De manifiestos y supresiones

Por Luis Arias

Dos acontecimientos lingüísticos de los que tenemos noticia en un mismo día. Uno, el “manifiesto” que encabeza Savater, alertando acerca del supuesto arrinconamiento que sufre el castellano en determinadas autonomías. Dos, la dimisión de Ana Cano del decanato de la Facultad de Filología de la Universidad de Oviedo a resultas de la inesperada decisión que tomó la Junta de la referida Facultad suprimiendo las enseñanzas regladas de asturiano en nuestra Alma máter. Cualquiera de los dos asuntos sería merecedor de un artículo. Sin embargo, quizá no sea inapropiado que se aborden conjuntamente, teniendo en cuenta el llamativo contraste que hay entre ambos.
En su momento, los espadones, para preservar a la patria de los terribles peligros que corría, se dedicaron con ahínco a reprimir a todos aquellos que consideraban malos españoles que, mire usted por dónde, pasaron a la historia muchos de ellos por enriquecer admirablemente la lengua castellana. Ahora lo que algunos ven en peligro es ese mismo idioma que con tanto talento cultivaron nuestros heterodoxos. ¡Qué paradójico!
Dicho esto, parece difícilmente discutible que todo el mundo puede y debe ser atendido y entendido en castellano en cualquier Administración pública del territorio español. Se trata de la coexistencia de dos idiomas, no de que uno fagocite al otro. Y se trata de defender el bilingüismo que consagra la monárquica Constitución del 78. Distinta cosa es que la percepción que el manifiesto declara no la comparta el conjunto de la ciudadanía implicada en el problema que aquí se denuncia. Pero, en cualquier caso, están en su perfecto derecho de elaborar un escrito en el que ponen de relieve que se garanticen unos derechos ciudadanos.
A continuación, no puedo no preguntarme si el supuesto acoso que sufre el castellano, por ejemplo en Cataluña, es ahora más intenso y asfixiante que el que podría haber en los tiempos del aznarato, cuando don José María decía hablar catalán en la intimidad. Tampoco olvido que durante el mandato de Aznar el señor Vidal Cuadras no corrió muy buena suerte en su partido cuando se enfrentó a ciertos postulados políticos del nacionalismo catalán.
Y no me es posible, otrosí, no plantearme incógnitas acerca de la trayectoria pública del señor Savater del que admiraré siempre su coraje contra el terrorismo en el País Vasco, lo que no es óbice para que me resulte incomprensible que a lo largo de los 14 años de felipismo hubiera sido tan poco combativo en un periodo político en el que la vida pública fue un patio de Monipodio y en el que el terrorismo de Estado fue sentenciado en los Tribunales de Justicia. Hablamos de un catedrático de Ética. 
También se defiende el idioma esforzándose por crear obras maestras. ¿Cómo no estremecerse ante todos aquellos que tenían la palabra España en los labios desde Unamuno y Machado hasta Blas de Otero? ¿Cómo no sentirse sobrecogidos al recordar el trato que los redentores y patriotas les dispensaron en su momento? ¿Y cómo no lamentarse ante el hecho de que apenas existe curiosidad, fuera de los territorios respectivos, en el resto del país por conocer esas lenguas y esas literaturas que también forman parte de un país llamado España? ¿No es acaso una asignatura pendiente de España el interés común por sus lenguas y sus literaturas?
¿Y qué decir, frente a todo ello, de la supresión de los estudios que había hasta ahora de llingua asturiana en nuestra Universidad? Más allá de los entresijos de la vida universitaria en donde no siempre es lo académico el principal asunto que se dirime, negar a la ciudadanía la posibilidad de adquirir conocimientos sobre su lengua materna en la Universidad de su tierra es algo tan inaudito como inquietante. ¿Alguien se ha parado a pensar, siquiera por un momento, lo que podría suceder en otros territorios, si cualquiera de sus respectivas Universidades suprimiese la lengua autónoma como materia de estudio?
¿Sería no pertinente preguntarse si en Asturias, en materia sociolingüística, hemos llegado siquiera a la transición? Mientras se hace público el manifiesto que encabeza el señor Savater, aquí, en esta tierra, acabamos con la casi testimonial presencia que tenía hasta ahora nuestra lengua materna en los estudios universitarios.
¿Abandonaremos algún día prejuicios rancios y nocivos? ¿Hasta cuándo habrá que esperar para que la palabra España deje de ser innombrable para ciertos nacionalismos cerrados y cerriles y también para una izquierda que, para colmo de males, desconoce su propia historia? ¿Acaso se avergonzaron Machado y Blas de Otero de tener a España en sus versos? ¿Hasta cuándo habrá que esperar para que termine esa cerrazón tan celtibérica de despreciar con su ignorancia lenguas y literaturas que, de momento, pertenecen a un país que se sigue llamando a España, y que aún existe, a pesar, entre otros, de sus sedicentes y emergentes salvadores?
¿Hasta cuándo se seguirá volviendo la espalda por parte de unos y otros hacia un bilingüismo que es potencialmente útil para abrir perspectivas y expectativas?
¿Hasta cuándo y hasta dónde se prolongará en Asturias el odio hacia una llingua que, guste o no, forma parte de nosotros mismos, como el prerrománico, y cuya ruina nos delatará, al menos como responsables de una inconsciencia colectiva difícilmente disculpable?
Ávidos, casi ayunos, de sensatez, ante una realidad lingüística que, por distintas razones y con modos casi opuestos, convertimos en problema en Asturias y en España.

