Metafísica de lo incorregible

Por Luis Arias

Señor ministro: Desconozco a qué tradición metafísica pertenece usted, es decir, si en su momento aprendió del «sucesor» de Ortega, de un tal don Ángel González, que nada tiene que ver con nuestro gran poeta asturiano, o si, tras abandonar la sotana, se acercó a la obra del autor de «Ideas y creencias», y esto último lo celebraría, sobre todo, pensando en el interés de sus alumnos. Sin embargo, cuando me entero de que el Ministerio de Educación y las comunidades autónomas acuerdan que caso de suspender más de tres materias en primero de Bachillerato no sea obligado repetir el curso entero, me reafirmo en que, al menos en materia educativa (también en otras que no vienen al caso), son ustedes, como dijo Borges de los peronistas, sencilla y lamentablemente incorregibles.

Siendo ministra su preclara antecesora se aprobó que se pudiera pasar de curso en Bachillerato con más de tres materias suspensas. Por fortuna, llegó el Tribunal Supremo con una sentencia y mandó parar. Después irrumpe usted, haciendo continuas declaraciones de disposición al diálogo, y nos planta esto. ¿Su preparación metafísica por ventura le ha llevado a concluir que el profesorado se dedica a impartir clase y que tal vez no sería un despropósito consultarle al respecto? ¿O resulta que tan poca cosa somos que no vale la pena ni conocer nuestras opiniones? En todo caso, me encantaría conocer su criterio al respecto, aunque fuese anotado en un Diario Metafísico, por acudir a un título del que se sirvió con ingenio Marcel.

No sé, señor ministro, qué metafísica es la suya, pero barrunto que, acorde con el PSOE, su pedagogía es «logsera». Que el alumno decida si repetir el curso entero, o si hacerlo sólo con las asignaturas suspensas. ¡Qué falacia más burda, don Ángel! Mire, supongamos que opta por lo segundo, y que, entre las materias aprobadas, se encuentran asignaturas que requieren no sólo conocimiento, sino también práctica continua, pongamos que un idioma, pongamos que se trata de la malquerida Lengua Castellana, pongamos que una materia científica. Pues bien, pasada esa travesía, llegará a segundo curso en manifiesta inferioridad de condiciones con respecto a sus compañeros, y, para mayor baldón, tienen la desfachatez de hablar de «talleres» donde puedan acudir esos alumnos para seguimiento de materias que tienen aprobadas. Cuando dicen semejante cosa, señor ministro, ¿no se les ocurre pensar que hay un colectivo de seres humanos, el profesorado, que sabe que eso no existe en la mayoría de los centros? ¿O acaso pretenden improvisarlos para el curso que viene en muchos institutos al chapucero modo en que acostumbran?

¡Ay, señor ministro! ¡Libertad, divina condena, si recordamos aquella afirmación sartriana de que estamos condenados a la libertad, en tanto tenemos que decidir de continuo! Esto lo había planteado Ortega con anterioridad, no sólo al tiempo en que usted escribía catecismos, que ignoro si le tocaba aprobar a don Ángel González el metafísico, sino también al filósofo existencialista francés al que leyó con interés nuestro pensador más clarividente y traducido, es decir, el sucesor de Salmerón en la cátedra de Metafísica, y el antecesor del «filósofo» de aquella clerical Universidad franquista.

La cuestión para algunos bachilleres no será, parece, el dilema hamletiano, sino repetir curso con mayor o menor carga de asignaturas, dándose el caso de que si elige esta última apostará, con mayor o menor grado de consciencia, por algo que, como dije antes, lo pondrá en inferioridad de condiciones cuando alcance el segundo curso de Bachillerato.

¿Hace falta, señor ministro, un profundo conocimiento metafísico para saber que hay opciones que, en sí mismas, contienen añagazas? ¿Es necesario recordar, don Ángel, que no es una pedagogía ejemplar aquella que plantea Collodi cuando cuenta el trance de Pinocho en la llamada Ciudad de los Muchachos?

Señor ministro, cuesta muy poco ofrecer diálogo y luego no ponerlo en práctica. Señor ministro, es muy fácil decantarse por lo más demagógico, aun a sabiendas de que ello es casi siempre lo más perjudicial para quien decide. Señor ministro, no sé qué tradición metafísica continúa usted, pero sí está muy claro que, en materia pedagógica, es tan «logsero» como sus predecesores socialistas en el Ministerio.

¿Qué se hizo del institucionismo por parte de ustedes? ¿Qué se hizo de aquella certeza de que el conocimiento emancipaba? ¿Qué se hizo, remontándonos más atrás, del «sapere aude» kantiano?

