Ni sargentos chusqueros ni bufones

Por Luis Arias

Doña Esperanza Aguirre, otrora ministra de Educación, de la que recordamos tremendos gazapos, así como una nula voluntad de reformar la LOGSE, sale a la palestra a proponer que el profesorado tenga el estatuto de agente de la autoridad. Por su parte, algunas que otras cabezas pensantes de las izquierdas emancipadoras que nos gobiernan nos deleitan con su abaratada jerigonza. Hay que «educar en valores», no vale lo coercitivo, y todo es maravillosamente guay.

Si algo demuestra esta nueva escandalera es la incapacidad manifiesta de nuestros políticos para comprender los graves problemas que tiene planteados la enseñanza. Queremos ser respetados y no temidos. Nos reclamamos docentes y no bufones. Exigimos ser tomados en consideración también en la medida en que se conceda importancia a lo que representamos en tanto transmisores y evaluadores de conocimientos. Y reivindicamos que se nos garantice desarrollar nuestro trabajo en condiciones mínimamente dignas. Que no se hable de convivencia cuando la expulsión de un alumno que decide reventar la clase está proscrita, o, en todo caso, no va más allá de unos minutos de comparecencia ante la autoridad educativa del centro, que lo reenvía al aula para mayor escarnio del docente y de sus compañeros de grupo.

¡Qué paradójico resulta que doña Esperanza Aguirre se erija en la gran defensora del profesorado, cuando, siendo ministra, no demostró precisamente veneración al conocimiento y cuando no se caracteriza en modo alguno por defender lo público! ¡Qué insultante resulta que desde la izquierda realmente «inexistente» se hable de «educación en valores» cuando tienen relegado el esfuerzo que el aprendizaje conlleva y cuando aplauden que se pueda atentar contra los derechos de los docentes y también del alumnado! ¡Qué irritante resulta, de otro lado, que el metafísico ministro de Educación hable de diálogo y de pacto educativo y no tenga a bien ni siquiera conocer lo que el profesorado piensa del estado de la cuestión en que se encuentra la enseñanza!

«Educar en valores». ¿En qué valores? ¿En aquellos que consisten en aprobar sin saber y en pasar de curso con un montón de materias pendientes? ¿En que no tenga consecuencias lesionar los derechos de otros? ¿En prolongar los mundos de Yupi hasta que el mercado laboral pone las cosas en su sitio, exigiendo y seleccionando, y entonces el chasco de la alegre muchachada es mayúsculo?

¿No puede darse cuenta doña Esperanza de que, en tanto animales escénicos que somos, el respeto a nuestra profesión sólo puede y debe venir dado por la convicción generalizada de que es de todo punto necesario adquirir conocimientos y que para ello nuestro trabajo resulta imprescindible?

La LOGSE fue un auténtico estropicio, sin duda, pero el PP en ocho años de Gobierno no la cambió; sólo al final del «aznarato» doña Pilar del Castillo intentó poner algunos parches, aprovechando de paso para colar que la religión católica fuese materia evaluable y obligatoria en un Estado que, según parece, se define aconfesional.

El PSOE sigue negándose a reconocer el fracaso de un sistema de enseñanza nefasto que nos llevó al furgón de cola de Europa, según viene atestiguando el Informe Pisa. El PSOE, a pesar de declararse de izquierdas, continúa apostando por un sistema de enseñanza que, al ser de tan baja calidad, contribuye a perpetuar las desigualdades. ¿O es que ignoran también que para evitar que sus hijos tengan que soportar que las clases pueden ser reventadas quienes tienen dinero los envían a la enseñanza privada?

En una sociedad en la que es posible ser ricos y famosos desde la ignorancia más insufrible, en una sociedad que tiene orillado el esfuerzo en la enseñanza, ¿cómo puede esperarse que haya respeto hacia la profesión docente? Ése es el mayor problema: representamos algo que viene sufriendo un desprestigio nada inocente.

