Al candidato Álvaro Cuesta

Por Luis Arias

Don Álvaro:

Con mucha atención y no menor perplejidad, seguí en días recientes una entrevista que le hicieron en nuestra televisión autonómica. Me dejó de una pieza. Expresó con incontenible alborozo que, como dirigente de su partido, usted despachaba con frecuencia con el presidente del Gobierno, lo que aprovechaba, entre otras cosas, para hablarle al señor Zapatero de las necesidades de Asturias. Según usted, don José Luis es muy sensible a todo aquello que tenga que ver con nuestra tierra. Esto, sumado al interés que usted pone en plantearle nuestros afanes y desvelos, da como resultado, según se deducía de sus palabras, que, además de irnos bien, si usted repite como diputado y el señor Rodríguez Zapatero revalida su cargo, podremos considerarnos en el mejor de los mundos posibles. Portentoso, inconmensurable, oiga.

Soslayando algunos que otros detalles que muestran incumplimientos manifiestos como es el caso del peaje del Huerna, lo que realmente me sorprende (no bromeo, se lo aseguro) es que un político que se declara socialista tenga esa visión de la que debe ser la tarea de un diputado, que puede asemejarse perfectamente al que era el proceder de los viejos tiempos caciquiles. Inquietante su planteamiento, don Álvaro, y estamos hablando de una entrevista televisiva, no de una interviú en un periódico susceptible de tergiversaciones.

Además, el que sea usted un viejo conocido de la política en Asturias hace que el escepticismo cunda entre nosotros. ¿Sabe? Aún estoy esperando la explicación que usted debe a la ciudadanía de Oviedo acerca de su apuesta por el que fuera militante socialista don Alberto Mortera. Primero, como edil de su equipo. Y, pasados los años, cuando desde Madrid se incluyó a última hora a este señor en la última candidatura que encabezó don Leopoldo Tolivar. Teniendo en cuenta los bandazos políticos de este ciudadano, cabría esperar de usted una explicación al respecto. Hasta donde sé, este asunto ni se menta.

Dígame, don Álvaro, si figura escrito en algún sitio que un político no está obligado a dar cuenta de sus errores, toda vez que no se tiene ningún reparo en proclamar a los cuatro vientos logros que no siempre son tales. Por eso, este silencio suyo en torno al desaguisado del que le vengo hablando me parece injustificable.

Por otra parte, declaró usted su entusiasmo por revalidar el acta de diputado. Digamos que se trata de sus designios, de su vocación. Y, a resultas de ello, no pude evitar el recuerdo del que fue acaso el parlamentario más insigne de nuestra historia: le hablo, naturalmente, de don Agustín Argüelles. Por supuesto que si todas las comparaciones son odiosas, ésta resultaría muy poco pertinente, aunque lo cierto es que nuestro ilustre paisano consignó que se sentía afortunado por haber podido desempeñar la tarea para la que estaba mejor dotado y que más le gustaba.

No pongo en duda, no obstante, su vocación parlamentaria. Y recuerdo episodios en los que usted tuvo un indudable protagonismo en el Congreso de los Diputados. Por ejemplo, cuando subió a la tribuna de oradores a exponer con mucha satisfacción que el Gobierno de entonces, creo que el último que presidió González, había demostrado su eficacia «localizando» a Roldán, aquel dechado de virtudes, en Laos, y trayéndolo para España para ponerlo en manos de la justicia.

Muy distinta cosa es que, a estas alturas, su candidatura despierte ilusión En la anterior cita electoral, los resultados obtenidos no estuvieron por encima del PP, en una tierra como ésta donde la izquierda tiene una tradición innegable.

Usted fracasó de entrada y de salida en su etapa en el Ayuntamiento de Oviedo. De entrada, porque aquélla fue la victoria más abultada de Gabino. Y, de salida, porque perdió las primarias que llevaron a Tolivar a ser el candidato socialista al Ayuntamiento de Oviedo. Y en aquellos cuatro años suyos en el Consistorio vetustense se pactó la creación de algo de tan edificante recuerdo que se llamó Gesuosa.

A lo mejor, don Álvaro, uno de los pocos alicientes de estas elecciones puede ser la ocasión que usted tiene ahora de desquitarse del fracaso de su etapa en Oviedo, frente al candidato que entonces lo derrotó de forma tan descomunal.

Por lo demás, señor Cuesta, contamos con un problema añadido, y es que, en términos orteguianos, usted representa en Asturias la «vieja política». También es vieja política la candidatura de su partido al Senado. Uno no pide imposibles, no demanda la excelencia entre los que conforman las propuestas electorales. Pero espera al menos que no se obligue a los que se sienten socialistas a pasar por un ingrato trance estomacal al introducir la papeleta en la urna.

De todos modos, no hay que renunciar a la posibilidad de verlo a usted desquitarse el día 9. Y, puestos a aventurar delirios y quimeras, sería fantástico que toda la ciudadanía de Asturias sintiese que en Madrid tiene un diputado que recuerda a todos que esta tierra existe y que cuenta además con unos representantes cuya tarea es digna de lo mejor de nosotros mismos. No queremos un «sacaperras», sino un gran parlamentario. Sorpréndanos, don Álvaro, sorpréndanos.

