Confesiones de un docente: de mesas y pupitres

Por Luis Arias

Qu√© decir de unos sindicatos que no se pronuncian ante los agravios que sufre el profesorado en su trabajo, cuando algunos fueron emitidos hasta en los telediarios? ¬ŅQu√© decir de unos sindicatos que, en su mayor√≠a, aceptan que el esfuerzo y la disciplina est√©n proscritos en las aulas? ¬ŅQu√© decir de unos sindicatos que no se plantean siquiera una limitaci√≥n en el tiempo para sus liberados de la tiza? ¬ŅAcaso quienes llevan a√Īos fuera de las aulas est√°n en las mejores condiciones de saber los problemas que padece el sector? ¬ŅQu√© decir, en fin, de unos sindicatos que, en el caso de Asturias, no se han preguntado por los criterios que se siguieron para los nombramientos de asesores en la Consejer√≠a de la Cosa?

Y, sin embargo, convocan huelgas y movilizaciones y, mayoritariamente, secundamos sus llamamientos. Pues resulta que, tras tantos atropellos, hay uno que no suscriben, en este caso, una evaluación del profesorado que, como tengo escrito, consiste sobre todo en rellenar formularios.

Y, para mayor baldón, tenemos noticia de las contradicciones en que estos excelsos representantes nuestros incurren. Para empezar, la UGT, que se desmarcó de la primera movilización. Para seguir, Comisiones Obreras. Parece ser que hay una parte del sindicato que no acepta la llamada mesa sectorial y otra que la reivindica. Lo que nadie tiene a bien solicitar es la cercanía de los pupitres que forman parte del mobiliario de las aulas. Y lo que se malicia es, entre otras cosas, el ansia que se tiene por desertar de la tiza.

Confesiones de un docente. No, no ser√°n ellos, los sindicatos instalados en el progresismo m√°s fatuo, los que vayan a abogar por la necesidad de la disciplina en las aulas. Es m√°s ¬ęprogre¬Ľ la impunidad ante la humillaci√≥n de un profesor que las sanciones a alumnos que revienten el desarrollo de las clases con el inevitable prejuicio a los derechos del resto del grupo. No, no ser√°n ellos, los sindicatos entusiastas de la LOGSE, los que se pronuncien acerca de la conveniencia del esfuerzo en el aprendizaje, ya que lo que prima es lo ¬ęguay¬Ľ. No, no ser√°n ellos, los creadores de la jerigonza ¬ęlogsera¬Ľ, los que sostengan que es el saber algo que emancipa a quien lo atesora.

¬ŅC√≥mo sobrellevar que nuestros supuestos defensores son los mejores aliados de todo esto? ¬ŅC√≥mo encarar cada jornada docente, cada clase, sabiendo que tenemos que rellenar un formulario en el que se nos pregunta, entre otras cosas, de qu√© forma hemos afrontado una situaci√≥n conflictiva en el aula si no contamos con una legislaci√≥n que nos apoye? ¬ŅC√≥mo debemos asumir que unos partidos gobernantes en Asturias, que se titulan de izquierdas, practiquen el nepotismo y la dedocracia en sus nombramientos, al tiempo que se nos veta la carrera docente, y no s√≥lo en lo econ√≥mico, que no es, ni de lejos, lo m√°s importante? ¬ŅCon qu√© cuajo debemos soportar que se llame formaci√≥n al seguimiento de una serie de cursos que no siempre son impartidos por personas avaladas por publicaciones e investigaciones al respecto?

¬ŅQui√©n nos iba a decir a los que conocemos la historia de la ense√Īanza en nuestro pa√≠s que, al final, los frailes agustinos del colegio en el que estudi√≥ Aza√Īa y los socialistas y comunistas iban a coincidir tanto? Presten atenci√≥n a estas palabras: ¬ęAdquir√≠amos un extracto del saber, resumido en conclusiones edificantes: los frailes las obten√≠an manipulando en los archivos de las cosas que ignor√°bamos y que siempre habr√≠amos de ignorar; no √©ramos llamados a saberlas. Alicortar la ambici√≥n intelectual parec√≠a el supuesto de los estudios¬Ľ.

Confesiones de un docente. ¬ęMonoton√≠a de la lluvia en los cristales¬Ľ. Monoton√≠a de discursos sobre la ense√Īanza que pretenden convertir al docente poco menos que en un buf√≥n que improvisa ocurrencias. Monoton√≠a de unos sindicatos que miran desde hace a√Īos hacia otro lado y que, un buen d√≠a, se rebelan contra unas medidas sobre las que no fueron consultados. Monoton√≠a de un Consejero que lleva tres legislaturas al frente de la educaci√≥n asturiana, teniendo muy poco respeto por la que fue su profesi√≥n. Monoton√≠a de unos discursos que empezaron en la demagogia y que llevan tiempo ya instalados en la estulticia. ¬ŅEs que nadie recuerda una de las √ļltimas trifulcas entre Riopedre y Valledor en el Parlamento asturiano, cuando se insinuaban ¬ęcriterios de productividad¬Ľ docentes tan sui g√©neris que pasaban por el aumento del n√ļmero de aprobados? ¬ŅCabe mayor atropello a la raz√≥n, que dir√≠a Disc√©polo?

Y, por si todo ello fuera poco, la se√Īora Migoya nos sobrevuela conmin√°ndonos a acatar criterios arbitrarios y atrabiliarios que, en teor√≠a, provienen de la izquierda plural y transformadora.