¿Es pedir lo imposible que se legisle que no se pueda reventar el desarrollo de una clase sin que eso tenga consecuencias? ¿Es pedir lo imposible que haya un grado de exigencia mínimo en los distintos niveles de enseñanza que nos saquen del furgón de cola europeo? ¿Es pedir lo imposible que los políticos de unas y otras siglas sean capaces de comprender lo obvio? Por ejemplo, la disciplina, que, como tengo dicho repetidas veces, tiene que ver etimológicamente con discípulo, no debe confundirse con actitudes chusqueras, y, por su parte, las luminarias logseras, como el señor Marchesi, ya es hora de que se vayan percatando de que cuanto más alto sea el grado de preparación, no sólo ganará enteros la lucha contra la desigualdad, sino que además la futura vida profesional del alumnado podrá encararse mucho mejor.

Mire, doña Esperanza, resulta atroz pensar en los traumas que se pueden sufrir en la infancia y en la adolescencia a resultas del temor que pueden inspirar actitudes chusqueras en las aulas. Mire, señor Marchesi, sostener a estas alturas que se puede aprender sin esfuerzo, que se puede aprobar sin saber y, de paso, que se puede humillar a la persona que da clase, no sólo supone algo que insulta a la inteligencia, sino que además conlleva lastres que, a la larga, no serían menos lesivos que los traumas por una educación autoritaria basada en el temor.

Azaña dejó escrito en su novela «El jardín de los frailes» que «alicortar la ambición intelectual parecía el supuesto de los estudios». Nadie podría esperarse que, pasado el tiempo, hubiera eminencias declaradas socialistas y de izquierdas que suscribiesen de facto el objetivo de los frailes agustinos con los que estudió don Manuel. Nadie podría esperarse tampoco que una izquierda que busca la emancipación de los más desfavorecidos promoviese la ignorancia y la demagogia contra el saber y contra el rigor.

Tenemos, de un lado, a doña Esperanza, que quiere hacer de nosotros sargentos chusqueros, y, de otro lado, contamos con una izquierda realmente «inexistente» que, desde el felipismo a esta parte, apuesta por un sistema de enseñanza que fomenta futuros ciudadanos ágrafos y nada críticos.

Y en medio de todo ello estamos nosotros, que no queremos ser ni sargentos chusqueros ni tampoco bufones, o, lo que es peor, profesionales que deben resignarse a recibir agresiones, y no siempre retóricas, de los unos y los otros, víctimas propiciatorias de la demagogia, de la ignorancia y de la estulticia.

¡Ya está bien!

Categoría: Enseñanza Comentarios(45) septiembre 2009

45 Respuestas a “Ni sargentos chusqueros ni bufones”

  1. Maestrín de escuela Says:

    Es difícil dar más en el clavo. Impecable argumentación, sr. Arias.

  2. Isabel Says:

    ¿Tan dificil es legislar que no se puede reventar el desarrollo de una clase con una expulsión fulminante?

  3. Ana Says:

    Gracias, Luis, por poner una vez sobre la mesa la dignidad del oficio de enseñar.

  4. Rosa Says:

    Lo de Esperanza Aguirre es esperpéntico; lo de los socialistas alcanza una demagogia insultante. Gracias por tu objetividad.

  5. Migoyina Says:

    Ustedes eduquen en valores y hagan que las clases sean divertidas, así no habrá problemas.

  6. Carbayonina Says:

    Como docente en ejercicio, te agradezco mucho que pongas las cosas en su sitio. Se diría que para la prensa apenas existimos como sector profesional que pasa por malos momentos.

  7. koldin Says:

