Gamoneda y sus polémicas literarias

Por Luis Arias

Hay momentos en que tomarse un respiro que nos alivie de la asfixiante actualidad, más que un deseo, supone un imperativo que reclama con dramatismo nuestro sistema nervioso. Hay momentos en que una polémica literaria resulta, en primera instancia, balsámica, frente a la sordidez del circo político. Y, hete aquí, que, dándose todas estas circunstancias, asisto como espectador a las controversias que han suscitado las palabras de Antonio Gamoneda sobre el recientemente fallecido Mario Benedetti. En modo alguno, me sorprendieron las declaraciones del poeta asturleonés, lo que no acierto a entender es la escandalera que originaron.

En realidad, discutir sobre los mimbres con que se ha de construir el lenguaje poético es un clásico. Remontémonos, si nos place, a Góngora y Quevedo; o acudamos, si se prefiere, al apócrifo machadiano Juan de Mairena, ello por no hablar de aquel inolvidable texto de Neruda que abogaba por los materiales que más humanizaban la poesía. Diríase, que, también en literatura, el tono bronco de los vocingleros puede en ocasiones más que los ecos de percepciones estéticas que, en muchos casos, pueden ser, cuando menos, interesantes.

Acerca de Benedetti se ha escrito mucho con ocasión de su reciente fallecimiento. No seré yo quien ponga reparos a una literatura comprometida que, como dejó dicho Camus, lleva al artista a estar con quienes padecen la historia y no con los que la hacen. No seré yo quien le niegue a Benedetti la grandeza e importancia de su obra. Lo que me pregunté, sin embargo, al leer tantas necrologías elegiacas sobre su vida y obra, fue por qué no se recordó al propósito que Cortázar insistió mucho en que, al lado del compromiso político, social, etcétera, era también irrenunciable la apuesta esmerada por la obra bien hecha, cosa que, innegablemente, el autor de «Rayuela» logró. Y también puedo coincidir con Gamoneda en que el escritor uruguayo no destacó menos en la narrativa corta que en la poesía. Ítem más: no se incurre en dislate por sugerir que Benedetti fue mejor narrador que poeta.

En todo caso, más allá de la espuma de las polémicas que se pretenden magnificar, se diría que Gamoneda, cuando hace declaraciones, genera estruendos mediáticos. Ahí están sus diferencias con Ángel González, así como sus declaraciones este verano acerca de la concepción poética de Celaya; todo ello por no hablar, de lo criticado que fue por desmarcarse, tras haber sido uno de los firmantes, del manifiesto savaterino a favor del uso del castellano en determinadas comunidades autónomas, singularmente en Cataluña.

Gamoneda que, aun siendo una de las referencias obligadas de la poesía de posguerra, no alcanza, a mi juicio, la categoría de un Blas de Otero ni de un Gil de Biedma, debe ser el primer sorprendido cuando ve que, de un tiempo a esta parte, sus declaraciones no sólo son noticia con amplia repercusión mediática más allá de los ámbitos literarios propiamente dichos, sino que además generan grandes discordias, cuando se da el caso además de que el conjunto de su obra no está muy próxima a la poesía que se hace en la actualidad.

Y es aquí donde, a mi entender, radica lo singular del caso. Como si aquellas viejas discusiones que podrían remontarse a los tiempos de las revistas «Garcilaso» y «Espadaña» reviviesen, de alguna manera, sin que casi nadie lograse entender muy bien las causas de tan inesperado fenómeno.

Un poeta a quien marcó la posguerra, un poeta en cuya obra están omnipresentes los afanes de una de las revistas antes nombradas que se gestó y se publicó en León. Un poeta que habla del género que cultiva y de otros poetas. Un poeta, sin duda muy estimable, del que parecen interesar más sus declaraciones que su propia obra, algo que, ¡ay!, es, ya que en ello estamos, una injusticia poética.

Categoría: Libros Comentarios(26) junio 2009

26 Respuestas a “Gamoneda y sus polémicas literarias”

  1. Feijooniana Says:

    Excelente artículo, Luis. También en literatura pones las cosas en su sitio. Gamoneda, con ser un poeta estimable, no es uno de los grandes de la posguerra.
    Y no parece muy lógico que se generen polémicas, muchas veces, por parte de gente que no lo leyó y que sólo ve en él a un supuesto protegido de Zapatero.

