En torno a Soria: entre el circo y el ladrillo

Por Luis Arias

Machado la inmortalizó y la universalizó. Hoy, con una población envejecida y el consiguiente bajón demográfico, Soria y su provincia se encuentran no sólo entre plomizos cerros, sino también, y sobre todo, cercadas entre el circo y el ladrillo. Soria, pionera en la televisión digital terrestre, en la tecnología punta del medio de comunicación más influyente. Y, al mismo tiempo, ¡ay!, sufre el cerco del ladrillo. Según parece, en las proximidades de un asentamiento celtíbero se pretende llevar a cabo un proyecto cuya denominación, «Ciudad del Medio Ambiente», es sarcástica y grotesca. Se trata de una extensión que equivaldría a 62 campos de fútbol en la que se planea construir 800 viviendas, un hotel, oficinas, una escuela de equitación y un parque industrial. Tan deslumbrante propuesta tiene la paternidad del Gobierno autonómico, presidido por el PP. Pero el otro gran partido, el PSOE, que gobierna el Ayuntamiento soriano, también aporta su granito de arena con otro disparatado proyecto que tiene como objetivos un polígono industrial y una depuradora. Semejante barbaridad dista tan sólo 400 metros del enclave en el que Escipión avistaba a los numantinos, en la margen izquierda del río Duero. ¡Qué maravilla!

Curados de espantos, cuando hasta la televisión nos ofrece imágenes de talas de bosques protegidos. Curados de espantos, viendo al «glamouroso» Pocero de Seseña leer discursos grandiosos con su insultante chabacanería a cuestas. Curados de espantos, teniendo noticia de lo que vino sucediendo en Marbella y Estepona, por citar sólo dos ejemplos, ahora le toca a Soria.

Para hacer frente a la despoblación y al envejecimiento, a los políticos de turno no se les ocurre una idea mejor que desvirtuar parajes donde la historia se dio cita. Para poner guinda a su estomagante y mohoso pastel deciden obsequiar a los sorianos haciéndolos pioneros de la llamada televisión digital terrestre. ¡Toma circo!

Antes de que algunos entusiastas de la tecnología punta y de algún que otro pesebre se rasguen sus virtuales vestiduras, incurriré en lo obvio. Nada tengo en contra de la televisión que viene. Pero, lamentándolo mucho, no creo que sea para dar saltos que la telebasura se pueda ver con mayor calidad de imagen. Tiempo hubo en que un reportero deportivo hizo de gran profeta vaticinando que, con la llegada de las televisiones privadas, el medio mejoraría. Los resultados ahí están.

Entre el circo y el ladrillo. La población soriana podrá ver y oír mejor los culebrones, los debates basura en donde la intimidad se prostituye, las voces y los ecos de los vendedores de secretos de alcoba de gentes sin más mérito en la mayoría de las ocasiones que su cercanía a una farándula que cada vez está más denigrada. Podrá disfrutar con eso, al tiempo que la piqueta amenaza aquellos lugares que la historia decidió consignar.

El ministro Sebastián estuvo hace pocos días en Soria como principal artífice de la buena nueva. ¡Fantástico! Mientras, continuarán el envejecimiento y la despoblación.

Entre las muchas cosas intolerables que están ocurriendo, resulta alarmante ver cómo las administraciones públicas actúan en más de un caso como lacayos y esbirros de intereses que son lesivos contra todo aquello que nos ha hecho en gran parte tal como somos, es decir, contra la voluntad de una geografía y contra la geografía de una voluntad que dejó entre nosotros unos vestigios que, a poco que se repare en ello, son instrumentos de futuro en tanto significan un legado que se conservó a lo largo de la historia y que da cuenta de nosotros mismos.

Circo, mucho circo, a una población envejecida, a un entorno rural que tiene menos derechos que otros. Y, lo que es peor aún, expolio, imperdonable expolio a lugares que atestiguan nuestra historia.

Cada vez que me acerco a Soria acuden a mí, como la bienvenida más hermosa, los versos de Machado que hablan de los plomizos cerros y del Duero trazando su curva de ballesta. Cada vez que visito la ciudad me acerco al olmo que inspiró su memorable poema. Ruinas y decadencia de Castilla que tan buena literatura inspiraron. Vivencias de Machado en la ciudad castellana donde transcurrió tan importante parte de su vida.

Del cerco al circo. De los plomizos cerros a asentamientos del ladrillo más especulador.

Lo que sucede en torno a Soria no son ni siquiera las ruinas de la inteligencia, parodiando a Gil de Biedma. Son las ruinas de una política que tiene como principal instrumento la piqueta que destruye la historia. Son las ruinas de una política que tiene en la televisión basura su principal adormidera.

Son el circo y el ladrillo, sobre todo, en aquellos lugares donde la población envejece. Son los «okupas» a los que rara vez se desaloja. Y, encima, unos hablan en nombre del progreso, mientras que los otros se declaran conservadores.

Como al ballestero del conocido romance: «Dele (deles) Dios mal galardón».

Categoría: Opinión Comentarios(5) julio 2008

5 Respuestas a “En torno a Soria: entre el circo y el ladrillo”

  1. Machadiano Says:

    Alguien, desde lejos de Soria, se atreve a opinar abiertamente sobre el expolio histórico que se avecina.
    ¡Si don Antonio levantara la cabeza!
    Gracias por su artículo.

  2. Katia Says:

    No me sorprende que hayas escrito sobre esto, porque recuerdo muy bien la veneración que mostrabas por Machado cuando nos dabas clase.

  3. Llector Says:

    Esperemos, don Luis, que a algún promotor inmobiliario de pro no se le ocurra en Asturias ofrecer a sus clientes casitas monas construidas cobre castros o dólmenes.
    Puede que algún Ayuntamiento asturiano viese bien algo así.

  4. Laura Says:

    Luis:
    Los argumentos que esgrimes son asumibles de principio a fin.
    La denuncia que haces es de agradecer por parte de todos.
    Sólo te faltó una cosa, siquiera un breve recorrido por algún paraje de los que nombras, y que en algún momento de trayecto estuvieses tú.

  5. ciudadano Says:

    Bonito texto y verdad de principio a fin… pero….cómo propone usted cambiar esta política? Como cambiar estos políticos….qué hacer??? entre todos…. a parte de lamentarnos unos como podemos y nos dejan y usted con esos maravillosos textos….??

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