    Puede resultar de perogrullo decir que los responsables de la educación de los hijos somos los padres y los profesionales. Los padres tenemos que respaldar al maestro y a su autoridad. Yo recuerdo que cuando mi madre me llevaba a la escuela le decía al docente de turno: “A este day bien”. No digo nada si volvía a casa “castigao”. El castigo se duplicaba. El de clase y el de casa. En resumen, en horas lectivas, los docentes son los responsables de nuestros hijos y se supone que nosotros debemos respaldarles sin limitaciones. Es cierto asimismo que, a respetar, se aprende en casa.
    Ahora bien, hay una parte que correponde al enseñante y que, bueno… Yo he sido gordo casi toda mi vida y se de burlas y befas en clase…A raiz del suicidio de un muchacho en Fuenterrabia, Guipúzcoa, volvieron muchos malos recuerdos y pensé: quiénes son los reponsables de esa tragedia: los primeros, los chavales que empujaron a un compañero al suicido (yo les hubiese enviado a un centro de menores donde se encuentran recluidos muchachos marroquías), los segundos los padres (muchos de ellos, profesores)a quienes habría condenado a destierro, y, por supuesto la dictora y el tutor de la clase “por no enterarse de lo que estaba pasando”. A estos les habría despedido de forma fulminante apartándoles de la carrera docente. Quiero decir con esto que hay una parte de “pasotismo” en no pocos enseñantes. Tengo una hermana profesora de instituto que se limita a cumplir (como muchos colegas): trata de evitar tutorías, seminarios, cargos internos (que, como en las casas de vecinos, yo en muchos lugares rotatorios porque nadie los quiere). No se paga más (además ya hay otro sueldo en casa).
    El profesional no debe resignarse a sufrir agresiones. El agresor debe ser tratado como lo que es: un delincuente. Por cierto, antes quienes no estudiábamos o éremos “rebeldes” íbamos al San Luis de Pravia cerca de donde se unen el Nalón y el Narcea.

  8. Docente en frenesí Says:

    Totalmente de acuerdo, Koldín. De lo que se trata es de que durante las clases se respeten unas normas mínimas que garanticen los derechos de profesores y alumnos que tienen interés en lo que se está explicando.
    Con respecto al San Luis de Pravia, podrían escribirse varias novelas, empezando por el personaje que durante muchos años fue dueño y señor de aquel internado.

  9. observador Says:

    Equidistancia. Políticamente correcto. Soluciones ninguna. Diciendo a unos y a otros lo que quieren oir, apuntes de ilustrado, reducciones al absurdo, generalizaciones, para que se acabe concluyendo eso de que “todos son iguales” para que la gente “pase”. No me parece una buena metodologia. Por lo menos Esperanza a hecho algo, equivocado o no, tampoco lo sé. El PP en su día, recuerdo que se pasó una legislatura reuniendo a todos los afectados para modificar la LOGSE, sacó la ley a última hora y ZP la derogó por decreto ley al día siguiente sin preguntar a nadie. Lo mismo pasó con el Plan Hidrológico. Así que, por favor, no generalizemos, que junto con retorcer el significado de las palabras, eufemismos,y las comparaciones, mal de muchos…, solo hacemos que imitar a estalinistas y nazis.

  10. San Luis de Pravia Says:

    Koldín:
    Ya que habla del San Luis de Pravia, me pregunto si habrá algún foro en el que podamos comunicarnos los que por allí anduvimos. Historias que recordar hay, y muchas.
    ¿En qué época estuviste en el San Luis?

  11. luisarias Says:

    Amable Observador:
    No suelo escribir aquí, pues considero que es éste un espacio para los lectores. Sin embargo, lo que usted plantea me lleva a ello.
    Mire, quien juega con los conceptos no soy yo. No es que sea equidistante, pero sí soy independiente. Es usted muy dueño de considerar que el PP es una maravilla y el PSOE una calamidad. Lo malo es que los hechos no confirman tan maniquea tesis, que hay también quienes la sostiene al revés y me acusan de antisocialista.
    Y, en todo caso, señor, en materia de enseñanza ambos partidos dejan mucho que desear.
    Y no me diga eso de las imitaciones a stalinistas y nazis, porque ambos son, perdón por la perogrullada, abominables.
    Gracias por leerme.

  12. Profe para todo Says:

    El artículo, como otros comentaristas han dicho, es impecable. No entiendo bien a quien de autotitula Observador, que no parece aceptar no sólo que se critique al PP, sino también que no queramos los docentes er chusqueros.
    Increíble lo de este buen señor.

  13. Asesora riopedriana Says:

    Lo de reventar las clases tiene arreglo. Un curdillín de cualquier CEP que imparta alguien que no quiere dar clase, y os dará apuntes sobre cómo resolver conflictos.
    Os quejáis de vicio.

