Y el aumento de impuestos también se veía venir

admin (20 de mayo, 2010)

El Consejo de Ministros de hoy jueves a las 16:30 horas será histórico como anuncian hoy todos los medios de comunicación: el gobierno da hoy luz verde al mayor recorte social de la democraciael gobierno aprueba hoy el mayor recorte del gasto, etc. Veremos el contenido final del decreto para hacer un análisis sobre medidas y no las especulaciones que podríamos hacer con el goteo de declaraciones y contra-declaraciones públicas de estos días. No es baladí el cómo del ajuste de salarios de los funcionarios: porcentajes de rebaja por niveles, a qué conceptos se aplica -salario base, complementos de destino y específicos, trienios, dietas, otros…-. Una vez raseadas las retribuciones públicas y congeladas las pensiones -lo más fácil- toca ponerse con otros gastos porque habrá que reducir aún más el gasto público. No podemos olvidar que la rebaja funcionarial va a implicar además de menor gasto, también menor ingreso (menores retenciones, por el menor consumo…) y frenará la recuperación, pero el ajuste es necesario -otra cosa es cómo hacerlo-, en el Sector Público se ajustan precios y en el sector privado cantidades, mucho más doloroso (aunque también es necesario supervisar algunas empresas que tras años de importantes beneficios se apresuran demasiado al ajuste de trabajadores). 

Pero como ya adelantábamos en nuestra entrada anterior, este recorte del gasto no será suficiente (a lo mejor ni siquiera el siguiente) sino que se requerirá, más pronto que tarde, subir algunos impuestos como ya anunciado el gobierno a pesar de las declaraciones contrarias en días pasados. Subir impuestos a los que más tienen, a los ricos, parece ser la consigna, pero ¿qué significa esto realmente? Por supuesto la subida del IVA del 16% al 18% ( y del 7% al 8%) de julio no va en esa dirección, eso es otra cosa… Pero volvamos al tema de los ricos, ¿qué es ser rico hoy? Pregunta de difícil respuesta. En el sistema tributario español existen dos o tres impuestos relacionados: el IRPF, el impuesto sobre patrimonio –cancelado en 2008 y susceptible de resucitar- y en menor medida, el impuesto sobre sucesiones –cuasi-eliminado en buen número de regiones-. En el IRPF, las estadísticas tributarias nos dicen cuánto declaramos los españoles por este impuesto. Actualmente las rentas del trabajo se gravan entre el 24% y el 43%, procentaje a partir de unos 54.000 euros ajustados. Mientras que las rentas de capital pagan el 19% (el 21% a partir de 6.000 euros). ¿Dónde está el margen de maniobra? En el trabajo poco, como mucho, crear un nuevo tramo con un tipo mayor del 43% a partir de cierta renta, 90.000, 150.000… pero el efecto recaudatorio es limitado. En el capital se puede subir hasta equiparar el tipo al mínimo del trabajo, el 24%, creando un pequeño mínimo exento de intereses muy reducido si se quiere proteger a las rentas bajas (junto a la actual exención de 1.500 euros de dividendos, aunque quizás se podría reducir algo). De nuevo el efecto en caja no será demasiado importante, pero también hay que contar con la señales. Como hemos comentado en alguna otra ocasión, la deducción por planes de pensiones también debería ser pulida, que no eliminada, estableciendo topes anuales mucho más bajos, pongamos 3.000 euros (no 10.000 o 12.500 como ahora).     

En cuanto al impuesto sobre el patrimonio, todo parece indicar que será resucitado. Lo que hay que pedir es un profunda revisión de su normativa para que realmente lo pague quien más patrimonio total tiene, no como hasta ahora donde la composición y la ubicación eran muy relevantes.

Por supuesto las SICAVs, los paraísos fiscales, el fraude fiscal, etc. también deben entrar en juego, junto a lo más importante, las reformas estructurales y de las reglas financieras internacionales, pero las entradas del blog tienen que ser cortas…