  2. Noventayochista Says:

    Muy bien, estoy de acuerdo con la interpretación que da Feijooniana. Y es un error por parte del poeta asturleonés lo que dice del lenguaje poético, pues tiene que saber don Antonio que se han hecho obras maestras de la poesía con palabras como “los eventos consuetudinarios que acontecen en la rúa”

  3. Poesía de posguerra Says:

    Gamoneda es un poeta de segunda fila, numéricamente hablando, en la posguerra. Y, por lo demás, no es un crítico como Dámaso.
    Dicho todo ello, no va errado en el que dice de Benedetti.
    Las cosas son así.

  4. Inefable poetisa Says:

    Tienes razón, primero en lo absurdo de la polémica. Segundo, en que Gamoneda es, en la poesía, una de los buenos, pero no uno de los grandes.
    Muy bien, Luis.

  5. Asturcazurrina Says:

    Poeta triste don Antonio, ayes los suyos de tiempos muy duros, hombre de bien, que tiene sensibilidad, lucidez, conocimientos, pero, ¡vaya!, no anda muy sobrado de sentido del humor.

  6. Atónito y sobrio Says:

    ¿Sabe usted? Me encantaría que llegase un momento en que este blog suyo se convirtiese en una especie de foro literario, donde la política no fuese más que una anécdota.
    ¿Lo verán mis 4 ojos?

  7. Estudiantona Says:

    Cuando Ángel González pasó brevemenete por la Facultad, no todo el mundo aprovechó la oportunidad para que nos enseñase lo mucho que sabía sobre la poesía de posguerra.
    Hubo quien impartió esa asignatura y ni siquiera nos habló del libro de Alarcos sobre Blas de Otero. Puede que los años oscuros se prolongasen más en unas aulas que en otras.

  8. Filóloga en Vespa Says:

    Algo de oscuridad siempre la hay, también en la poesía. Lo cierto es que me pregunto muchas veces por qué la mayoría del profesorado rara vez leía textos en clase, sobre todo, poemas.
    A veces, cuando paso por delante de la antigua Facultad, recuerdo poemas, que, claro, no se leyeron en las aulas.

  9. Masa encefálica Says:

    Yo también hablaría de José Hierro como uno de los grandes poetas de la posguerra.

  10. Mayte Says:

    Cuchilladas, siempre las ha habido en todos los gremios. No iba a ser menos el de los poetas. P ero la polémica siempre enriquece,sobre todo cuando se argumenta y se hace con respeto. Y si no, da igual. Siempre es bueno que hablemos de poesía. Es un buen tema de conversación.

  11. Piecho categorial Says:

    Carísimo Adicto y hermano en este blog: A mí me interesan mucho los artículos que don Luis escrbe sobre literatura, pero lamentaría que dejase de decir lo que poensa y siente sobre otros muchos asuntos: a saber;
    1) La enseñanza.
    2) Asturias y su occidente.
    3) La política en general.

  12. Metacarpiano Says:

    Estoy totalmente de acuerdo con Piecho Categorial.

  13. Laura Says:

    De todas formas, Luis, espero que sin tardar nos ofrezcas en uno de tus artículos las impresiones de lectura que saques del reciente libro de memorias de Gamoneda.

  14. Si Garcilaso volviera Says:

    Es triste que la poesía interese tan poco, apenas apasione y sólo se hable de ella entre quienes la cultivan, en general, con muy escaso éxito.

  15. atos Says:

    Pues este artículo sí que se lo agradezco. Independientemente de mi opinión crítica sobre Gamoneda, me parece muy mezquino ver como algunos se le echan al cuello y sacan de contexto sus opiniones. Mezquino porque ellos-como L. García Montero- también son buenos poetas y sin embargo…
    No le va a reportar este artículo muchos amigos entre la beautiful, don Luis. Gracias de nuevo.

  16. Dama, dama Says:

    ¿Por qué dice eso, Atos? La Beauutiful gusta de la poesía. ¿O no?

