Lecciones de republicanismo

Por Luis Arias

Hay quienes, erigiéndose en abanderados del republicanismo, tan pronto sacan su lengua a pacer por los pastizales mediáticos, logran el efecto contrario a sus pretensiones. Así, el alcalde de Puerto Real no se defiende tal discurso incurriendo en vulgaridades que pueden hacer las delicias del amarillismo periodístico y de la llamada telebasura «realmente existente». Se trata, de muy distinta cosa.

Hay quienes, escandalizándose por las supuestas opiniones de la actual consorte del Monarca expresadas en un libro, están dando a entender que, por el mero hecho «de ser vos quien sois», tales puntos de vista tienen una trascendencia que va mucho más allá de la esfera de lo privado.

El hecho es que, para mayor deleite de quienes gustan de escandaleras de vuelos muy poco altos, estamos más que entretenidos con la gazmoñería de un Alcalde que busca la notoriedad más facilona, y, de otro lado, el libro de la periodista Pilar Urbano sale de la mejor forma posible para su éxito comercial, es decir, con polémicas que están más cerca de los cotilleos que de debates mínimamente interesantes.

¿Qué trascendencia puede tener, más allá del colorido y del runrún mediático, lo que diga el alcalde de Puerto Real contra la persona del Rey, si este buen señor no es capaz de esgrimir argumentos mínimamente sostenibles a favor del republicanismo como forma de Gobierno? Le pudo servir, y le sirvió, para ser -¡oh, paradoja!- «reina por un día» del entramado mediático. Raquítica cosecha la suya.

¿Por qué tiene que pronunciarse casi todo el mundo acerca de las opiniones de la Reina sobre una serie de asuntos que tanta atención siguen concitando? ¿Acaso hay algún Mediterráneo descubierto en todo ello? ¿Tienen, en verdad, algo de asombroso?

Lecciones de republicanismo. Si en el mundo académico, que no está pasando por su mejor momento, las fuentes de cualquier tesis que pretenda defenderse tienen, para bien o para mal, una relevancia indiscutible, el numerito del primer edil de Puerto Real no sólo no es una lección de republicanismo, sino que se vuelve en contra de ello, entre otras razones, por su chabacanería apestosa.

Lecciones de republicanismo. Si determinados colectivos que se sintieron ofendidos por las opiniones de la reina, se tomasen la molestia de meditar acerca de la forma en que reaccionaron, no les costaría mucho esfuerzo caer en la cuenta de que el mero hecho de conceder tamaña importancia a tales planteamientos supone incurrir, quiero creer que de forma contradictoria, en actitudes cortesanas que no parecen ser muy compatibles con lo que representan y defienden.

Lecciones de republicanismo. La forma en que los dos grandes partidos reaccionaron ante la polémica desatada por las declaraciones de la reina, rindiéndole una pleitesía propia de quienes gustan de genuflexiones aunque, en el caso del PSOE, se titulen de izquierdas, pone de relieve que el discurso público de una sociedad del siglo XXI se sitúa de lleno en lo cortesano.

Lecciones de republicanismo. Ni la ordinariez del regidor andaluz, ni tampoco la indignación de los colectivos que se sienten agraviados coadyuvan a sustentar un discurso que abogue por la racionalidad en la vida pública.

El republicanismo exige altos vuelos que abominan de los comadreos y que no buscan amparo en discursos regios, sino en asuntos de mucho mayor calado.

El tan cacareado «todo vale» no estriba en que la Monarquía haya dejado de ser tabú, sino en que no se repara en el valor intrínseco de las opiniones; lo que se hace es, de un lado, usar como argumento de autoridad la escoria informativa, y, del otro, considerar que el tronío es garantía de opinión importante.

Y, como supuesto balsámico de la tensión dramática, las televisiones públicas y privadas siguen cultivando el No-Do como subgénero periodístico cuando se trata de abordar las vidas y milagros de las personas pertenecientes a la Casa Real en sus aniversarios.

Lecciones de republicanismo: aquéllas que están abismalmente alejadas de la zafiedad y de las parafernalias cortesanas. También aquéllas otras que tienen el suficiente tino para distinguir con claridad meridiana lo que debe ser tenido en cuenta y lo que es merecedor de ser obviado.

Categoría: Opinión Comentarios(25) noviembre 2008

25 Respuestas a “Lecciones de republicanismo”

  1. Lliteratu Says:

    Impecable artículo, don Luis. Una auténtica lección de republicanismo imparte usted con su artículo, tan elegante como certero.

