Herencias desiguales

admin (4 de octubre, 2010)

Hoy nos vamos a ocupar de un tema polémico, el impuesto a las herencias o sucesiones. Para centrar la cuestión y ser fieles a la filosofía de este blog de entradas breves, este debate tiene dos puntos importantes: primero, si debe existir o no. Y segundo, si existe como ahora en nuestro país, si las diferencias entre regiones pueden ser tan abultadas.

Comenzando por su existencia, el impuesto a las herencias tiene defensores y detractores. En resumidas cuentas, la defensa del impuesto, además lógicamente de su recaudación -2.730 millones de euros en 2008-, descansa en un argumento redistributivo, de igualación de oportunidades, de equidad. El ataque al impuesto se basa en que esas rentas ya pagaron impuestos y por tanto volver a gravar su mera transmisión a los herederos es una clara doble imposición. En mi opinión este impuesto debe existir pero con unos mínimos exentos -fuera de gravamen- mucho más elevados que los actuales en los casos de padres a hijos.

El otro aspecto es la gran desigualdad que existe en nuestro país en el tramiento de las herencias. Ante la inmensa capacidad de las regiones para modificar aspectos esenciales del impuesto, incluso con reducciones del 100%, las diferencias entre comunidades son, a mi juicio, abismales e inaceptables (un resumen puede verse aquí). La bondad de la descentralización fiscal a las regiones tiene límites y grandes discrepancias provocan (sensación de) inequidad y cambios de residencia meramente por motivos tributarios. Dicho de otra forma, luchamos contra los paraísos fiscales internacionales y permitimos paraísos fiscales regionales.

En resumen, estoy de acuerdo con un impuesto a las (grandes) herencias, no demasiado agresivo, incluso casi testimonial, y con una mínima armonización para limitar las desigualdades entre regiones. Es una decisión política que deben consensuar los dos principales partidos y cuanto antes mejor.

Categoría: General Comentarios Comentarios (11) Etiquetas:

11 Respuestas a “Herencias desiguales”

  1. Virginia Escribió:

    Yo, siento llevar la contraria al autor de este blog, pienso que debería de ser eliminado este impuesto ya que me parece injusto volver a cobrar un impuesto a una renta que ya lo pagó en su día.

  2. Marta Cristina Escribió:

    Fran, hoy me has tocado una llaga que tengo abierta y no me queda más remedio que estar en desacuerdo contigo. Recientemente he heredado de uno de mis padres un piso y unos fondos de inversión y he tenido que vender los fondos para pagar el impuesto de sucesiones, al que yo llamaré el “impuesto revolucionario” porque no encuentro nada más injusto que tener que pagar un impuesto (elevadísimo, por cierto) por algo que ya pagó IRPF e Impuesto de Patrimonio durante varios años. ¡Y gracias a Dios que heredé los fondos, porque si no habría tenido que vender el piso para pagar el impuesto! Y en ese caso, ¡a ver cómo se vende un piso en 6 meses (plazo para liquidar el impuesto) ahora que el mercado inmobiliario está como está!

    Ese argumento de redistribución e igualdad de oportunidades que utilizas para justificar este impuesto revolucionario me parece ingenuo e injusto. ¿Acaso me estas diciendo que la justificación de este impuesto es quitarle al trabajador ahorrador parte de lo que ha querido dejarle a sus hijos para que el Estado con ese dinero ayude al menos afortunado o al vago o al despilfarrador? Pues mejor me hubieran dejado a mi mis fondos para poder montar un negocio y crear empleo, porque como dependamos de que el Estado utilice bien ese dinero que “robó a mi familia” para redistribuir riqueza, lo llevamos claro… Además, la función del Estado no debería ser redistribuir riqueza (=distribuir la riqueza que ya hay), sino ayudar a generar nueva riqueza, lo que desde luego no pasará aumentandol la carga impositiva.

    En lo que ya no voy a entrar siquiera es en las diferencias impositivas entre autonomías, que me parecen el colmo de la vergüenza. Pero bueno, lo que acabará pasando es que las rentas altas se irán de Asturias (al menos oficialmente) y al Gobierno del Principado le saldrá el tiro por la culata.