Pero, con todo, ni Migoya, ni Riopedre ni los sindicatos que huyen de la tiza son capaces de arrancarnos la ilusi√≥n que nos suscita el oficio de ense√Īar.

Categoría: Ense√Īanza Comentarios(18) mayo 2009

18 Respuestas a “Confesiones de un docente: de mesas y pupitres”

  1. Migoyina Says:

    ¬°No le quedan que digamos formularios que rellenar!
    ¬°Ja, ja, ja!

  2. Asesora riopedriana Says:

    ¬°Qu√© obsesi√≥n tiene usted con los asesores que encabez√≥ el se√Īor Cuervo, ex Alcalde de Cangas del Narcea y actual senador!
    ¬ŅQu√© ser√≠a de la ense√Īanza en Asturias sin nosotros y nosotras, los asesores y la asesoras riopedrianos y riopedrianas!

  3. Maestrín de escuela Says:

    Chapeau, don Luis, chapeau. Es usted la voz de los docentes en un mundo de demagogia y falsedad.
    ¡Qué razón tiene usted en su arremetida contra los desertores sindicales de la tiza!

  4. Profe para todo Says:

    ¡Qué a gusto debieron quedarse unos cuantos con tu artículo de hoy! ¡Qué deprimente es el sindicalismo que tenemos los de la tiza!
    Menos mal que de vez en cuando reciben su merecido p√ļblico, que casi siempre les das t√ļ!

  5. Docente en frenesí Says:

    ¬ŅQu√© tendr√° la tiza, qu√© tendr√°, que provoca tantas estampidas?
    Los de la mesa sectorial de CC OO tiemblan si no se cuenta con ellos y tienen que terminar de vuelta a la tiza.
    ¡Qué asco!

  6. Laura Says:

    ¬ŅLes lees a Machado mientras te paseas por el aula?
    Así te imagino, como profe peripatético.

  7. Alicia Says:

    Gracias, Luis, por tu coraje y claridad. De las pocas cosas que nos quedaban oir ver era que, ahora como en el 87, los sindicatos nos vendieran.
    Es deplorable.

  8. atos Says:

    Hay semanas, don Luis, en que a sus comentarios s√≥lo se les puede a√Īadir: “amen”. Lo digo por el √ļltimo p√°rrafo. Ojal√° se equivocara en el resto. Por desgracia no es as√≠. Ha dejado el cuadro que ni Goya, oiga.

  9. Aloisious Says:

    Lleva usted razón, como casi siempre. Lo malo de las legislaciones que se van sucediendo, impenitentemente, es que las elaboran quienes desconocen el trabajo del aula. No importan ni chiquillos ni docentes, importan los votos. No importa que ni los unos puedan trabajar ni interesse que los otros aprendan demasiado Рserán votantes mucho más dóciles en el futuro- , importa sujetarse a la poltrona.
    Lamentablemente, lleva usted raz√≥n ….

  10. Isabel Says:

    Coincido con Alicia: lo más triste de todo es que hasta los sindicatos, o bien no abandonan, contentos ellos fuera de la tiza, o bien lanzan órdagos para, al final, traicionarnos.

  11. B√°rbara Says:

    Hola, muchas gracias por t√ļ art√≠culo Lu√≠s. Como siempre estupendo.
    Saludos.

  12. Ana Says:

    No se puede ser más veraz y contundente en un asunto tan triste e injusto como éste.
    Gracias, Luis.

  13. Atónito y sobrio Says:

    ¬ŅQu√© les queda por no hacer a los sindicatos para que alg√ļn d√≠a se organice una huelga contra ellos?

  14. Lliteratu Says:

    A este artículo suyo, impecable, sólo le falto un razonamiento final: aquí, los damnificados son sobre todos los alumnos de quienes se espera que sean consumistas de telebasura.
    Y ése es el gran objetivo para la izquierda política y sindical.

  15. Tertuliano Says:

    Ustedes ya no pueden ense√Īar monoton√≠a; ustedes son domadores sin l√°tigo. La cosa est√° clara: que no sea posible dar clase porque los unos y los otros se encargaron de que lo b√°sico para ello no se cumpla.
    Ellos s√≠ que han alcanzado sus √ļltimos objetivos, aunque la guerra no terminar√° mientras haya docentes dispuestos a salir a la palestra denunciando lo que hay.

  16. mencar Says:

    ¬°Qu√© raz√≥n tienes en tu art√≠culo, Luis! Pero me niego a pensar que est√® todo perdido, y como dice “Tertuliano” seamos domadores sin l√°tigo.
    Mientras haya docentes como t√ļ que tengan la valent√≠a de denunciar y proclamar que la Educaci√≥n es la mayor riqueza de un pa√≠s, no creo que todo est√® perdido, para arreglarlo, s√≥lo tenemos que desenmascarar a los culpables, que ya sabemos quienes son

    Gracias como docente, por escribir esto.

  17. Irene Says:

    ¡Qué silencio más vidrioso de parte de todos los desertores de la tiza! ¡Qué jeta tienen!

  18. falu Says:

    Luis, como siempre tienes razón. Tus palabras deberían llegar hasta el rutinario y fácilmente predecible cerebro de nuestros gobernantes.
    La tiza es quien inculca y tiene la √ļltima palabra, que no lo olviden sus desertores.

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