  2. Piecho categorial Says:

    En efecto, lección magistral contra la zafiedad que invade la vida pública. Artículos como éste, que van más allá de los tópicos y de las crónicas de urgencia, marcan la pauta de lo que debe ser el columnismo: calidad literaria e independencia de criterio.

  3. Notario Says:

    Frente al discurso amarillista del Alcalde de Puerto Real, frente a los cotilleos que genera la agitación y propaganda de un libro escrito por una beata rancia del Opus Dei, está su palabra, cuidada y certera, que huye de lo estridente.
    Por algo así, por una palabras como la suya, el discurso republicano podría y debería encontrar sitio.

  4. Isabel Says:

    El Alcalde de Puerto Real no hizo más que una bufonada y aprovechó las cámaras para hacerse la foto y mostrarse tal cual era, como un patán. Y la beatona de Pilar Urbano quiere reforzar el discurso de Rouco y, de paso, su propio bolsillo.
    Encuentro muy acertado que este artículo se pregunte por qué los colectivos de gays y lesbianas dan tanta importancia a lo que piense la reina. ¿La necesitan para ir al cielo?

  5. Alicia Says:

    Estoy de acuerdo con Isabel: el cumpelaños de la Reina era en principio un pretexto para que la prensa cortesana se explayase. Pilar Urbano quiso que además sirviese ese cumpleaños para que la Reina hiciese declaraciones que reforzasen el dicurso del Opus y de Rouco. Y encima gana dinero.
    Circo para todos y pan para doña Pilar.
    ¡Qué chachi!

  6. Fermín de Pas con el catalejo Says:

    A los pocos días de los grandes fastos monárquicos que se dieron cita en Vetusta, llega usted y suspira por unas formas elegantes y sutiles en contra de la vulgaridad que nos asola.
    Desde mi torre sobre el poema romántico de piedra, veo que en Vetusta no satisfacen sus proclamas republicanas, por mucha que sea la etiqueta con que usted quiera revestirlas en su prosa.

  7. Atónito y sobrio Says:

    ¿Habrá leído Rouco el libro de la señora Urbano?
    ¡Seguro que la cara se le iluminó!

  8. Trasgu-Pravia Says:

    Don LUis,si me lo permite un consejo: Abandone usted la terribe y esclava docencia; dediquese a formar un partido republicano, presentese a las proximas elecciones, yo ire de rodillas a votarle a usted. España con usted como presidente seria como vivir en el paraiso terrenal. Por Favor, denos esa gran alegria.Pase de lo teorico, que siempre es mas facil, a lo practico.Devuelvanos uan Esapaña republicana, donde haya trabajo para todos, justicia social, donde no haya ricos ni pobres, donde todos seamos iguales y donde todos vivamos felices. Espero sus noticias.

  9. Zaratustra Says:

    Zaratustra, tras abandonar La Vaca Multicolor, se dirigió a un lugar llamado España. Allí sostuvo una charla con Sor Citroën sobre los temas de actualidad de dicho país. Se encontró con unos debates sociales que giran en torno a la opinión sobre temas particulares de una reina impuesta por Franco: La gente se indignaba porque la reina no reconoce los matrimonios homosexuales ni la eutanasia, numerosos colectivos protestan airados contra tal abominación, las ideas de la reina. La queja de las ciudadanos gira en torno a eso, y no a que la monarquía sea una institución obsoleta e impuesta por un dictador, Franco, que atentó contra un régimen legalmente instituido.
    Además vio que los defensores del republicanismo, y deudores teóricos de la España de la reforma parecen salidos de la España de charanga y pandereta.
    Ante tal panorama Zaratustra desvaneció cualquier esperanza sobre la aparición del superhombre en una tierra que ha albergado tales despropósitos.

  10. Ana Says:

    Me sobrecoge el relato del reciente viaje de Zaratrustra por estos lares. Me sobrecoge porque entiendo su decepción ante el panorama con que se encuentra.
    Le pediría, no obstante, que siga la consigna de Machado, distinguiendo las voces de los ecos.

  11. Adleriano Says:

    Encuentro que el señor Trasgu está un tanto crispado contra el autor del artículo que estamos comentando.
    ¿Es que es obligado que un escritor que ejerce la crítica en la prensa deje de hacerlo y se dedique de pleno a la política activa?
    ¿No tiene el señor Arias derecho a escribir y a mantenerse al margen de la acción política?
    Sosiéguese, Trasgu.

