A propósito de José Gaos

Por Luis Arias

Por fin, la Universidad de Oviedo acoge en su seno a uno de los asturianos más eminentes e ilustres del siglo XX, al filósofo José Gaos(1900-1969). La Facultad de Filosofía cuenta ya con un aula que lleva el nombre de una de las grandes figuras de la filosofía española contemporánea. No sólo fue el traductor de obras maestras del pensamiento, sino que estamos hablando también de uno de los discípulos de Ortega más destacados. Acerca de ello, el propio Gaos no pudo ser más explícito: «Es probable que todos ustedes sepan que soy reconocido, y siempre me he reconocido yo mismo, por discípulo de Ortega y Gasset. Hasta me he tenido y no sólo íntimamente, sino más o menos públicamente, por su discípulo más fiel y predilecto».
Cuenta Gaos que acompañaba a Ortega en sus excursiones por los alrededores de Madrid y que el maestro esbozaba sus teorías últimas, desempeñando el discípulo la tarea no sólo de interlocutor, sino también de antagonista. También refiere nuestro filósofo que en una de las tertulias de la «Revista de Occidente» el maestro le manifestó su intuición de que el hermano de Vicente Gaos era hijo único, dato incierto, aunque podría serlo a juzgar por el temperamento de nuestro filósofo. También refiere Gaos la importancia que tuvo en su formación el profesor García Morente, otra gran figura injustamente olvidada.
Han tenido que transcurrir casi cuarenta años de su muerte, para que la institución académica más importante de Asturias se haga eco de este asturiano trasterrado en México. Mucho, excesivo tiempo, a decir verdad. Que sea el lector quien dilucide acerca de la casuística de este retraso, nada ajena a sectarismos y a desconocimientos interesados, nunca inocentes.

¿Cuántos asturianos son conocedores de la existencia de este filósofo, que no sólo fue uno de los grandes discípulos de Ortega, como consignamos más arriba, sino también una referencia obligada en la vida universitaria de México y en el pensamiento iberoamericano?

Filosofía trasterrada, republicanismo que nunca abandonó. Su muerte en México fue, también, uno de los últimos grandes homenajes a la Segunda República. A propósito de su republicanismo, hay un desencuentro en París entre el maestro y el discípulo que forma parte importante de sus biografías, cuando José Gaos, en tanto rector de la Universidad del Madrid asediado, visitó la capital francesa, y el maestro no quiso recibirlo intentando mostrar así una equidistancia al menos muy discutible entre las dos Españas que entonces se batían en guerra.

José Gaos, republicano hasta el final de sus días, que también representa el raciovitalismo y perspectivismo que había creado el maestro. En su obra está incorporado el pensamiento de Ortega, lo que no le impide ir más allá en su desarrollo. Sería un descubrimiento para muchos conocer la interpretación, ambiciosa y profunda, que hace de un poema de Sor Juana Inés de la Cruz, «El primer sueño».

Aula «José Gaos». Felicito por ello a quienes llevaron a cabo tan justa iniciativa.

Algún día, cuando se haga la historia de la cultura en la Asturias contemporánea, acaso se repare en un hecho de primerísima magnitud: ésta es la tierra de España en la que más discípulos tuvo Ortega, lo cual tendría que llevar a conclusiones determinantes acerca de lo que fue la Asturias de principios del siglo XX como principal vivero del orteguismo. Conclusiones determinantes que remiten a lo que fue el mejor momento de la Universidad de Oviedo, que dio entre otros frutos el vivero del que estamos hablando.

Otro asturiano muy relevante en la vida y obra de Ortega, Fernando Vela, declaró con toda solemnidad que su vida había estado marcada por dos grandes figuras: Clarín y Ortega.

A propósito de José Gaos, Asturias, cuando mira hacia su pasado más inmediato, no sólo debe hacerlo sin ira, sino que además es obligado el orgullo de un tiempo en el que los mejores no estaban ausentes, sino que fueron omnipresentes en la cultura española.

Recuperar a José Gaos es rescatar una figura que forma parte de lo mejor de nosotros mismos, contra todos los sectarismos que en esta tierra siguen siendo y han sido.

* Luis Arias Argüelles-Meres es autor del ensayo «Ortega y Asturias». Septem ediciones, Oviedo, 2006.

Categoría: Libros Comentarios(9) febrero 2008

9 Respuestas a “A propósito de José Gaos”

  1. Piecho categorial Says:

    Bueno no estuvo en la inauguración del aula José Gaos. ¿Pa qué? ¿Estaba de viaje? ¿No le encargaron hablar y entonces declinó su presencia? ¿O es que su sectarismo, como usted apunta, le hace incurrir en ignorar todo aquello que no sea su escuela filosófica?

  2. Alfonsino Says:

    ¿Nadie se va a atrever, ni siquiera usted, a llamar a las cosas por su nombre? ¿A denunciar sin alusiones el sectarismo de Bueno y sus secuaces? Un orteguiano como usted debe saber que desde esta Facultad se decicidió proscribir a todos los discípulos de Ortega, especailmente a los asturianos.

  3. Profe de filosofía Says:

    A ver, amigo mío:
    En Asturias, como bien dice, Gaos es un desconocido. También Fernando Vela. Se salva dos Pedro Caravia que fue profesor de muchos asturianos y que no estuvo exiliado.
    ¿Esa sociedad asturiana de filosofía, fundada precisamente por don Pedro, no tiene nada que decir acerca de las ausencias del otro día? ¿Por cierto, ¿estuvo algún directivo de la muy docta asociación?

  4. No basilisca Says:

    Gaos, justamente, da la dimensión contraria de los que quieren ignorarlo. Aquí tienen una escuela dogmática que no existe más que en nuestro llar. Y Gaos, por sus “circunstancias” tuvo una dimensión universal innegable. Lo ignorarán siempre. Pero, tranquilo, ellos se lo pierden.

  5. El esteta de Pumarín Says:

    Mira, rapaz.
    Nun te enfurruñes con estos, nun son naidie. Eiquí a lo más que lleguen ye a emborronar en una paxína de Internet, y na más.
    Gaos ta en la historia de la Filosofía y en el Ferrater Mora. Y la sua obra ta por descubrir.
    Déxalos, que lladeren, si-y- os peta.

  6. Carpiano Says:

    Bien, muy bien.
    El cierre categorial y el materialismo filosófico, todos uno, todos la misma cosa, volcados en Bernardo del Carpio, fustigador de gabachos.
    ¡Cuánto más importante eso en lugar de acudir a un homenaje a un filósofo como Gaos, rojo y exiliado, anti España!
    ¡Don Bernardo y don Pelayo. Cierra España y cierre categorial!

  7. Somos Gaos Says:

    Somos Gaos, somos gentes heterodoxas sin sistema, somos herejes, somos descreídos, no somos basiliscos, aunque mande Bernardo. Y cierre España

  8. Poesía de Posguerra Says:

    Nada de Ángel González, nada de filósofos, como Gaos y Ortega, con voluntad de estilo.
    Aquí en la tierra del covadonguismo, vivas a la España cañí, vivas a Franco y a su imperio que quiso resucitar.

  9. Krausista Says:

    No es casualidad que el Sumo sacerdote del cierre categorial haga un acto de fe sobre un personaje de la literatura medieval y se ausente del homenaje a Gaos.
    Si criticamos los nacionalismos, ¿estos amores por guerreros medievales no son una muestra de ello? Don Pelayo no basta.

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