Categoría: Libros Comentarios(15) junio 2008

15 Respuestas a “De manifiestos y supresiones”

  1. atos Says:

    Magnífica exposición del panorama ya que es capaz de hilar churras con merinas, don Luis. No veo la relación entre el manifiesto de la lengua y una decisión administrativa-académica de una junta de facultad. De todas formas alabo la calidad literaria de que hace gala para casar ambas.
    Su último párrafo me proporciona además una idea para contestar a su pregunta con otra.En vez de odio hacia nuestra llingua (imposible en una persona con mínima lucidez),¿no será que muchos albergamos justificado recelo hacia procedimientos y maneras que no adornan al bilingüismo precisamente con perspectivas y expectativas, sino con barreras y sinecuras para los abajofirmantes de turno?

  2. Lliteratu Says:

    A veces, don Luis, usted da en diana mejor que nadie. Defender el uso del castellano sin tener en cuenta que los mejor lo cultivaron fueron en su mayoría víctimas de salvadores patrios no es juego limpio.
    Y que en la Universidad de esta tierra no pueda ser estudiada la lengua materna es un hecho diferencial más que vergonzoso.

  3. Hispanólogo Says:

    Savater hace de heterodoxo cuando fue un ortodoxo de un grupo mediático y de un partido que, aunque mantiene las siglas, no es, como nosotros los de entonces, el mismo de antes.
    Usted le da duro donde es más vulnerable este señor teniendo en cuenta su trayectoria.
    Discrepo de Atos. Sí que hay relación entre ambos asuntos. Unos reivindican un idioma cuya salud, por fortuna, es envidiable. Y otros se cargan en su propia tierra el estudio de una lengua de la que parecen avergonzarse.

  4. Poesía de posguerra Says:

    En efecto, la izquierda española ignora su propia historia. En efecto, el odio en Asturias hacia su llingua es, más que preocupante, enfermizo.
    Y, como bien dice, aquí en el asunto sociolingüístico no hemos pasado de la transición.

  5. Adicto al diario Says:

    El manifiesto de Savater es una tomadura de pelo. ¿Sabe la opinión pública que la máxima autoridad de la Real Academia de la Lengua, don Victor García de la Concha, no lo suscribió?
    Si “España se la trae floja”, como escribió, ¿a qué viene este afán redentor ahora?
    Y lo que pasa en Asturias con su llingua es, en el mejor de los casos, incomprensible.
    Relacionar ambas cosas es arriesgado por aquello de que el lector tiene que esforzarse más, pero está bien traído y ha salido más que airoso del paso.

