Cautivo y desarmado el colectivo docente (Ante la huelga del profesorado)

Por Luis Arias

¡Qué cosas, don José Luis, qué cosas! ¿A que no pasó por su mente que, a 1 de abril de 2009, pudiera sancionarse que el profesorado se encuentra, aunque no del todo cautivo, sí totalmente desarmado y desasistido en su función docente? Pues, mire usted por donde, así es. ¿Qué nos cabe esperar sabiendo que carecemos de autoridad en el aula, ante la eventualidad de que alguien decida reventar el normal desarrollo de una clase? ¿Cómo no vamos a indignarnos ante las preguntas formuladas en eso que ustedes llaman la evaluación del profesorado? ¿Cómo se puede tener la desfachatez de preguntar acerca de las supuestas resoluciones que hemos podido tomar ante una salida de tono en el comportamiento de un alumno o alumna, cuando se da la circunstancia de que, desde la LOGSE a esta parte, el docente no tiene más recursos que los que puedan emanar de su capacidad persuasiva, algo que está muy bien, pero que no siempre soluciona los conflictos? ¿Por ventura, recuerda usted aquella imagen que en su momento emitieron todos los telediarios cuando alguien agredía a un profesor por los pasillos de un instituto por haber quitado a un mozalbete una cajetilla de tabaco? ¿No tienen suficiente con esas situaciones humillantes, necesitan encima preguntar al respecto?

¿Por qué llaman evaluación del profesorado a algo que no tiene que ver con la capacidad del docente de turno explicando en clase, transmitiendo conocimientos? ¿Por qué se quedan con asuntos ajenos a lo que es meramente enseñar? ¿Es que eso no les importa?

Declara usted en este periódico que «la cultura de la evaluación» es algo novedoso. ¡Por favor! Para empezar, se trata de una expresión muy poco afortunada procediendo de un responsable político en materia educativa que debe velar por el buen uso del idioma. Y, para seguir, ¿por qué llaman evaluar a algo que no es otra cosa que rellenar formularios, en lugar de tratarse de la mayor o menor calidad de las sesiones docentes? Tiene bemoles que, hasta para evaluarnos, nos saquen de ese espacio del que tantos huyen, es decir, del aula.

Y, fíjese usted, ha conseguido casi lo imposible: que los sindicatos, en su mayoría, se movilicen contra sus políticas y convoquen una huelga, esos mismos sindicatos que en los últimos años poco más han hecho que peregrinajes por los centros vendiendo lotería; esos mismos sindicatos en donde los «liberados» no imparten docencia; esos mismos sindicatos que apenas han abierto la boca ante la merma de derechos que venimos sufriendo los docentes; que no han tenido a bien convocar movilizaciones ante todo lo que venimos perdiendo en nuestras condiciones de trabajo; parecían estar satisfechos sólo con demandas salariales.

Y, fíjese usted, don José Luis. Aquí en Asturias nos propusieron firmar ese cheque en blanco en pro de la llamada carrera docente. Nos abonaron una cantidad para «homologarnos» en el sueldo con otras comunidades autónomas donde cobran mucho más por un trabajo idéntico; y de las restantes cantidades prometidas, nunca más se supo. Y, por si ello fuera poco, en esa carrera docente no priman las investigaciones y publicaciones, los doctorados y asuntos afines, sino otras cuestiones donde no está en primer término eso que tanto pavor parece darles a ustedes: el conocimiento de la materia.

¿Sabe usted? Por mucho que se esgrima con obscena demagogia el factor vocacional de esta profesión, algunos somos tan pertinaces que, a pesar de todo lo que está cayendo, consideramos impagable la satisfacción que supone comprobar que, en esa etapa de la vida donde casi todo está por aprender, hay reacciones y gestos en los que se manifiesta la curiosidad y el asombro ante el interés que suscita eso que se está explicando. Quiero decirle que, aunque las políticas seguidas vienen haciendo grandísimos esfuerzos en contra, hay docentes que seguimos creyendo que el conocimiento emancipa, que fomenta la capacidad crítica, que la aventura de aprender aún quiere ser vivida y disfrutada por parte del alumnado. Es decir, que no queremos huir del aula para asesorarlo a usted; que no queremos huir del aula para convertirnos en vendedores de lotería y en burócratas de oficina, que hemos decidido que la mayor parte de nuestra vida, desde que ingresamos en la escuela hasta nuestra jubilación, transcurra en ese espacio al que seguimos llamando aula, y que, mire usted, por mucho que no lo tengan en cuenta en ese formulario al que llaman evaluación, existe.

