¿Hubo una “cuarta España”? (Sobre la recuperación de “los papeles” de Alcalá-Zamora)

Por Luis Arias

Estos días la figura de Alcalá-Zamora ocupa parte importante de los titulares de prensa, gracias a la recuperación de unos documentos suyos de gran relevancia histórica sustraídos en plena guerra civil. La historia de esta sustracción nos la cuenta el propio don Niceto en sus «Memorias» redactadas en el exilio:
«Cuando el 6 de julio de 1936 para realizar el viaje proyectado hacía mucho tiempo, que consistía en un crucero por los mares árticos, sentimos ante la anarquía imperante y las violencias que el Gobierno excitaba contra mí el temor de dejar las “Memorias” en nuestra casa… Preferimos como solución más segura dejar las “Memorias” en la agencia madrileña del Crédit Lyonnais, banco extranjero del que yo había sido abogado desde 1915 a 1930… El 13 de febrero de 1937 los sabuesos de Galarza encontraban las “Memorias” al dar con las cajas alquiladas por mi mujer en el Crédit Lyonnais… La última y vana pista que tengo al escribir estas líneas, el 8 de marzo de 1940, es que mis “Memorias”, después de arrebatadas y de rodar de mano en mano, fueron a parar a las Juventudes Socialistas, y aún me puntualizaron que de ello debía tener la clave «el hijo de Carrillo». [1]

En el libro aludido, también don Niceto da cuenta de cuáles fueron las obras sustraídas, así como de sus contenidos: «Dentro de varios sobres grandes se encontraban mis “Memorias”, que debían formar varios volúmenes al imprimirse. El primero se titulaba sencillamente eso, “Memorias íntimas”. Abarcaba toda mi vida hasta el fin de la primera dictadura… La segunda parte debía titularse “Recuerdos de la victoria republicana”… La parte final, la más importante, llamábase “Dietario de un Presidente”… Fue el libro-registro de todo mi mandato… El primer volumen comprendía los 22 días finales de 1931 y el año 1932. Luego, 1933, 1934 y 1935 tenían cada uno su volumen, siempre con índice alfabético por personas y asuntos que remitía a cada efeméride. Los 100 días escasos de mi mandato en 1936 formaban un apéndice breve y movido, reflejo de aquellas turbulencias, prólogo inmediato a la tragedia que siguió a mi destitución». [2]

Si una parte de las «Memorias» de su gran adversario, Azaña, permanecieron largos años fuera del conocimiento público, otro tanto ocurrió con las de don Niceto. De canallada en canallada. Aquella publicación infecta de Arrarás, titulada «Memorias íntimas de Azaña», dio en parte importante la medida del odio y del veneno que puede alcanzar la especie humana. Pues bien, algo no menos despreciable sucedió con la obra de Alcalá-Zamora.

La documentación rescatada no sólo llega en pleno debate sobre la llamada memoria histórica, sino que, además, viene a coincidir con la publicación de la última biografía sobre Azaña a cargo de Santos Juliá. Una vez más, don Niceto y don Manuel frente a frente, dos hombres que coincidieron sólo en el tiempo; todo lo demás fueron desencuentros. Azaña despreciaba intelectualmente a Alcalá-Zamora; éste se sintió traicionado e injustamente tratado por el personaje que cobraría más protagonismo y popularidad que él. Acaso llegue el día en que se acometa un estudio acerca de las imposibles y tortuosas relaciones entre ambos.

Y, por situarlo generacionalmente, nacido en 1877, podría ser considerado, en lo político, un epígono de la Generación del 98, pues Unamuno y Melquíades Álvarez nacen en 1864. Si se confronta su oratoria con la de Azaña, con independencia de la calidad literaria y de la profundidad de pensamiento, don Niceto es de una escuela anterior. Su confesada admiración por Castelar es un indicativo nada desdeñable al respecto.

Para quienes no hayan leído a Alcalá-Zamora, conviene advertir que no esperen encontrar una gran talla como escritor ni tampoco unas memorias tan amargamente lúcidas como las de Azaña, lo que no implica en modo alguno que su obra carezca de importancia. Tienen que ser de un interés enorme sus anotaciones durante el llamado bienio negro, singularmente su oposición a la CEDA, así como su visión del 34 en Asturias.

Y, más allá del interés historiográfico, indudable, no hay que perder de vista que nos encontramos ante un hombre coherente, patriota y con la suficiente grandeza como para no incidir en las acusaciones que con mayor ensañamiento se lanzaron contra su principal rival político. Así, en las «Memorias» que reescribió en el exilio anotó cosas como éstas acerca de Azaña: «He creído siempre injustas las acusaciones lanzadas contra Azaña con motivo del trágico episodio de Casas Viejas… Creo que ignoró completamente los asesinatos cometidos por la fuerza pública contra los presos de Casas Viejas» [3]. Si reproduzco esto es para dar cuenta de la grandeza moral de un hombre que intenta ser justo con alguien a quien consideró enemigo.

Llegado el momento, será interesante el cotejo del material memorialístico rescatado frente a lo que escribió pasados los años. Lo que se perdió en precisión pudo ganarse en perspectiva.

De otro lado, es deseable que este hallazgo sirva para que el país tenga un mayor conocimiento de la figura de Alcalá-Zamora, sin duda, en la derecha de la República, lo que no le convirtió en admirador de personajes conservadores de su época, por ejemplo, de Gil Robles, a quien trata con indisimulable dureza. Asimismo, jamás tuvo la más mínima simpatía por los vencedores de la guerra civil.

