¿De qué debate nos habla, señor Quirós?

Por Luis Arias

Que los médicos receten y diagnostiquen menos, que la ciudadanía no visite tanto las urgencias, que la cosa está peliaguda en el gasto sanitario, que hay que debatir lo que queremos y podemos gastar, que los dineros provienen -oh, descubrimiento deslumbrante- de los impuestos de los contribuyentes, que, en fin, hay que ahorrar.

¡Ay! ¿Y de dónde sale el dinero que tendrá que cubrir los sobrecostes de El Musel? ¿Y de dónde sale el dinero para pagar los sueldos de los muchos altos cargos digitales que tiene este Gobierno del que la señora Migoya y usted forman parte?

Mire, señor Quirós, quisiera equivocarme, se lo aseguro, pero no puedo evitar ver en sus afanes declarativos una especie de peronismo que, lo confieso, me desagrada en grado sumo. Cuando usted afirmó tiempo hace que los médicos tendrían que acudir a su trabajo «desayunados, cagados y con el periódico leído», a lo que añadió, como guinda, «llorados», aparte de la tremenda vulgaridad de su embestida, no sólo ofendió a los profesionales de la sanidad, sino a toda aquella ciudadanía que considera que los dirigentes públicos, además de eficaces, deben ser, y parecer, respetuosos.

Y ahora plantea la conveniencia de un debate sobre el gasto sanitario, aun a sabiendas de que el Gobiernín del que usted forma parte no va a decidir nada por su cuenta en tal materia. ¿Pretende, pues, asustar o fanfarronear con un poderío que en realidad no tiene?

Y le diré más, mucho más, señor Quirós. ¿Cómo tienen la desfachatez de tratar con tan poca consideración al personal sanitario? ¿Por ventura quieren hacernos recordar aquello de que primero van unos colectivos y luego otros? ¡Qué mal suena! Y, en todo caso, ¿por qué no se proponen reducir otros gastos para afrontar mejor las necesidades sanitarias de esta tierra?

Mire, don José Ramón, en la vida pública -velis nolis- hay que contar con algo tan básico y necesario como es la autoridad moral. ¿Qué autoridad moral tiene un Gobierno que crea chiringuitos continuamente para conminar a los ciudadanos en general y a colectivos profesionales en particular a cumplir rigores y a asumir sacrificios sin dar ejemplo alguno de ello?

A ustedes, que no les salen las cuentas de las grandes obras que tienen en marcha; a ustedes, que tan poco considerados están por parte del Gobierno central, que, aunque sea de su mismo partido, se niega a concretar plazos de obras para Asturias, cuando los delimita en detalle para otras comunidades vecinas; a ustedes, que incurren en medidas que los tribunales les echan abajo por lo defectuosamente legisladas que están, no les vendría mal, al menos en sus declaraciones públicas, un mínimo de prudencia a la hora de pronunciarse sobre determinados asuntos.

De sobra sabe usted, señor Quirós, que tenemos una población envejecida, y eso, perdón por la perogrullada, tiene que repercutir inevitablemente en el gasto sanitario.

De acuerdo, todo es mejorable. De acuerdo, siempre tiene que ser posible administrar con más tino los recursos. Pero aquí, señor mío, las bravuconadas sobran. Respeten a los profesionales, por favor. Y respeten también a los usuarios de unos servicios a los que tienen derecho no sólo sin ustedes, sino también, si llegase el caso, frente a ustedes.

Y, hablando de gastos sanitarios, señor Quirós, ¿cómo van los presupuestos del nuevo hospital, marchan según lo previsto o, quiera Hipócrates que no, también nos encontraremos con grandes y graves sobrecostes? ¡Ay!

Déjenme ustedes, señora Migoya y señor Quirós, preguntarles, con toda amabilidad, esto que sigue: ¿están los dirigentes políticos que nos gobiernan en Asturias a la altura deseada? ¿Consideran ustedes que los recursos públicos de esta tierra no podrían ser mejor administrados y repartidos?

¿Se dan ustedes cuenta de que no es de recibo comparecer en público como quien está por encima del bien y del mal? ¿No son ustedes también servidores públicos, o acaso se sienten miembros de una casta privilegiada para quienes no son aplicables las servidumbres mundanas a las que estamos sujetos todos los que no somos profesionales de la política?