¿Sabe usted? Que sólo haya en el Parlamento asturiano alguien que le ponga las cosas claras, me refiero a Valledor, significa que el PP no tiene política educativa en Asturias, y que, por otro lado, su cadena de despropósitos hace que los sindicatos se subleven y que su socio de Gobierno no pueda pasar por alto tanto y tanto dislate, señor Riopedre.

Evaluar al profesorado con criterios que nada tiene que ver con el trabajo en el aula. Evaluar a un colectivo al que vienen devaluando continuamente. ¿Hasta dónde pretende usted llegar, señor Riopedre? ¿Hace falta que vuelva a recordarle que nadie entendió en su momento que fuera nombrado asesor en materia educativa un ciudadano que llevaba más de 20 años dedicado a una Alcaldía sin tocar la tiza? ¿Hace falta que vuelva a recordarle que usted no sólo logró malestar en unos sindicatos, cuyos liberados llevan años viviendo en el mejor de los mundos posibles sin impartir clase, sino que además consiguió que el malestar existente en los centros fuera expresado públicamente en un escrito firmado por directores de más de 50 institutos?

¿Piensa usted que los demoledores resultados del Informe Pisa podrán mejorarse con una supuesta evaluación del profesorado que no es tal, sino que se trata de un cuestionario en el que, insisto, el trabajo en el aula no cuenta?

¿Qué le parecería a usted que su bien amado Presidente decidiese evaluar la labor de sus consejeros, al modo que en su momento sugirió el presidente de Francia con respecto a sus ministros? ¿Cree que saldría airoso y brioso de la prueba?

Por último, don José Luis, voy a confesarle algo: sólo tengo una duda con respecto a mi decisión personal de sumarme o no a la huelga que está convocada para el día 1, que consiste en dirimir si realmente debo apoyar la propuesta de unos sindicatos que, según he venido percibiendo, están muy lejos de haber hecho una labor aceptable, al permitir que sus liberados huyesen de la tiza y al preocuparse tan poco, por no decir nada, de nuestras condiciones de trabajo.

Hamletiano me siento, don José Luis, en tal sentido figurado, así como, vaya por Dios, en el olfativo. Ya ve, señor Consejero, ya ve.

Categoría: Enseñanza Comentarios(29) marzo 2009

29 Respuestas a “Cautivo y desarmado el colectivo docente (Ante la huelga del profesorado)”

  1. Asesora riopedriana Says:

    Me compalce sobremanera que les des un palo tan fuerte a los sindicatos que no abrieron la boca ante las agresiones en el aula, ni tampoco ante los atropellos que venimos sufriendo.
    En cuanto a Riopedre, tanta ruina mnoral y tanto ensañamiento, dan asco.

  2. Maestrín de escuela Says:

    Menos mal que hay alguien en Asturias que pone las cosas en su sitio sobre la situación en que se encuentra el profesorado en esta tierra.
    Es usted nuestro muro de las lamentaciones.

  3. Isabel Says:

    No sé si el Muro de las Lamentaciones, pero, al menos, sí eres el columnista que más figura en las respectivas salas de Profesores de Colegios e Institutos.
    Gracias.

  4. pilar Says:

    Gracias Luis.Cuando sea “mayor” quisiera saber plasmar tan claramente la situación que padecemos.
    Gracias de nuevo por ser la voz de esta clase de maestros y profesores atropellados por todos pero que seguimos sin rendirnos .

  5. paseante Says:

    En cuando a la duda, sigo siendo optimista.
    Quizá sea el momento de que los sindicatos se “rediman” y empiezen a currar. Es lo que hay, máxime con el desmarque de UGT, donde queda clarísimo a que señor sirven, por si no lo sabíamos ya.
    Con la nariz tapada, yo voy a la huelga, a pesar de los elementos.

  6. un lector asiduo Says:

