Niños solos

Por Luis Arias

Ancianos en los asilos o, en el mejor de los casos, en los llamados “Centros de día”, niños solos en casa durante las tardes que dedican más tiempo del que recomendarían psicólogos y pedagogos a la vídeo consola y a la televisión. Es decir, los mayores aparcados y los niños “empantallados”. ¡Qué frenesí el de una sociedad que, más allá del trabajo y de la vida social, apenas dispone de tiempo para que quienes están en edad laboral puedan estar con los suyos!
Centros de día para los mayores. Ahora la gran demanda es que haya centros de tarde para los niños, es decir, los colegios abiertos hasta poco antes de la cena si es posible. La convivencia intergeneracional es un lujo que no está al alcance de lo que demanda el trepidante ritmo de la vida actual.
Los colegios e institutos dejaron de ser centros de enseñanza para convertirse en centros “educativos”. Sólo queda un paso que estamos a punto de dar: que se transformen en lugares de convivencia. Los profesores, a este paso, no sólo deben ser quienes eduquen a niños y niñas, sino también quienes convivan con ellos. Para eso están.
Hay quejas de asociaciones de padres y madres a consecuencia de las vacaciones escolares que, a su juicio, son excesivamente largas. Y nadie quiere recordar que, hasta no hace muchos años, el curso escolar arrancaba en octubre y, miren por dónde, los programas de las materias eran mucho más ambiciosos.
¡Cuánto cinismo y cuánta demagogia sobre la escuela! Precisamente en los tiempos en que los enseñantes reciben el nombre de “educadores”, sucede que un alumno puede reventar el desarrollo de una sesión docente sin que la persona que imparte clase disponga de autoridad para evitar esos comportamientos. Se habla de “educación” y no de enseñanza precisamente en el momento en que la disciplina escolar se considera una antigualla, cuando no fascismo. ¿Cabe hipocresía mayor?
Pero volvamos a los niños solos. Si papá y mamá tienen trabajo o reuniones durante las tardes, los hijos llenan su tiempo con pantallas. Y eso genera ciertas alarmas.
Habría que preguntarse, más allá de los datos y de las estadísticas, acerca del verdadero sentido que tiene traer hijos a este valle de lágrimas si apenas hay tiempo para estar con ellos durante la semana. Si los sábados toca hipermercado. Y si los domingos llega el bajón de ánimos pensando en los días laborales que hay por delante.
¿Qué se hizo de las reuniones familiares alrededor de una mesa? Desayunos entre legañas y prisas. Comidas fuera de casa. Sólo quedan las cenas, en las que los progenitores no han podido librarse del estrés; por su parte, las criaturas probablemente no hayan desconectado del todo de sus pantallas.
Sociedad del ocio. Sociedad del aparcamiento. Los fines como medios. El contenido por el continente. Niños solos y padres atareados. Se diría que éstas son las consignas. Los niños y niñas que hagan de la escuela su casa. Papá y mamá trabajan mucho.
Siempre nos quedará el hipermercado los sábados por la tarde.
¡Qué maravilla!

Categoría: Enseñanza Comentarios(20) septiembre 2008

20 Respuestas a “Niños solos”

  1. mencar Says:

    ¡Cuanta razón tienes, Luis, y como se nota que te “duele” la enseñanza.! Yo me planteo muchas veces si la sociedad ha ido hacia adelante o hacia atrás, en lo que a convivencia generacional se refiere. Y veo que no, que hay demasiados “niños de la llave” es decir, los que van con la llave al cuello porque sus padres no estàn en casa cuando ellos llegan para darles un beso, (o una tolleja, según se tercie, pero siempre con cariño) y preguntarles por el cole.
    Y te equivocas, Luis, en que no hay centros de tarde para los niños. ¿Que son las famosas “ludotecas” que abundan, al menos donde yo vivo?.¿y las famosas extraescolares, muchas de ellas sin sentido?
    Magnífico tu artículo como siempre Luis, has puesto el dedo en la llaga. Ahora bien, si esto es el “progreso”, no se por qué, pero me apetece bajarme. O luchar porque la enseñanza se tome en serio, que no se toma. Esto último es lo que he decidido hacer.
    Gracias por tu artículo.

