ASTURIAS 2008

Por Luis Arias

Iba a ser 2008 el a√Īo de las grandes efem√©rides. Y no es imposible que sea recordado como aqu√©l en que se hallaron restos romanos que pueden obligar a replantearse la dataci√≥n hist√≥rica de Oviedo. O sea, Roma, siempre Roma. En realidad, tambi√©n es la nuestra, aunque en una proporci√≥n diminuta en t√©rminos comparativos, una historia de grandes incorporaciones, como dej√≥ establecido Mommsen en su monumental historia sobre Roma. En realidad, ser√≠a deseable que tambi√©n aqu√≠, como escribiera Gibbon en su ‚ÄúHistoria de la decadencia y ca√≠da del imperio romano‚ÄĚ, estuvi√©semos hablando de ciudadanos que ten√≠an ‚Äúun pa√≠s que amar, una propiedad que defender (unos m√°s que otros, eso s√≠) y cierta participaci√≥n en la promulgaci√≥n de unas leyes que respetaban tanto por inter√©s como por obligaci√≥n‚ÄĚ.En realidad, siguiendo con Gibbon, no ser√≠a inapropiado preguntarse sobre los distintos tipos de culto, no s√≥lo religiosos en nuestro caso actual, que en Roma, ‚Äúel pueblo los consideraba igualmente ciertos; el fil√≥sofo, igualmente falsos, y el magistrado, igualmente √ļtiles, de modo que la tolerancia produjo no s√≥lo indulgencia mutua, sino incluso concordia religiosa‚ÄĚ.
No le sorprender√° al lector el hecho de que el libro de Gibbon del que venimos hablando entusiasm√≥ hasta tal punto a Churchill que, seg√ļn parece, extra√≠a de √©l frases solemnes que estuvieron presentes en algunos de sus discursos m√°s brillantes.
Asturias 2008. 200 a√Īos despu√©s de aquel 25 de mayo de 1808 en que se instaba a la ciudadan√≠a a participar en la vida p√ļblica ni siquiera se debate la posible conveniencia de fijar esa fecha como fiesta civil de esta tierra. Asturias 2008, en el 400 aniversario de la fundaci√≥n de nuestra Universidad, habr√≠a que preguntarse si se consigui√≥ que la historia de nuestra Alma m√°ter sea m√°s y mejor conocida entre nosotros.
Asturias, septiembre de 2008. Escribo estas l√≠neas pocas horas antes de que se celebre la fiesta oficial de esta tierra y no es de esperar que se hable de celebraciones civiles, como se√Īal√© un poco m√°s arriba.
Asturias 2008. Es tambi√©n las nuestra una historia de sucesivas incorporaciones. Es tambi√©n la nuestra una historia en la que se pens√≥ que hab√≠a un territorio que amar, as√≠ como una deseable participaci√≥n de la ciudadan√≠a en la vida p√ļblica. ¬ŅVivimos ahora un buen momento en tal sentido? ¬ŅQu√© relaci√≥n hay entre la ciudadan√≠a y la vida pol√≠tica m√°s all√° de los actos puramente formales, como la participaci√≥n en las urnas, cuya enorme importancia es innegable? ¬ŅHasta qu√© punto se recogen los afanes y desvelos de la Asturias de 2008 en el nuevo Estatuto de autonom√≠a que se est√° elaborando? ¬ŅNo cabr√≠a hablar, ahora que est√° tan en boga en el discurso del se√Īor Montilla, de un desapego preocupante entre la ciudadan√≠a y la vida pol√≠tica en la Asturias de este momento?
