Discurso a cielo abierto

Por Luis Arias

Energía astur-leonesa. Zapatero no sólo prometió el poder adquisitivo de las pensiones, sino que se erigió de paso en defensor a ultranza de las comarcas mineras. Areces fue más allá: aprovechando que la línea Lada-Velilla cruzará territorio asturleonés, invocó, de paso, a Pablo Iglesias. Villa, por su parte, recordó alguna que otra «incompetencia técnica» en las infraestructuras hechas con fondos mineros y defendió la necesidad de una empresa estatal que gestione el carbón en estos tiempos difíciles.

¿Lo astur-leonés existe para Zapatero y para los dirigentes socialistas asturianos? Quien sí parece tenerlo en cuenta, sin duda, es don Victorino Alonso, cuyo protagonismo a uno y otro lado de Pajares es innegable. Bien pensado, ya que de este ciudadano hablamos, ¿no es cierto que fue ayer el ausente más omnipresente en la reunión de Rodiezmo? ¿Nadie intuyó su alargada sombra?

¿Y qué decir de don Alfonso Guerra, cuyo discurso consistió en dar brochazos en los que no hizo más que parodiarse a sí mismo y no de la mejor manera? El mismo don Alfonso, que en su momento habló de linchamiento contra él, considera que el PP confunde la persecución inquisitorial con la corrupción. ¡Ay, si tirásemos de hemeroteca y de mnemoteca!

Pero no fue sólo el otrora vicepresidente y temible número dos del PSOE el único en parodiarse a sí mismo. También lo hizo don Cándido Méndez, incurriendo una vez más en topicazos.

En vísperas del 75 aniversario de la Revolución del 34, episodio que, sin entrar en otras consideraciones, puso al movimiento obrero asturiano en la vanguardia de la historia, uno, a poco que repare en los discursos pronunciados en Rodiezmo, cae de inmediato en la cuenta de que las actuales notoriedades están mucho más cerca de la retaguardia, y no sólo por lo anquilosado e inconsistente de sus discursos, sino también porque no hacen otra cosa, por lo general, que no sea justificar lo injustificable.

El presidente del Gobierno español que defiende a los descamisados y a los pensionistas no pone, sin embargo, voluntad alguna de mejorar la precariedad en la que se encuentra actualmente lo que queda del mundo de la minería. El presidente de Asturias, que sorprendió a propios y extraños citando a Pablo Iglesias, se mantiene en unas apuestas energéticas que vienen siendo merecedoras de críticas severas, y, en todo caso, lo que no está nada claro es a quién favorecen esos proyectos que tanta contestación están recibiendo.

Y, de otro lado, en un momento como éste en que el desempleo aumenta de forma alarmante, no podemos no preguntarnos si los sindicatos están a la altura de la circunstancias. Y es que, más allá de las obviedades con que nos obsequió don Cándido Méndez, tenemos que preguntarnos si están los sindicatos defendiendo los intereses de los trabajadores y de los parados, o si, antes al contrario, se encuentran terriblemente hipotecados por el Gobierno de turno del que dependen para subsistir.

Y es que, por mucho que don Cándido no descubra América, es imposible que ignore del todo a qué intereses favorece el Gobierno en materia energética, y, en tal sentido, no sólo es criticable y «renovable» «la cultura empresarial».

Discursos a cielo abierto en el que es quizá no sólo el inicio del curso político con las promesas de Zapatero, sino también el único acto público que podría ser definido como astur-leonés. Lo paradójico de esto último es que no haya discursos que aborden el asunto de manera clara.

Lo que hay de común en el suelo y en el subsuelo de Asturias y León no es puesto de relieve ni sometido a análisis. Es, a tal efecto, indudable que la existencia de reinos de taifas en todos lo ámbitos de poder coadyuva de forma decisiva a que algo así no sea abordado.

Pero, en cualquiera de los supuestos, con un socialista leonés presidiendo el Gobierno de España y con un socialista asturiano al frente de nuestro Ejecutivo autonómico, ¿no sería, como mínimo, deseable que se pensase en lo común para unas políticas que contribuyesen a la defensa de los intereses de ambos territorios, en muchos casos tan coincidentes?

Una vez al año, el poder político y sindical asturiano tiene su fiesta en territorio leonés. ¿Tan difícil es dotar a algo así de significado, más allá de discursos a un cielo abierto de parabienes que están en el guión?

Discursos a un cielo abierto que nunca es respondón. Pero cabe la sospecha de que haya clamores de montañas y de subsuelos que es mucho lo que tienen que decir en este ferial de pañuelos rojos y puños en alto que, por no combatir, ni siquiera le presentan batalla al paro.

Y, eso sí, a Pablo Iglesias se le cita sin empacho alguno. Y, eso sí, hay culpables de todos los males que nos cercan. ¡Qué pena que teniendo las cosas tan claras nada resuelvan!

Cielo abierto y subsuelo que se resquebraja con tanto discurso banal.

Categoría: Opinión Comentarios(7) septiembre 2009

7 Respuestas a “Discurso a cielo abierto”

  1. Socialista chamuscao Says:

    Perfecto, don Luis, cantar la internacional y plegarse a don Victorino Alonso, invocar a Pablo Iglesias y servir a los intereses que hay detrás de Lada- Velilla, todo ello es un cinismo estomagante.

  2. Izquierdista de café Says:

    En Asturias, hay una subespecie de conspiradores que, en lugar de ser de café, lo son de espicha, de sidrería. Los de Rodiezmo se acomodaron a esta modalidad.
    Es el grandonismo de una izquierda que no tiene discurso, pero que saca su lengua a pacer por los peñascales asurleoneses.

  3. Cazurrina Says:

    ¿Qué pasa en Asturias para que apenas haya oposición al trazado Lada- Velilla, en qué se quedó el mito de los mineros asturianos?
    Al final, don Victorino los colonizará con el apaluso de los sindicatos.

  4. Pozu Moqueta Says:

    De todos los que estaban en Rodiezmo casi ninguno bajó en su vida a la mina, y los que lo hicieron se las apañaron pronto para salir de ella.
    ¿Qué tiene que ver la historia minera con todo eso?
    Pues nada de nada.

  5. Semióloga Says:

    Hasta Villa levanta el puño con desgana. ¿Y qué decir de las mayorés de la orquesta?
    ¡Qué foto, Dios mío! ¡Y qué cuadro!

  6. Dra. Rauschii Says:

    Yo, simplemente… ¡prefiero las moras!. Hay para ello una razón bien simple: no contentas con endulzarnos la vida seguirán madurando cuando todos eos impresentables hayan caído (podridos) en el olvido. Amén.

  7. Socialista Says:

    ¿Quién podía esperar que un acto que empezó siendo reivindicativo terminase en una pantomima como ésta que se repite año tras año!

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