  2. Adicto al diario Says:

    Niños solos, abuelos aparacados, papá y más que no paran de trabajar para que la familia unida vata el sábado al Híper, a satisfacer a Zapatero consumiendo.
    ¡Qué bonito!

  3. Trasgu-Pravia Says:

    Que pena de sociedad, que pena de país.Todos teneis razon, el que escribe, los que opinan…
    Pero, seguro que ambos, pasais por el mismo trance: es dcir¿cuantos de los que escribis de esta realidad social careceis de las comodidades de la vida actual?¿ cuantos estais sin vehiculo, por que cuesta un paston, y porque contamina? ¿cuantos careceis en vuestros hogares de moderna TV de plasma, Vitroceramica para cocinar, internet con ADSL para navegar a velocidad de vertigo, buena calefaccion para no pasar frio en los inviernos?.¿cuantos de vosotros,seguro que con mucho tiempo sobrado,doblais el llombu y trabajais un huertin familiar, para no tener que luego quejaros que la hortaliza esta por las nuves? ¿ cuantos no vais de vacaciones, paises exoticos y lejanos, en vez de conocer tal vez nuestra querida Asturias?.Seguro que si sois honestos y sinceros en vuestras respuestas, mas de uno tiene y disfruta de todas las cosas que termino de señalar, y pocos se inclinaran por compartir las dos ultimas expuestas.
    Todo ello explica, de manera muy burda pero realista, cual es la triste realidad de nuestra sociedad: o lo que es lo mismo vemos los males de los demas, pero ocultamos los propios.Ya lo dice el refran:”no es lo mismo predicar que dar trigo”.
    Todos hemos contribuido, unos de una manera y otros de otra, a construir la sociedad que tenemos. Nos guste , o no nos guste.Por lo tanto, todos somos responsables de ella. Hagamos ,por ello autocritica, pero sin autoexcluirnos.Todos navegamos en el mismo barco, aunque algunos tengamos puertos de destino distintos.

  4. Metacarpiano Says:

    No sé, don Luis, no sé. Cierto es que lo de los niños aparacados en las escuelas dyrante las tardes para que sus esclavos se hagan cargo de ellos es indicativo de la demagogia que nos tiraniza.
    Lo que pasa es que camino llevamos de convertirnos en estorbo los unos de los otros, sin acertar bien dónde empieza la cadena de despropósitos.

  5. Francisco Martínez Says:

    Pa mi que la solución va a ser que los padres tengan el horario laboral que tiene usted y problema resuelto,un “horario tranquilo” como lo definió el baranda educativo no sé si idea suya o de uno de los 63 asesores en sus ya famosos brainstorming.
    Lo que ya me parece más feo es ridiculizar a las personas,víctimas de la sociedad,eso si, que se ven obligadas a trabajar 10 horas diarias,tranquilo,respire hondo,eso nunca le pasará a usted,para cobrar la mitad de lo que usted cobra,y lo hacen no para consumir si no para subsistir,¿cree usted de verdad que cualquiera de los pérfidos padres,(soy un sexista que se le va a hacer) prefiere pasar la tarde aguantando a un jefe déspota en un curro de mierda,por un sueldo de mierda,en lugar de estar con sus hijos?,¿no cree que preferirían llevar tres meses sin ir por el tajo y ahora dejarse “esclavizar” tres horas de diarias?,¡esclavizados!dice alguien por ahí,fruto supongo del síndrome postvacacional,que multiplicado por tres sobre el normal debe de ser terrible,pero para eso está la bendita baja por depresión,¡que felices deben de ser esas personas que pasan 8 horas en un espacio claustrofóbico a 50 grados soldando en el interior de un buque,porque esos nunca están de baja por depresión!
    Pero donde se luce,muy poéticamente eso si,es con la duda existencial del sentido de que la purria perpetúe la especie,muy bueno si señor,inclúyanlo en el próximo convenio,solo tendrán hijos los funcionarios y demás aristocracia laboral pública que los pueden atender,así,en lugar de gastar en niños,que paguen más impuestos para cobrar yo más,que sólo me faltan dos países en Europa para ser el mejor retribuido,y trabajar menos,por ese lado no hay país en la UE que me tosa.
    Un mundo sin alumnos,vencer el único obstáculo para alcanzar la plenitud de la vida contemplativa,y como usted es funcionario aunque no hubiera alumnos seguiría cobrando,pero claro,para eso deberían seguir existiendo los padres,prueba de que la felicidad completa no existe,porque si no,quien iba a pagarle el sueldo más que las bestias de carga aborregadas por el sistema,o se cree que se puede mantener el invento si todos fueran funcionarios?,por los países del este lo intentaron y parece que no funcionó,prefieren el centro comercial al economato desabastecido,porque el del reparto tenía “moscosos”,bestezuelas consumistas adocenadas por el sistema.
    Baje de su nube.