En cuanto a los cultos, no s√≥lo religiosos, si atendemos al momento que vivimos, deber√≠amos preguntarnos si resultan tan provechosos como lo fueron en Roma, seg√ļn Gibbon Podr√≠amos convenir que la cita anual en Rodiezmo, que acaba de celebrarse, cabr√≠a considerarla un auto de fe y tambi√©n un acto de fe, es decir, los eventos pol√≠ticos son cada vez m√°s para iniciados, apenas despiertan, no ya el fervor, sino tan siquiera la curiosidad de la mayor parte de la ciudadan√≠a que los considera, siguiendo con Rodiezmo, un ceremonial donde se hacen promesas para ser incumplidas en la mayor parte de los casos.
Asturias 2008. A√Īo de efem√©rides que entra en sus √ļltimos meses, con hallazgos hist√≥ricos que pueden ser de suma importancia. A√Īo en que Roma se nos acerc√≥ m√°s a trav√©s de unas pruebas materiales que ponen investigaciones en marcha.
Asturias 2008 que vuelve a encontrarse con Roma, si bien, y por fortuna, no pudimos no ser conscientes de su presencia e importancia.
No puedo no recordar el √ļltimo terceto de un hermoso soneto de Quevedo dedicado a Roma: ‚ÄúOh, Roma!, en tu grandeza, en tu hermosura, / huy√≥ lo que era firme, y solamente/ lo fugitivo permanece y dura.‚ÄĚ
Si somos, al machadiano modo, caminantes, si peregrinamos con la historia a cuestas que, como alguien dijo, viene a ser un mapa que nos orienta al desplegarlo en nuestra andadura para comprender el tiempo que vivimos, lo fugitivo permanece y dura. El flujo de un tiempo que arranca m√°s atr√°s de lo que se pensaba, un flujo en continuo movimiento que viene de la historia y recorre sin detenerse el presente camino del futuro.
Asturias 2008. En medio de devociones que se repiten, de ceremoniales para creyentes en promesas pol√≠ticas, de efem√©rides que se vinieron celebrando no siempre con la carga de profundidad que todos deseaban, hubo un encuentro inesperado con la madre de nuestra forma de vida, de nuestra convivencia, con aquella Roma de la que venimos, cuyas grandezas y miserias contin√ļan siendo asombrosas para un mundo que, aunque quiera denodadamente en algunos casos notorios, no puede vivir sin su historia.
Releo el libro de Gibbon y me pregunto qu√© provecho obtendr√≠an de su lectura nuestros pol√≠ticos llariegos. Repaso las tesis de Mommsen y me planteo ese proceso de incorporaciones que tanto les cuesta atisbar, en nuestro caso, a quienes dirigen la vida p√ļblica.
Asturias 2008 con Roma en sus costados. En medio de todo, es mucho.