  14. koldín Says:

    Parece claro que nuestro amigo Arias pertenece al gremio de los enseñantes que es, como el de los periodistas, un colectivo complicado. Yo he tratado de educar a mis hijos en el respeto: jamás les he pegado (quizá porque jamás lo merecieron). Yo las “mazqué” desde parvulinos hasta Preu pasando por las enormes manos de los “vigilantes” del San Luis de Pravia donde pasé las vacaciones de 1969. El hecho que don Manuel de la Torre, “amo y señor” del invento fuese de Forcinas (de donde previene parta de mi familia) no me libró de alguna que otra.
    Dejar la educación a los políticos (del PP, del PSOE o de lo que sea es una barbaridad). Por otro lado, una ley de educación no arregla el caso que nos ocupa. Soy hijo de un capitán de la Marina Merrcante. En casa era un paisano gritón (lo que me ayudó bastante cuando fui a la mili: mas que nada porque cuando me gritaban los sargentos, yo estaba vacunado). Cambiaba la cosa en el barco. Tuvo la oportunidad de comprobar como se hacía obedecer y respetar (que casi siempre tenía que ver con el respeto al inferior). Entre los profesores que tuve, por ejemplo, en el Instituto Carreño Miranda de Avilés, la mayoría sabían hacerse respetar: iban con el atuendo adecuado (no todos llevaban americana y corbata, pero ninguno iba con camiseta o sudadera): a partir de Ingreso a los alumnos se les trataba de usted y los profesores/as eran “don-doña”. Otra cosa es como les llamásemos en la intimidad: don Manuel de la Torre, por seguir con el San Luis, era “el oso”.
    Hace falta mucha autocrítica entre todos los afectados. Ami, no me cae bien Esperanza Aguirre. Sin embargo, reconozco que ha puesto sobre la mesa un debate interesante.

  15. observador Says:

    Estimado luisarias:
    ¿Independiente?, será de todo menos del PP y del PSOE, me parece. ¿Maniqueo?, ¿acaso para sacar esos dos ejemplos de leyes, el PP, dialogó con todo bicho viviente y luego pasó lo que pasó?. Eso son realidades, gusten o no, así que maniqueamente no me encasille, por favor, que no meterse con el PP, cuando no se lo merece, no creo que sea pecado. Por otro lado lo que si es maniqueismo es coger el todo por la parte, quedarse en los detalles y no sopesar dimensiones.
    Para mi, la independencia suele ser incolora, inodora e insipida. Suterfugio de los llamados intelectuales. Por otro lado siendo admirador de Azaña, el que precisamente nos jodió la República que sí empezó siendo de la inmensa mayoría de los españoles, pues no me extrañan muchas cosas. Por cierto, ¿Azaña no dejó hacer a Stalin lo que le vino en gana?, ¿Dijo algo, en voz alta, cuando al alimón con Hitler invadieron Polonia montando la que montaron?
    Buenas noches.

  16. Funcionarillo del montón Says:

    Lo que aquí toca, comentando el artículo del señor Arias, es plantearse fundamentalmente dos cosas.
    Primero: ¿Por qué falla tanto el sistema en sus resultados, es decir, por qué el nivel de conocimientos sigue yendo a peor, según el Informe Pisa?
    Segundo: ¿Por qué no se legisla para impedor que alguien destruya el ambiente de necesario respeto para poder dar clase?
    Todo lo demás son divagaciones que nos alejan del tema central de la discusión.

  17. Grano de Pimienta Says:

    Parece imposible que muchos no quieran entender algo tan obvio: el enseñante, que tiene como estandarte su saber, no puede ni quiere ser un sargento chusquero. Tampoco puede ni debe aceptar que su oficio lo denigren tanto.
    Pero aquí se discute por pura palabrería, sin razonar.
    Así estamos de bien.

  18. Ramón Says:

    ¿Por qué molesta tanto que se opine con libertad e independencia de criterio acerca de un sistema de enseñanza en el que el PP y el PSOE están de acuerdo en lo fundamental, es decir, en aborregar lo más posible a una ciudadanía aletargada?

