Peltó, viejo amigo

Por Luis Arias

Peltó, viejo amigo. Te conocí cuando tenías sobre ti multitud de navegaciones y batallas. No olvidaré nunca el entusiasmo que desbordabas dando vivas a la República. Quisieron las circunstancias, viejo amigo, que el occidente de Asturias fuera nuestro primer punto de encuentro y, también, nuestra despedida. Si no me falla la memoria, nos conocimos en Cangas del Narcea en 2001, en un acto que organizaba el Ateneo Republicano de Asturias, y nos vimos por última vez en Tineo, hace unos meses, cuando se presentó la Fundación José Maldonado, que preside Macrino Suárez. Bien mirado, nada de extraño tiene, porque esa parte de Asturias, tan abandonada y envejecida, fue uno de los principales viveros del republicanismo.

Peltó, viejo amigo, no sólo me impresionó siempre tu desbordante vitalidad, es que al lado de ella estaba también algo que te acompañó hasta el final de tus días: no caíste en un escepticismo que puede ser antesala de la resignación. No, tú no perdiste nunca la capacidad de indignarte ante imposturas y oprobios, ante injusticias y atropellos.

Peltó, viejo amigo, al recordarte, son muchos e intensos los ecos que me llegan. Los versos de Camín que con tanto esmero musicó nuestro común amigo Rafael Lorenzo. Aquellos versos que tenían, como tú y como el legendario poeta asturiano, la fuerza y la furia de una galerna, la garra de esta tierra nuestra que tantas veces presentó batalla a las adversidades de la historia.

Peltó, viejo amigo, a ti te hubiera novelado maravillosamente Baroja, como un hombre de acción y lleno de nobleza. En ti hubiesen reparado todos aquellos que buscasen la peripecia de una vida plena.

El mar al que tanto acompañaste. La vida como naufragio y no como ahogo. La tierra como escenario de luchas. La aventura con un sentido deportivo hondamente percibido.

Peltó, viejo amigo, no podremos olvidarte nunca.

Peltó, viejo amigo, cuando la República llegue, siempre habrá alguien que sabrá dar noticia de lo mucho que la alentaste, de lo mucho que la invocaste, de lo mucho que la soñaste.

Peltó, viejo amigo, tu lección de amor a la vida, tu espíritu de lucha y tu arrojo estarán ahí siempre para darnos fuerza.

¡Hasta siempre, viejo amigo!

Categoría: Opinión Comentarios(15) noviembre 2009

15 Respuestas a “Peltó, viejo amigo”

  1. Republicano Says:

    Por lo que vengo leyendo acerca de la figura de Peltó, merece ser reconicido como un ciudadanos digno y admirable, de esos hombres con un empuje de las que, para desgracia de todos, ya no quedan.

  2. Noventayochista Says:

    La vida como aventura, como riesgo, como apuesta, como autenticidad. ¡Claro que a Baroja le hubiese encantado novelarlo!

  3. Pixueta Says:

    ¡Qué cosas! En los tiempos de los estropicios media,bientales, Peltó fue víctima de un acoso que le llevó a tener que abandonar su atalaya marina en este concejo. Peltó y no un empresario del ladrilo. Peltó y no los que planifican poner en venta nuestros tesoros paisajísticos.
    ¡No te olvidaremos, viejo y entrañable marinero, a veces en tierra, siempre en la mar!

  4. Occidental Says:

    Desconocía que Peltó hubiese nacido en el Occidente de Asturias, aunque su vida transcurriese casi toda ella en Gijón.
    Parafraseando a Alberti, ¡qué buen marinero (y republicano) era!

  5. Laura Says:

    Nada sé de este señor del que escribes la necrológica, más allá de lo que supone la información que recabé en google tras leer tu texto, que es verdaderamente hermoso, Luis.

  6. Pilar Says:

    Estupendo texto en homenaje a una figura admirable que, como alguien dijo antes, representa algo que apenas queda, desgraciadamente, entre nosotros.
    Gracias por recordarlo.

  7. El Noroeste Says:

    ¡Qué contraste entre el Gijón al que Peltó remitía, el de Camín, el de la lucha obrera, el de la bravura, y éste de ahora que tiene a una falsa izquierda cuyo norte no es otro que la especulación y el amiguismo!
    No te olvidamos, Peltó.

  8. Playu vieyu Says:

    Sí, vamos echalu en falta, ya muncho.
    Yera un home con una entereza de mieu. Ye verdá que paisanos como él nun queden.
    Asina que gracies por danos la ocasión de deci.y alguna cousa desde eiquí,

  9. Aquiles Says:

    Un dolor grande, una pérdida enorme, una despedida desgarradora.
    Un irrepetible ciudadano se nos fue. Con él, parte de nuestras energías e ilusiones.

  10. Grano de Pimienta Says:

    Gracias por su necrológica, lírica, sentida y equilibrada. Peltó fue y será siempre uno de los nuestros, de los que nos queremos sentir arte y parte de una democracia de ciudadanos libres y respetados.

  11. Ciudadano cero Says:

    Peltó fue un ejemplo y un referente que nos lleva a unos tiempos que no son éstos.
    Puede que, en realidad, su mar y sus sueños no fueran de este mundo desde hace muchos años, y es eso lo que engrandece su figura.

  12. Viejo mar Says:

    Viejo mar el que sentía en sus adentros el viejo Peltó. Viejo marinero que sabía que las olas, como los sueños, volvían.
    No podemos ni debemos olvidarte, Peltó,

  13. Rosa Says:

    Lo que hicieron en Cudillero con Peltó fue injusto se mire como se mire. Por eso, hay silencios que delatan.

  14. Pixueta Says:

    Así es, Rosa. Por mi parte, me reafirmo en lo que dije ayer.

  15. Claudia Velázquez Says:

    Nada sabía del personaje que describes. Leí tu texto y vi fotografías que se publicaron tras su fallecimiento. En efecto, parece un personaje barojiano.
    Y tu necrológica estaba maravillosamente escrita, con sentimientos a flor de piel. Tu mundo será minoritario, casi inexistente, pero en él, aunque habite el olvido para la realidad, habita la magia que tú rescatas y descubres.

Escribir comentario