Categoría: Opini√≥n Comentarios(12) septiembre 2008

12 Respuestas a “ASTURIAS 2008”

  1. Piecho categorial Says:

    Usted las arma muy gordas, siempre se mete en líos. Me refiero a una de las citas de Gibbon, porque, mire por dónde, aquí el filósofo no dice considerar que los ritos falsos, sino que, como sabe, enaltece el covadonguismo.
    Lo van a crucificar cualquier día, ya lo verá.
    Gracias, de veras, por su ironía. Y coraje.

  2. Metacarpiano Says:

    En efecto, eso del que el filósofo consideraba que los cutos eran igualmnente falsos es una frase brillante de Gibbon y, por estos lares, resulta la mar de ilustrativa. Toda una maldad, don Luis.

  3. Los que a√ļn Combaten Says:

    En primer lugar para conquistar un pueblo y vencerle por completo, el conquistador debe hacer que el conquistado pierda su identidad y se disuelva igual que se disuelve el az√ļcar en el caf√©. Hay muchos ejemplos de pueblos conquistados pero no vencidos totalmente, es el caso por ejemplo de los jud√≠os, conquistados muchas veces pero que t√©rcamente han mantenido su identidad.
    Si preguntamos ahora donde est√°n los Ilergetes o los Vettones o los Turdetanos, la inmensa mayor√≠a del com√ļn nos dir√°n que en los libros de la historia. Pero si preguntamos donde est√°n los C√°ntabros, los Astures o los Vascones, cualquier espa√Īolito de a pie, dir√°: arriba, en el Norte. Es por eso que los Romanos vencieron f√≠sicamente pero no moralmente ni intelectualmente, no vencieron moralmente, porque la gesta de la resistencia ante un enemigo tan inmensamente superior, fu√© mayor que las obras que nos han legado y de las que pudi√©ramos sentirnos orgullosos, porque ni en Asturias ni en Cantabria los Romanos han dejado la muestra de su genio en el sentido que aqu√≠ no hay obra deslumbrantes como el Acueducto de Segovia, los teatros o los anfiteatros o las magnas obras diseminadas por toda Europa; y no han vencido intelectualmente porque los astures y los c√°ntabros en cierta manera han sobrevivido a la ca√≠da del Imperio Romano y mayoritariamente a dia de hoy se sienten m√°s orgullosos e identificados con los ind√≠genas que resist√≠an que con los romanos que supuestamente ven√≠an a civilizar a nuestros antepasados. S√≥lamente por eso, ya la teor√≠a de la se√Īora Carmen Fdez Ochoa, no es v√°lida. Evidentemente √©ste no es un argumento t√©cnico, ni de peso, ni ha de tenerse en cuenta para examinar su teor√≠a, pero no es menos cierto que aunque no pueda aplicarse, no deja de ser de una forma u otra, un elemento a considerar.
    Aqu√≠, en √©ste foro, no se apela a la moral, al sentimiento ni a ning√ļn otro elemento no verificable, es por eso que en el siguiente comentario expondr√©a aquellas razones, √©sta vez desde un punto de vista t√©cnico, que invalidan su teor√≠a.

  4. Los que a√ļn Combaten Says:

    Pero por encima de los autores y de los personalismos est√°n las pruebas.
    Paso a enumerar dichas pruebas; numerosas y concretas que he presentado en defensa de la baja Romanización de estos dos pueblos.

    1 El pseudo Hyginio nos cuenta que las tropas auxiliares Cántabras al servicio del Ejército Romano en el siglo II D.C. recibían las órdenes en su lengua porque no entendían el latín.

    2 Symmachiarii Astures en el siglo II D.C. ; los symmachiarii se reclutaban entre poblaciones no Romanizadas.

    3 Frente a la aculturación de los pueblos indígenas, debido a la acción de Roma, basada dicha aculturación en la destrucción de sus organizaciones tribales y su sustitución por organizaciones territoriales de tipo administrativo, se prueba la persistencia de las tribus asturtransmontanas de los Luggones y Pésicos hasta después incluso de la época Visigoda.

    4 Los Concilium son una institución prerromana que se mantiene, como lo prueba la elección del caudillo Pelayo por los astures in concilium a principios del siglo VIII

    5 Campa√Īas peri√≥dicas del poder Visigodo contra C√°ntabros, Astures y Vascones.

    6 Descripción del Cántaber Horrens en las crónicas godas, muy alejada dicha descripción de los parámetros de la romanitas.

    7 Autodefensa frente a los germanos de los Cántabroastures y Vascones al margen de los Foederati y el Ejército Romano tardoimperial en contraste con el resto de los pueblos peninsulares.

    8 Baja asimilación de la cultura romana en los castros.

    9 No generalización del urbanismo de tipo romano.

    10 Nulas consecuencias prácticas en el norte de Hispania de la extensión del Ius Latii por Vespasiano y de la ciudadanía por Caracalla.

    11 Predominio de individuos de condición libre, también en claro contraste con el resto de la población peninsular.

    12 Estructuras arcaicas en todos los sentidos.

    13 Estructura social no jerarquizada

    14 Romanización tardía y no por efecto directo de Roma sino de la Iglesia Católica en época Visigoda.

    15 Ausencia de Obispados y ausencia de cristianización, la religión oficial del Imperio, ya desde los tiempos del César Constantino.

    16 En una época ya tan tardía como la de los reinados de Ramiro I y Alfonso II de Asturias, prácticas extendidas de magia e idolatría asi como la abundancia de guerreros paganos en los ejércitos Astures de la Reconquista.

  5. Los que a√ļn Combaten Says:

    El ayuntamiento de Gijón que cuenta con poderosas herramientas y los paracaidístas de la UAM han lanzado una segunda guerra de conquista y exterminio contra nuestra querida patria asturiana.
    Cuentan con magníficos instrumentos de propaganda, con fondos, con expertos y como las legiones de la gloriosa e invencible Roma se presentan como una apisonadora.
    Lo mas lógico sería desistir ante tan desigual contienda pero debemos honrar la memoria de aquellos antepasados que murieron en las cruces entonando cánticos de victoria.

