Reacciones ante las reformas fiscales anunciadas

admin (29 de diciembre, 2009)

Los impuestos están generalmente (sólo) para recaudar y así poder afrontar los gastos del sector público, pero muchas veces van más allá e intentan cambiar ciertas decisiones o las cambian por el efecto-anuncio.

Un buen ejemplo es el adelanto del pago de dividendos de enero a diciembre para evitar el incremento del 18% al 19% (por los primeros 6.000 euros tras los 1.500 exentos) o 21% (siguientes) en vigor desde el 1 de enero de 2010. La cuestión es que esta medida beneficia tan sólo a los grandes propietarios de acciones, mientras que para la inmensa mayoría el efecto es casi despreciable (tendrán una retención del 18% frente al 19% que será igualmente “devuelta” en la declaración del IRPF). 

Otra muestra es el intento de animar el mercado de la vivienda anunciando con mucha antelación la reforma de la deducción en el IRPF prevista para 2011 y el incremento del IVA reducido del 7 al 8% para julio de 2010. Pero esto es más complejo y depende sobre todo de la corrección de precios en el sector a los que les falta aún un recorte del 20% sobre el máximo de hace meses según la Fundación BBVA. Evidentemente, la disminución del desempleo, el aumento del crédito a las familias y el mantenimiento del euribor en niveles tan bajos serían ingredientes necesarios para devolver a este sector a un escenario más realista que el mercado hiper-inflado del pasado al que no debemos regresar si hemos aprendido algo de esta crisis (aunque algunos pensarán “que nos quiten lo bailao…” la mayoría piensa en los años y las cuantías de las hipotecas).

Pagar menos a Hacienda

admin (14 de diciembre, 2009)

En un blog sobre impuestos y a estas alturas de año no podría faltar una breve entrada sobre qué se puede hacer para rebajar la factura del IRPF en estos últimos días de 2009.

Las opciones, siempre legales por supuesto, son escasas, máxime en tiempos de crisis con los presupuestos familiares tan ajustados, y se reducen básicamente a dos: planes de pensiones y vivienda.

En cuanto a los planes de pensiones, debemos tener en cuenta los (exagerados) límites anuales, 10.000 euros para los menores de 50 años o 12.500 para mayores de esa edad (sin sobrepasar el 30% o 50% de los rendimientos). Además de las aportaciones propias y las empresariales, adicionalmente se puede deducir por las realizadas a favor del cónyuge en ciertas situaciones, así como a patrimonios de discapacitados.

Respecto a la vivienda habitual, hay pocas inversiones más rentables y seguras que cancelar algo de hipoteca: Hacienda nos devolverá el 15% (o incluso el 20% si la compra fue anterior al 20-1-2006) y lograremos rebajar un poco la cuota o acortar el plazo si es una cantidad relevante para así pagar menos intereses y más principal. Para los que no hayan comprado aún y tengan previsto hacerlo en los próximos años, abrir una cuenta vivienda puede resultar interesante (Hacienda nos devolverá también el 15%). Otra opción equivalente es la rehabilitación. Recordar que el límite anual es de 9.015 euros por declaración.

Para terminar existen otras alternativas como los donativos a ciertas entidades (Hacienda se hará cargo entonces de hasta el 30%), realizar pérdidas puntuales en acciones para compensar ganancias y así no pagar el 18%, recuperar partidas pendientes de años anteriores, etc.