos…. un saludo desde Cangas.

  6. luisarias Says:

    Don Miguel Ángel:
    Casi nunca intervengo aquí, pues éste es el espacio de los lectores. Pero contra lo que es en mí costumbre lo haré en la presente ocasión.
    Mire, se diría que usted conoce tan a fondo la trayectoria del señor Villa, el arquéologo, que cabría colegir no está muy usted muy alejado de su misma profesión.
    Lo de “Construyendo Asturias” fue, en efecto, un panfleto propagandístico infumable que todavía algún Ayuntamiento del occidente, a su medida, lo tiene como modelo a día de hoy.
    En todo caso, don Miguel Ángel, los criterios a seguir desde las instituciones políticas son, perdone la perogrullada, la mayor o menor eficacia en el cargo de determinada persona, y no al lado de quién se pronuncie en tiempos de tribulación.
    Y, en cuanto a lo de la Campa Torres, alguien tiene que dar todas las explicaciones de cómo se gestionó aquello, con independecia de dónde hayan salido las informaciones que, en principio, parecen, como mínimo, inquietantes.
    La indepedencia de criterio en todo caso tiene que ser respetada siempre si queremos seguir llamando a esto democracia.
    Buenas noches, don Miguel Ángel, y muchas gracias por leerme.

  7. Piecho categorial Says:

    Seré un poco menos delicado que don Luis y le digo al señor Miguel Ángel que su comentario parece obra de alguien cuyos intereses colisionan con los del señor Villa.
    Y, en todo caso, lo que en este artículo se discute es la actuación del Alcalde de Grandas, al que nadie parece encontrar argumentos para defenderlo.

  8. Elena Says:

    Sr. Miguel. Se nota que usted no conoce la labor de angel Villa y de todo el equipo de arqueólogos y demás técnicos que le acompaña. En los 15 años que lleva, más o menos, a cargo de las excavaciones de los castros del Occidente, particularmente el de Grandas, su labor ha sido intachable. Todos los vecinos estamos orgullosos de que hayan sido ellos los encargados de poner en valor esta riqueza.
    Al punto donde pregunta dónde han ido los fondos para castros, dese una vuelta por el Chao Samartín, o por Taramundi o por cualquiera de los recursos arqueológicos de la zona y verá dónde está esa inversión.
    De todas maneras, defender aquí a Villa está demás porque su curriculum le avala, además de no ser el tema del artículo.
    Un poco menos de envidia y más de agradecimiento sería fantástico.

  9. Un vaqueiro Says:

    ¿Qué le está pasando al occidente asturiano? ¿Quién nps iba a decir que, como se plantea en el artículo, Alcaldes como el de Grandas, abofeteasen una vieja dignidad de la que siempre nos sentimos orgullosos? ¿Es esto una democracia cuando los Ayuntamientos están regidos por políticos sectarios y vengativos?

  10. Ayalga de Salas Says:

    Ayer hice un comentario a este mismo artículo en la edición digital del periódico. Me sorprendió que un sitio tan pequeño como Grandas despierte tanta atención de los lectores, y me sorprendió ver que lo que allí se denunciaba podría aplicarse a casi todos los concejos del occidente.
    Gracias por su claridad.

  11. arto Says:

    Luis:mi rotundo apoyo,por su artículo:Piechos.Yo no pertenezco a esa hermosa labor,que es la educación.Desgraciadamente, para el PUEBLO,EL ESTÁR DESGOBERNADOS, es causa de la ignorancia educativa que muchos pesebreros arrastran y la ejercitan oralmente,sobre todo,en los Restaurantes y cafeterias,de nuestras villas.¿Cuantos alcaldes,y concejales,tienen título académico,ellos y ellas?.No se baya a enfadár la de igualdad.

  12. Tineo Says:

    Ahí les duele también, amigo Artos. La preparación académica de muchos de nuestros dirigentes es pobre, y lo peor no es eso, sino que tratan de esconder su ignorancia con pedantería, lo cual los convierte en insufribles.

  13. Celina Says:

    ¿Con qué cara se quedarán unos cuantos cuando debtro de un año sufran una derrota en la circunscripción occidental?
    La verdad es que poco más les queda por discurrir para que por aquí no se les vote.

  14. Perico el de los palotes Says:

    El clientelismo de los Ayuntamientos pequeños, sobre todo en el occidente de Asturias, nada tiene que envidiar, desde luego, al caciquismo más nocivo que hubo en siglos anteriores. La novedad consiste en que lo protagonizan gentes que se titulan de izquierdas.

  15. Galgueiro Says:

    La Justicia acaba de pronunciarse y declara improcedente el despido de Pepe el Ferreiro.
    ¿Echará chispas en este momento el teléfono del señor Revilla?

  16. arto Says:

    Espero que el DESPIDO IMPROCEDENTE,al sr.Naveiras,haga reflexionar a mas de uno,y como no,que el sr.Naveiras,acepte el trabajo del que le desterraron,haga recuento de lo que dejó,tras el piechazo,y las Pitas Pintas,pongan los huevos en su sitio de siempre.Hxa Salú.

  17. Claudia Velázquez Says:

    ¿Y qué contestará mañana doña Mercedes? ¿Con qué disposición de ánimo estarán todos los causantes de esta injusticia?
    Creo que nos divertiremos.

  18. Clara Says:

    La reacción de los causantes de este despido improcedente es, como mínimo, demencial. Se sienten satisfechos, según dice. ¿De qué. de haber decidido un despido improcedente? ¿De sangrar aún más el dinero público con su cacicada?

  19. Mariano Says:

    ¡Cuánta serenidad, cuánta mesura y con cuán presto paso sigue el ritmo, señora!
    Servidor, más papaleisón sin duda, atoró ya con la “premeditación, nocturnidad y alevosía” del cese y las graves “insinuaciones” del dia siguiente (que, y perdón por la botaratada, le traen a la mente a aquel general bajito que nos tuvo a todos acojonados durante tantos años)
    Haiga salú.

  20. Pilar Says:

    Enhorabuena .

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