    Es por eso que los batallones c√°ntabroastures, los que a√ļn combaten, con sus menguadas fuerzas van a librar en todos los frentes una lucha guerrillera.
    Las primeras victorias ya han tenido lugar con los descubrimientos arqueol√≥gicos de Peralta Labrador en Cantabria donde sus hallazgos atestiguan un enfrentamiento de grandes dimensiones. En Asturias, solar del pueblo Astur, C√°ntabro y Galaico se ha descubiero en Curriechos l√≠mite de los concejos de Lena y Aller un campamento romano de enormes dimensiones y con unas defensas fuera de lo com√ļn, incluso con cuatro l√≠neas defensivas.
    Madrid ha enviado incluso a militares y de rebote han aparecido unas misteriosas murallas de mediados del siglo VII que están a punto de tumbar las teorías goticistas del Reino Asturiano.
    Muchos est√°n nerviosos por eso ven restos romanos ya por todas partes.
    Tranquilos, la contienda no ha hecho mas que empezar.

  6. Los que a√ļn Combaten Says:

    LA BANALIZACI√ďN DE LA HISTORIA

    ‚ÄúUno de los maestros actuales m√°s admirables por su sabidur√≠a e independencia radical, Julio Caro Baroja, dice en uno de sus m√°s recientes trabajos, bajo el revelador t√≠tulo de ‚ÄúLa tragicomedia historiogr√°fica‚ÄĚ, lo siguiente: Los dos peligros mayores creo que est√°n en la banalizaci√≥n cient√≠fica y en la banalizaci√≥n pol√≠tica de los conocimientos hist√≥ricos y, a√ļn m√°s, en la frecuente combinaci√≥n de las dos banalizaciones, fundada en la pretensi√≥n de dar apoyos tenidos por cient√≠ficos a ideas que nada tienen que ver con la ciencia y el conocimiento: si acaso, con unas peque√Īas elecciones a diputados provinciales o concejales‚ÄĚ.
    Esto puede aplicarse mutatis mutandis, a las actuaciones y proyectos del ayuntamiento de Gij√≥n sobre los restos arqueol√≥gicos de Cimadevilla y del Campo Vald√©s‚ÄĚ.
    dejo de transcribir y a√Īado y ahora de Veranes, prosigo con la transcripci√≥n ‚ÄúPero all√≠ no s√≥lo se banaliza la historia en aras de un llamativo faraonismo, no s√≥lo se convierten unos sencillos restos arqueol√≥gicos en gran obra propagand√≠stica, sino que, lo que es mucho m√°s grave, se atenta directamente contra la Historia que encierran en potencia esos restos, y se destruye, a la vez, el patrimonio hist√≥rico m√°s valioso de la ciudad.
    El que esa destrucci√≥n se lleve a cabo, adem√°s, contra la clamorosa voluntad del pueblo, en una forma desp√≥tica, propia de dictaduras tercermundistas, es algo que causa verdadero estupor, contemplado desde una perspectiva europea y realmente democr√°tica‚ÄĚ.

    ACTA EST FABULA

    “Pero si lo prefiere con más rancio sabor histórico y filosófico, por ejemplo en griego clásico, puedo decirle, como Epicuro a los platónicos Dionisokolax, adulador de Dionisos, que, entre otras cosas, era el dios de las mascaradas. Pero hace usted muy mal su representación, pues este trozo de su papel no es verosímil, no resulta psicológicamente creíble. Y el primer deber de un actor es hacer verosímil el personaje que representa.

    Las √ļltimas palabras que pronunci√≥ el emperador Augusto en su lecho de muerte fueron, al parecer, acta est fabula (se acab√≥ la comedia). As√≠ se anunciaba en el antiguo teatro romano el final de la representaci√≥n. Creo que hubiera concluido usted de mejor modo su √ļltima puesta en escena con esa f√≥rmula.
    Por lo dem√°s, lo de la muralla romana de Cimadevilla deber√≠a dec√≠rselo usted a su compa√Īera Do√Īa Carmen Fdez Ochoa, que estuvo muy observante de los deseos del poder para facilitar el recrecido que usted ahora, en histri√≥nica pirueta, califica de barbaridad‚ÄĚ.