  6. Martin Guanche Says:

    Excelente exposición, señor Arias. No creo que, como afirma el señor Athos, en ningún momento las churras y las merinas se hubiesen mezclado en el aprisco expositivo que tan bien ha presentado.

    Hay una frase al final de su artículo que nos convierte a los asturianos en autogenocidas. Al referirse al monumento inmaterial de nuestra Llingua y su futuro, dice que ” su ruina nos delatará, al menos como responsables de una inconsciencia colectiva difícilmente disculpable”.
    Sólo esta frase, vale todo el artículo.
    Por favor, recortémosla TODOS y coloquémosla a los pies de nuestra cama. También hago este deseo extensivo a la secta de Bernardo del Carpio.
    Mi total solidaridad con la señora Cano.

  7. Odysseo Says:

    Además de felicitarle por el artículo, señalar dos líneas argumentales que usted expone y con las que me identifico plenamente: “todo el mundo puede y debe ser atendido y entendido en castellano en cualquier Administración pública del territorio español” y “¿Y cómo no lamentarse ante el hecho de que apenas existe curiosidad, fuera de los territorios respectivos, en el resto del país por conocer esas lenguas y esas literaturas que también forman parte de un país llamado España?”. Lo plasmaría en un programa político, Don Luis. La única manera de superar las espurias e interesadas disyuntivas esquizofrénicas a las que algunos quieren enfrentarnos sería sostener con tanto orgullo el uso y conocimiento del español, como el de asturiano, catalán, euskera, gallego… como patrimonio cultural común. Una cuestión cultural que no debiera mezclarse con presuntos derechos sobre el ejercicio del poder político. Da para un debate largo. Un abrazo.

  8. Piecho categorial Says:

    En efecto, hemos pasado de los espadones que salvaron España a los filósofos e intelectuales más floripondiosos, léase Savater y Ramoncín.
    ¿Quién nos lo iba a decir?

  9. Asturgalaico Says:

    Bien, don Luis. ¡Con qué acierto ha planteado usted que se olvidan los defensores del idioma de aquellos que mejor lo cultivaron y que sufrieron las embestidas de los salvadores de turno!
    Aquí tenemos a Savater convertido en Agustina de Aragón. ¿O será Rosa Díez?

  10. Metacarpiano Says:

    Reconozco que me ha alegrado y entristecido al mismo tiempo leer lo que usted dice acerca de Machado y de Blas de Otero.
    Enorme alegría porque todavía alguien se acuerda de la obra de estos poetas, más allá de lo específicamente académico, es decir, España en ellos y ellos en España.
    Entristecido, porque la izquierda, como usted bien dice, lo ignora casi todo, empezando por sus propias fuentes. ¿Algún día un partido entre los que tienen siglas de izquierda pondrá sobre la mesa un proyecto de España?

  11. Laura Says:

    El artículo es muy bueno. Sólo le falta un poco de estremecimiento cuando citas a Machado y a Blas de Otero. “Hoy es siempre todavía”, Luis, que diría don Antonio.
    La ciudad más europea de España, Barcelona, tiene suficiente capacidad de acogida para que el catalán y el castellano convivan sin necesidad de salvadores patrios.
    El manifiesto es agitación y propaganda. Y la supresión del asturiano en la Universidad de tu tierra es tan incomprensible como deplorable.
    Has estado acertado al establecer el contraste.
    E insisto, Luis, en lo del estremecimiento que apenas se percibe. No lo dejes nunca de lado, por favor.