  17. mencar Says:

    Tiene razón Atos, pero el objetivo de este artículo presumo que no es el ganar adeptos, sino el demostrar que se puede ser crítico y reconocer lo bien hecho, y que, como dijo alguien, la poesía es un arma cargada de futuro.Y, Luis no dejes de escribir sobre “tus” otros temas, como dice Plecho Categorial. Coincido con tu afirmación de que Benedetti es mejor narrador que poeta, aunque leyendo su “Desde los afectos” me asalta la duda.

  18. Republicano Says:

    Hubo una poesía, la de los años 40, tan opuesta entre sí, que, según estudió Dámaso, estaba arraogada o desarraigada con respecto al momento en que se vivía. La de Bemedetti y la de Gamoneda, polémicas al margen, arriagan con el dolor que se vivió en su tiempo. Y esto hace que la polémica suscitada sea aún más incomprensible.

  19. Irene Says:

    Bueno, Gamoneda se nutre de la Revista Espadaña, es su biberón literario, y no parece ilógico que, pasado el tiempo, sea crítico con ello, crótico y, creo, que benévolo a la vez.
    Lo que dijo de Benedetti no fueron disparates, aunque sea discutible.
    Y, por lo demás, como dijo Mayte, bueno es que se discuta sobre poesía, que somos todos.
    ¿O no?

  20. Mariceli Says:

    Ym hablando de poesía y de Asturias, ¿por qué no se rescatan, se ordenan y se estructuran los mejores poemas de Alfonso Camín? ¿No hay ayudas públicas para eso?

  21. atos Says:

    Pero lo que dice Gamoneda de Benedetti es una opinión literaria y los que descalifican a Gamoneda lo hacen “ad hominem”. Eso es lo mezquino.
    Dama, dama, gustan claro. Por eso me duele que alguien, por buen poeta que sea, se erija en guardián de las esencias líricas y determine a quien sí y a quien no se puede criticar.
    A este paso batimos el record de post sobre poesía en un blog. Es un placer, en cualquier caso.

  22. Lliteratu Says:

    Da usted en el clavo, Atos. A Gamoneda lo descalifican personalmente, aunque sus opiniones sean literarias. Y eso es, en efecto, miserable.
    Lo que me gustaría saber es qué poeta se refiere usted cuando habla de alguien que se atribuye la potestad de ser guardían de las esencias líricas.
    Y, por último, es extraordinario que un artículo sobre poesía suscite tantos comentarios.
    ¿Quién lo diría?

  23. Vetustense Says:

    Desde esta ciudad novelada y novelera, la poesia ha sido vista a distancia, porque no gusta aquí lo destilado, sino que el grano y la paja vayan juntos, lo que no quita que haya habido grandes lectores de poesía.
    Usted parece uno de ellos.

  24. Isabel Says:

    Parafraseando a Gil de Biedma, si es que algo así puede ser permitido, de todas las historias de la poesía, sin duda, la más triste es la española de la posguerra. ¡Qué tristeza la de los Panero en su conjunto, astorganos como yo! ¡Qué triste es Gamoneda! ¡Qué tristeza de país que tuvo que refugiarse en la poesía que cantaba el dolor y que Hierro, sin salirse de él, abogó por una alegría que, en el fondo, era también estremecedora! Y qué tristeza la de aquella supuesta alegría de los garcilasistas que escribían como si en España y en el mundo no hubiera pasado nada en aquellos años terribles!

  25. Jugo de Unamuno Says:

    En el siglo XX, todo fue posible, hasta que la angustia existencial y el marxismo llegaran a extraños maridajes. ¿Acaso no es Blas de Otero mitad Unamuno y mitad Marx?

  26. silvia Says:

    Gamoneda es uno de los grandes escritores de poesía del mundo.No se debe analizar el tema de algo literario.Lo esencial es el uso y creatividad de la metáfora, el uso del hipérbaton, la originalidad de las sinestesias y el animismo.El contexto es parte ajena a la poesía porque la literatura no necesariamente es denuncia social.
    La poesía es juego, es construcción de la palabra con sentimientos que salen de la soledad de la inspiración. El poeta no tiene el deber de hacer nada.Dejen a España tranquila con su historia y sus sufrimientos sociales .La poesía no está atada a nada. ( forista de Argentina)

Escribir comentario