Montescos y Capuletos (Ante el último espectáculo en el Ayuntamiento de Oviedo)

Por Luis Arias

Montescos y capuletos, tanto montan, montan tanto. Algo que sobre el tapete podría contribuir a la transparencia en la vida política se convierte, por obra y gracia de sus protagonistas, en un deplorable enfrentamiento entre los dos partidos políticos con mayor representación en el Ayuntamiento vetustense. Gabino de Lorenzo, pródigo a la hora de designar altos cargos con sueldos más que rumbosos, reprocha a la señora Sainz los estipendios que ella y su consorte reciben por el desempeño de puestos de confianza en la Administración autonómica. Doña Paloma, que pertenece a un partido que tampoco lo hace nada mal a la hora de nombrar asesores y pagarles generosamente, le echa en cara al primer edil que no haya sido del todo claro a la hora de hacer públicos sus bienes.
Montescos y capuletos. No estamos hablando de un grupo político que abogue por la buena administración del dinero público en el Consistorio ovetense, frente a otro que despilfarra. Se trata, para desgracia nuestra, de muy distinta cosa. Nos encontramos ante los dos partidos mayoritarios que allá donde gobiernan no reparan en medios a la hora de ponerse sueldos que, en la mayor parte de los casos, están muy por encima de lo que estos honorables representantes políticos cobrarían en el desarrollo de su profesión (los que la tienen fuera de la política). Y ello por no hablar del nepotismo, amiguismo y partidismo que acompañan muchas de sus decisiones donde lo que está en juego, como no puede ser de otro modo, es el dinero de todos.
Y, en el caso que nos ocupa, los excesos saltan a la vista. ¿Acaso no fue escandaloso que el actual Alcalde en la pasada legislatura, al nombrar al muy coherente y abnegado señor Mortera “defensor de ciudadano”, le pusiese una sede de lujo y un sueldo de cine? De otro lado, ¿alguien puede negar que existe una especie de izquierda divinizada que percibe del erario público honorarios fantásticos y que, sin embargo, dicen estar a favor de una sociedad más justa? ¿Y no es, cuando menos, sostenible que a esa izquierda pertenece doña Paloma? Montescos y capuletos. Aquí, por no haber, ni siquiera existe un discurso político claramente diferenciador en lo referente a plantear distintos proyectos para la ciudad. Lo que parece dirimirse es quién oculta más a la hora de declarar su patrimonio. Tras eso, el escándalo, las descalificaciones, así como las defensas y las afrentas de los más fieles de cada cual, por lo común, burdas y pesebreras a más no poder.
Por lo que se ve, el Alcalde de Oviedo ya no es el hombre que susurraba a los caballos, propietario de una yeguada. Por lo que se ve, doña Paloma no tiene en su casa valiosas obras de arte. Por lo que se ve, aquí, más que discursos y proyectos por parte de la señora Sainz, lo que hay son rabietas pueriles.
Montescos y Capuletos. ¿Quién piensa aquí en las necesidades de la ciudadanía? ¿A qué escenificación de la política estamos asistiendo? ¿Quién oculta más? Si alguna vez es pertinente hablar de bochorno, la presente ocasión resulta pintiparada para ello.

La cosa empezó por los patrimonios y degeneró, como estaba anunciado, en pesebres.

Categoría: Opinión Comentarios(5) agosto 2008

5 Respuestas a “Montescos y Capuletos (Ante el último espectáculo en el Ayuntamiento de Oviedo)”

  1. Socialista chamuscao Says:

    Se agradece que haya alguien como usted que, en lugar de analizar las cosas en blanco y negro, haga sus comentarios con independencia de criterio, además de escribir bien.
    Tiene razón, Montescos y Capuletos, dos élites que juegan a la política y que se benefician de ella en todos los sentidos.

  2. Curiando que ye gerundio Says:

    ¡Qué personal tiene el Consistorio ovetense! Profesionales de la política como Mortera, divinos de la vida (y de la izquierda) como doña Paloma, sargentos de semana como don Jaime Reinares; bomberos a sueldo como Iglesias Caunedo.
    Si de verdad alguien se cree que aquí hay una historia de buenos y malos, lo mejor que hace es pedir asilo en el limbo.

  3. ciudadano Says:

    Buen artículo. Sin duda la política que tenemos.. la política de una sociedad con orejeras, conformista e interesada.. pero…¿ cuál es la alternativa? … porque ya dicen los psicólogos… ” el problema no es el problema…el problema es la solución ? ….

  4. Odysseo Says:

    Más que bochorno, Don Luis: el desencanto de tant@s ciudadan@s, con esos que usted bien señala y otros tantos depropósitos y calamidades en los desempeños públicos, nos lleva a ‘asumir’ tanta anormalidad política como males inevitables. Quizá es que, como en el western ‘Infierno de Cobardes’, dejamos que prevariquen delante de nuestras narices en vez de enfrentar y, al menos castigar electoralmente, tanta majadería. Si queremos un sistema mejor tendremos que ‘pagarlo’ encarándonos con esos auténticos agresores sociales que forman el grueso de la clase política actual. Hay que revindicar la ‘tolerancia cero’ contra la política basura y la restitución del respeto a la ciudadanía. Bien por su artículo.

  5. mencar Says:

    Muy bueno el artículo, Luis. ¿Cuándo los ciudadanos nos levantaremos contra el hartazgo de las políticas municipales que estamos sufriendo? Y no sólo es en Vetusta, no creas. Y da igual el color del que sean: Montescos y Capuletos.
    Gracias por ser conciencia, y por expresarlo tan bonito. Sigue escribiendo.

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