  6. Maestrín de escuela Says:

    Don Francisco:
    No haga usted demagogia tan barata. ¿Sugiere usted que, como consecuencia del horario laboral de muchos padres que, según asegura, es de 10 horas diarias, los niños deben recibir las mismas horas de clase? ¿De veras cree usted que la misión de los centros educativos es hacer de guarderías todo el tiempo en que los padres no estén en casa?
    Si el señor Arias, además de escritor y columnista, es profesor de instituto y, por tanto, funcionario, eso se debe a una carrera universitaria y a también por haber superado un concurso oposición. Ambas cosas no están, de momento, reservadas a ninguna casta privilegiada.
    ¿De verdad le parece sensato lo que ha escrito en su comentario anterior?

  7. Trasgu-Pravia Says:

    Para maestrin de escuela:
    Es muy facil hacer demagogia¿cual es su solución para que los niños no esten solos en casa?¿ que sus padres no trabjen?¿ es usted millonario y les va dar el dinero que necesitan para vivir?.Y que me dice de los abuelos enfermos, que necesitan quien los cuide¿ los van a cuidar sus hijos? ¿trabajara usted por ellos para que no falte el salario en esas familias?Que bueno es hacer demagogia con las miserias de los demas. Estoy muy de acuerdo con D.Francisco.¿ dejaria el profesor, que ademas es escritor y columnista, de trabajar, y tambien de escribir, por dedicar todas las horas de su existencia a cuidar de sus padres, o de sus hijos pequeños?. Dejemos de decir payasadas y seamos realistas. A todos nos gusta criticar a la sociedad; pero a nosotros ni tocarnos, nosotros somos perfectos. Eso no es justo.
    Es mi opinión personal.

  8. Cornelius Says:

    Vamos a ver, estimados don Francisco y don Trasgu, la encuesta publicada a principios de septiembre habla sobre todo de la soledad de los niños y adolescentes que comprende una franja horaria que va entre las 5 y las ocho de la tarde.
    La pregunta es la siguiente: ¿Deben permanecer niños, niñas y adolescentes hasta las 8 de la tarde en los colegios e institutos para evitar, así, la soledad que les lleva a la videoconsola, la tele y el ordenador? ¿De qué horario lectivo estaríamos hablando?
    ¿No sería más sensato pensar en otras soluciones que, incluso pasando por el colegio, consistiesen e actividades deportivas y lúdicas?
    Dígannos qué piensan al respecto, por favor.

  9. Curiando que ye gerundio Says:

    Hay quien no se puede permitir pagar el sueldo de una enfermera en casa para que cuide de sus mayores. Pero no por eso se demanda que los hospitales se conviertan en asilos.
    Tener colegios e institutos abiertos hasta las ocho de la tarde sería algo parecido. ¿No se dan cuenta de ello?

  10. Adleriano Says:

    ¿Sería un infancia feliz para los niños pasarse 12 horas en el coelgio hasta que los padres fueran a recogerlos?
    ¡Para que luego hablen de lo pernciosos que eran los internados!