  12. Trasgu-Pravia Says:

    Para Adleriano:
    Mire usted,en primer lugar, yo estoy muy sosegado.
    Desconozco su edad, pero si le dire que con 23 años, alla por los 80, he corrido mucho delante de la guardia Civil,apoyando a los ganaderos asturianos en sus reivindicaciones de unos precios justos para sus productos.Ahi estan la hemerotecas por si le enteresa. En aquellos años,yo no recuerdo ver ni al señor Argüelles, ni a muchos como él que hoy van pregonando a los cuatro vientos su republicanismo.Con esto quiero decirle que estoy asqueado de tanto salvapatrias, de tanto demagogo, de tanto iluminado que solo sabe criticar a los demas, sin aportar nada, solo sus criticas.Por supuesto, que el señor Argüelles esta en su derecho,faltaria más, en escribir de lo que le venga en gana.Pero no es muy etico, querer presumir y pregonar republicanismo,cuando se vive como un burgues. Eso, amigo Adleriano, no es ni etico ni coherente.¿no le parece?

  13. Zaratustra Says:

    Veo en el último comentario de “Trasgu” cierta confusión. En primer lugar el republicanismo español es un movimiento, esencialmente, burgués: Ni Azaña, ni Ortega ni Perez de Ayala, ni Marañón, entre otros impulsores de la República, eran proletarios, sino más bien burgués. Además su comentario me recuerda a cierta obral teatral de Sartre en la que los comunistas no veían con buenos ojos que alguien que no fuera proletario simpatizase con sus ideas. Es decir, defiende usted que para ser republicano (un movimiento anticlasista) hay que ser proletario, no siendo ético lo contrario, ergo usted está sosteniendo una teoría clasista para defender una ideología anticlasista.

  14. Laura Says:

    Cuesta entender que a alguien le moleste, como parece que le sucede al señor Trasgu, que haya columnistas que escriban bien, que no planteen sus ideas al disctado de nadie y que hagan sus críticas desde la independencia de criterio.
    Se critica la estridencia del Alcalde de Puerto Real que, para atacar a la monarqúía, sólo se le ocurre hablar de supuestos rumores de la vida privada del Rey, y se critica también que unos colectivos que se suponen de vanguardia estén contritos por las opiniones de la Reina, como si necesitasen su parabien.
    Y a todo esto el señor Trasgu lo llama demagogia.
    Es increíble.

  15. Pasé por Filología Says:

    La pena es que tengamos esta izquierda tan impresentable en unos casos y con tanto pelo de la dehesa en los otros.
    Así no se reconstruye nada.
    Tiene razón el señor Arias.

  16. Trasgu-Pravia Says:

    Para Laura:
    Señor( si lo es), ami no me molesta en absoluto que el señor Argüelles escriba lo que quiera, esta en su derecho , faltaria mas, vivimos en un país libre y democratico, donde la libertad de expresion es cosa del pasado .¿ o no? ¿Usted esta segura que en este diario(LA NUEVA ESPAÑA), no existe censura, que todo el mundo puede decir lo que quiera?.Esta muy equivocada, señora,(si lo es)
    este periodico, todo el mundo lo sabe,parece ser que menos usted, es el portavoz de la derecha asturiana.LO ha sido siempre.Observe usted cuando aparezca algo publicado sobre el alcalde de Oviedo, o sobre Rajoy, si le dejan opinar como lo hacen cuando las noticias tienen que ver con el PSOE.No hace falta ser muy lumbrera para darse cuenta de ello. Cuando hablo de demagogia, me refiero aque el señor Argüelles, sistematicamente, ataca la politica socialista, como no podria ser de otra forma, haciendolo donde lo tiene que hacer. Es decir,si se es buen columnista por criticar todo lo que huele a socialismo,ami no me parece muy etico. Es decir, yo le pregunto a usted una cosa:¿cree ustd que en todos los años que llevamos en España de socialismo, todo, absolutamente todo, se ha hecho mal? ¿Nuestros gobernantes en todos estos años, que ya son unos cuantos, no han hecho ni una sola cosa bien ?¿como es posible, si todo lo han hecho tan mal, que la mayoria de los ciudadanos les sigan otorgando su confianza?
    Respecto a las polemicas declaraciones de la Reina. En mi opinión, han sido muy desafortunadas.Los reyes lo son de todos los españoles, sin distinciones politicas, religiosas o inclinaciones sexuales.La Casa real debe mantenrse al margen de opinar, publicamente, de estas cuestiones, que son estrictamente responsabilidad de los partidos politicos, que todos los ciudadanos, menos los Reyes, votamos cada cuatro años en las elecciones.Lo dicho, señora(si lo es),ni en este periodico hay tanta independencia como usted nos quiere hacer ver, ni la Reina debio de opinar,publicamente, sobre temas que no le corresponden.Espero hayan quedado despejas todas sus dudas .Le envio un cordial saludo.

