Dialéctica de los puños en alto

Por Luis Arias

¿Celebrará algún día la izquierda patria una multitudinaria fiesta en el occidente asturiano que tenga un impacto mediático no menor al de Rodiezmo? ¿Por qué no? Desde luego, enclaves para ello los hay pintiparados. En el Suroccidente, la minería ha tenido un protagonismo histórico innegable, y, además, constancia hay de los planes empresariales de don Victorino Alonso en alguna de nuestras comarcas. Aquí otro Rodiezmo es posible. ¿Por qué no plantear que sea itinerante la fiesta de la minería asturleonesa? El occidente de Asturias también existe. Y, además, urge mucho organizarlo aquí, porque, a este paso, pocos encuadres quedarán, si de un alto se trata, que no tengan como fondo la delicia bucólica y paisajística que suponen los aerogeneradores. Y, ya se sabe, aspas y aspavientos, los justos, oiga.

Imagínense, siguiendo con la hipótesis, que, tras visitar devotamente un santuario mariano en donde se celebre la correspondiente fiesta y tras dar cuenta del bollo con chorizo y del vino peleón, o de la tortilla de patata, las autoridades políticas asturianas, si siguen perteneciendo, como es previsible, a la izquierda plural y transformadora, participen en un acontecimiento de ese calibre, con la compañía de combativos líderes sindicales como don Cándido Méndez y de personajes públicos como don Alfonso Guerra, de cuyo izquierdismo insobornable no es fácil albergar dudas (ji, ji)

Pues bien, supongamos que la niebla no hace de las suyas y que permite a los fotógrafos captar una instantánea de tal envergadura que esté destinada a figurar en la historia del movimiento obrero. Confieso que, ante la eventualidad de que algo así llegase a acontecer, se apodera de mí una más que inquietante zozobra. ¿Por ventura, más bien por desventura, alguien podría insinuar que un acto de tal calibre tenía que suceder en un ámbito geográfico marcado por el aislamiento y el atraso? No, eso no nos favorecería, toda vez que de lo que se trata es de ponernos en la vanguardia del mundo, como se viene haciendo en la Laboral y en el Niemeyer, lugares visitados por gentes de reconocida fama mundial, y, en consonancia con esto, habría la Asturias pujante, boyante y en vanguardia, la del centro, frente a la Asturias aislada, abandonada y olvidada, o sea, la occidental, esto es, la nuestra. No nos sería ventajoso que se estableciese semejante dicotomía, pues, una vez más, se nos situaría fuera del mundo.

A estas alturas, no vamos a descubrir que el puño en alto pone de relieve una actitud combativa en los tiempos en que el movimiento obrero se abría paso desde la miseria y la explotación en busca de un mundo más justo. A estas alturas, no vamos a descubrir la belleza y la fuerza del poema de Pedro Garfias sobre Asturias, con independencia de la opinión que nos merezca la persona que lo musicó, donde figura el estremecedor tropo de los millones de puños que gritan. A estas alturas, tampoco vamos a descubrir que ver al señor Areces, levante o no el puño, canturreando lo de famélica legión produce, inevitablemente, hilaridad.

Lo que realmente afea no es el puño en alto, sino que lo levanten políticos que incurren en actitudes cortesanas y que sus políticas, más allá de las siglas y de las teorías, no se caracterizan precisamente por la emancipación de los más desfavorecidos, sino por todo lo contrario, nepotismos de todo tipo incluidos. Lo que realmente afea es que levanten el puño líderes sindicales que, ante el escandaloso aumento del número de parados, no vayan, retóricas hueras aparte, más allá de la sumisión al Gobierno de turno que los financia. Lo que realmente afea no es el puño en alto, sino que lo levanten personas que con sus políticas desvirtúan el significado de la izquierda.

Desde la mejor y más gloriosa tradición del occidente asturiano, esto es, desde el republicanismo del que estas comarcas fueron vivero, lo que cabe reivindicar es la dignidad, el decoro y la coherencia en la vida pública, de lo que dan muy buena cuenta gentes como don José Maldonado y Augusto Barcia, entre otros muchos.

Ahora que la dialéctica de los puños en alto, parodiando a Marx, parece haber pasado de la tragedia a la ópera bufa, lo que afea la vida pública asturiana, de Oriente a Occidente, es la impostura.

Capaces son de hacer ofrendas florales en un santuario mariano, de levantar el puño en un acto sindical y, para guinda, de ser partícipes de besamanos y genuflexiones. Y tal mezclilla supone, como mínimo, una bofetada en toda regla al invocado espíritu de Pablo Iglesias. ¿No es así, señor Areces?

Podrán, en efecto, levantar el puño y cantar la Internacional, pero, ya que en el occidente de Asturias emplazamos hipotéticamente un acto de tal naturaleza, lo que en verdad sería políticamente incorrecto, lo que ningún rojo se atrevería a hacer sería seguir los compases del himno de Riego, eso sí que resultaría anatema. Recordemos lo que al respecto dijeron Baroja y Unamuno: «El himno de Riego es callejero, alegre y saltarín… Está empapado en los héroes del liberalismo» (Baroja). «Para muchos en España, Riego es el himno de Riego. Un hombre que lo fue de carne y hueso y sangre y alma que se ha convertido en un himno» (Unamuno)

¡Quién nos iba a decir que, pasado el tiempo, el himno de Riego fuese más políticamente incorrecto que la Internacional, por mucho que en su coreografía no figuren los puños en alto!