  11. Trasgu-Pravia Says:

    Para Curiando que ye gerundio y para adleriano.
    Muy bien, ustedes hacen como D.Luis,criticar, criticar, y mas criticar.Pero, coño, aporten soluciones.Si los mayores, es decir las personas en edad laboral, tienen que trabajar para poder vivir, diganme ustedes ¿ quien coños se va a ocupar de atender a los niños y a los ancianos?. Respondanme a esa pregunta y dejense de marear la perdiz.Hemos construido, entre todos, este tipo de sociedad y con ella nos tenemos que fastidiar. A caso los que escriben aqui ¿ninguno tiene familia? ¿ancianos o hijos? .Pues que no sean hipocritas, porque o son multimillonarios todos, o de lo contrario tiene que padecer , como todo hijo de vecino, estos problemas. Si no fuera asi, por favor, digamnos la receta magica, yo se la agradeceria en el alma.

  12. Adleriano Says:

    A ver, señor Trasgu: dicen, y en parte es cierto, que estamos en el llamado Estado del bienestar. No sería mala idea que, desde los poderes públicos, se fomentase una red de servicios de atención a domicilio a las personas mayores, que, en parte, existe, pero tendría que desarrollarse mucho más. No sólo resolvería problemas a las familias, sino que además resultaría beneficioso para el empleo. Tales servicios deberían prestarse eb función de los ingresos familiares, claro, ateniéndose a criterios sociales.
    Y le insisto en que sería un disparate una jornada lectiva de 12 horas diarias para los niños y adolescentes. A ver: los conceptos claros, o hablamos de enseñanza o hablamos de guarderías. De lo que se trata es de esto último, pues también más servicios públicos para esto, dependiendo, asimismo, las prestaciones estatales de los ingresos de cada familia.
    ¿Estamos de acuerdo?

  13. Fermín de Pas con el catalejo Says:

    ¡Qué barabaridad! ¡Los infantes fuera del hogar todo el día! ¡Ah de la familia! ¡Ah del municipio! ¡Ah del sibdicato!
    ¿Y qué hay de la formación espiritual de la niñez y mocedad? ¿En manos de esos maestros rojos y descréidos?
    Mon Dieu! ¡Mon Dieu!

