El prerrománico como aviso (La responsabilidad del abandono que sufren algunos de los principales monumentos asturianos)

Por Luis Arias

Acaso sería plausible pensar que situarse en el Naranco como atalaya para contemplar Oviedo vendría a ser -mutatis mutandis- algo que tiene innegable similitud con el famoso episodio de «La Regenta» en el que don Fermín de Pas, con la ayuda de su catalejo, avista esa Vetusta a la que considera dominio suyo? ¿No es el Naranco la ubicación ideal y preferida para todo aquel que quiera disfrutar de la observación de Oviedo a vista de pájaro? ¿Por qué se dará, además, la circunstancia de que ambas cosas, el Prerrománico y la novela clariniana, son, sobre todo, las pruebas palpables más inequívocas de la Asturias que, muy de vez en cuando, tuvo la dicha de incurrir en universalismo?
¡Cuántas miradas confluyentes en Oviedo desde el Naranco! ¡Cuántas búsquedas de ese edificio, de esa calle, de ese rincón, tan omnipresentes en las biografías de quienes quisieron abarcarlos desde esa distancia mágica que el monte vetustense brinda!
Y es el hecho que, entre todas las escandaleras a las que venimos asistiendo, un día salta la noticia del abandono tan preocupante que sufre San Miguel de Lillo, con una humedad que supone una amenaza más que inquietante para un monumento que es una de las principales joyas del patrimonio cultural de Asturias.
No me corresponde entrar en cuestiones técnicas en torno a lo que procede hacer con urgencia. Pero, desde la indignación, no puedo dejar de preguntarme cómo es posible que hayamos alcanzado tal estado de desidia con respecto a nuestra riqueza artística.
¿No es ya, cuando menos atípico, que al lado de otro monumento tan importante como San Julián de los Prados haya una autopista y que gran parte de su entorno lo abofetee estéticamente? ¿No es desquiciante que, tras discusiones bizantinas como aquellas trillizas calatraveñas, con el dispendio con que se actúa en muchos de los chiringuitos de poder del Gobierno autonómico un día nos encontremos con el abandono de San Julián de los Prados y otro, semanas después, con el estado en que se encuentra San Miguel de Lillo? ¿En qué se están gastando los sagrados dineros públicos? ¿En qué se están empleando las energías de los debates en nuestra tierra?
Miren, es obvio, demasiado obvio, que aquí las responsabilidades no están igualmente repartidas. Pero, siendo esto así, no basta con el dedo acusador que señale a quienes están al cargo, oficialmente, de ello. Hay que ir mucho más allá, habría que haber ido. Antes de dar la voz de alarma, sería obligación de todos conocer el estado de la cuestión y denunciar antes de que la ruina apodere a nuestros monumentos y, con ello, a nosotros, en tanto sociedad y pueblo.
¿Qué es lo que está ocurriendo en esta Asturias nuestra, que maltrata al medio ambiente, que crea chiringuitos sin cesar, que la oposición política, en la mayor parte de los casos, ni está, ni se le espera, ni sabe ni contesta?
¿Alguien en la Asturias oficial se ha tomado la molestia de pensar en el verdadero significado del monte Naranco y sus monumentos? ¿Hay algo más imprescindible que eso para ser conservado?
Monumentos prerrománicos, testigos de un universalismo que nos consuela cuando vemos tanto localismo, cuando vemos tanto discurso de campanario. Monte Naranco, mucho más que una geografía, mucho más que esa atalaya a la que tantos y tantos nos hemos asomado en multitud de ocasiones. Mucho más que las vivencias acumuladas. La intrahistoria, en el sentido unamuniano, y la historia artística se dan la mano y se citan. Y, sin embargo, la Asturias oficial sólo se ocupa de ello cuando tienen que acudir como bomberos, cuando el aviso de peligro nos conmociona a todos.
Hay algo mucho peor que perder el tiempo, y es perder, por inconsciencia y por incompetencia, aquello que con mejor estética da cuenta y atestigua eso a lo que seguimos llamando historia, tan nuestra y tan universal.
Todo lo demás son bravuconadas de chigre, mezquindades y villanías, eso sí, hinchadas y aumentadas con un discurso megalómano que entre nosotros recibe el nombre de grandonismo.
Retórica de campanario, y, mientras tanto, el Prerrománico desasistido.
¡Cuán satisfechos han de sentirse algunos!

Categoría: Opinión Comentarios(15) febrero 2009

15 Respuestas a “El prerrománico como aviso (La responsabilidad del abandono que sufren algunos de los principales monumentos asturianos)”

  1. Merche Says:

    Sí, el Naranco forma parte de la biografía de muchos de nosotros. Tdos, en algún momento, nos hemos asomado desde algunos de sus miradores buscando los rincones de nuestra memoria.
    Sabes conmover, como de costumbre, Luis.

