Jugando a perder

Por Luis Arias

Mientras la FSA cumple su vocación de ser una continua rémora para Asturias, el PP, en cambio, vino haciendo cuanto estuvo en su mano para no convertirse en problema, es decir, casi siempre jugó a perder. Pudo pensarse que desde el momento en que Gabino decidió encabezar la lista al Congreso de los Diputados las cosas tomarían otro cariz. Pero la duda vuelve a presentarse con las imposiciones en las listas, de cuya procedencia pocas dudas se pueden albergar.

La voluntad perdedora del PP en Asturias tiene solera. El partido conservador sólo cosechó una victoria pírrica en Asturias, victoria que estuvo a expensas de que IU le negara su apoyo a Trevín. Y ese período confirmó que pudieron más los cuchillos largos internos que la voluntad de triunfo político. A ello habría que añadir que, si bien el llamado Petromocho fue un terrible mazazo para Asturias, la forma en que se saldó la crisis conservadora, cargándose a Marqués, tampoco fue un episodio muy ejemplar de nuestra vida pública. En aquella crisis de «el marquesado» se pusieron muchas cosas de relieve. No fue una historia, como no lo es ninguna en política, entre buenos y malos. Por parte de los unos y de los otros hubo actuaciones sonrojantes. Y, en cualquier caso, si hubiera que definir aquella etapa, tendríamos que hablar, como mínimo, de una anormalidad política lesiva para Asturias y para el propio partido conservador. Conviene no olvidar que, a resultas de aquello, don Ovidio ocupó el principal sillón de poder del partido conservador en Asturias, cosechando desde entonces derrota tras derrota.

Y siempre, al fondo, la alargada sombra de Cascos. Con el político gijonés, la izquierda asturiana fue y sigue siendo mezquina, al no reconocerle nunca que fue un excelente Ministro para Asturias, poniendo en marcha proyectos totalmente necesarios que no habían sido asumidos por el PSOE, ni desde el Gobierno de Madrid, ni tampoco por la FSA de nuestras entretelas. Dicho esto, su papel en la vida política del partido conservador en Asturias es, en el mejor de los casos, caleidoscópico. No es fácilmente justificable su apoyo a personas que, como don Ovidio, no hicieron más que cosechar derrotas. Piénsese, por ejemplo, en su continua apuesta por la anterior delegada del Gobierno en Asturias. Y tampoco se entiende bien que haya puesto reparos a que Gabino encabezase la candidatura pepera asturiana al Parlamento español. Un político de su categoría tiene que ser consciente de que, dado el desprestigio y la mediocridad de la vida parlamentaria, para la ciudadanía puede ser un importante revulsivo que sus políticos más próximos, es decir, sus regidores locales, den ese paso que presentará batalla a la abstención.

El que se haya desbaratado el proyecto de Gabino, presentando a la señora Pardo como número dos de su candidatura, constituye una garantía de perder votos, acaso un escaño que, bien mirado, podría ser decisivo a la hora de dilucidar qué partido formará Gobierno en España, dada la expectativa de empate técnico que parecen vaticinar los sondeos.

¿Hay constancia de que Álvarez-Cascos tuviera mucho que ver en esta decisión final? De ser así, flaco favor le estaría haciendo a su partido. ¿Cómo es el juego de las amistades y enemistades de este hombre en el seno de su partido en Asturias? Encuentros y desencuentros con Gabino. Inequívocos tropiezos con la señora Pardo. Más de un toma y daca con el carismático Ovidio. A ver si va a resultar que todo lo que hizo de bueno por Asturias como Ministro va a quedar contrarrestado por sus luchas internas en el PP asturiano.

¿Y Gabino? Su carta a Ovidio Sánchez, publicada ayer por la tarde en la edición de este periódico, es marca de la casa. No sólo es demoledora en cuanto a su contenido, sino que el tono sarcástico, en una mezcla de asturiano y castellano, la hace aún más lacerante para el carismático don Ovidio. Añádase a ello que la apuesta del alcalde de Oviedo por el municipalismo le hace ganar más enteros. Se diría, como me acaba de plantear una de las personas que mejor conoce la realidad política astur, que su campaña es hacia dentro de su partido, es decir, que su deseado vuelco electoral debe partir de poner en marcha a los principales dirigentes municipales del PP en Asturias. Gabino está demostrando tener la suficiente astucia política para haber detectado que llegó la hora del municipalismo en las elecciones legislativas.

Jugando a perder don Ovidio, apostando por el vuelco electoral Gabino. Y ello a pesar de que entre sus personas de máxima confianza política hay gentes que no sólo no son ganadoras, sino que además no existirían políticamente de no estar amparadas por él. Piénsese en el señor Reinares, cuya capacidad oratoria no supera ni siquiera a un clásico de la política astur como Celestino Suárez. Añádase a esa lista un individuo como Mortera, cuya trayectoria política es todo menos coherente.

Es para troncharse que se hable de «la paz de Benia». Si las bayonetas no son un buen asentamiento, según la célebre frase, tampoco lo son los cuchillos largos y las mordazas. Y es también absurdo que se hable de pugna ideológica dentro del PP astur. La gresca está entre el náufrago que quedó tras el marquesado, es decir, don Ovidio, frente al Alcalde populista que sabe ganar elecciones con una estética de zarzuela amestada con sainete astur.

Estos tiempos que vivimos no dan para más, señora.

Categoría: Opinión Comentarios(7) enero 2008

7 Respuestas a “Jugando a perder”

  1. Circo astur Says:

    Bien, Gabino se merendará a Ovidio tan pronto se lo proponga. Pero se encontrará con el obstáculo de Cascos. Hasta ahí estamos de acuerdo.
    Lo que no entiendo bien es su entusiasmo a la hora de hablar del Alcalde de Oviedo.

  2. Eso digo yo Says:

    ¡No me diga, señor Arias! ¿Un republicano como usted apostando por Gabino de Lorenzo? ¿A que eso no es verdad? ¿A que no?

  3. Con la Venia Says:

    A ver si lo voy entendiendo.
    Gabino sacará más votos que Rozada, que, según se publica, era la opción de Ovidio. De ese modo, Rajoy podrá tener más escaños en el Congreso, pues los va a necesitar todos.
    Pero me pregunto a qué juega Gabino. ¿No es todo esto el inicio de la andadura para hacerse con el poder del PP en Asturias, cargándose también la influencia de Cascos?

  4. Republicano astur Says:

    De republicano a republicano, contestando al anterior comentarista, ¿es la FSA más republicana y más regeneracionista que Gabino, o por ahí se andan?
    Puede que una victoria aplastante de Gabino sobre Cuesta hiciese obligada una regenaración en la FSA. Mire por dónde, nuestra esperanza está en Gabino

  5. Alberto del Río Says:

    Perfecta reflexión. Magnífico artículo.
    Alberto del Río

  6. asturmadrid Says:

    Que Gabino y los del PP asturiano no sean como Aguirre y cía. El caso del Severo Ochoa es un escándalo mayúsculo. Perosonas conmo éstas son un peligro para la democracia española.

  7. Leyenda astur Says:

    Siempre le leo a usted, la mayor parte de las veces con gusto. Coincido con don Alberto en que este artículo suyo es magnífico.
    No abandone nunca su independencia, señor Arias.

Escribir comentario