Si hubiese que hablar de una «cuarta España», es decir, de una España de derechas, opuesta a la figura de Alfonso XIII, opuesta a la CEDA y opuesta al franquismo, acaso su figura principal fuese don Niceto Alcalá-Zamora, personaje, insisto, que es digno de estudios serios y profundos.

[1] Niceto Alcalá-Zamora. “Memorias”. Planeta, 1977. Páginas 15 y 16.
[2] Ibídem noata anterior. Página 14.
[3] Ibídem nota anterior. Página 234.

Categoría: Libros Comentarios(13) diciembre 2008

13 Respuestas a “¿Hubo una “cuarta España”? (Sobre la recuperación de “los papeles” de Alcalá-Zamora)”

  1. Republicano Says:

    Lo llamativo de todas las informaciones acerca de la recuperación de los originales de Alcalá-Zamora es que nadie, salvo usted, hizo alusión a sus Memorias redactadas en el exilio.
    ¡Cuánto se lee en este país!

  2. Republicano federal Says:

    ¡Qué polémica se generaría si alguien recordase lo que don Niceto escribió sobre Cataluña!

  3. Metacarpiano Says:

    ¿Le volverán a insultar los bigotillos franquistas y los militares chusqueros por hablar de don Niceto?
    Prepàrase, don Luis.

  4. Piecho categorial Says:

    En efecto, don Niceto fue un hombre del XIX, y todo lo que aconteció a partir de la dictadura de Primo de Rivera, incluida la República tan pronto empezó a andar, lo desbordó.
    También fue un hombre honesto, y su testimonio es imprescindible para conocer esa época que tantos debates despierta.

  5. Adicto al diario Says:

    Se nota que es usted docente. Tal y como ha planteado el artículo, consigue que el lector se interese por acudir a las Memorias de don Niceto.
    Lo suyo, don Luis, es puro didactismo.

  6. Ulises Says:

    Don Niceto no pudo regresar a su patria y se despidió de la vida con un puñado de tierra española. Fue un conservador que no tuvo sitio en la derecha, un peregrino en su patria.

  7. Noventayochista Says:

    Es cierto que, hasta en el asunto generacional, don Niceto está en tierra de nadie. Muy joven para ser del 98, muy viejo para ser del 14. Esa soledad le da mayor interés dramático al personaje. Y es muy sutil por su parte, don Luis aplicar al método generacional a la historia política.

  8. Antonio Cuestas Says:

    Don luís: Tengo ganas de saber lo que dicen esos documentos. Cierto que su recuperación en la que intervinieron varios historiadores es de película. Menos mal que no se perdieron.
    La Guardia Civil hizo bien su trabajo con lo que ya están a disposición de todos los españoles y estudiosos del asunto.
    Siga informando de la evolución del tema, por favor.

  9. Poesía de posguerra Says:

    Don Luis, hablo de memoria, sin murar las notas, como diría un pedante, pero creo que en el momento en que don Antonio Machado fue elegido miembro de la Academia de la Lengua, don Niceto optaba al mismo sillón.
    ¡Qué cosas!

  10. Vela Says:

    La figura de don Niceto, como sucede con otras muchas de su misma época, es desconocida en la España de hoy. Ojalá que se recupere, al menos mínimamente.

  11. Antonio Cuestas Says:

    Don Luís: En la lectura de la prensa dominical me encontré este artículo de uno de los historiadores que consiguió esos documentos. Se titula: Lo que cuenta Alcalá-Zamora (I)
    Dos cosas destaca: 1º)lo que Alcalá-Zamora revela es que socialistas, republicanos y nacionalistas decidieron acabar con la monarquía parlamentaria 2º)Pero lo que se implantó entonces fue un régimen que no era propiamente democrático sino que, por su constitución, según Alcalá-Zamora, «invitaba a la guerra civil»
    Vd. que me parece que por encima de cualquier adscripción política es una persona honrada que busca la verdad, ya nos dirá cuando eso se difunda a nivel general.
    Dejo el enlace: http://www.larazon.es/noticia/lo-que-cuenta-alcala-zamora-i
    Un saludo.

  12. Antonio Cuestas Says:

    Don Luís: Dejo constancia de la 2ª parte de la entrega de D. César Vidal sobre el asunto. Al ser un personaje, D. Niceto, que puede tanto contrariar como contentar a los 2 extremos; es decir, desde los fascistas hasta a los del “Viva Rusia, muera España” habrá que ver toda su extensión.
    Indudablemente el Sr. Vidal relata bien la amargura que debía de sentir Alcalá-Zamora de que las izquierdas radicales eran capaces de llegar al golpe de estado del 34 con tal de imponer sus criterios y que la República les importaba bien poco.
    Pero aquí parece que señala el autor sólo una dirección. Por eso habrá que esperar, como ya se comentó, y ver toda la extensión de los recuperados documentos.
    Soy un aprendiz en estos temas y me está apasionando esto. Creo que estos documentos, si son bien analizados, podrán aportar mucha luz sobre ese periodo importante de la Historia de España como Vd. señala en sus escritos.
    http://www.larazon.es/hemeroteca/lo-que-conto-alcala-zamora-ii

  13. Antonio Cuestas Says:

    Tercera entrega de ” Lo que contó Alcalá-Zamora”: A reseñar el comportamiento antidemocrático de Azaña.
    Saludos.
    http://www.larazon.es/noticia/lo-que-conto-alcala-zamora-iii

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