  19. Republicano Says:

    Tenga en cuenta, dilecto observador, que fue precisamente la República la que dignificó la figura del enseñante. Y, válgame Dios, usted como analista histórico no tiene precio.
    ¿Así que fue Azaña el que “jodió” la República?
    Sosiéguese, señor.

  20. Asturgalaico Says:

    La letra no esntra con sangre, pero sí con respeto.
    Estoy totalmente de acuerdo con usted, don Luis.

  21. Florentino Says:

    ¿Por qué no entran Riopdere y sus mariachis a las aulas más conflictivas para educar en valores?
    ¿Por qué quiere Esperancita convertirnos en guardias de la porra?
    Malos tiempos para la tiza.

  22. Estudiantón Says:

    Un profesor no es un carcelero, ni tampoco un payaso que tenga que divertir, lo que le toca es enseñar, y, para ello, hacen falta condiciones que no se cumplen.
    Le sobra a usted razón.

  23. Escolina moscona Says:

    Hay profes que te incomodan, porque te hacen estar en tensión. Los hay también que te das cuenta que no tienen carácter para llevar una clase. Y los hay, por fortuna, que te hacen estar relajadamente pero que también sabes que no aceptan que la gente se pase con ellos.
    Desde luego, el modelo ideal no es el guardia de la porra, ni tampoco los que van de colegas que al final te la acaban armando con las notas.

  24. Tito Liviano Says:

    Me asombra el comentario de Observador. Aprovechando uno de los mayores problemas de la enseñanza en la actualidad es la indisciplina en las aulas, decide hacer una interpretación histórica de la 2ª República en virtud de la cual Azaña fue el culpable de todo lo que vino después.
    Y, por otro lado, el PP es intocable.
    ¿Por qué será que para la derecha patria Azaña y la 2ª República siguen siendo a estas alturas el mismo Maligno y su madriguera?
    ¡Qué miedo da pensar que un momento dado España pudo cambiar, en un momento que empezó el 14 de abril del 31!

  25. Celina Says:

    Entre las muchas paradojas de la izquierda en los últimos tiempos, una de ellas es ver cómo denigró a un sector profesional como el profesorado que en su mayor parte estuvo vinculado a las ideologías más avanzadas-
    Pero, ya se sabe, hay quien piensa que dar clase en condiciones y exigir que se estudie es reaccionario.

  26. Carla Lesmes Says:

    Como profesora en ejercicio, quiero darte las gracias por tu artículo que está comprometido con la profesión y no con bandos políticos que no son más que un engaño.

  27. Atos Says:

    Hombre, elevar a oposición dialéctica las “ocurrencias” de Espe y una política inmisericorde de destrucción de nuestra enseñanza, es un poco exagerado. Desde Maravall-Marchesi, pasando por Solana(justo antes de bombardear Kosovo) y acabando por Rubalcaba nos han dejado esto hecho un erial. Considerar que todos los alumnos deben llegar al mismo punto origina una enorme desigualdad social. Eso sí que es paradójico

  28. Ulises Says:

    Tibio y ambiguo lo veo, señor Atos.
    En la nómina de ministros socialistas de Educación, le faltan Suárez Pertierra y Saavedra el canario.
    No me diga que el PP no pudo cargarse la LOGSE en 8 años, y, en realidad, no lo hizo.
    No me diga tampoco que usted quiere que los profesores sean sargentos chusqueros.
    Y, lo más interesante, lo de la igualdad desigual, lo deja para el final.
    ¿Podría explicitarlo?

  29. koldin Says:

    He leído algo por ahí arriba que me asusta un poco: “el enseñante, que tiene como estandarte su saber, no puede ni quiere ser un sargento chusquero”. Estoy de acuerdo en lo segundo. No en lo primero. Creo que el enseñante tiene como estandarte la trasmisión de conocimiento y, sobre todo, ser capaces de mostrar como se adquiere dicho saber. A mi no me gustan determinados sistemas que ensañan a los estudiantes solo a comprender. Al final comprenden todo, pero no saben nada.
    Por lo demás, sigo sin ver un poco de autocrítica en el cuerpo docente.

