Retrato del adolescente colmado

Por Luis Arias

En 1916, Joyce public√≥ el ¬ęRetrato del artista adolescente¬Ľ. Se le anticip√≥, sin embargo, nuestro P√©rez de Ayala en 1910 con el atribulado y l√ļcido Bertuco, que protagoniza ¬ęA.M.D.G¬Ľ. Y, a√Īos m√°s tarde, Aza√Īa, con su innominado narrador-personaje de ¬ęEl Jard√≠n de los frailes¬Ľ, aportar√≠a a la literatura otro prototipo m√°s al bienquisto inventario del artista adolescente cuyo predecesor m√°s lejano haya sido quiz√°s Juli√°n Sorel, el h√©roe de ¬ęRojo y negro¬Ľ de Stendhal. Se dir√≠a que, casi a la vuelta de cien a√Īos, hemos pasado del artista adolescente al adolescente colmado y acaso resabiado.

Quede claro, no obstante, que estamos hablando de prototipos; resulta obvio y perogrullesco que, ni en aquella época la mayor parte de los colegiales tenía esa sensibilidad artística de los personajes de novela a los que acabamos de aludir, ni tampoco en la actualidad la inmensa mayoría de los adolescentes protagoniza actos tan vandálicos como los que sucedieron en Pozuelo de Alarcón, de los que tanto viene informando la prensa.

Quedémonos, pues, con el prototipo del adolescente aparentemente colmado, que pertenece a familias que no están en la indigencia, que tiene a su disposición los mejores medios a su alcance para estudiar, leer, viajar y cultivar, así, su privilegiado espíritu. Retrato del adolescente colmado cuya voracidad consumista propende a ser saciada por parte de unos padres dispuestos a concederles casi todo cuanto piden, disfrazando la comodidad con una tolerancia no bien entendida.

Energ√≠a a raudales, poder√≠o de sentirse j√≥venes y, por ende, inmortales. Y, sin embargo, la adolescencia, al ser la edad de las pasiones desatadas, es una fase de la vida en la que se tienen pocas defensas para los sufrimientos que vienen dados desde el momento en que el nido se hizo tan peque√Īo que ya no hay cabida en √©l; y entonces toca asomarse al mundo, para algunos mucho menos hostil que para otros, pero siempre ajeno y desafiante, fuera del amparo familiar donde los c√≥digos de conducta no suelen regirse por aquellos principios tan excelsos encaminados a hacernos mejores como especie.

Retrato del adolescente colmado para quien la vida no se ajusta al g√©nero novela, sino al de la poes√≠a que, en ocasiones, da salida a esos sentimientos que rompen moldes y costuras, que son como relampagazos de unas pasiones que no saben de frenos ni medidas. Por algo Baudelaire habl√≥ del imperativo de ¬ęser sublime sin interrupci√≥n¬Ľ.

A día de hoy, el fin de semana es tiempo de embriaguez, de relojes que se vuelven invisibles, de relaciones que se forjan tras la cita con el alcohol. La calle es suya como escenario de lo provisional y de lo efímero. Y el heroísmo y lo memorable no tienen cabida en los versos del capitán, ni tampoco en el diario en el que los sentimientos se vuelven lava ardiente, sino en lo que un teléfono móvil puede recoger y ser enviado a ese firmamento virtual hacia el que miran acaso con no menor devoción que el creyente que levanta sus ojos hacia el cielo, casi siempre implorando, aunque a veces también imprecando.

Retrato del adolescente colmado. Salvo excepciones, no hay, como dijimos, un diario en el que dejen constancia de sus anhelos; no es la palabra moldeada el vehículo para manifestar lo que sienten. Lo que hay es un asfalto que, tan pronto se asientan en él las bolsas que portan lo necesario para beber, se convierte en territorio onírico que no están dispuestos a abandonar hasta que el ceremonial concluya.

Contra el vandalismo de Pozuelo de Alcorc√≥n, seg√ļn parece, se tom√≥ la disposici√≥n de un castigo que consiste en dejar las calles a las diez de la noche, dos horas antes de que Cenicienta perdiera el zapato, y, sobre todo, la hora de la cena familiar durante mucho tiempo, cuando las ausencias, salvo casos muy justificados, no estaban previstas.

Uno de los mayores da√Īos que se le pueden causar a un adolescente consiste en permitirle comportarse como un ni√Īo mal criado cuando la infancia se qued√≥ atr√°s. Y es entonces cuando da comienzo esa vertiente de virtualidades que no tiene sustento en esa realidad que les espera para ser testigo de descalabros y batacazos. Mundo virtual donde la palabra no se fija en el papel, donde los sue√Īos son delirios que van directos al desenga√Īo.

Goethe expres√≥ su admiraci√≥n por ¬ęla eterna inquieta, eterna moza, hija de J√ļpiter, la Fantas√≠a¬Ľ. Lo preocupante es que, para el adolescente colmado de caprichos, la fantas√≠a es inconcebible sin el consumismo compulsivo y sin la bendici√≥n del alcohol.

