Las novelas poemáticas de Pérez de Ayala

Por Luis Arias

perezdeayala.jpgSegún Valle-Inclán, Pérez de Ayala era demasiado inteligente para escribir novelas. Y lo cierto es que, tratándose de un escritor con un prestigio más que merecido, el autor de «Belarmino y Apolonio» no sólo estuvo adscrito desde siempre a la inmensa minoría, sino que además todos los intentos que se hicieron de hacer llegar su obra al público lector, también en Asturias, estuvieron muy lejos de conseguir sus objetivos.
En todo caso, hay que seguir luchando para que, al menos en su tierra, sea leído por el público más joven y exigente. Ojalá contribuya a ello la iniciativa que acaba de tomar la editorial KRK de editar sus «Novelas poemáticas de la vida española». De ellas vamos a hablar en el presente artículo.
Pérez de Ayala es, sin duda, el novelista más importante de la generación de 1914, cuya obra narrativa tuvo un marcado carácter autobiográfico, una tendencia irrenunciable a lo ensayístico, así como un afán pedagógico omnipresente que también se manifiesta en sus novelas. Junto a él hay que citar los nombres de Gabriel Miró y de Manuel Azaña como novelistas de la misma generación.
Por otro lado, las novelas poemáticas ayalinas estuvieron precedidas por el llamado ciclo autobiográfico, protagonizado por el álter ego del autor Alberto Díaz de Guzmán. Los títulos del citado ciclo autobiográfico son «Tinieblas en las cumbres», «A.M.D.G.», «Troteras y danzaderas» y «La pata de la raposa».
Tras las novelas poemáticas, publicaría obras narrativas de referencia como «Belarmino y Apolonio», «Tigre Juan» y «Los trabajos de Urbano y Simona».
Vamos a ocuparnos ahora de las novelas poemáticas.
En 1916 se publica el volumen titulado «Prometeo», de Pérez de Ayala, que incluye además «Luz de domingo» y «La caída de los limones». Se trata de tres novelas cortas. Cada uno de los capítulos está encabezado por un poema, que en cierto modo resume y anticipa su contenido.
Como rasgos comunes de las tres novelas podemos citar los siguientes.
1. Alejamiento de lo autobiográfico. 2. Grandes temas colectivos: paternidad, honor, caciquismo. 3. Visión crítica y pesimista de España. 4. Escepticismo generalizado ante el ser humano y el mundo. 5. Madurez estilística. 6. Mayor efectismo y capacidad de síntesis que en las novelas del ciclo autobiográfico.
Prometeo
Primero, se nos presenta al joven Marco de Setiñano, que aspira a la perfección y a la plenitud humana y vital. En el momento en que se reconoce incapaz de lograr tan difíciles objetivos, deposita todas sus esperanzas en su hijo. El resultado no puede ser peor: su hijo será un deforme en lo físico y un tarado en lo psicológico, que terminará suicidándose.
Hay en esta novela dos temas clásicos: el de Ulises y el de Prometeo. Según Esperanza Rodríguez Monescillo, «Odysseus era el hombre de la antigüedad que más amaba y admiraba por la mezcla de lo heroico con lo humorístico».
Si Ulises le proporciona pretextos para divagaciones satíricas, Prometeo, en cambio, sólo le suscita reflexiones tristes, e incluso trágicas.
En cuanto a los personajes, Perpetua, cuyo nombre tiene para Amorós connotaciones simbólicas: «El personaje presenta -como Fina en “La pata de la raposa”- una cercanía peligrosa al arquetipo».
En cuanto a Marco, es un hombre que quiere vivir en otra época, que no se resigna a la pobreza y al prosaísmo. Sufre la dicotomía tan noventayochista y también tan novecentista entre el hombre de pensamiento y el hombre de acción. Teme que su hijo sea deforme y al mismo tiempo pretende proyectar en él todos sus sueños frustrados. Cuando nace se confirman las sospechas del padre. No obstante, lo llaman Prometeo, como don Avito Carrascal había llamado Apolodoro a su hijo en «Amor y pedagogía», de Unamuno.
Andrés Amorós cifra en cuatro aspectos fundamentales el significado de esta novela:
– Fracaso del superhombre nietzscheano.
– Fracaso de la educación racionalista.
– El mal como realidad intrínseca de la condición humana.
– Lo ilusorio y lo falso de las creencias religiosas.
Luz de domingo
Un joven secretario de Ayuntamiento de una localidad asturiana (probablemente Noreña) va a casarse. Pero el domingo anterior a la boda una pandilla de jóvenes violentos, relacionada con los elementos más caciquiles de la localidad, violan, uno tras otro, a la futura novia. La pareja huye a Pilares, donde nace el hijo. Pero les es imposible pasar desapercibidos y ocultar su terrible historia. Se trasladan a Castilla, donde viven felizmente hasta que llega alguien al pueblo en el que residen y desvela su terrible suceso. Por fin, deciden irse a América. En el viaje, el barco naufraga. El hijo se salva milagrosamente, mientras que los infortunados esposos, Castor y Balbina, mueren abrazados.
El tema central de la novela es el caciquismo.
Para Martínez Cachero, «Luz de domingo es acaso el más hermoso ejemplo de dominio narrativo de Pérez de Ayala.
La caída de los limones
Se basa esta novela en un hecho histórico cierto como el tristemente célebre crimen de Don Benito, que ya había sido abordado por otros escritores, entre ellos, Baroja.
Con respecto a esta historia, de la que ya existía un romance, la versión de Pérez de Ayala difiere en lo siguiente:
– No intervienen en su novela la pareja de novios que delató el crimen.
– Describe a la familia de la asesinada como rica.
– El segundo asesino no es un amigo, sino un criado.
– El asesino confiesa.
– Destaca mucho más el problema del caciquismo.
En cuanto al estilo, Pérez de Ayala no emplea aquí demasiadas digresiones. Según Cachero, «Ayala refiere esta historia muy sobriamente, sin que en ningún momento le pueda la propensión divagatoria».
Como indica el título en el que incluye Ayala estas tres novelas, entre otros elementos comunes, hay en todas ellas una preocupación por la España de su tiempo. El escritor ovetense plasma, así, su visión de ello, haciéndolo con una madurez estilística y con una capacidad analítica que lo convertirán en el mejor novelista de su generación.
Quienes se encuentren por vez primera con Pérez de Ayala y gusten de la buena prosa, así como de una capacidad envidiable para unas digresiones tan lúcidas como amargas e irónicas, descubrirán a uno de los pocos escritores asturianos cuya belleza de página figura entre la mejor literatura que se escribió en nuestra lengua en el siglo XX.