Categoría: Opinión Comentarios(13) marzo 2008

13 Respuestas a “Al candidato Álvaro Cuesta”

  1. Socialista Says:

    Parece usted estar bien informado. Sólo le faltó decir que Cuesta pactó con Gabino un puesto de trabajo en Gesuosa para Mortera. Debería usted recordar que había un columnista que hablaba desde entonces de “Alberto Cartera”
    Así que el hombre que pactó Gesuosa viene a hablarnos ahora de socialismo.
    ¡Qué jeta!

  2. Votante Says:

    Tiene usted razón, ser socialista desde siempre y tener que votar a Cuervo para el Senado y a Álvaro Cuesta para el Congreso es duro.
    Votar a Gabino, peor. Abstenerse es votar a Gabino.
    Los partidos tienen mal arreglo, señor Arias.

  3. Fui del PSOE Says:

    Los viejos militantes del PSOE conocemos bien a este hombre que se hizo un profesional de la política y que le va bien con Zapatero y antes con Felipe.
    Con gente así, muchos nos borramos del partido hace años.
    Me pregunto a veces si no hemos hecho lo que querían, dejándoles vía libre.

  4. Socialista chamuscao Says:

    Hace años que no piso la AMSO. Es un sitio que me pone de mal humor. Masip hundió al partido en Oviedo. Y de la FSA, mejor no hablar.
    ¿Por qué nadie se pregunta los motivos que tiene Zapatero para tener tan excluida y tan marginada a la FSA? Y encima repetimos lista.

  5. Socialista Says:

    ¿De qué va usted? ¿No tiene otro afán más que sacar a relucir los defectos o errores de los demás, sobre todo sin son socialistas? ¿Es usted perfecto en su trabajo? ¿No tiene nada que decir de Gabino y de Rajoy, y espera al último día de campaña para escribir contra Cuesta?
    ¿De verdad es usted de izquierdas?

  6. Republicano y socialista Says:

    Si no resucita Azaña, tendrá usted que meterse con todos los políticos de izquierda? ¿No tiene usted ideas republicanas? ¿Cree que el PP lo hará mejor?
    El PSOE tiene sus problemas y sus defectos, pero si es usted de verdad republicano, debería saber dónde está su lucha.

  7. Uno de izquierdas Says:

    O sea, que Álvaro todo lo hizo mal. ¿Y Tolivar, al que nunca criticó, siempre acertó en sus decisiones?
    ¿Hace falta pedigrí literario y de élite para librarse de sus ataques desde la izquierda?

  8. Maestrín de Escuela Says:

    ¿Por qué las tiene tomadas con Riopedre y con Cuesta, dos socialistas? Tiene usted en Madrid a doña Espe cargándose la sanidad pública, seguro que también irá por la enseñanza? ¿No le importa eso, señor republicano?

  9. Zaratustra Says:

    Bien. Para ser republicano hay que gritar: “Te adoramos, señor Cuesta”. No me jodan, si su izquierdismo y su republicanismo consiste en apoyar al PSOE en todas sus actuaciones mal vamos. Un partido con unas siglas más que respetables, fundando por Don Pablo Iglesias, todo un señor de pies a cabeza, implora porque echan de Oviedo a la fundación principiega…
    Creo que Luis es libre para escribir sobre lo que le plazca y en el momento que le venga en gana, y lectores como yo agradecemos que no sea un pesebrero vendido al PSOE. Por cierto, son unos analfabetos funcionales los que piensan que este artículo es una enumeración de los errores de Cuesta porque sí. Se lo merece, todo esto y mucho más.
    ¡Puxa ASTURIES llibre y socialista!

  10. Piecho categorial Says:

    Álvarín hoy se destapa contra el asturiano. O sea, que primero acusa a Gabino de apropiarse de los símbolos de nuestra cultura, y termina en la jornada de reflexión diciendo que la oficialidad nos aislaría.
    ¡Qué aislamiento más grande tienen Cataluña, el País Vasco y Galicia por culpa de la oficialidad!
    Este PSOE ye una plaga en Asturias. Tiene usted razón.

  11. Ex Votante socialista Says:

    Mire, los que le critican su artículo no defienden al señor Cuesta, lo que hacen es molestarse poque usted lo ataca.
    O sea, que los columnistas tienen que rendir culto al PSOE y apoyar su campaña.
    ¡Vaya rostro que tienen!

  12. Izquierdista de café Says:

    Arreglar Asturias en un blog ye muy parecido a facelo en un chigre. Dicho lo cualo, la verdá ye que Alvarín ye un impresentable y nadie tien la culpa de que el PSOE lo ponga de otra vuelta de cabeceru de la llista.
    ¡Qué se jodan!

  13. Un de Cangas Says:

    De Cuesta, la verdad, no sé mucho, no estoy muy metido en política, pero sí tengo infortmación sobre Cuervo.
    Tiene usted razón. ¿Cómo presentan a individuos como éste al Senado, cómo escogen así las listas?
    Yo no puedo votarlos, aunque el PP me dé vómitos.

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