Divagaciones en torno a la Fayona de Eiros

Por Luis Arias

Una tarde, habrá de esto poco más de un año, en uno de mis habituales paseos a la orilla del río, me encontré con unos enormes álamos caídos, desplegados en dirección a la otra orilla, como si la posición en que habían quedado plasmase una especie de último intento agónico por alcanzar el otro lado, su particular más allá. Es el hecho que, aun derrumbados, siguen recibiendo el contacto de las aguas del Narcea que en todo momento tanto contribuyeron a darles vida. Y es el hecho que, como espectral testigo de la existencia de estos árboles, aún siguen en pie una especie de grandes paredes terrosas, a la manera de los muros de una casa derruida sin techos ni suelos. Tapias de tierra como trincheras entre el camino pedregoso y el río. Tapias como sepulturas de las raíces de aquellos árboles que ya no están en pie. Raíces que vienen a ser la osamenta esparcida de los álamos. Confieso que es honda la impresión que me causa lo descrito.

Y confieso también que, tan pronto tuve noticia del derrumbamiento de la centenaria Fayona de Eiros, no pude no recordar el aspecto de este rincón que tanto transito a orillas del Narcea.

¿A qué llamamos casualidades? ¿Por qué, en un plazo tan corto de tiempo, Tineo se ha convertido, para empezar, en el escenario principal de una batalla que se libra en todo el occidente de Asturias con las amenazas medioambientales que tiene ante sí? Un escenario en el que la dignidad de su Alcalde es admirable.

¿A qué llamamos casualidades? Tineo está escenificando acaso el escaparate en el que debían mirarse los dos grandes partidos políticos de Asturias. ¿Cómo es que el PSOE y el PP no tienen la misma política medioambiental en unos municipios y en otros, que, en algunos casos, están muy cercanos? ¿Puede explicarse alguien, por ejemplo, que el PP en Grao alcanzase la mayoría con una propuesta medioambiental mucho más conservacionista que la sostenida por la lista de IU-Los Verdes, y que ese mismo partido desautorice a concejalas suyas en Tineo por estar de acuerdo con la negativa del Alcalde al proyecto de don Victorino Alonso? ¿Se ha parado algún dirigente del PP a pensar que allí donde ejercen la oposición sus discursos en defensa del medio ambiente no pueden tener mucha credibilidad?

¿Cabe barruntar, por otro lado, que el regidor tinetense es una excepción en las políticas medioambientales del PSOE, sobre todo en el occidente de Asturias? No sería esto último un despropósito ciertamente.

¿A qué llamamos casualidades? ¿No nos asombra e indigna que la Comisión europea no considere que el concejo de mayor producción láctea de España sea una zona apta para las explotaciones de ganado vacuno? ¿Y no nos llama la atención que ese mazazo haya tenido lugar muy pocas fechas antes de que se viniese abajo la Fayona de Eiros, como si tal cosa tuviese un endiablado carácter simbólico en el sentido de poner de relieve que hay políticas, europeas y nacionales, que parecen estar encaminadas a desmoronar un sistema de explotación de los recursos del campo aun cuando tenga el concejo de Tineo las mejores condiciones para ello? ¿No suena, a resultas de esto, un crujir de huesos, unos ayes de raíces que quieren ser arrancadas de cuajo?

Eólicos cada vez más omnipresentes en las crestas de nuestras montañas. Proyectos de minas a cielo abierto que quieren cargarse bosques centenarios. Informes que ponen el mundo al revés. Caída, en una noche de vendavales, de un monumento natural.

¿A qué llamamos casualidades? ¿Tal vez a una serie de circunstancias concatenadas y adversas, algunas inevitables, pero otras inadmisibles, contra las que hay que luchar y no incurrir en silencios cómplices y pusilánimes?

A algo de todo esto podemos, en efecto, llamar casualidades.

¿O no?

Categoría: Bajo Nalón Comentarios(19) enero 2009

19 Respuestas a “Divagaciones en torno a la Fayona de Eiros”

  1. Elena de Goya Says:

    Impresiona el dolor con que están hechas estas descripciones en las que las heridas paisajísticas las hace suyas el autor.

  2. Katia Says:

    Gracias por seguir recordándonos con tus escritos y gracias también por sumarte al dolor de una pérdida paisajística que sufrimos en medio de otros muchos ataques, internos y externos.
    Gracias.

  3. María de la A Says:

    Ese río por el que paseas, ese árbol gigantesco, cuya caída tanto te duele, esa denuncia tuya contra unas políticas que parecen algo peor que erróneas, convierten a tu texto en una elegía en voz baja magníficamente escrita.