Categoría: La Nueva Quintana Comentarios(8) enero 2009

8 Respuestas a “Las novelas poemáticas de Pérez de Ayala”

  1. Pilares Says:

    Es de agradecer que alguien tenga a bien dedicar una página, por cierto, muy didáctica, a uno de los ciclos novelísticos de Pérez de Ayala, uno de los literatos más brillantes que ha tenido esta tierra, por mucho que nadie lo lea en la actualidad.

  2. Jugo de Unamuno Says:

    Las tres novelas poemáticas están bien, pero en “La Pata de la Raposa” es donde don Ramón se consagra.
    De todos modos, celebro que alguien se ocupe de Ayala en este periódico.

  3. Ayalino Says:

    Soberbia lección de literatura la que nos ofrece usted en este artículo sobre las novelas poemática de don Ramón Pérez de Ayala.
    Con ello demuestra usted también que, dentro de la cultura asturiana, se puede apostar por la excelencia, como usted hace al hablar con tanta erudición de estas novelas ayalinas.

  4. Republicano Says:

    Es muy grato encontrarse en el periódico una página entera dedicada a una figura de la importancia de Pérez de Ayala, y lo es más cuando las cosas se explican con tanta claridad.
    Gracias por su artículo.

  5. Vela Says:

    Las relaciones entre Ortega y Ayala dan para un libro grande en cantidad y en calidad. Usted algo hizo ya en su “Ortega y Asturias”, pero la cosa debe ir más allá. Espero que algún día lo haga.

  6. Lliteratu Says:

    Que en Asturias no sea lea a Pérez de Ayala es una vergüenza para nosotros. Lo único que cabe esperar es que haya gentes aún capaz de descubrir a buenos escritores.
    Suscribo en ese sentido su apuesta.

  7. Fermín de Pas con el catalejo Says:

    Usted va de anticlerical en anticlerical. Ayala es erótico, pronográfico, antifrailuno y prostibulario.
    Seguro que yace en el infierno con su admirado (por usted) Azaña.
    ¡Vade retro!

  8. Semióloga Says:

    Es su página un excelente resumen de los contenidos de las novelas poemáticas. Acaso se eche de menos una crítica estilística.
    De todas formas, no es frecuente ver en los periódicos tanta erudición cuando se escribe de literatura.

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