    Yo les recomendar√≠a a los paracaidistas de la UAM a Tinikamon y a Do√Īa Mapi a que se retiren pues aun siendo tan menguadas nuestras fuerzas son inversamente proporcianales a nuestro valor. Y les dar√≠a un √ļltimo consejo; en vez de intentar a toda costa manipular nuestra historia no estar√≠a de mas que se dieran una vuelta por el Pa√≠s Vasco y sus fantasmag√≥ricos hallazgos arqueol√≥gicos -incluidos ¬°JEROGL√ćFICOS EGIPCIOS! , me refiero a la mayor falsificaci√≥n arqueol√≥gica conocida hasta la fecha, IRU√ĎA VELEIA, patrocinada por organismos y empresas dependientes del gobierno vasco como Eusko Tren y naturalmente orientada a lo contrario de lo que se intenta hacer aqu√≠.

  7. Noventayochista Says:

    No se entiende bien a qu√© viene esta perorata por triplicado de este buen se√Īor, ni se acierta a entender qu√© relaci√≥n guarda con el art√≠culo.
    Me parece, don Luis, que se le ha colado un pelma en este blog. Esté vigilante, le conviene.

  8. Hu Jintao Says:

    Y de los celtas qué?

    Con tantas cruces, congresos de teolog√≠a de la cruz por aqu√≠ y por all√°, congresos de una cruz y de la otra, ahora resulta que, en efecto, somos Cat√≥licos, Apost√≥licos y Romanos… sobre todo romanos

    2008 A√Īo del reencuentro romano de Asturias

    Y decían que el carlismo estaba de capa caída

  9. Atónito y sobrio Says:

    Buena pregunta, se√Īor Hu Jintao, ¬Ņqu√© hacemos con los celtas? Si aquello fue un mito de los primeros nacionaliegos astures, lo que nos largan ahora, primero con Bernardo del Carpio y despu√©s con Covadonga, no est√°n nada mal.
    Bien pensado, el hallazgo romano pone las cosas en su sitio, frente a estos mitómanos covadonguistas.

  10. Los que a√ļn Combaten Says:

    En el a√Īo 711 de nuestra era una temible tormenta se abati√≥ sobre la Pen√≠nsula Ib√©rica;el Islam, con su fuerza m√≠stica incontenible, hab√≠a venido avanzando desde sus or√≠genes en el desierto ar√°bigo tragando reinos y naciones en todas las direcciones.
    Don Rodrigo murió en el campo de batalla con toda la flor y nobleza del reino exceptuando a los traidores Witizanos que ayudaban al invasor asiático-africano.
    Descabezada la élite rodriguista y colaborando abiertamente los Witizanos con los caudillos musulmanes, la gran masa hispanorromana y la minoría gótica eligieron multitud de reyezuelos locales fácilmente derrotados por la fuerza invasora.
    El poder musulmán era tan grande que los godos no pudieron resistir tan siquiera en la Septimania al otro lado de los Pirineos; luego les llegó el turno a los francos, y los musulmanes penetraron hasta el mismísimo corazón del poder franco bien al norte de la actual Francia.
    Recordemos como el general musulmán al Gafiqui llegó a Burdeos; al Fihri saqueó Narbona y la zona del Ródano, Ibn Malik Nimes y Carcasonne hasta ser parados en Poitiers en el centro de Francia.
    Uno de los supervivientes de la masacre del Guadalete, el portaestandarte del bando rodriguista, Don Pelayo, se refugi√≥ en Asturias donde ten√≠a parientes, concretamente en Ti√Īana, una de las mejores zonas agr√≠colas de Asturias, en el concejo de Siero, cerca de Oviedo.
    No cabe duda que no era ning√ļn asno salvaje como la propaganda isl√°mica ha querido presentarle, sino personaje de gran relieve entre los astures; s√≥lo as√≠ se explica la precauci√≥n del gobernador musulm√°n de Asturias de enviarle como reh√©n a C√≥rdoba y posteriormente intentar casarse con su hermana, tal como hab√≠a hecho el hijo de Muza con la viuda del rey Don Rodrigo, Egilona.
    Sea como fuere el hecho es que se subleva y huye de C√≥rdoba, levant√°ndose en el centro de Asturias, de donde es desalojado por la represi√≥n musulmana. Sabemos que los musulmanes tomaron un punto que llamaron la roca de Belay; seguramente una fortificaci√≥n de tiempos romanos en Gigia, la antigua Gij√≥n y como tuvo que huir al oriente de Asturias cruzando el r√≠o Pilo√Īa perseguido muy de cerca por caballer√≠a ber√©ber; en ese momento el r√≠o que bajaba muy crecido por el deshielo parec√≠a infranqueable y fue entonces cuando pronunci√≥ su c√©lebre frase “adelante mi escudero que mi caballo pie haya” ; frase que a√ļn hoy en dia figura en el escudo del concejo de Pilo√Īa. No cabe duda del apoyo popular que el rebelde Pelayo ten√≠a; c√≥mo el pueblo impidi√≥ que fuera capturado en la aldea de Brece y tambi√©n es indiscutible que en un primer momento las fuerzas musulmanas ten√≠an la iniciativa e iban desgast√°ndole y acorral√°ndole.

