Los caminos en la lucha contra el fraude fiscal

admin (4 de febrero, 2010)

El Sector Público nos vigila cada vez más, no hay más que recordar el carnet por puntos y la ingente cantidad de radares en nuestras carreteras, las cámaras en las calles, las normativas locales sobre buen comportamiento con multas por no comportarse cívicamente en las calles, etc.

En materia de impuestos, en los últimos años Hacienda ha emprendido campañas de información extensas en las que, más que advertir de las consecuencias, anima a tributar en beneficio de la cosa común. Sin embargo, los medios, materiales y humanos, parecen resultar muy escasos si atendemos a las reiteradas manifestaciones de los inspectores de tributos.

Otro camino ha sido emprendido en Alemania para cazar al que defrauda y, sobre todo, lanzar una clara señal de que los paraísos fiscales ya no son lo que eran ni los que eran (recientemente Andorra ha dejado de serlo para nuestro país). Estos días se ha sabido que Alemania podría comprar una interesante base de datos con jugosa información de cuentas suizas a cambio de una modesta cantidad, 2,5 millones de euros, seguro una excelente inversión para las cuentas públicas. Este caso nos obliga a recordar otro similar de 2008, también en Alemania, con datos procedentes de Liechtenstein que le costaron 5 millones de euros, y entre los cuales se encontraban unos 200 españoles.  

Aunque pagar al chivato no parece el camino más adecuado para resolver el problema de fondo (¿el fin justifica los medios?), sí debería servir al menos para incrementar los esfuerzos internacionales de coordinación iniciados tras la tremenda magnitud de la crisis actual debida, en buena medida, a la poca regulación en el sector financiero y los movimientos internacionales de capitales.

Subir impuestos… pero con moderación

admin (18 de diciembre, 2009)

En tiempos de crisis tocan algunos remedios impopulares, y subir (algunos) impuestos (a todos o algunos contribuyentes) puede ser necesario. Pero tampoco hay que ir demasiado lejos.

Buen ejemplo a mi juicio de ir más allá de lo debido es el Reino Unido que ha anunciado una subida del impuesto sobre la renta (IRPF) de nada más y nada menos que 10 puntos para los que más ganan, del 40% al 50%, a partir de unos 165.000 euros (¿cuánto?), con la consiguiente fuga de ciertos contribuyentes a otros países de fiscalidad light, o sea, los paraísos fiscales. Cabe recordar que en España el tipo máximo es el 43% pero desde unos 54.000 euros de renta ajustada. Además esta subida se suma a otra medida discutida como el gravamen de las primas de los banqueros que, dicho sea de paso, ya era hora de cierta regulación internacional tras lo vivido estos últimos tiempos, regulación con la que creo sería suficiente y sin ese gravamen.

Quizás el efecto sea el contrario al deseado, aumentar la recaudación con mayor sacrificio de los ricos (pero tampoco mucho porque no hay tantos contribuyentes de esos), veremos las consecuencias en los próximos meses. La medida puede ser popular, o hasta populista, pero puede tener consecuencias no deseadas, como la citada fuga selectiva, mayor incentivo al fraude, etc. Una subida más moderada podría ser más conveniente.