Quisiera equivocarme, don Ángel. No sé si con su abandono de la sotana la literatura de los catecismos salió perdiendo o ganando, pero, sin duda, hasta que se demuestre lo contrario, la enseñanza, en un Estado que se reclama laico y democrático, va por ese mismo camino de perdición que abrieron sus ilustres antecesores. Y que usted se brinda entusiasmado a continuar. Dijérase que tenía que llegar usted para culminar la metafísica de lo incorregible. ¡Ay!

Categoría: Enseñanza Comentarios(19) junio 2009

19 Respuestas a “Metafísica de lo incorregible”

  1. Fray Riopedre Says:

    ¡Hay que ver cómo le gusta a usted recordarnos nuestro pasado a los que en un momento de nuestra vida hemos llevado sotana!
    A mucha honra, oiga.

  2. Asesora riopedriana Says:

    Se diría que usted siempre está pluma en ristre, lanza en ristre, para atacar cualquier disposición educativa que provenga de la izquierda plural y transformadora que nos gobierna.
    Es usted un rancio, don Luis.

  3. Docente en frenesí Says:

    Eso, repetición de curso a la carta, y, si llegan en inferioridad de condiciones al curso sigueinte, ya buscaremos arreglo, ya iremos retrasando el problema, que de eso sabemos rato largo.

  4. Piecho categorial Says:

    Es bueno que recuerde usted, aunque sea de pasada, lo que fue la historia de la metafísica en la Universidad franquista.
    Por estos lares, en ciertos ámbitos no se habla de estas cosas.
    ¡Uffff!

  5. Profe para todo Says:

    ¿Dónde hay que apuntarse para dar clase en esos talleres, que no me consta que existan en ningún Instituto?

  6. Atónito y sobrio Says:

    O sea, que repetirán sólo con las asignaturas que suspendieron, así cuando lleguen al siguiente curso las lagunas con que se encuentren se volverán contra los propios estudiantes.
    Así empieza el dialogante Ministro.
    Vamos bien.

  7. Rosa Says:

    En efecto, son incorregibles, y además hacen bueno aquello de que cualquier situación por mala que sea, es susceptible de empeorar.

  8. Alicia Says:

    ¡Qué desastre y qué demagogia! Lo peor de todo es que no paran.

  9. atos Says:

    Me ha gustado mucho citar a Collodi entre tanta metafísica y sotanas. Por cierto, asesora riopedriana, tenga cuidado con la ironía que la carga el diablo y, a veces, no se percibe

  10. Ana Says:

    Puede que la ironía la cargue el diablo, pero qué sería de nosotros sin ella?

  11. Maestrín de escuela Says:

    Éste es el rincón virtual de la dignidad docente.

  12. mencar Says:

    Coincido con “Maestrín de escuela”. Buen artículo, Luis.

  13. Mayte Says:

    ¿Vio usted el examen de PAU de lengua del que se examinaron esta semana? Era tan fácil que sonrojaba. Escogieras la opción que escogieras no eras capaz de encontrar ninguna dificultad. Dirán que como los resultados son tan buenos, hay un nivel altísimo de lengua en los bachilleres asturianos.¡Para llorar!

  14. luisarias Says:

    Estimada Mayte:
    Sí, lo vi el martes en una de las sedes de la PAU. Y, en efecto, el examen es fácil.

  15. Pasé por Filología Says:

    Sin embargo, Mayte, al menos en una de las opciones había un suplemento en el comentario sintáctico que, seguro, se interpretó por parte de mucha gente como implemento.
    ¡Qué tiempos aquéllos de reglar claveles en sintaxis! ¿Los recuerdas?

  16. Feijooniano Says:

    Todos recordamos cosas de la vieja Facultad, y, hablando de sintaxis, tiempos hubo en que la terminología tradicional estaba proscrita, aunque luego todo el mundo volvió a ella.
    ¡Qué cosas!

  17. Rosa Says:

    Pus resulta que hay Comunidades Autónomas que se vuelven atrás en lo de la repetición a la carta de curso. Por supuesto, Asturias no está entre ellas.
    ¿A alguien le sorprende?

  18. Doña Berta Says:

    Me pido participar en uno de esos talleres, sobre todo, si se da clase de la historia de la metafísica en España después de Ortega y antes de Gasset.

  19. Vela Says:

    Yo también me pido que se conozca a fondo la historia de aquel escolasticismo casposo en la Universidad franquista, sobre todo en el área defilosofía, que, por lo que se ve, no ha terminado.

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