¿De qué leches hablamos?

Por Luis Arias

¡Ay! ¿Qué se hizo de ese justiciero Dios del mercado que imparte siempre justicia con sus elementos correctores? ¿Será que ese Dios está en todas partes menos en el campo? ¿Se tratará para desventura nuestra de un Dios muy urbanita? ¿Por qué en las últimas décadas no se atajó el principal problema, al menos en parte, problema que consiste en que los que siempre salen peor parados son el ganadero y el consumidor, mientras que el resto de la cadena no chirría? ¿No están para eso los susodichos elementos reguladores y correctores del pluscuamperfecto sistema en que vivimos?

En las recientes protestas, en Asturias y en Galicia, los productores lácteos lo han dicho muy claro: el problema no radica en la llamada competitividad, sino en las relaciones comerciales, y las tales, para todas las administraciones, autonómicas, estatales y europeas, son intocables. Así nos va.

¿De qué leches hablamos? ¿De las que aquí se producen, o de las que entran? ¿Va a pasar con las leches foráneas lo mismo que con el carbón polaco? ¿Cómo es eso de que lo que gastaron los ganaderos en cuotas lácteas ya no sirve, según las medidas comunitarias? ¿Quién defiende a estos productores, más allá de las palabras hueras que siempre salen gratis?

¿De qué leches hablamos? ¿Alguien puede sostener que la leche que aquí se produce no es de calidad? ¿Alguien puede poner en duda que los ganaderos no deben ser tratados como ciudadanos de segunda? ¿Hasta cuándo tenemos que seguir soportando la forma en que se negoció nuestra entrada en Europa, sobre todo en lo que al campo respecta?

La cosa, vive el cielo, no está para bucolismos, sino para actuaciones mínimamente racionales. Y no parece que la forma de actuar de los responsables del asunto vaya en esa dirección.

Cuando algo excede el margen de maniobra de nuestros políticos, éstos, en el mejor de los casos, echan balones fuera y sólo saben aducir que la responsabilidad política de ello les corresponde a las instituciones europeas. ¡Como si este país no formase parte de ellas!

¿De qué leches hablamos? ¿Vamos a permanecer impasibles viendo que, nunca mejor dicho, se está labrando la ruina de los pocos ganaderos que nos quedan en esta tierra, sin tener en cuenta todo lo que llevan arriesgando, todo lo que llevan invirtiendo, por no hablar también de la dureza de su trabajo?

¿Es sostenible que se les haya obligado a comprar algo que ya no sirve? ¿Es de recibo que la cadena comercial no se haya modificado en absoluto, ni se insinúe la más mínima voluntad política de hacerlo?

Están muy ocupados nuestros políticos intentando apaciguar las escandaleras que ellos mismos originan, hasta tal extremo lo están que del colectivo de los ganaderos, como de otros muchos, sólo se ocupan cuando toca pedir el voto, cuando toca esgrimir discursos amables que a nada comprometen. Pero si hubiera un mínimo de coraje y de afán de justicia tendrían que ser ellos los que se pusiesen al frente de estos movimientos de protesta defendiendo la causa de los ganaderos, que es también la de toda Asturias, pero, a lo que se ve, eso no toca. Sus afanes y desvelos van por otro lado: por tener contentos a sus amos políticos de otras altitudes y latitudes.

Lo único que me pregunto, a estas alturas de la película, es si alguna vez se habrán planteado, en la peor de sus pesadillas, que, andando el tiempo, algunas cosas quedarán en su sitio y que, a consecuencia de ello, el futuro hablará de unos responsables políticos que no sólo no han impedido la ruina del campo asturiano, sino que ni siquiera hicieron el más mínimo intento por evitarla. En tal disyuntiva, sus expectativas no son en modo alguno envidiables.

¿De qué leches estamos hablando aquí y ahora?

Categoría: Bajo Nalón Comentarios(7) marzo 2009

7 Respuestas a “¿De qué leches hablamos?”

  1. Arcadio Says:

    Menos mal que hay literatos con los pies en el suelo que se ocupan de lso problemas que tiene Asturias en sus sectores más desprotegidos.
    Gracias por tenernos presentes.

  2. Salense Says:

    Se agradece su interés por los pocos ganaderos que quedamos.
    Una pregunta, don Luis: ¿Está usted enterado de cómo se recibió a algunos ganaderos en Cornellana, que quisieron hacerse ver aprovechando el furor mediático de la esperada subasta del Campanu?

  3. Moscón Says:

    ¿Cómo es que no escribió nada sobre la retirada de Sierra de la política, usted que conoce tanto esta zona?

  4. Occidental Says:

    ¿Por qué los reconvertidores nunca se reconvierten, especialmente en Asturias?

  5. Elena de Goya Says:

    La verdad, Luis, es que no te imaginaba abordando estos asuntos, lo cual no impide que tu artículo, como siempre, saliéndose de lo convenido políticamente, sea oportuno e implacable racionalmente.

  6. Isaura Says:

    Pues tengo la impresión, Elena, de que un análisis racional puede hacerse de cualquier asunto, no exclusivamente literario.
    ¡Muy esclavos somos de las etiquetas!

  7. Llariegu Says:

    Muy bien, Luis, y muchas gracias por ocuparte y preocuparte por un colectivo que, por no tener, no cuenta ni con apoyos de ningún tipo.

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