Impuestos y expolios

admin (18 de octubre, 2010)

(Artículo publicado en la sección de Tribuna en La Nueva España del Domingo 17 de octubre de 2010)

 

 

Los impuestos son la principal fuente de financiación del sector público para poder desarrollar sus políticas de gasto. El pago siempre resulta doloroso si se contempla de forma aislada, en la medida en que supone una disminución de nuestra renta disponible, pero la visión cambia cuando lo contraponemos a la devolución al ciudadano en forma de servicios públicos e infraestructuras fundamentalmente. Es evidente que unos impuestos son más aceptados que otros. A saber, el impuesto sobre la renta y el IVA forman parte natural de nuestra rutina y los asumimos con cierta normalidad al obtener renta o gastarla, en este último caso además apenas somos conscientes y padecemos de cierta ilusión fiscal. Mientras que el IBI, vamos la “contribución”, el impuesto sobre vehículos de tracción mecánica, o sea la “viñeta”, y el impuesto a las herencias o sucesiones son bastante más incómodos.

 

Pero el centro de estas líneas es el impuesto sobre transmisiones patrimoniales, que grava como su nombre indica principalmente las transmisiones de elementos como vehículos usados y viviendas no nuevas. En el caso de los vehículos usados, para evitar que comprador y vendedor traten de engañar al erario público con un precio inferior al real, se establece que el pago del 4% se efectúe sobre el valor estimado por la administración según vehículo –marca y modelo- y antigüedad, siendo habitualmente cuantías inferiores a las entregadas y por tanto se preserva al contribuyente casi siempre.

 

El problema radica en la compra-venta de inmuebles, mercado éste bastante complicado, envuelto en el pasado reciente en una enorme burbuja que no tuvo más remedio que estallar y devolver al sector a una situación bien distinta de la experimentada en los años del milagro económico español. Pues bien, en sintonía con lo comentado anteriormente para el caso de los vehículos, algunas regiones han “inventado” un sistema de valoración general que puede desembocar en una auténtica barbaridad fiscal, un expolio, un atraco al contribuyente. Al esfuerzo de pagar la cantidad exigida por el comprador y los gastos-comisiones-intereses de la entidad que le financia, hay que añadir que el comprador debe enfrentarse a una administración pública regional que le reclama el pago del impuesto sobre el denominado valor comprobado, su valor de mercado, no el valor de mercado pactado en la transacción. El tipo que se aplica en Asturias, 7% hasta julio y 8-10% desde esa fecha, implica que las diferencias pueden llegar a ser muy notables, incluso de miles de euros. Decir asimismo que la normativa que se aplica (Decreto 63/2008 actualizado por el Decreto 148/2009) también se utiliza para la valoración de inmuebles en el caso de las herencias, con los consiguientes problemas que puede acarrear para el pago por parte del heredero del discutido impuesto sobre sucesiones.

 

Extrañamente, el valor real de los inmuebles no es el que realmente se paga, sino el que se inventa la administración en una suerte de observador perfecto del mercado, una lástima que sus actividades inmobiliarias no generen grandes beneficios para así poder reducir los impuestos que pagamos con sacrificio. Con cierto tecnicismo pero abusando claramente de la generalidad y olvidando por completo que la valoración debe ser específica e individual del inmueble transmitido, su valor se obtiene multiplicando el valor catastral por un coeficiente según el municipio en que se encuentre. Por ejemplo en Oviedo un 3,41 (2,73 para desarrollos urbanísticos posteriores a 1995), en Gijón 1,79, en Avilés 3,26, en Mieres 4,00, en Siero 3,41, etc. Las diferencias se deben en buena medida a la fecha de revisión de los valores catastrales.

 

Esta situación está afectando a un buen número de ciudadanos y de ella se están haciendo eco algunos blogs especializados (véase por ejemplo contencioso). No podemos otra cosa que animar a los afectados a presentar las alegaciones y recursos que sean pertinentes (existe el derecho a una tasación pericial contradictoria), y solicitar a la administración regional que no sea miope observando el mercado inmobiliario sui generis y exigiendo más impuestos de los debidos a sus contribuyentes. La normativa vigente que aplica está alejada del mercado y debe ser derogada o al menos profundamente revisada. Aún con la reducción de precios de los últimos tiempos, los precios actuales siguen estando sobre-dimensionados (hace unos días la Comisión Europea cifraba la sobrevaloración en España en un 17% todavía!) y a pesar de todo se mantiene este despropósito tan sólo con el objetivo de recaudar. Pero no se puede recaudar a cualquier precio. Si comprador y vendedor pactan pongamos en 300.000 euros, ¿quién es la administración para establecer que el “valor comprobado” es 400.000? Repito, si eso fuese cierto, podría hacer excelentes negocios en el sector. Los ciudadanos asumimos el pago de impuestos para poder recibir contraprestaciones públicas, pero en ningún caso podemos permitir que el legislador abuse de sus atribuciones y exija el pago por una supuesta capacidad contributiva que no se corresponde con la realidad. 

 

 

Tampoco debemos olvidar que el impuesto sobre transmisiones patrimoniales actúa de forma acumulativa, de tal modo que en cada transmisión se debe pagar por el importe total, en lugar de hacerlo sobre aquella parte del valor no gravada anteriormente al estilo del espíritu del IVA. Así se evitaría que los impuestos lleguen a representar un porcentaje tan alto del precio de las viviendas y contribuiría a su moderación, pero claro, las arcas se resentirían y no es momento de abordar mejoras en la fiscalidad, sólo de recaudar. 

