Semana de Pasión… política

Por Luis Arias

Es jueves, y el Narcea, tan remolón en lo poco que va de temporada salmonera, descansa de pescadores. Es Jueves Santo y las noticias de prensa nos informan de que el nuevo Gobierno no se toma vacaciones. Ávidos están los nuevos ministros y ministras de que muy pronto se vean las consecuencias de sus trabajos y sus días. Es Jueves Santo y seguimos asistiendo a las valoraciones de urgencia en torno al nuevo Gabinete de Zapatero. Y, sin embargo, por estos lares todo parece fluir con la bendita calma de costumbre.

Ayer visité Somiedo, el Puerto, la Peral y la Pola. Se percibía vivir las vísperas vacacionales, se esperaba a los viajeros que, una vez más, podrán disfrutar de la genuina belleza de estos parajes. Pero, en todo caso, se percibía que importaban bien poco los cambios políticos vividos estos días, desde que el domingo, en plena pasión turca, se anunciase una crisis de Gobierno que, al menos cuantitativamente, fue mayor de lo que se esperaba.

¡Qué lejos nos quedan aquellas convulsiones políticas que en su momento tuvieron lugar también en plena Semana Santa, como la histórica legalización del PCE! ¡Qué lejos nos quedan a quienes vivimos aquello la era de la pasión por la política!

Y lo curioso del caso no es que aquello haya remitido, pues la casuística de tal fenómeno sociológico no es difícil de establecer; lo llamativo es que, de la política, lo que aquí tiene más presencia es la publicidad, la publicidad política quiere decirse.

Miren ustedes: si viajan a Somiedo se encontrarán con avisos de presencia de osos y se toparán también con carteles que hablan de presupuestos de obras de carretera, en algunos casos ya conclusas, como la que va desde Belmonte a Aguasmestas.

¡Qué curioso es pensar que se publiciten obras, conclusas o no, que en su mayor parte vinieron marcadas por retrasos no fácilmente justificables! ¡Qué paradójico resulta que, teniendo en cuenta las políticas medioambientales de estos parajes, se haga tanto hincapié en la presencia de osos, que no disponen de las mejores condiciones para sobrevivir!

Y, de Belmonte hacia abajo, hacia este bajo Narcea, lo mismo sucede con el salmón. Nunca se habló con tamaña profusión de este mágico pez; nunca hubo tantos proyectos encaminados a hacer Casas, museos y rutas del salmón, y, al mismo tiempo, cada vez hay menos, cada vez se tiene más la impresión de que la mayor riqueza del Narcea está en proceso, si no de desaparición, sí de algo muy similar.

Cuando la política es publicidad, y cuando se hace leyenda de lo que hubo, en lugar de políticas para preservar osos y salmones, uno vive con escepticismo la pasión publicitaria.

En su momento, Gregorio Morán, en unos artículos memorables sobre Asturias, habló de que cada vez somos más la leyenda de lo que fuimos, que estamos siendo un parque temático, que ésa y no otra es nuestra realidad política.

Semana de Pasión a orillas de un Narcea que, hasta el momento, sólo ha dado dos salmones. Semana de Pasión en el occidente de Asturias, plagado de parques eólicos, llagado por las canteras; pero, eso sí, con un discurso publicitario en lugar de político que habla de leyendas por cuya supervivencia se pudo y se puede hacer mucho más.

Procesión por las rutas salmoneras. Procesión por parajes donde habitó el oso. Todo ello con la alargada sombra de unos dirigentes que en su gran mayoría usufructúan leyendas en lugar de hacer políticas para que nuestros mayores tesoros sigan vivos.

¿A quién pueden gustarle estas procesiones sin pasión?

Categoría: Bajo Nalón Comentarios(5) abril 2009

5 Respuestas a “Semana de Pasión… política”

  1. Celina Says:

    Eso es, cartelitos de presencia de osos, museos del salmón, y, por otro lado, balsas de cianuro, canteras, eólicos a tutiplén, pueblos ribereños sin saneamiento, y mucho más.
    Menos mal que hay alguien que lo dice con claridad.

  2. Elena de Goya Says:

    ¿No será que tú prefieres al oso que mató a Favila y que no tienes simpatía por los osos somedanos?
    No eres mal observador como excursionista.

  3. Salense Says:

    Le faltó a usted hablar de la casita de los colorines que piensan plantar en donde se precintan los salmones del Narcea.
    No, si la cosa es divertida.

  4. Nonaya Says:

    ¿Y alguien puede explicar por qué las truchas desaparecieron casi por completo de los pequeños ríos?
    Ustedes sigan haciéndose fotos y hablando del medio ambiente, mientras el pueblo soberano babea.

  5. lallonga@hotmail.es Says:

    Luis Arias Arguelles-Mere
    D.Luis, quizás hoy ha escrito v.d.el mejor artículo, desde que es columnista de La Nueva España.
    Un artículo literario que retrata incomparablemente la realidad, no solo de nuestro Suroccidente, sino de toda Asturias. Los políticos, D.Luis, se han convertido en comerciales publicitarios ,de ahí que personas, que un día estuvimos implicados en el día a día de nuestros pueblos, hoy nos sintamos extraños en la tierra en que nacimos ,vivimos y hemos intentado crear riqueza.
    El fondo de su artículo D.Luis, lo sentimos muchísimos asturianos, pero ni tenemos el medio, ni sus dotes literarias para expresarlo con tanta claridad, de ahí D.Luis, que v.d., por conocimientos, por dotes(literarios)y por disponer del medio, debe sentirse obligado con este trozo de Asturias. Debe sentirse obligado a seguir retratando con tanta fiabilidad nuestra realidad, para sonrojo de unos cuantos vendedores de humo, que no sienten pudor en vender lo que ni ellos mismos creen.
    D.Luis, en esta parte de Asturias, sobran planes, parques temáticos, sendas, pancartas institucionales etc .En la misma medida que faltan caminos decentes, saneamientos, concentraciones parcelarias, acceso a las nuevas tecnologías etc. En suma,
    falta que se dote a la Asturias rural de las infraestructuras necesarias, para que nos podamos quedar en ella.
    Pero sobre todo D.Luis, hacen falta personas como v.d. que desenmascaren a la panda de incompetentes que llevan años vendiendo una Asturias que solo existe en los despachos de Consejeros, Vice-Consejeros, Directores Generales, Jefes de Servicio, de sección etc…pero que nada tienen que ver con la realidad de Asturias.
    D.Luis ,una vez más gracias por ocuparse de los problemas reales de la ciudadanía.

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