    Las tropas de las que dispon√≠a quedaron mermadas a unos trescientos hombres de armas pero a√ļn as√≠ deb√≠a ser lo suficientemente peligroso como para que los musulmanes intentaran aniquilarlo de una vez por todas. Sus fuerzas pod√≠an ser limitadas pero quiz√°s el caldo de cultivo de la rebeli√≥n y de la inestabilidad iba en aumento debido a abusos, impuestos excesivos y a un intento de control firme que los astures no estaban acostumbrados a soportar desde los tiempos de la lejana Roma.
    Seguramente, como una fiera acosada, como el jabal√≠ cuando siente los perros de presa cerca de si, huy√≥ a las monta√Īas y a los bosques mas inaccesibles donde sus partidarios fueron muriendo de hambre, fr√≠o y enfermedad; aliment√°ndose s√≥lamente con la miel que hallaban en las hendiduras de las pe√Īas calizas y qued√°ndole s√≥lamente una banda de treinta hombres y diez mujeres.
    A pesar de todo, no se entregó, quizás por obstinación o más bien porque sabía de la suerte que correría .
    En todo caso los musulmanes no lograron su objetivo de capturarle y sofocar de momento la rebeli√≥n ya que como reconocen en sus cr√≥nicas “era muy duro el perseguirle y treinta asnos salvajes ¬Ņqu√© da√Īo pueden hacernos?”
    Ese desentimiento y exceso de confianza provocaron que el rebelde tomara ox√≠geno y se fortificara y en un concilium seg√ļn cuentan todas las cr√≥nicas cristianas fue elegido caudillo de los astures.
    El gobernador musulmán de Gijón o Astorga Munnuz enterado de su fortalecimiento envió al general
    al Qama con un gran contingente de beréberes y al obispo Don Oppas con contingentes hispano-witizanos favorables al status-quo.
    Al haber sido elegido caudillo, al tener bajo su mando un contingente de tropas como nunca había tenido antes, Don Pelayo, se vió obligado a abandonar su táctica guerrillera y a enfrentar en combate directo a los musulmano-witizanos.
    Para ello, escogió cuidadosamente un estrecho valle en una intrincada zona; situando en las alturas de los montes lo mas nutrido de la tropa y situándose como cebo con unos pocos fieles en la famosa gruta de Covadonga que comunicaba por pasadizo con otras cuevas y salidas.
    Avanzó el general Al Qama con el ejército y mandó al obispo Don Oppas a parlamentar exigiendo su entrega.
    Seg√ļn la tradici√≥n Don Oppas dirigi√≥ al rebelde las siguientes palabras ” ¬Ņc√≥mo t√ļ, con esta peque√Īa tropa pretendes resistir al Islam que desde las arenas del desierto ha venido trag√°ndose todos los reinos y naciones? ¬Ņno contemplastes como todo el Reino unido de los godos no pudo hacer nada contra el Islam?
    a lo que respondi√≥ Don Pelayo “porque la Iglesia de Dios es como la media luna de vuestro estandarte que a√ļn estando en cuarto menguante al poco tiempo recupera su esplendor”.
    Volviose el p√©rfido obispo colaboracionista y dijo al general Al Qama “con √©ste, solo se puede hablar mediante la espada”.
    Al Qama ordenó retumbar los tambores; los mesiánicos guerreros empezaron a entonar cánticos a Allah , el todopoderoso; los witizanos, en la retaguardia con su obispo esperaban la segura derrota de tan débil adversario.