 

 

4 Respuestas a “Impuestos y expolios”

  1. Antonio de la Torre Escribió:

    Completamente de acuerdo con el artículo. Vayan mis felicitaciones por delante.

    Sólo por abundar en la cuestión: la revisión al alza de los valores catastrales (competencia estatal) o la modificación de coeficientes aplicables para determinar el valor de mercado (autonómica) son vías “silenciosas” de incremento de la presión tributaria. No es necesario modificar el tipo aplicable en Transmisiones Patrimoniales o en Sucesiones y Donaciones para que la carga que recae sobre el incauto ciudadano se incremente, fenómeno que se da también en otros tributos.

    Nuevamente estamos ante una situación de indefensión, inseguridad jurídica, arbitrariedad y desigualdad territorial, que tenderá a incrementarse en plena crisis económica.

    Un saludo

  2. pepe Escribió:

    … y mi pregunta es: si está tan claro que existe expolio en trasacciones de esta naturaleza, ¿por qué nadie lo denuncia? ¿por qué no sale una sentencia judicial que deje claro la ilegalidad/abuso en la redacción/reforma y ejecución de impuestos tales como transmisiones patrimoniales y/o IBI?
    La incógnita que queda abierta y sin resolver es ciertamente temeraria. Es toda una declaración de intención de abuso, que alguien con suficiente representatividad (¿el defensor del pueblo?, ¿la unión de consumidores?, …) debería llevar ante un tribunal (si es que no se ha hecho ya, y se ha silenciado) y ver qué pasa.

    Pero todo lo que comentas aquí, que está muy bien sacarlo a la luz o reflexionar para que la gente se de cuenta, se hace con el perfecto beneplácito de el Ejecutivo, y la total acquiescencia del Legislativo. Esto, en otras palabras, es “robar” al ciudadano.

    ¿Quién vigila al legislador? Entiendo que en el Congreso de los Diputados todas estas leyes y reformas se revisan y aprueban, luego los señores que dirigen nuestros designios son “cómplices” placenteros de este expolio.

    Para mí, la moraleja es que, en vez de dar a la tecla para recaudar más de los asalariados, funcionarios y pensionistas (que es la única idea imaginativa que se les ocurre, la única solución a la que llegan, o sea, lo fácil y que se nos ocurriría a todos), para salir de una crisis como la actual, los impuestos deben revertir en la sociedad a modo de mejora en infraestructuras básicas, y facilidades para el desarrollo empresarial y crecimiento de PYMES. Las economías domésticas son las que sostienen el país. Si siguen “estirando el chicle”, estas economías se van a seguir rompiendo, y llegaremos a donde no queremos. Siempre se puede ir a peor. Y si no, al tiempo.

    Enhorabuena por el artículo. Quizás, todavía con demasiado tecnicismo, pero se te entiende. Ahora sólo te falta comentar el auténtico “estropicio” que se está comentiendo con los impuestos, y lo que nos falta por ver, según las declaraciones de los representantes de el Gobierno de España en esta semana: que todavía hay que apretarse el cinturón más aún. Y digo yo…. empezando por ellos y bajándose un poquito sus sueldos no estaría mal para dar ejemplo, ¿verdad? Sé algo más directo, y apunta con el dedo a Gobierno de España, Gobierno de el Principado, Ayuntamiento de Oviedo, de Gijón….

    Saludos, y ánimo con el blog.

  3. frandelgado Escribió:

    En el artículo comentaba que la sobre-valoración de los inmuebles en nuestro país era importante, y concretamente citaba la cifra del 17,9% de la Comisión Europea. Hoy conocemos que The Economist habla de un 47,6%, a mi juicio desproporcionado, pero sea cual sea la verdadera cifra pone de manifiesto de nuevo el gravísimo error, el gran expolio, si la administración sigue en sus trece de incrementar los valores pactados en las operaciones de compra-venta y exigir impuestos por sus cuantías.

    http://www.lne.es/economia/2010/10/25/precio-vivienda-sobrevalorado-espana-476-the-economist/985102.html

  4. maria Escribió:

    Me parece interesante el artículo, me veo reflejada en el caso de la compraventa de piso de segunda mano, pero mi pregunta es ¿cuanto interviene en la compra-venta el banco, el notario y una gestoria que liquida los impuestos porque hay una hipóteca por el medio, podría alguna de las partes informarlo a los compradores? y no que después de unos meses te venga el aviso de hacienda, y a pagar la diferencia y además intereses.
    Propongo una sugerencia que cuando se solicita un certificado al catástro, para adjuntar a la escritura, y se indica que el motivo de solicitud de este certificado es UNA COMPRA-VENTA, podría salir un aviso, APLICA DECRETO…. si el valor de compra es inferior al valor catastral multiplicado por el coeficiente que corresponda según el DECRETO” EL IMPUESTO DE TRANSMISIONES DEBE DE LIQUIDARSE POR ESTE RESULTADO Y NO POR EL VALOR DE COMPRA” en los tiempos que corren informáticamente no es nada complicado por esas coletillas…para que esos supuestos profesionales se den cuentan que existen dos posibilidades de liquidación de impuesto.
    Estoy de acuerdo en que me parece con afán recaudatorio y me parece un impuesto revolucionario, al final llegas a la conclusión de tanto esfuerzo para comprar un piso merece la pena o será mejor alquilar, porque entre hipotecas e impuestos….

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