    En estos días de “soliviantu escolar” esperaba casi con desesperación tu artículo.
    Sin ánimo de parecer “pelotas” te diré que suscribo tus artículos al 99% y, particularmente, los de educación al 100%.
    Pienso que está bien lo que dices de los sindicatos, pero es posible que nuestro colectivo esté de acuerdo con que esa sea nuestra representación. En algunos casos,los “del aula”, somos un poco desdejados sobre nuestra visión global de la educación, tal vez estemos demasiado centrados en las satisfacciones que nos da el alumnado y fruto de ello “dejemos hacer” a unos sindicatos dedicados a hacer política de la mala, del clientelismo y el favoritismo, sometidos a intereses de “su” partido y nosotros lo consintamos. Y si no es así me pregunto: ¿Puede quedar un solo afiliado al sindicato de la vergüenza, ese al que deberíamos llamar el innombrable, que responde al toque de corneta del Sr. Areces?.
    Pero esta huelga creo que es, por primera vez en años, una exigencia de cada uno de los profesores y maestos que cada día se enfrentan al aula y, sobre todo, a las ocurrencias de nuestros jefes.
    Los sindicatos van obligados por nuestra propia fuerza. Esperemos que no haya más ventas por parte de ningún otro.
    Por cierto, HUELGA SÍ y si con esta, la arrogancia de este Gobierno les mantiene en sus trece, INDEFINIDA. A mi que me apunten.

  7. Aloisious Says:

    Se puede decir más alto, pero no más claro: lleva usted esa razón que todos los docentes tratamos de esgrimir y que los políticos tratan de callar a base de atropellos, falacias, malas informaciones …
    Soy maestra. Me gusta mi trabajo. Estoy orgullosa de serlo. ¿Eso es evaluable?. ¿O acaso es mejor evaluar un item ( “resistencia al stress”, olé !!!) en el que se da por supuesto que, después de toda esta vorágine de sinrazones, acabaremos todos de los nervios?
    Lleva usted razón: estamos en la nueva Edad Media, y las nuevas brujas llevamos el título de docentes …

  8. Ana Says:

    Bad woman says:
    Qué suerte poder recibir tus opiniones, Luis, tan claras, tan limpias, tan honestas. Y qué contraste con estos minigobernantes tan cutres y desprovistos del mínimo respeto hacia unos profesionales que lo que mas necesitan es apoyo y estima. Unos profesionales que, a costa de su voluntariedad, resuelven en las clases lo que les corresponde y lo que no les corresponde. Que son tutores,pedagogos,madres y padres,sicólogos,escuchantes,enfermeros,asistentes sociales y finalmente orientadores de las madres y padres que nos trasladan sus debacles familiares.Todo esto se agradece como hace Riopedre, si señor,que “majo”:a los profesores hay que evaluarlos, porque unos son mejores que otros…..y a los CONSEJEROS, y a los jueces,nos tenemos que evaluar unos a otros.!brillante idea,ana rose! Te has colmado de gloria.
    Un saludo Luis

  9. María de la A Says:

    Cautivo y desarmado se quedó Riopedre ante los argumentos que le esgrimes; cautivos y desarmados se quedaron todos los desertores de la tiza, asesores riopedrianos, como tú dices, y sindicaleros que huyeron de la tiza.
    Nada dirán, Luis, pero lo nuestro en andar, andar haciendo caminos… en las aulas.
    Gracias por escribir estas cosas.

  10. Marga Says:

    Migoya apagando el fuego; Riopedre, escondido. UGT, obedeciendo el arqueo de cejas de arriba.
    Mientras, la huelga y la manifestación.
    ¿Quién nos iba a decir que también tendríamos que ir a las barricadas gobernando la izquierda?
    ¡Qué vergüenza!

  11. Migoyina Says:

    ¡Con lo contenta que estaba yo evaluando a los profes, como unos funcionarios más, gracias a que Riopedre no puso pegas, y van estos díscolos a manifestarse, a ponerse en huelga y encima a escribir en la prensa contra mi divertido juego!

  12. Fray Riopedre Says:

    Sin mos bendiciones frailunas, no habrá carrera docente. Sin mis parabienes marxistas, no tendrán lugar las condiciones objetivas para la feliz realización de vuestro trabajo. Sin mi panteísmo spinoziano, no será posible que vuestros trabajos valgan la pena.
    Sea, sean.

  13. Cornelius Says:

    Estoy de acuerdo con Marga: lo más increíble de todo esto es que un Gobierno que se llama de izquierdas se ensañe contra el profesarado. Ni en la peor de las pesadillas, algo así hubiera sido imaginable.

  14. Piecho categorial Says:

    Mis felicitaciones, por la forma en que argumenta y por lo bien escrito que está. ¡Qué buen desayuno tuvo el ex fraile dominico!

  15. Celina Says:

    ¡Cómo me gusta lo certero que has sido en este artículo, contra el Consejero y sus esbirros y también contra los liberados de la tiza en general, sindicatos incluidos!

  16. Maestrín de escuela Says:

    Ante lo que acaba de suceder en el Parlamento asturiano, con IU y PSOE en contra del profesorado, ¿cómo reaccionarán los sindicatos?
    ¡Ah! Y bien por Valledor que no se sumó a los suyos en la votación.