  14. Trevanny Says:

    He decidido dar mi opinión, pensando que tal vez sirva para contrastar, porque tengo 19 años y, durante mi infancia y adolescencia, no demasiado lejanas aún, como es fácil advertir; las circunstancias – principalmente el horario de trabajo de mis padres – me obligaron, en numerosas ocasiones, especialmente en mis años más tempranos, a quedarme en casa tardes enteras sin compañía. Pocas veces acudí a actividades extraescolares. Cuando así fue, siempre se debió a una petición mía y el tiempo a ellas dedicado no llegó a superar las 3 horas semanales, como máximo, por curso. Jamás tuve videoconsola, de ninguna marca ni formato, y mis juegos de ordenador eran el carta blanca, el solitario y el buscaminas. No sé si les suenan… ¿Me prohibían mis padres todo eso? No, simplemente no me llamaba excesivamente la atención, y cuando visitaba a mis primos, que se han dedicado a coleccionar todas las videoconsolas posibles, lo encontraba entretenido un rato, pero siempre que se podía íbamos a jugar al escondite. Veía la tele tomando la merienda que yo me había hecho y leía o dibujaba, y lo más grave que llegué a hacer fue encerrarme accidentalmente en una habitación. Por supuesto, en algunos momentos, cuando me cansaba de todo eso, me aburría, pero siempre disfruté de tener ese tiempo para mí, incluso de los fastidiosos momentos de inacción en los que no queda más salida que usar la imaginación. Mi pregunta es la siguiente: ¿por qué dan ustedes por hecho que son inevitables las videoconsolas? ¿es imposible en un niño la soledad como ocasión de forjar un sentimiento de independencia, y no de abandono? ¿acaso depende eso exclusivamente del niño? ¿qué tipo de educación se recibe de los padres y profesores para que éstos desconfíen tanto de la capacidad de discernir de esos niños? ¿por qué parecen estar tan estandarizados los hobbies (los de todos)? ¿tanto nos debemos a la sociedad de consumo? Es evidente que los padres trabajadores tienen que cumplir sus horarios para ganarse el sueldo, y seguramente todos desean lo mejor para sus hijos, aunque no siempre se sepa cuál es la mejor manera de hacerlo. Errare humanum est. Pero, en mi opinión, las obligaciones laborales, aunque estorban, no deberían impedir una relación padre-hijo en la que el niño fuese entendido como una persona real pero sin experiencia que necesita, como todos los demás, descubrir nuevas herramientas para enfrentarse a la realidad. Alguien que puede aprender y comprender si es adecuadamente estimulado y no una posesión, a veces dulce y agradable para contemplar, a veces agotadora, a veces un estorbo para el descanso, que está ahí para satisfacer y completar la existencia de los padres, convirtiendo el “tengo que pasar más tiempo con el niño” en sus deberes para mañana como algo impuesto, necesario, recomendado por la revista “Psychologies” o el “Cómo ser padre: todos los secretos”, etc. Creo que es más necesaria la calidad que la cantidad para quienes no pueden disfrutar de estar con sus hijos todo el tiempo que quisieran. Si durante toda la vida, los niños en los pueblos se pasaban el día “por fuera”, cogiendo grillos y llenándose de barro y sólo iban a casa para comer, merendar y cenar (al menos así lo hacía yo cuando vivía en el pueblo), está claro que la soledad, única y exclusivamente, no es el problema. Los peligros adicionales de la vida en la ciudad empeoran el asunto. Habrá que intentar superar las situaciones difíciles con los medios al alcance, siempre que se pueda. Los niños también tienen que aprender a estar solos, algo que, de vez en cuando, es muy saludable para las personas de cualquier edad. Padre, madre, tutor: recuerda, como K.G. dijo, que “Tus hijos no son tus hijos, son hijos e hijas de la vida […] No vienen de ti, sino a través de ti, y aunque estén contigo, no te pertenecen…”

  15. Adleriano Says:

    Trevanny, tú eres, vendrías a ser un autodidacta. Por tanto, una excepción que confirma la regla y que no sirve como vara de medir.
    De todos modos, lo que dices es muy sensato.

  16. Trevanny Says:

    Gracias, Adleriano. En este caso, mi único propósito era invitar a la reflexión desde un punto de vista diferente. Me sorprende que algunos parezcan esperar antes soluciones que vengan de la mano del Gobierno que empezar a tomar medidas en sus propias casas cuando los problemas son inmediatos. Si algún padre desconfía de la suceptibilidad de su hijo ante las pantallas… podía probar, por ejemplo, a no comprarle la videoconsola…

  17. Piecho categorial Says:

    Trevanny, coincido con Adleriano en que eres, en el mejor sentido del término, una excepción.
    Los problemas domésticos, como el propio nombre indica, empiezan por la propia casa, por la propia familia. Y la solución a cómo educar a los hijos es potestad de la casa, no del Estado, no de la Escuela, que son, deben ser, colaboradores necesarios, pero no responsables únicos.

  18. opinando Says:

    tiene toda la razon señor arias.
    absolutamente.
    sociedad enferma.
    y enferma de envidia como el señor francisco martinez que posiblemente haya fracasado en su intento por llegar a conseguir su plaza de profesor y su buen hacer como escritor.
    Para eso hay que trabajar y estudiar y lo que mueve al socialismo es la envidia.
    y este buen señor es un claro ejemplo.

  19. Carlos Santander Says:

    Colaboro con la ONG SOS Infancia, ayudar a los niños que están tan abandonados me ha hecho mucho bien. Miren la web http://www.sosinfancia.es

  20. Florencia Hernández Says:

    Comparto la crítica a la sociedad actual que necesita cambiar de urgencia. Tienes buenos aliados en el Centro de Estudios Adlerianos para eso.
    Florencia

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