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LA ASCENSIÓN

admin (25 de mayo, 2010)

Urinario publico accesible en La Losa

Urinario publico accesible en La Losa

Este año hubo suerte. Mucho sol, gente y aseo accesible para usuarios de sillas de ruedas pero se notaba la crisis.

Efectivamente este fin de semana fue el primer movimiento de la sinfonía del verano que tenemos en puertas y que, como parecen asegurar los hombres del tiempo, nos traerá mucho calor.  Además llevábamos unos años mojándonos durante La Ascensión y por eso se agradecía doblemente.

Supongo que, como consecuencia estarlo pasando canino, se echaron en falta cosas, no obstante, hubo imaginación por parte de los participantes y este año vestimos a las muñecas Nancy y Barbie con ropajes típicos asturiano.

Aunque el Ayuntamiento puso a disposición de las personas con movilidad reducida un aseo accesible, nuevamente debemos denunciar que para el Ayuntamiento, bueno, deberíamos hablar en plural porque, salvo excepciones, en todos los que conocemos es parecido, las personas con diversidad funcional y movilidad reducida no somos prioridad, seguimos discriminados y somos los primeros que sufrimos las estrecheces económicas.

Así, a pesar de que el transporte adaptado es un derecho reconocido, los autobuses lanzadera de ALSA no estaban adaptados para usuarios de sillas de ruedas a pesar del compromiso de las autoridades. A a los que llevábamos el distintivo correspondiente, nos dejaban entrar dentro a excepción del resto que no podía subir el coche, pero esa no es la solución pues yo tengo automóvil pero hay mucha gente que no lo tiene y venir desde cualquier punto de la región para ver el mercado del ganado en Llanera es realmente problemático.

En consecuencia, podemos decir que estamos siendo discriminados respecto al resto de los ciudadanos aunque paguemos los mismos impuestos y aunque lo diga la Convención de las Naciones Unidas.

Y siguiendo con el capítulo de las discriminaciones, una vez en el mercado de ganados, tampoco había aseos adaptados y el paisano usuario de silla que vendía el cupón, se vio negro para poder realizar una función que cualquiera podría hacer detrás de un camión por ejemplo y de ahí que no pensar en nuestro colectivo es una flagrante dejación de responsabilidad por parte de los oorganizadores.

Desde aquí pedimos al Ayuntamiento que, de una vez por todas,  se tome en serio este tema pues malamente podremos conseguir que los ciudadanos respeten las normas dictadas por la Convención de las Naciones Unidas si los Ayuntamientos son los primeros incumplidores.

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