  2. Pendón del Naranco Says:

    Pero no sólo recordamos el Naranco como ewl lugar de privilegio para contemplar Oviedo. También fue para muchos de nosotros nuestro escenario de experiencias sexuales en aquellos coches que no tenían muchos de ellos asientos anatómicos.
    ¿De eso no te atreves a hablar?

  3. Abrumada en Brumario Says:

    ¡Qué versatilidad tiene el Naranco! Es el prerrománico, lo sagrado, y es también en el recordatorio de muchos el follódromo de Oviedo.
    Lo sacro y lo profano.
    Buen artículo, Luis.

  4. Lliteratu Says:

    Sí, coincido con las comentaristas anteriores. Tiene su no sé qué la mezcla de lo sacro y lo profano en Monte Naranco. Coches que se apartaban para desahogos eróticos, y, muy cerca, el Prerrománico, piedras sacras que bendicen lo profano.
    Pero lo mejor de todo es el princpio del artículo: cada persona que se asomó al Naranco para contemplar Oviedo hacía, sin saberlo en mucho casos, de Fermín de Pas.
    Muy buena observación que vale un artículo, don Luis.

  5. Vela Says:

    Muy aguda la relación que establece entre el Prerrománico y “La Regenta” en tanto estéticas astures universalistas. Muy agudo también el recordatorio de que tomo vetustense que se asoma a Oviedo desde el Naranco es don Fermín de Pas.

  6. Adicto al diario Says:

    De todo lo que se ha escrito hasta ahora sobre el abandono del Prerrománico, lo más literario, sin duda, es este astículo suyo.

  7. Sara Says:

    ¿No aparecerá un filántropo americano que pueda llevarse, piedra a piedra, todos los monumentos prerrománicos a Oregon? Estarían a salvo.

  8. Isabel Says:

    ¿No abriremos los ojos nunca, aquí en Asturias?

  9. Elena de Goya Says:

    ¡La de veces que habrás estado, pitillo en en boca y en mano, observando Oviedo desde el mismo borde de la carretera dejando a tu espalda Santa María del Naranco!
    Lo que me gustaría saber es si alguna vez imaginaste al resto del hormiguero contemplando la misma panorámica que tú.
    Va a ser que no, ¿a que sí?

  10. mencar Says:

    ¡Qué acertado tu artículo,Luis! Y no es sólo la preciosidad que es Santa María del Naranco quien está siendo ninguneada por quienes debieran de velar por nuestro patrimonio, es un montón de reliquias de nuestro patrimonio cultural las que están siendo olvidadas. Te puedo hacer una lista.
    Y al ver el abandono en el que están muchos de nuestros monumentos, y sufrir como docente el deterioro y la poca importancia que se les dan a estos contenidos en “Conocimiento del Medio” me pregunto: ¿No será que hay un interés en hacer ciudadanos “prácticos” y “productivos”, pero no cultos? La cultura, como la poesía es un arma cargada de futuro que puede volverse en contra del poder. Es peligroso tener la cabeza amueblada.
    ¿Coincides conmigo, o soy demasiado mal pensada?
    Gracias por tu artículo, Luis. Una delicia leerlo.

  11. Fermín de Pas con el catalejo Says:

    ¡Yo jamás hubiera contemplado Vetusta desde las colinas de ese monte en el que tanto se ofende a Dios!

  12. Notario Says:

    Puedo dar fe no sólo de lo que usted dice, sino también del abandono que hay en Asturias hacia nuestro patrimonio mientras de despilfarra tanto y tanto.

  13. Ayalino Says:

    Primero se cargaron el Fontán, ahora abandonan el Prerrománico del Naranco.
    No sólo son incomptetentes y nepotes, sino también exterminadores de lo mejor de nosotros mismos.
    ¡Qué tiempos os tocan, amigos!

  14. Atónito y sobrio Says:

    ¿Qué dice nuestra Consejera, esa eminencia que tenemos al frente de Cultura en el Gobierno del Principado?

  15. Jaime Longoria Says:

    Hola,
    Soy Jaime Longoria, un artista en Minnesota, EU. Espero visitar el arte en España en octubre, y quero tener la oportunidad de visitar el Casa de Longoria.

    ¿Estaría usted disponible en octubre para encontrar conmigo?

    ¿Puede recomendar usted alojar en el área del Casa?

    ¿Puede recomendar usted museos o colecciones de arte en el área?

    Gracias por su ayuda,

    Jaime Longoria
    mentoringpeace@mac.com

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