  30. Atos Says:

    Caro Ulises. ¿Dónde digo yo que quiero sargentos chusqueros al frente del aula? Lo que afirmo, sin tibieza alguna, es que la ínclita del Castillo se pasó ocho años para dar a luz una ley- esa sí tibia y consensuada- de educación y el Psoe tardó 5 minutos en cargársela junto al Plan Hidrológico nacional. Medidas que,a día de hoy, sigo sin comprender.
    Lo de la igualdad desigual lo he explicado mal, tiene razón. Si el esfuerzo no vale, puesto que pasan a Bachillerato con dos suspensas sin problemas, estamos marginando al alumno que trabaja y busca la excelencia. Creo yo.
    Estoy de acuerdo con Koldín. Falta autocrítica en el cuerpo

  31. observador Says:

    ¡Cómo está el patio educativo, republicano,… y la Espe!
    Por señalar que el PP para hacer su Ley de reforma de la Educación, lo mismo que en el Plan Hidrólógico, se pasó una legislatura o más, negociando y consensuando con todos los implicados, y ZP las anula al día siguiente por Decreto Ley sin preguntar a nadie, te fusilan al amanecer de lo políticamente correcto, “Los del PSOE son malos, pero los del PP, para que hablar…”.

    Decir que, Azaña, el que fue presidente del Consejo de Ministros y después Presidente de la misma II República, casi ná, tendría que ver en que nos jodiera el invento, lo mismo: “los republicanos fueron unos santos varones, fué la derecha, la reacción, la de la culpa”.

    ¡Cuanta ideología, hija de la propaganda, anastesiando el pensamiento, el razonamiento, el criterio propio, para conservar al rebaño, que aunque no me vote a mí, no vota al contrario!
    ¡Si nosotros lo hacemos mal, imagínate los otros!

    Comparaciones (el Y TU MAS famoso), meter a los dos en el mismo saco para descartar al contrario por el detalle, siempre éste relacionado con sentimientos personales generalistas e inconcretos (ricos, progreso, solidaridad,…), el mensaje brevísimo en la tele donde el contexto de lo que se dice no está, etc Es la táctica de toda la vida de los totalitarismos para adocenar a la gente, y por lo que se ve, los incondicionales de D, Luis Arias Arguelles-Meré, son de libro. Adhesión inquebrantable, ¿chusquero/a yo?.

    Esperanza, la del PP, va a hacer algo, equivocado o no, para solucionar el problema y ya.
    Relacionarlo con los sargentos “chusqueros”, es cuanto menos poco serio y torpe si lo que se pretende es contribuir TODOS a solucinar el problema, otra cosa el “buen rollo” personal de “independiente”, “republicano”, …

    Yo también, “maldigo la poesía del que no toma partido, partido hasta mancharse”.

    Lo fácil es ridiculizar a la derechona, y así nos va.

    ¡Salud!

  32. Adicto al diario Says:

    ¡Cómo se anima esto!
    Lo veo muy pepero últimamente, señor Atos. El PP consensuó, sí, el Plan Hidrológico, pero Aznarín nos metió a todos en la guerra de Iraq.
    Y lo de la autoridad, entendido al modo de doña Esperanza, no creo que tenga que ver con la dignificación del profesorado.

  33. Abrumada en Brumario Says:

    ¡Qué proteico es este foro! Aqui cabe todo: la República y el malvado Azaña, el Plan hidrológico, la guerra de Irak, el San Luis de Pravia, y qué sé yo qué!
    Bueno, y todo esto a rebufo de la falta de disciplina en las aulas que es un problema que se debe resolver con racionalidad.
    He dicho, con bruma.

