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LAS CALLES SON PARA TODOS

jesusgarcia (16 de diciembre, 2014)

Reunión del Ayuntamiento con comerciantes

Reunión del Ayuntamiento con comerciantes

Soy persona con diversidad funcional, gran discapacitado se me considera por tener la movilidad reducida y verme obligado a utilizar una silla eléctrica para desplazarme y he de manifestar respecto a la nueva ordenanza que se quiere imponer a los hosteleros en Oviedo, que estoy más de acuerdo con ellos que con el consistorio.

Caunedo ha hecho mucha sangre con este tema pero deberemos tener en cuenta también que evidentemente está preparando terreno cara a las elecciones municipales cada día más próximas. ¿Por qué pienso así? Es sencillo. Basta con responder a estas sencillas preguntas.

  • ¿Por qué las autoridades municipales permitieron a los hosteleros invadir las aceras dificultando el paso de las sillas en su día?
  • ¿Por qué permitieron igualmente el uso e implantación a veces en exclusiva, de mesas a una altura inaccesible a los usuarios de sillas de ruedas?
  • ¿Qué ocurre: antes no íbamos en silla, no se nos esperaba, o simplemente daba igual que nos jodiéramos y debiéramos irnos a otra parte a tomar la copa a la que como ciudadanos tenemos derecho?
  • ¿Dónde estaba Aspaym entonces que no puso el grito en el cielo?
  • ¿Por qué, de pronto, ahora es tan importante que podamos acceder a las mesas?

Lo cierto es que primero no se debió permitir utilizar unas mesas inaccesibles o invadir unos espacios porque eran discriminatorios tanto como lo puedan ser ahora. A partir de este momento los hosteleros se verán obligados a realizar unos gastos con los que no contaban y al final, cargan individualmente contra los “cascaos” como yo. El otro día uno me decía, “joder es que parece que nunca tenéis bastante, terminaremos por teneros que invitar para que estéis contentos”.

Aspaym no ha sido un interlocutor válido en este caso ni en otros, es evidente que a las autoridades les viene bien tratar con ellos porque son domables pero acaso las autoridades se deberían plantear también que los dirigentes de la asociación sufren las consecuencias de la perpetuación en el poder no sin controversia como puede verse en páginas que todavía siguen visibles en internet: “El faro de Aspaym

Pero afirmo que esta nueva normativa que tanto se airea tiene ciertos tintes electoralistas porque hay otras cosas mucho más importantes que la ordenanza de terrazas como es que la mayoría de los establecimientos y no solo hosteleros no son accesibles a las sillas de ruedas, carecen de aseos adaptados, y la mayoría no respetan la normativa europea de no discriminación hacia las personas con discapacidad.

Así mismo hay dependencias municipales todavía no accesibles lo que es más grave aún y otras nacionales como la tan denunciada por mí oficina oficial de tráfico en Oviedo que cuenta con tres escaleras. Y ni el Principado, ni el Ayuntamiento (que podría obligar por normativa de accesibilidad a realizar la obra correspondiente), ni Aspaym (porque evidentemente no va a sacar nada a cambio) mueve ficha al respecto. Nunca vi. a Aspaym montar un pollo por tal circunstancia.

Por último decir, que el pueblo suele dejarse engañar pero eso no quiere decir que sea tonto y además la guarda.

1 Respuesta a “LAS CALLES SON PARA TODOS”

  1. Juan Escribió:

    Entiendo perfectamente la postura de hosteleros a los que no paran de marear, ahora se fuma, ahora no, ahora si pero divide, ahora en ningun sitio, en terraza…..
    Entiendo la posición de aquellos con movilidad reducida y me alegra que alguien de este colectivo se manifieste de esta manera.
    Tan dificil es la convivencia?, por que tienen las cosas que se blancas o negras?, que mal hacen los taburetes, toneles…? por qué no buscar una formula mixta con ambos tipos de mesa y asientos?, por qué tenemos que ser pioneros en esto?. Sociedades más avanzadas que la ovetense conviven con terrazas y nadie se echa las manos a la cabeza. En Copenhague en una plaza inmensa por desconocimiento me eché un poco más atras de una línea que ni habia visto, la camarera me lo comento y no hubo ningún problema. Escuchar y entenderse, tan dificil es?
    Ah y que no se nos olvide que el Ayuntamiento cobra por metro de ocupación, unos ingresos que le vienen muy bien para poder hacer obras y mejorar nuestra ciudad.
    Si un hostelero paga religiosamente es de suponer que intente rentabilizar su inversión, nadie le regala ese espacio y por ello es entendible que se tiendan a los taburetes y mesas altas, optimizan el espacio. Ahora con esta imposición que se pretende, las mesas y sillas ocupan más espacio, menos mesas y sillas, menos rentabilidad, desaparición de terrazas, empleos, clientes…

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