Autor del blog

EMPADRONAMIENTO Y DEPENDENCIA

admin (30 de enero, 2010)

El alcalde de Vic, Josep Maria Vila dAbadal (izqda.) junto a los ediles Josep Burgaya (PSC) y Joan López (ERC). - EFE

El alcalde de Vic, Josep Maria Vila dAbadal (izqda.) junto a los ediles Josep Burgaya (PSC) y Joan López (ERC). - EFE

Ha bastado que el Ayuntamiento de Vic cuestionara la inclusión en el censo de los inmigrantes sin papeles y que la prensa aireara que los de Torrejón tampoco lo hacían para que se desatara el palabrerío ‘censoril’ y solicito perdón por ‘el palabro’ sin duda consecuencia de lo que me irritan estas cosas.

Censar es anotar en el censo y los ciudadanos debemos tener cuidado cuando escuchamos a los políticos, no sea hablen para conseguir votos. Es un tema fácil para sacar pecho en la espera del voto fácil pero cualquiera a poco que lo piense se dará cuenta que censar significa anotar que alguien está viviendo en el municipio aunque sea hacinado o debajo de un puente y mucho mejor será visible que invisible. Prueba de lo que digo es la portada de un periódico nacional del domingo facilitando una demagógica encuesta en la que al parecer 8 de cada 10 españoles no quiere inmigrantes sin contrato de trabajo como si eso se lograra no empadronándolos. Otra cosa será que el Ayuntamiento, la Comunidad o el Estado no pueda permitir que un montón de ciudadanos vivan a costa del resto pero ese es otro debate.

Un discurso que enseguida hacen suyos los parados, sobre todo los de baja cualificación es que por culpa de que haya tanto inmigrante ellos están sin trabajar, eso es también hacer demagogia y los diverso funcionales (discapacitados), especialmente los grandes dependientes, sabemos mucho de eso. O ¿Acaso vemos a los españoles tirando del carrito de nuestro anciano para llevarlo al parque y acompañarlo, darlo de comer y acostarlo? La mayoría de ese tipo de trabajos, mal remunerados, corre a cargo de inmigrantes. Y generalizar es lo peor que se puede hacer cuando la realidad es que la mayoría malvive mientras pone buena cara para sacar una sonrisa a nuestra abuela.

Apelemos a esa imagen y no a otra aunque también la haya y exijamos a los políticos consenso para que salga del país el que tenga que hacerlo pero no todos que en la tradición histórica tenemos ya bastante de qué arrepentirnos.

Escribir comentario