    En la sagrada cueva, Don Pelayo, rezó con sus mas fieles y enarbolando una cruz de roble pues el rojo pendón de los godos se había perdido en la batalla del Guadalete, ordenó sonar los cuernos de combate; los musulmanes comenzaron a tirar a la gruta una lluvia de flechas pero desde el monte Auseva y otros colindantes, enormes rollas de troncos y piedras comenzaron a rodar cuesta abajo aplastando a los caldeos.
    Presas del desconcierto y en un sitio tan estrecho no pudieron maniobrar y atacados desde todos los flancos los Witizanos fueron muertos como ovejas, entre ellos el famoso obispo traidor Don Oppas, hermano del rey Witiza.
    Los ber√©beres monta√Īeses del Rif, por el contrario, acostumbrados a la guerra en la monta√Īa , combatieron con valor, defendiendo sus vidas aunque tuvieron grandes p√©rdidas. En la batalla pereci√≥ el mando musulm√°n Al Qama pero alg√ļn subordinado debi√≥ ser lo suficientemente h√°bil como para sacar de la encerrona a una parte del ej√©rcito derrotado y dirigirse a la Li√©bana, en Cantabria; la derrotada
    caballer√≠a ber√©ber en Covadonga fu√© hostigada por los c√°ntabros al mando del duque Pedro y sufrieron otro rev√©s en Cosgaya donde un “argayu” sepult√≥ a parte de los supervivientes; algunos de los cuales lograron salvarse llegando a la Meseta.
    Los lugare√Īos conocieron el canal por donde baja el r√≠o Covadonga como la riega la gusana que as√≠ se llama todav√≠a y seg√ļn cuenta la leyenda fue debido a la gran cantidad de cad√°veres que se acumularon all√≠.
    El d√≠a que Odoacro devolvi√≥ a Constantinopla las insignias Imperiales se considera como el d√≠a en el que cay√≥ el Imperio Romano Occidental; el d√≠a en el que el rey Don Pelayo y los astures derrotaron por primera vez en la pen√≠nsula a los musulmanes naci√≥ un estado que a√ļn hoy existe mal que les pese a algunos y ostenta el glorioso nombre de Espa√Īa.

    Queridos lectores Asturias es Espa√Īa y el resto es tierra conquistada a los moros invasores.

  11. laro Says:

    Asturias es Espa√Īa y lo demas tierra conquistada?Y Cantabria?Es una pena como nos han robado parte de la historia de la reconquista a los cantabros,atribuyendosela practicamente entera los astures.En otros articulos no en este al hablar de la reconquista solo se habla de asturias y la batalla de covadonga.Hay muchos datos omitidos.Parece que liebana no pinta nada,lugar donde se inicia la reconquista.
    http://es.youtube.com/watch?v=bB_5yOuQiUM&feature=related

  12. Busgosu Says:

    Laro: tanto las crónicas del Reno de Asturias como las musulmanas, solo hablan de rebeldes astures. Es así, no podemos cambiarlo, nos guste o no. Nunca mencionan a los cántabros.

    Además, no tiene sentido el argumento que soléis utilizar, que como Cantabria llegaba hasta el Sella, Covadonga pertenecía a los cántabros. No tiene sentido, porque es muy poco probable que las fronteras entre astures y cántabros se hubieran mantenido inamobibles desde la época prerromana hasta la batalla de Covadonga: es casi un milenio.

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