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TIRAR CON PÓLVORA AJENA

admin (27 de enero, 2010)

Una vista de la nave de Astur Gijonesa de Cajas

Una vista de la nave de Astur Gijonesa de Cajas

Estoy convencido de que muchos problemas que sufrimos los ciudadanos son consecuencia de dos cosas que me parecen fundamentales. Por un lado que los políticos tiran con pólvora ajena, es decir, pagan con el dinero de los ciudadanos y no con el suyo; segundo, los ciudadanos no tenemos conciencia clara de esto, siendo un hecho que pedimos pocas explicaciones al respecto de cómo se invierten nuestros impuestos.

El Ayuntamiento de Gijón ha cedido al Centro Municipal de Empresas 14 naves construidas en el polígono de Mora-Garay para que, en régimen de alquiler y al precio de 3 euros el metro cuadrado según publicaba la Nueva España en Agosto del pasado año, ayuden a la restauración del tejido empresarial.

¿Qué tiene esto de criticable dirá quién me lea? Pues la cosa radica en que las naves, atractivas, funcionales y bien ubicadas, han sido construidas de modo que las oficinas no son accesibles para personas con dificultades de movilidad. Es decir se gastan fondos del erario público en hacer naves que excluyen a parte de los ciudadanos.

Pero el despropósito radica en la siguiente paradoja. Tanto el gobierno central como el autonómico invierten importantes cifras en la formación de personas con diversidad funcional (discapacidad) para facilitar que estas puedan acceder al mercado de trabajo en igualdad de oportunidades. A su vez, prevén fondos significativos para subvencionar a empresarios que integren en sus filas a personas con un porcentaje de discapacidad reconocido oficialmente. Y, por lo tanto, cabe preguntarse, si los accesos al trabajo no son universales ¿Cómo accederán esos jóvenes formados que sufran alguna discapacidad al mercado de trabajo?

¿Cómo vamos a protestar de que la iniciativa privada no haga locales y naves industriales accesibles, si los organismos oficiales son los primeros que incumplen la normativa?

Los ciudadanos debemos atrevernos a protestar por todas estas cosas. Quien tome en alquiler una de estas naves debería dirigirse al ayuntamiento advirtiendo de que, al haber contratado a una persona en silla de ruedas, para que esta pueda acceder a la oficina, deben dar alguna solución de accesibilidad porque de otro modo no lo podrá contratar y competitivamente se encontrará en situación de inferioridad respecto a otro empresario que pueda hacerlo porque su lugar de trabajo está adaptado. Este es el lenguaje que entiende la administración y no otro.