Moraleja: aquí la izquierda política y sindical de las Españas no celebrará fiestas por todo lo alto. El guión no lo permite, a no ser que obvien al tinetense Riego y a su himno. Y eso sí que quedaría muy feo.

Categoría: Opinión Comentarios(12) septiembre 2009

12 Respuestas a “Dialéctica de los puños en alto”

  1. Tinetense Says:

    Ni se imagina, don Luis, cuánto le agradecemos que haya dejado tan claro que en estos momentos es más subversivo y transgresor el Himno de Riego que la Intermacional. Y, como usted dice, pueden levantar el puño, pero la República ni mentarla.
    ¡Viva la República!

  2. Republicano Says:

    Admiro su clarividencia y coraje en este artículo. No es fácil dejar más claras las cosas.

  3. Desde Tuña Says:

    Fui alumno tuyo en tu etapa como profesor en el Instituto de Tineo que entonces se llamaba Rafael del Riego. En 3º de BUP, te hice un trabajo basado en el Episodio de Galdós donde cuenta la forma en que “ajusticiaron” a Riego. Me prestó mucho aquello.
    Y ahora, al leer tu artículo en Internet, estando ya fuera del pueblo, no olvido la estatua del General y la lección de libertad que dejó para la historia.
    Algunos, como tú, la recuerdan. Otros, como yo, nos metimos en ello empujados por nuestra historia local y por el apoyo de profesores como tú.
    Me llevé una alegría a ver que te sigues acordando de la figura de Riego.

  4. mencar Says:

    Luis: se pueden decir las cosas más claras, más alto, no.
    Excelente artículo sobre la deriva de una izquierda que ¿es ya izquierda? Los que sí somos sentimos que no lo es.
    Sigue escribiendo tan bonito, Luis. Gracias por este artículo.

  5. Occidental Says:

    Lo cierto es que sólo usted recuerda con ralativa frecuencia lo mejor que hemos tenido en el occidente asturiano. Lo cierto también es que su artículo demuestra a las claras que el único reducto de la izquierda es el republicanismo.
    El resto no es más que un comedero de profesionales de la política.
    ¡Viva Riego!

  6. http://www.youtube.com/user/adolfomayo2 Says:

    Tal vez es que algunos estan frustrados por que les gustarian realizar otros saludos…..Lucharé por evitar que el comunismo, esa ideología totalitaria se imponga”, afirma Esperanza Aguirre …..Los que no condenan la dictadura, los deudores del franquismo, llamando totalitarios a los que lucharon contra ella .
    El puño en alto es un gesto que define un movimiento alrededor de una idea, . Es un gesto que aglutina y que excluye a la vez. A mi me parece genial todo lo que no sea flema hipócrita que es lo que caracteriza a la derecha española ….Ellos ahora no tienen gestos (bueno tienen el gesto de siempre , el de levantar el brazo con el saludo fascista…Ahora lo hacen en la intimidad, sera que les da verguenza.hacerlo como lo hacen los comunistas a cara descubierta y orgullosos de su ideologia..y de sus Simbolos

  7. Estupefacta Says:

    Niñas monas y progres vestidas de campamento de verano que levantan el puño, aunque las políticas que hagan nada tengan que ver con ello.
    Viejo sindicalista que se abrió paso desde una empresa pública franquista.
    Tiene usted razón, nada hay de malo en que levanten el puño; lo que indigna es que hagan un paripé de izquierdismo del que no son ni creyentes ni tampoco practicantes.

  8. Diego Says:

    Me encanta la mordacidad de este artículo, viniendo de un señor tan sesudo como usted. Es verdad que en el occidente de Asturias tendría que celebrarse otro Rodiezmo. Tras los puños en alto, un parque eólico. Frente a ellos, canteras. Y que levanten el puño, que se declaren de izquierdas.
    ¡Qué morro tienen!

  9. Adicto al diario Says:

    Como puede ver, don Luis, publica hoy su periódico un enjundioso texto que escribe doña Leire Pajín en su blog acerca de los comentarios que se suscitaron por la foto en la que ella, en compañía de Aído y otros, levanta el puño. Para evitar sorpresas, arremete contra el PP.
    Y, claro, nada dice del republicanismo que proscriben, ni del significado de un saludo con el que nada tiene que ver el PSOE actual.

  10. Republicano Says:

    Señor Adicto: ¿Cree usted que doña Leire tiene la más remota idea del significado del republicanismo, o de quién fue Rafael del Riego, o de lo que su himno representa?

  11. Feijooniano Says:

    Estoy de acuerdo con Republicano, es irremediable estarlo. Leire es guay, es enrollada, es solemne diciendo bobadas, es inconsistente, no hay discurso, ni tampoco formación histórica.
    ¿Para qué puede mecesitar todo eso?

  12. Salud y República Says:

    Menos mal que alguien deja claro que el Republicanismo burgués del que tanto renegaron los rojos estaría hoy a la izquierda de todos los que levantan el puño, Llamazares y compañía incluidos.

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