Mimosas

Por Luis Arias

Esta tarde, poco antes de la oscurecida, me senté frente a ella. Entre la mimosa y yo, el Narcea y la carretera. Pude verla en todo su esplendor. La guarnecían dos farolas aún apagadas. Yo tenía tras de mí álamos. Se erguía la mimosa sobre una linde entre dos prados escalonadamente cuestos. Por eso, ambicionaba un equilibrio imposible. Por encima del florido arbusto, algunos manzanos desnudos. Mucho más arriba, en lo alto del monte, castaños aún violáceos, también ellos en paciente espera.
Acaso estemos hablando de las primeras flores de la primavera; o, más bien, de su anticipo paisajístico más llamativo. Son por eso las mimosas un auténtico agasajo para la vista. Sobre un verde que aún no empezó a crecer, con árboles a su alrededor que todavía están sin hojas, estos arbustos escenifican la precocidad. Anteriores a las camelias, siendo las connotaciones de estas últimas mucho más literarias y pasionales.
Mimosas que no parecen predestinadas a los jarrones, ni tampoco son fácilmente acomodables en los ojales de una dama literaria. Mimosas, solitarias y, por eso mismo, abnegadas. Son un desafío para el invierno y una promesa primaveral. Acaso el primer guiño de una estación que aún está por llegar, su primera apuesta por imponerse.

Al verla esta tarde, anormalmente cálida, pensé en las camelias rojas, que darán un colorido mucho más intenso. Ellas, las mimosas, son, nada menos, que un alivio paisajístico. Haber reparado en ella fue un placer sin estridencias. Un atisbo inconfundible que anuncia las vísperas del himno a la alegría que es la primavera.

Categoría: Bajo Nalón Comentarios(3) febrero 2008

3 Respuestas a “Mimosas”

  1. Soy moscon Says:

    Tiene gracia, don Luis, que, después del palo merecido que le dio a Maleni el otro día, una semana después se dedique a una descripción poético literaria, por cierto, muy bonita.
    ¿Después del palo viene lo terso?
    Por cierto, nadie en Grao se enteró, por lo que veo, de que su carta a Maleni tanbién era una crítica a un pueblo tan sumiso como el nuestro.
    ¡Cosas veredes!

  2. Camelia Says:

    Un texto tremendamente bello.
    Es una nota de color en ese día a día en el que
    predomina el gris.Encontrarte con una
    composición tan delicada como el perfume de la
    mimosa es …una caricia para el alma!

  3. María Says:

    Sutil perfume de mimosas que anuncia discretamente la primavera, sin decapitar con adiós afónico al invierno. Aroma que se ramifica, como los días, que ya nos regalan gozosos más luz, mientras nos alejan del rigor invernal.

    Admirable poder escaparse de la picardía del mundo.

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