Retrato del adolescente colmado al que le hicieron creer que la norma es una antigualla que no tiene operatividad en estos tiempos. Retrato del adolescente colmado al que le inculcan que el camino para ser un tirano est√° expedito.

Retrato del adolescente colmado, el ejemplo m√°s ilustrativo de una sociedad en la que la estupidez es la madre de todas las batallas, la a√Īagaza que les hace caer -velis nolis- en la desaz√≥n m√°s aterradora.

Categoría: Opini√≥n Comentarios(15) septiembre 2009

15 Respuestas a “Retrato del adolescente colmado”

  1. mencar Says:

    ¡Qué razón tienes en tu artículo, Luis. Y el título es de lo más aparente: adolescente colmado. Colmado de caprichos por unos padres que pretenden compensar su falta de tiempo material para estar con él concediéndole todo lo que pida. Colmado de derechos, sin que nadie le haya explicado que detrás de cada deber hay una obligación que cumplir. Y lo mejor de todo, colmado de prepotencia de unos padres, que todavía pretenden justificar lo injustificable.
    Es un lujo leerte siempre, pero cuando hablas de educación, más.

  2. Ayalino Says:

    Excelente primer párrafo que resume una tipología de novela de la que casi nadie, literatos incluido, parece querer acordarse.
    Como dice Mencar, el título es también muy apropiado. Además, el texto está muy escrito. Sólo echo en falta que la descripción del adolescente colmado fuese más prolija. Es casi el material de una novela.

  3. Adleriano Says:

    Aqu√≠ hay una dial√©ctica que no se quiere abordar. El adolescente colmado, el adolescente tirano, que se est√° fomentando tanto por parte de las familias y de los medios de comunicaci√≥n, es carne de ca√Ī√≥n, v√≠ctima de una sociedad que en cuanto llegue la edad laboral lo condenar√° al paro, y, caso de que acceda a un trabajo, ser√° sometido a humillaciones continuas y se sentir√° enga√Īado por haber crecido en una burbuja que en nada se parece al futuro que le espera.

  4. Estupefacta Says:

    Tiene taz√≥n Adleriano: no son m√°s que trigres de papel envalentonados por unas familias est√ļpidas y por unsistema educativo que fomenta esa misma estupidez.

  5. lobofero Says:

    espero que no sean “tigres de papel”, expresi√≥n de Mao para referirse a la fuerza nuclear USA.

  6. Pepa Doncel Says:

    Se les halaga, se les adora, porque ellos tienen todo el poder para que papá y mamá accedan a su voracidad consumista. Los padres, para el adolescente colmado, son un fácil obstáculo que superan casi siempre para que les den el dinero para consumir. Y los profesores, una rémora, de gentes que no son de este mundo.
    Paradisíaco mundo para quienes el futuro no existe.

  7. Juanita la Corta Says:

    Como aprender tiene que ser divertido y guay, como las normas no existen, ni siquiera para transgredirlas, no tienen otro límite que la luz del día. La noche es de ellos, su acampada, su territorio comanche.

  8. María de la Anunciación Says:

    Lo que se ha conseguido es que, para los adolescentes, su mundo sea otro: el derecho por el que est√°n dispuestos a todo es su acampada nocturna. Fuera de eso, su reino no es de este mundo.
    ¬ŅSer√° esto un logro social?

  9. La Muyerina Says:

    No es que los padres se equivoquen pensando que es mejor ser más permisivos; es que su egoismo y comodidad les llevan a no contrariar nunca a sus hijos para que los dejen en paz. Y así nos va.

  10. Lucas Says:

    ¡Che, denles una computadora, una vídeoconsola, plata para el fin de semana y para la ropa de marca! Así los tendrán narcotizados y no les molestarán.

  11. Batalla campal Says:

    Batalla campal contra todo aquello que decida levantarles el tenderete y mandarlos a casa. Lo que les importa es eso, no las injusticias del mundo.
    La cosa no pinta bien, la verdad.

  12. Lisardo Says:

    Que beban, que se pongan ciegos de calimocho y otras mezclas, que no piensen en el paro que les espera, que disfruten de tener a sus pies a los padres que todo se lo compran y a los medios que est√°n a su servicio en tanto sean grandes consumidores.

  13. Celia Says:

    Oportuno, directo, claro, sin lisonjas, sin demagogias, directo al asunto. El debate, así, está bien servido.

  14. Leocadia Mancha Says:

    ¬ŅPor qu√© no toman las sedes de las televisiones?
    Igual salíamos ganando.

  15. Atos Says:

    Todos ustedes tienen raz√≥n, pero qu√© maravilla de prosa para degustar con el caf√© de la ma√Īana.
    Enhorabuena, don Luis

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