  17. Socialista chamuscao Says:

    ¿Está usted seguro, apreciable Trasgu, de que el PSOE, siglas aparte, es un partido de izquierdas? Desde luego que el PSOE no lo hizo ni lo hace todo mal, aunque algunos lo intentan con entusiasmo. Tampoco el PP se equivoca siempre.
    ¿Huele a socialismo la política de muchos alcaldes del PSOE?
    Lo que usted pregunta acerca de por qué siguen votando al PSOE elección tras elección, valdría también para justificar, por ejemplo, a Gabino de Lorenzo, Alcalde de Oviedo del PP desde el 91.
    Apreciable Trasgu: dispara sin apuntar.

  18. Noventayochista Says:

    El mayor problema, don Luis, es que ese republicanismo por el que usted suspira no puede brotar en una sociedad tan chabacana como ésta, y, de emerger, no lo dejarían expresarse, o, en todo caso, no sería escuchado.
    Por lo demás, sus argumentos a propósito de lo que es y no es republicanismo resultan impecables.

  19. pepemonteserin Says:

    Muy bien, Luis; te has coronado con este artículo, soberanamente escrito.

  20. Trasgu-Pravia Says:

    Solo faltaba eso, que el pelotas Monteserin apareciera en escena: Sera que como a él no lo leen ni los de su familia, tendrá envidia. Cada cosa hay que ver en estos columnistas del tres al cuarto.Solo saben escribir al dictado de sus jefes,el hego de ver su firma impresa parece ser suficiente recompensa.País, bendito país.

  21. Lliteratu Says:

    Lo suyo, Trasgu, es preocupante. Usted sabrá los motivos de sus fobias. Se atreve a llamar a Monteserín “columnista del tres al cuarto”, cuando se trata del narrador más prestigioso en la Asturias actual. ¿Qué le hace a usted pensar que escribe al dictado de nadie? Y, hablando de escribir, no le vendría mal revisar la ortografía antes de publicar sus comentarios, que la corrección no está reñida con utilizar seudónimo.
    Usted no argumenta, sólo insulta. Y, por preguntarle algo, ¿no puede el señor Monteserín hacer uso de su libertad de expresión? ¿No lo hace también usted?
    ¿Qué le lleva a tanto insulto, a tanta descalificación y a usar de forma tan pésima el idioma?

  22. Vetustense Says:

    Que en una ciudad como Vetusta, con permiso de don Fermín, cuyo catalejo asoma a veces por aquí, haya un rincón en la prensa, donde se aloja un discurso republicano como es suyo, es asombroso.
    ¿Qué estará pensando esa izquierda que va por el Campoamor a hacer venias y genuflexiones cuando lo lee a usted?
    No sé si le gustaría imaginárselo.

  23. Posada Says:

    Da pena, señor Arias, que un artículo como el suyo apenas suscite reflexiones desde la teoría del Estado y que se incurra en lugares comunes propios de discusiones populacheras.
    Es deprimente que un Alcalde que se declara de izquierdas reivindique el republicanismo basándose en cotilleos de telebasura. Es triste que se comenten las declaraciones de la Reina, como si las opiniones de esta buena señora tuviesen más importancia más allá de un marujeo de poca monta.
    La principal lección de republicanismo es contra la chabacanería que nos invade. Su artículo es , en ese sentido, muy certero.

  24. Mnemoteco Says:

    Muy bien, menos mal que queda alguien que, en medio del lodazal, apuesta por la elegancia.
    Estupendo su artículo, don Luis.

  25. Tino Says:

    Se mire como se mire y se opine como se opine, D. Luis, su artículo es intachable.
    Enhorabuena.

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