  4. Nisa Says:

    !Pobre arbol! se habra hecho un daño!
    Y las familias de su amado sur occidente aun sin luz porque no se permiten lineas electricas! ¿ No le preocupan?, claro Lan(i)eo tuvo luz…

  5. Ayalga de Salas Says:

    Una vez más, muy bien, don Luis. Estoy deseosa de saber qué dirá el PP de Salas ante esa nueva mina a cielo abierto que se pretende abrir cerca de la Espina, porque, como dices, alguien tendría que explicar por qué en Tineo dicen una cosa y aquí, como cabe esperar, la contraria.

  6. Isaura Says:

    El primer párrafo, como texto descriptivo, es extraordinario. El resto, como comentó alguien antes, son heridas que se transforman en literatura.

  7. Irene Says:

    Yo me quedo con esas paredes terrosas y me pido una visita guiada hasta ellas.

  8. luisarias Says:

    Señor Nisa. Usted está peleado con la gramática y coaligado con la estulticia.

  9. Nisa Says:

    Señora plis,
    Peleado con la palabrería
    Coaligado con la realidad

  10. Llector Says:

    No se bien cómo se coló aquí algún que otro extraño personaje, pero lo esencial es que la casuística que se establece en el artículo entre lo que pasa en Tineo y las políticas que estamos padeciendo es tan certera como clarividente.

  11. Tinetense Says:

    Gracias, Luis, por acordarte de la tierra en la que tan buenos recuerdos dejaste en muchos de tus alumnos.
    Ya ves, lo que aquí sucede es que desde arriba se fomenta que nos peleemos entre nosotros por un contrato basura a cambio de destruir unas riquezas madereras a las que no somos capaces de sacarles rendimiento.

  12. Bardot Says:

    He visto en la Red fotos del árbol caído y comparto el tono elegíaco del artículo, que está muy logrado y redondo.

  13. Trasgu-Pravia Says:

    Que demagogos somos todos.Tanta preocupacion por la naturaleza.Pero ¿alguien ha levantado la voz ante tanta caida de arboles como se han produccido en Asturias en los ultimos años para dar paso a la construccion de autopistas?.¿Acaso esos arboles que dieron su vida en pro del progreso, no merecen la misma pena, el mismo dolor ? ¿ O tal vez sera que para algunos existen arboles de primera y de segunda categoria? Demagogos, pandilla de demagogos es lo que son la mayoria de los que opinan aquí.
    Seguro que mañana D. Luis saldra nuevamente criticando el retraso de la utovia, pero ¿vertera alguna linea literaria en recuerdo de esos cientos de castaños, fresnos robles y demas especies autoctonas, que han dado su vida para que Asturias no pierda el tren del progreso?
    LO dicho, mucha demagogia : Un arbol es un arbol, en Tineo, en LLanes, En Belmonte , en toda Asturias.Pero es mas facil, cara a la galeria, ocuparse de aquello que mas facil nos resulta .
    País , bendito país

  14. Cornelius Says:

    ¿Ha oído hablar, señor Trasgu, de algo que se llama desarrollo sostenible?

  15. Laura Says:

    El milagro, Luis, es que se sostengan esas paredes terrosas, al modo de los muros que albergaron, sepultadas, las raíces de esos árboles.
    Hermosa descripción la que haces hoy.
    Haznos un favor y prodígate en este tipo de textos.

  16. mencar Says:

    Preciosos artículos los tres últimos: transcienden el concepto de artículo de opinión, y además de eso se convierten en belleza literaria. Un placer su lectura.
    Gracias, Luis

  17. Abrumada en Brumario Says:

    O sea, que en el occidente de Asturias se caen árboles centenarios, se producen apagones, se pretenden abrir minas a cielo abierto, se volverá muy pronto a las balsas de cianuro, y, mientras tanto, hay alguna que otra voz que se desgañita contra ello, que apenas tiene otro eco que no sea la descalificación.
    Puede que ante tanta infamia, lo único útil sea la literatura.

  18. Merche Says:

    Te imagino detenido en esas paredes terrosas que describes, mientras fumas mirando al río, y allí el tiempo transcurre de otra forma, y allí el espacio es una trinchera contra esa realidad que intentas entender, que no justificar.
    Te imagino también observando la imagen del árbol derruido en Eiros, viendo que, además de una desgracia, viene a ser una alegoría.

  19. Bárbara Says:

    Hola, Luís, como siempre, un artículo estupendo. Gracias por escribir para Tineo siempre que ocurre algo….
    Saludos

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