  12. fer Says:

    yo toy fartuco de opinar en foros en internet, y por exponer ideas parecidas a las suyas (que los de izquierdas también somos españoles; y más españoles que los otros si me lo permite, que nosotros creemos en el Estado, en unos valores democráticos y sociales, no en un Dios, ni en una raza…). Y por eso mismo, digo, me llaman a menudo “fascista” o “franquista”. ¿usted se pregunta “hasta cuándo…”?. Viendo el cacao mental que tienen muchos jóvenes ( y no tan jóvenes), que confunden a lo español y los españoles con la falange y la España de los años cuarenta, yo diría que podemos seguir esperando, don Luis.

    A mí este manifiesto me parece perfectamente asumible. no veo que vaya contra nadie ni contra ninguna lengua. y no es de recibo que no puedas en algunas comunidades matricular a tu hijo en la lengua del Estado que compartimos todos.

    saludos.

  13. atos Says:

    A ver.
    1º La junta de facultad no votó “en contra del asturiano”
    2º Los estudios de asturiano existentes hasta la fecha en la Facultad se mantienen y no han sido cuestionados por nadie.
    3º Se votó en contra de una titulación que, muy probablemente, tampoco iba a ser admitida por el Consejo de Universidades y por la U.E. debido a la “chapuza” llevada a cabo en su elaboración.
    4º A algunos parece no gustarles que la realidad les estropee un buen subidón de adrenalina romántica.
    5º En algún sitio, ahí fuera, comienzan a asomar la patita los nazionalistas de turno intentando acojonar y vejar al disidente,
    6º El manifiesto ese parece que defiende- respetado Hispanólogo- los derechos de algunos hablantes, para nada el castellano(estoy de acuerdo en que no necesita defensa alguna).
    7º Lo dicho: churras y merinas.
    Enhorabuena a todos los miembros del blog por su calidad dialéctica. Y al dueño sobre todo.
    (Atos haciendo la pelota para que no le ataquéis muy fuerte)

  14. Niggerman Says:

    Amigos asturianos, ¡ni os imagináis cómo están las cosas en Aragón con el aragonés, lengua más que testimonial, terminal! Y carente de (casi) cualquier respaldo institucional (aunque también hay que decir, en honor a la verdad, que ni siquiera muchos de sus propios hablantes la toman demasiado en serio).

    Saludos.

  15. Marcos Says:

    Yo no voy usar palabrejas como excelente su expsición y dem´s que parece que se copian unos a otros, si no q voy a ser mas vulgar se puede decir mas alto pero no mas claro España y Asturies estan llenas de borreguismo fascistoide del siglo pasado y ya no es que no hayamos llegao a la transición es q aki no pasaos de la generación del 27!!! kiero dcir xq no se hace como en suiza q todo canton esta obligado a saber su lengua materna y al menos la de otro canton??? en nuestro caso deberiamos saber asturiano y castellano como lenguas maternas mas el inglés y una lengua española a escoger catalán, euskera, galego, pero quizas asi los jovenes del futuro pensariamos de mas y creo q eso en este pais tan rico culturalmente no interesa a las élites, mejor todos babayos q ni sepan q hay mas lenguas q la suya, que no se conozcan para tenerse recelo los unos a los otros solo por la ignorancia y el desconocimiento de la rikeza del otro y q sigan votado por inercia sin pararse a pensar si los q no s gobiernan nos unen o nos dividen, dsd luego si yo fuera presidente de Asturias o de España impulsaria una reforma educativa en ese sentido, pero asi Areces nos tiene etretenidos con la llingua y digo Areces como podia ser Ovidio xq pal casu!!! y no le molestamos pidiendo un aire mas limpio o menos lineas de alta tensión y mas trabayu dnd podamos ascender y crecer profesionalmente en Asturies, pero bueno creo q eso la juventud ya lo tnemos asumido estudiar estudiar y estudiar y luego marchar o alguien se cree q yo con tola fp y una carrera me voya a kedar aki!!!!!jejeje si pa q tini se siga riendo de mi a la puta cara non pin esu non!!!

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