  34. Atos Says:

    Adicto, ¿qué tiene que ver la guerra de Irak con esto?. No es cuestión de categorías peperos-progres . Sólo creo que es tristemente paradójico que el Psoe- heredero de una filosofía republicana o regeneracionista- se haya cargado a la enseñanza pública. Al Pp jamás le ha importado mucho ese problema.
    De verdad: el “y tú más” es desoladoramente infantil y no nos lleva más que a engordar a la concertada y a la enseñanza privada

  35. Armando Cocaña Says:

    Koldín tiene razón cuando habla de la conveniencia de la autocrítica en la profesión, eso siempre es saludable.
    Sin embargo, eso no obsta para que se denuncie que es un problema grave la falta de disciplina en las aulas, tampoco se debe perder de vista que el sistema educativo es desastroso.
    A partir de ahí, toda la autocrítica que quiera, señor Koldín.

  36. koldín Says:

    Evidentemente, la denuncia de lo que anda mal es imprescindible.

  37. Manolo Urquiola Says:

    Más allá de los debates superficiales sobre las declaraciones de los políticos, la cosa tiene una carga de profundidad si se piensa que la autoridad que el profesor perdió viene dada en gran parte por el desprecio que la actual sociedad tiene por el saber en general.
    Como casi todo lo suyo, señor Arias, el tema es en el fondo, muy orteguiano.

  38. Aquiles Says:

    Atos:
    Por desgracia, se carga usted de razón cuando dice que un partido republicano y ligado al institucionismo como el PSOE, es el principal responsable del desastre actual de la enseñanza obligatoria en España.
    Pero también le doy la razón al señor Arias, pues el profesorado no debe agarrarse al clavo ardiendo que ofrece doña Esperanza Aguire que entiende la disciplina en el aula como si el docente ejerciese de sargento chusquero.

  39. Martirio riopedriano Says:

    Dígame, señor Riopedre, cómo se puede establecer la convivencia en un aula en la que, al menos tres alumnos, están dispuestos a reventarla para llamar la atención de los demás.
    ¿Me acompaña usted un día y me dice qué debo hacer?

  40. Portos Says:

    Nun fue Aznar el que mos metió n`Afganistán, fue Prim.Eso sí, col sofitu de Sauron y los orcos, por eso Zapatero pasó cuatro años glayando “Marchesi, señor Aznar”.

  41. luisarias Says:

    Marchesi, don Álvaro, muy distinguido Portos.

  42. Llariegu Says:

    Mucho bien, Portos, asina en llariegu.

  43. Pasé por Filología Says:

    Este blog, en verdad os digo, se anima.

  44. pensionista Says:

    No sé quizás, lo que voy a decir sea equivocado, pero creo que hay cuestiones que aunque van ligadas no debemos mezclar, y es que bajo mi punto de vista una cosa es enseñar y otra muy distinta educar.

    Enseñar creo que sí es competencia del que sabe, por lo tanto del maestr@. Ya que como persona preparada en el conocimiento de las distintas materias y capacitada para esta función es de su competencia el enseñar al que no sabe. Por lo tanto los centros de enseñanza deben estar adecuados para facilitar este menester.

    Ahora bien educar es una cuestión, que compete principalmente a los padres y quienes deben dirigir esta, y por supuesto también es competencia del resto de la sociedad en su conjunto, es decir la educación es una tarea de toda la sociedad, donde como es lógico y por supuesto también están incluidos los maestros. Pero esta tarea que es muy importante no puede descargarse ni cederse en exclusiva sobre las espaldas del profesorado, o dejarla al capricho e intereses del Ministerio de Enseñanza correspondiente.

    ¿Qué es educar? Yo por educar entiendo que es formar en ideas y creencias, estimular el espíritu crítico sin caer nunca en el adoctrinamiento; es promocionar los valores éticos y el respeto hacia los demás. (E incluso creo que es la sociedad la que necesita recobrar los valores olvidados, como por ejemplo: la solidaridad, la honestidad, la puntualidad, la gratitud, la crítica constructiva, la amistad, la responsabilidad…)

    Lo que la señora Esperanza Aguirre, y el PSOE pretenden es adoctrinar a los niños. Aunque sea a base de autoritarismo. Mientras permiten y promocionan por otro lado una serie de aberraciones anticulturales y anti educativas, que son súper perniciosas y contra las que no toman ningún tipo de medidas.

    Un saludo

  45. Piecho categorial Says:

    Le felicito, señor Pensionista, por su claridad de ideas y por sus razonamientos impecables.

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