Autor del blog

OTRO MODO DE RACISMO

admin (15 de noviembre, 2010)

La segunda definición de la RAE dice, racismo es una doctrina antropológica o política basada en este sentimiento y que en ocasiones ha motivado la persecución de un grupo étnico considerado como inferior. Y Wikipedia dice: El racismo es una forma de discriminación de las personas recurriendo a motivos raciales, tono de piel u otras características físicas de las personas, de tal modo que unas se consideran superiores a otras. El racismo tiene como fin intencional o como resultado, la disminución o anulación de los derechos humanos de las mismas.

Usuario de silla de ruedas ayudado a salvar escaleras

Usuario de silla de ruedas ayudado a salvar escaleras

Cuando alguna personalidad acude a un acto se le tienden puentes, alfombras para que pise, paseíllos de admiración. A las personas con diversidad funcional física, sensorial o psíquica, algunos con movilidad reducida, usuarios de silla de ruedas, etc…, no se nos espera nunca y por eso nos encontramos con escaleras, rampas intransitables y porteros que nos rechazan. Hay múltiples ejemplos de ello, incluso de negación o expulsión como el de los diverso-funcionales con síndrome de DOWN expulsados de una discoteca porque no quedaban bien. O cuando Roberto Pérez Toledo, director de cine en silla de ruedas acudió a un festival pero no pudo entrar por donde lo hacía el resto de los asistentes sino que debía dar la vuelta al edificio para entrar por la puerta de los trastos.

¿A qué se debe esto? Es sencillo de entender aunque muy complicado de vivir. Es otro modo de racismo. Somos diferentes y somos discriminados por ello. Se nos observa y entiende como seres inferiores, enfermos, incapaces, discapacitados y por lo tanto dignos de asistencia, favor o misericordia pero no como seres acreedores de derechos.

La Convención de las Naciones Unidas para las Personas con Discapacidad, nos proclama acreedores de estos derechos pero esta disposición no ha calado socialmente y así, tanto los políticos como los legisladores y también los gestores de recursos, interpretan la Ley de Dependencia de modo erróneo y hablan de recursos insuficientes, de un mal cálculo presupuestario o de la difícil situación que económicamente atravesamos sin percatarse de que la Ley dice que los estados deben tomar las medidas necesarias para que las personas con discapacidad puedan vivir su vida, estudiar, trabajar, etc…, en igualdad de oportunidades con el resto de la sociedad. Y lo que es más, una vez que el documento fue ratificado por el gobierno de España y publicado en el BOE, las personas con diversidad funcional pueden exigir que se cumpla tanto la accesibilidad, como la asistencia a la dependencia y la integración social y escolar. No reclamamos limosna si no derechos.

Escribir comentario