Categoría: Opinión Comentarios(17) agosto 2009

17 Respuestas a “¿De qué debate nos habla, señor Quirós?”

  1. Socialista chamuscao Says:

    ¿Quién nos iba a decir que un Gobierno de socialistas y comunistas amenazase con recortes en los derechos sanitarios?

  2. Galeno preocupado Says:

    ¿Cómo se atreven a amenazar así los derechos de los usuarios de la sanidad y, de paso, a atacar a los médicos? ¿Hasta dónde están dispuestos a llegar con su demagogia?

  3. Dra. Rauschii Says:

    No tengo referencia alguna (y doy gracias al cielo por ello) del energúmeno que regurgitó semejante frasecita «desayunados, cagados y con el periódico leído», pero me malicio que “su excelencia” acudirá puntualmente a la sanidad privada cuando le sea menester. Lo digo por su bien.
    Y ya que estamos: vamos a utilizar el bello idioma castellano con propiedad.
    Regurgitar: “Expulsar por la boca, sin vómito, sustancias contenidas en el estómago”
    Vamos, lo que viene siendo mierda (con perdón). Precisamente lo que debe contener el estómago de semejante elemento.
    El contenido de su cerebro a la vista está.

  4. Adicto al diario Says:

    Muy bien, doctora, suscribo lo dcho por usted.
    Ya se ve en qué manos estamos.

  5. Hospitalón Says:

    Al paso que vamos, lo que hay quenos queda será morirnos en el hospitalón, porque todo lo demás se lo quieren cargar.
    ¿Y nadie dice nada?

  6. Fonendo Says:

    ¡Cómo les palpita el subconsciente a algunos!

  7. Nemorioso Says:

    ¿A que no puede ser cierto que un Gobierno socialista, coaligado con comunistas, amenazce con cerrar hospitales y con recortar derechos sanitarios a los jubilados?
    ¿A que no es posible que algo así pueda ocurrir?

  8. Mnemosina Says:

    El señor Quirós es a la meritocracia lo mismo que Tini y compañía a la democracia.
    Lo que pasa es que todos estamos contentos y felices.

  9. Occidental Says:

    Pues en Cangas, tras el fiasco del Centro de Salud, sólo faltaba que cerrasen el hospital, en cuyo caso habría que esperar una reacción contundente de la población afectada, que es toda.
    Ya veremos.

  10. Abrumada en Brumario Says:

    ¿Y cómo llega cada mañana el buen hombre a su despacho?

  11. Julia Says:

    ¡Qué espectáculo! Vigil opinando del ayer, del hoy del mañana de nuestra Sanidad. El Consejero Quirós, o insulta a los médicos, o amenaza derechos de los usuarios.
    ¡Qué guapos estaban todos ellos en casina!

  12. Cirujano de fierro Says:

    Al señor Quirós le aplicaba yo el afán regeneracionista de Costa y acababa con su demagogia barata con -es metáfora- mi bisturí de fierro.

  13. Cangués Says:

    Espero que no se les pase por la cabeza cerrar el hospital de Cangas y dejar al suroccidente abandonado de una forma inaceptable.
    Si hubo mivimiento para el Centro de Salud prometido y ahora negado, con más motivo habría que movilizarse para que el hospital siga aquí, al menos mantemiendo los servicios actuales.

  14. Médico de pueblo Says:

    Les miro a los ojos cuando me hablan y veo en ellos la pesadumbre del paso de los años, la certeza de que se están despidiendo de la vida.
    Necesitan ser escuchados y ven las “melicinas” el milagro que les aleje por poco tiempo del final del camino.
    Venga usted, señor Quirós, a decirle que me visiten menos y que dejen de consumir esas pastillas a las que se agarran como su último suspiro.

  15. Urgencia hospitalaria Says:

    ¿Alguien cree que será posible un uso razonable de las urgencias? ¿Cómo evitar que lleguen pacientes aterrados con síntomas que sólo a ellos les parecen alarmantes?

  16. Tarquina la humilde Says:

    Salas de espera casi siempre repletas. Turnos que se hacen largos. Y a estas buenas gentes se les pide austeridad y racionalidad, y lo hacen precisamente ustedes, despilfarradores de recursos que son de todos, y, no contentos con eso, usted, señor Quiróa, hace demagogia chusca y barata.

  17. Camillero en frenesí Says:

    ¿Nos quieren hacer creer que no les cuadran los números de la Sanidad y que todos los demás, incluidos todos los despilfarros, sí les parecen defendibles?

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