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INCLUSIÓN EN EL PACTO EDUCATIVO

admin (1 de marzo, 2010)

El Ministro Sr. Gabilondo

El Ministro Sr. Gabilondo

Un grupo de padres y madres de niños con diversidad funcional (discapacidad) están promoviendo la campaña “Inclusión en el Pacto Educativo de Estado“, intentando se añada un décimo punto que contemple la educación inclusiva de sus hijos y cumpla íntegramente lo dispuesto en la Convención de la ONU sobre los derechos de las personas con discapacidad en la Ley Orgánica de Educación, independientemente de la administración responsable del proceso educativo.

Han hecho llegar cerca de 4000 firmas de apoyo obtenidas a través de Internet a las comisiones de educación y políticas integrales de la discapacidad del Congreso de los Diputados, así como a las Consejerías de Educación de todas las comunidades autónomas, en las que solicitan reunirse y poder exponer sus propuestas.

El problema es que el debate no está en la calle. Es decir, las madres/padres que hoy por haber sido sorpresivamente receptoras de un chico/chica con diversidad funcional, se muestran activos defensores de derechos y exigentes y apremiantes ante los terribles hechos discriminadores de que son objeto que, por otra parte no son nuevos, y que con temor a generalizar en exceso por lo que pido perdón, deberían mirarse en el espejo de las actitudes actuales de esas otras madres/padres que tienen chicos estandarizados (obsérvese que no digo normales porque un niño de la generación ‘nini‘ de esos que salen en la tele puede que sea estándar pero no es normal, ni él, ni los padres que lo han educado).

El otro día escuché en una emisora de radio a una madre dar su opinión y lo que dijo devolvió a mi cerebro todos los temores que siempre me apremian. -Decía- ¿Es que todas las madres vamos a pagar que algunas quieran que sus hijos sean educados con los nuestros? y esta discusión venía no por madres con niños diverso funcionales motores o psíquicos, no. El debate se centraba en niños superdotados. Una o dos de las madres tenían chicos con coeficiente intelectual superior al normal y exigían centros especiales porque sus chicos no debían ser educados con la chusma intelectual.

Seamos sensatos y sigamos luchando por el establecimiento de los derechos pero con paso firme e intentando que el concepto cale socialmente porque en accesibilidad ha ocurrido lo mismo. Las personas que ignoraron durante años que había chicos que prácticamente nacieron en una silla de ruedas y que eran sistemáticamente discriminados por ello, hasta que la vida los puso a ellos sobre una silla, no comenzaron a plantearse que se estaban vulnerando derechos. El camino es muy tortuoso y los políticos no van a cambiar nada si no sacan algo a cambio o que lo vean súper claro. Por eso es tan importante la normalización y la visibilidad de la diversidad como paso necesario para la integración.

No olvidar que tan importante es logar a corto plazo que nuestro hijo/hija sea convenientemente atendido y educado, como conseguir que las madres/padres no afectados por el problema estén de acuerdo cuando acudan a los consejos escolares o cuando sean consultados porque estoy seguro de que a la gran mayoría todo esto les resbala.

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