Alfonso Guerra en Mieres

Por Luis Arias

Gentes a pie, autobuses, camino del mitin. Y banderas de plástico para la ceremonia. Empieza la liturgia. El alcalde de Mieres, primer telonero que advierte de los peligros de la derecha. Y -¡date!- hace que el discurso gire en torno a Gabino y sus localismos, que en su momento se opuso al campus universitario de la que fue capital minera. O sea, que el primer edil de Oviedo protagoniza la campaña del PSOE astur. Ningún  alcalde asturiano del rojerío es obsesión del regidor vetustense. Miren por dónde.

Diana González habló de los sueños que se cumplen gracias al Partido Socialista. Mujer de fe, retórica de total convencimiento. No le escasea la voluntad.
Javier Fernández no parece mal mitinero. Tuvo claridad cuando habló de la memoria y de  la emigración. Fueron atinadas sus críticas a Aznar. El pasado se debe escuchar. Rindió, no obstante, tributo a la fijación mental con respecto a Gabino de Lorenzo.
Álvaro Cuesta, voz cascada. Apuesta por la seriedad en la campaña. Contra el cachondeo. Contra el candidato que propone la autovía hasta Covadonga, así como el destino del AVE en el aeropuerto. Además, se quieren aprovechar de los símbolos del asturianismo, para los que se pide pedigrí. La cuadra de Gabino en Benia como el lugar de sus preocupantes maniobras políticas.  Encontré que no sólo tenía cascada su voz, sino también su discurso, acaso el más flojo de todos los intervinientes en Mieres. Desafortunado estuvo cuando dio las gracias a todos como el vocalista de una orquesta de pueblo.
Y llega el momento estelar. Guerra que saluda a Asturias, a sus gentes, alusión amistosa a Villa, en primera fila. La intervención del que durante tantos años fuera número dos del partido y del Gobierno supuso la mayor paradoja imaginable. Si resulta que sus teloneros se dedicaron a atacar las humoradas de Gabino, el respetable se encontró con un contador de chistes, no llenos de sutileza, sino de esos que arrancan la risa fácil a iniciados y convencidos. Dijo sin sonrojo que él no tenía periódicos ni emisoras de radio, como sus adversarios políticos. Habló en contra del enriquecimiento desmesurado. Se permitió ironizar sobre Solbes, al que ve demasiado liberal, y se refirió, también, al primer edil ovetense, como Lorenzo de Médicis. ¿Les suena?

La barba de Rajoy, la fortuna de Pizarro, anécdotas sobre la presidenta madrileña. Y poco más. Defensor de la transición y de la Constitución. Estuvo mejor al final de su perorata, hablando de enseñanza y de cultura, de libros, de pedagogía social y cultural. Y el momento más afortunado fue cuando mostró sus reservas a las rebajas electorales. Con todo, se tomó cierta distancia con el Gobierno actual, por mucho que sea el suyo. Sus mejores momentos fueron aquellos en los que no estuvo chistoso.

Todo lo demás liturgia electoral. Clamores de Guerra.

Categoría: Opinión Comentarios(10) marzo 2008

10 Respuestas a “Alfonso Guerra en Mieres”

  1. Llector Says:

    Sí, el hermano de Juan Guerra que habla contra los ricos. Sí, el profundo intelectual al que no se le conoce ningún libro que figure en la historia del pensamiento.
    ¡Cuánta demagogia, don Luis!

  2. Opinólogo Says:

    Es puro lerrouxismo lo de Guerra, cierto. Pero en los tiempos que corren este hombre está por encima de la actual clase política. Con todos sus defectos, así como su populismo fácil, en un debate el síq ue hubiera vapuleado a Rajoy

  3. Lliteratu Says:

    ¿Qué había de literario en el acto de ayer, don Luis? Puede que mucho, Guerra en las cuencas, que es a Villa lo mismo que Terreros a Teodoro Cuesta.
    Lo folclórico andaluz y lo folclórico asturiano. Un sainete. ¿Por qué no le sacó partido?

  4. Piecho Categorial Says:

    Le habrá prestado que Guerra llamase a Gabino Lorenzo de Médicis, lo mismo que Bueno, pero con sorna. ¿Dirá algo el Sumo sacerdote de la secta filosófica, o permanecerá calladín?

  5. Atos Says:

    Bueno, muy bueno su artículo. El mejor Guerra es aquel que no deleita el personal, el que ni cuenta chistes fáciles.
    ¿Cómo no habló usted de Villa, cadáver político en busca de afecto, ayer en Mieres?

  6. Melquiadista Says:

    ¿Dónde está usted, don Luis, políticamente hablando? Ya sé, me dirá que republicano y de izquierdas. Pero de qué izquierda, de ninguna, seguramente, viendo las críticas que escribe contra PSOE e IU.
    Alguien como usted, que escribe con admirable claridad, debería hacer en esta Asturias a la que tanto quiere sobre don Melquíades Álvarez, el primer Melquíades, tan desconocido como importante en nuestra tierra.
    Hágalo alguna vez, cuando la actualidad se lo permita.

  7. Lesmes Says:

    Como usted sabe, Lesmes era el chofer de Ortega. Yo quiero viajar y vagar por su blog y preguntarle cuantas veces sea necesario qué diría su admirado filósofo sobre la izquierda de hoy en día.
    ¿Por qué no se lanza a escribir sobre ello?

  8. No guerrista Says:

    A mí tampoco me gusta don Alfonso, es un demagogo chistoso como alguien dijo en un comentario anterior.
    Si el felipismo fue corrupción, el guerrismo, corrupción también y demagogia, y si ZP es la inconsistencia con cejas circunflejas, ¿hacia dónde podemos mirar en el presente?

  9. Beatriz Portinari Says:

    Grandiosa semana de lavado de cerebros a marchas forzadas; de mítines sin tregua ;de venta de almas al mismísimo diablo…
    Manipulación,disfraz,maquillaje,máscaras,y un sinfín de términos para definir los días pasados.
    Tortura mediática,promesas y mentiras.Asesores de imagen,falsedad por toneladas,dulce pájaro de juventud que morirá el 9M.
    Siempre nos quedará la División Azul…………

  10. Llector Says:

    Ya sabemos que la campaña es un baile de máscaras y una pantomima, aunque terminó de la peor manera posible con el atentado.
    Pero el retrato que se hace aquí del Guerra mitinero es bueno y mordaz.
    Usted será un literato, pero es también un buen observador político.

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