  17. Ana Says:

    Abundo en lo que otros comentaron aquí. ¿Quién nos iba a decir que el mayor enemigo del profesorado acabarían siendo los llamados partidos de izquierda?

  18. Socialista chamuscao Says:

    Lo que hoy declara Lastra en este periódico tiene delito. Habla de los docentes que cobran cada mes, frente a quienes están pasando graves privaciones.
    De acuerdo. Sólo que… habría que preguntarle a don Fernando si él no tiene el sueldo, las dietas y el Faetón asegurados.
    ¡Hay que ver gasta dónde llega este buen hombre que, de joven, fue comunista!

  19. Metacarpiano Says:

    Que la izquierda sea la mayor enemiga del profesorado es señal de que estamos en el mundo al revés.
    No escribo los improperios que se me ocurren.

  20. Fray Riopedre Says:

    Ahora a chincharse, hermanos en la tiza que llevo tanto tiempo abandonada, pues la otra orden de la izquierda, con la excepción del herético Valledor, aprueba mis planes.

  21. Adicto al diario Says:

    En efecto, las declaraciones de Lastra son ofensivas a más no poder. Que un profesional de la política diga esas cosas escandaliza a cualquiera, incluso a los que somos compulsivos lectores de prensa.

  22. Lliteratu Says:

    Al bueno del señor Lastra se le conocía su fobia foribunda contra el asturiano; a ello debemos sumar ahora su odio hacia el profesorado.
    ¿A que no es casualidad que tales inquinas y ensañamientos vayan juntos y nada revueltos en el ánimo de este profesional de la política?

  23. Maestrín de escuela Says:

    Menos mal que, según una noticia que publica hoy este periódico, los sindicatos de enseñanza, salvo UGT, se manifiestan acerca de la puñalada trapera que IU le acaba se asestar el profesorado.

  24. Mayte Says:

    Yo no soy profesora, soy madre de dos chavales, de 11 y de 17. Nunca entenderé porque os cabreais ahora. Hace tiempo que os empezaron a quitar la autoridad en las aulas.¡Coño,a las barricadas, primero!Yo estudié en un instituto en el que mis profesores eran muy reivindicativos. Ahora os veo muy conformistas. Siempre hay que pelear por aquello que merece la pena. En lo que a mi respecta, tendreis todo el apoyo. Sois los que me ayudais a educar a mis hijos.. Para mi sois muy importantes.

  25. Un padre Says:

    No voy a polemizar sobre el sistema de evaluación que ha motivado la movilización ya que lo desconozco; por tanto, dando por buenos los argumentos que tan bien expone don Luis en contra del modelo propuesto, quisiera hacer unas puntualizaciones:

    Los padres(los profesores que lo sean, que asuman por un momento este papel) vemos necesario un control de la calidad docente. Somos contribuyentes que deseamos y tenemos derecho a la excelencia educativa para nuestros hijos.

    No he visto reflejada en ninguno de los comentarios una asunción de la parte alícuota de responsabilidad en “los demoledores resultados del Informe Pisa”

    Es escandaloso que un profesor en régimen de interinidad pueda estar impartiendo clases merced a los méritos conseguidos por antigüedad y cursos (aspectos ambos legítimamente valorables en un concurso)pero habiendo sacado un cero patatero en el examen de conocimientos.

  26. Maestrín de escuela Says:

    A un padre:
    Dos matices a sus planteamientos.
    1) El derecho a recibir una enseñanza pública de calidad no está en función de los impuestos que se pagan. Los hijos de un indigente tienen el mismo derecho que los de un potentado.
    2) Los resultados del Informe Pisa difícilmente mejorarán con el actual sistema educativo.
    En el resto de su comentario, estoy completamente de acuerdo.

  27. Isabel Says:

    Mal que le pese a Riopedre, por mucho que se ofendan sus asesorees y asesoras, lo cierto es que tú eres el articulista de referencia en más de un ámbito, especialmente en la enseñanza.
    Eso quiere decir que no te desgañitas inútilmente.
    No sabes cuánto y cómo me alegra, Luis.

  28. Asesora riopedriana Says:

    Mira por dónde, Luis, a Migoyina y a Riopedre juntos y en buena armonía. ¡Vaya dos! ¡En qué manos estamos!

  29. María de la A Says:

    ¡Ay, Migoyina, tú, que, si estoy bien informada, no ejerciste nunca de profe, ahora examinas, dices examinar, a los docentes con criterios donde el aula no existe!

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