  3. frandelgado Escribió:

    Entiendo y acato la opinión contraria a este impuesto, pero creo como decía en la entrada que un impuesto a las grandes herencias, pongamos desde 1 millón de euros, y testimonial, por ejemplo un 1% a partir de esa cifra, podría cumplir la función comentada. Evidentemente los actuales mínimos exentos son inaceptablemente bajos, como lo son también las grandes discrepancias entre regiones. Además habría que corregir otros fallos del impuesto – que no son pocos- para evitar que su papel sea meramente recaudatorio.

  4. AntonioArias Escribió:

    Lo mismo pasa con la doble imposición de los dividendos (pagan I. de sociedades en origen y luego computan el IRPF del perceptor) y nadie cuestiona esa práctica.
    El problema actual es que se necesitan ingresos porque los presupuesto ya no cuadran en ninguna Administración. Y un pariente lejano, que percibe una herencia, obtiene una plusvalía caída del cielo y debe pagar. Los parientes cercanos o la residencia habitual gozan de bonificación para hacer justo el impuesto.
    Has tocado un buen tema, Fran.

  5. frandelgado Escribió:

    Está claro que es un impuesto polémico y complicado por la doble imposición y la enorme casuística que se puede presentar, sobre todo la composición del patrimonio heredado: inmuebles, efectivo, dinero invertido en fondos o similares, acciones… En cualquier caso creo que es una ocasión estupenda para revisar el impuesto y ponerlo al día, dejando atrás el gravamen de pequeñas-medianas herencias, estableciendo unos tipos muy reducidos para las grandes -como comentaba antes, con un 1% me parece suficiente- y poniendo un poco de cordura para coordinar el gravamen dentro del país.

  6. Manuel Sarachaga Escribió:

    Buen tema, Fran.

    Lo que me pide el cuerpo y la cabeza es apoyar la eliminación de este impuesto, que sensatamente, no encuentro justificación. Si se trata de recaudar y redistribuir, podemos gravar cualquier actuación del ciudadano que demuestre capacidad de pago, por insólito que resulte, pero creo que el sistema fiscal ha de cumplir otras funciones, entre otras la justicia.

    Y la justicia no es sólo redistribuir (entendido como justicia social), sino también evitar la doble imposición o el gravamen excesivo a determinados colectivos, que sistemáticamente acaban pagando la mayor parte de la fiesta.

    Por poner la cuestión en sus justos términos, diremos que para Asturias supone algo más de 80 millones, en un presupuesto que supera (de momento…) los 4.000 millones, en el cual hay partidas prescindibles (seguro que a todos se nos ocurre alguna). Evidentemente no es éste el mejor momento para renunciar ni a un euro, pero creo que:

    – Es un ataque contra la igualdad y la equidad la sangrante diferencia entre CCAA. Esto es sin duda lo peor. Por mucho que el TC haya dicho que estas diferencias no atentan contra el principio constitucional de igualdad entre españoles, la percepción del ciudadano y la realidad dicen que sí, que no es lo mismo morirse en Madrid que aquí. Las cosas son como son. Y que no me digan que me vaya a vivir a Madrid, “votando con los piés”, porque si eso es lo que quiere el gobernante asturiano de turno, estamos apañados (y yo ya conozco a más un jubilado asturiano, con casa en Madrid, que se ha empadronado en Madrid por varios motivos, incluyendo éste).

    – Al menos las herencias entre familiares directos debería estar totalmente libre de gravamen.

    En cualquier caso, la propuesta de Fran me parece razonable.

    Un saludo y enhorabuena por el blog.

  7. Roberto Escribió:

    Añado un elemento más de debate.

    Habría que gravar según el tipo de renta o riqueza heredada. No es lo mismo heredar una empresa familiar que, por ejemplo, las joyas de la familia o las dehesas de la Duquesa de Nosequé. La empresa familiar debería estar exenta (o casi) SIEMPRE QUE CONTINÚE LA ACTIVIDAD. Lo que sea improductivo y, sobre todo, si lo hereda un lejano, debe tributar en condiciones.

    En todo caso, una reforma del Impuesto sin revisar el Código Civil sobre herencias, no serviría de nada.

  8. fercol Escribió:

    Muy buen planteamiento Fran.

    Me parece una propuesta razonable la tuya. No entiendo muy bien por que el estado tiene que meter el cazo en el proceso hereditario y con tipos impositivos que actualmente en comunidades como la asturiana son un auténtico expolio. Un 1% puede ser tolerable.

    Y me da igual que el que herede sea un pariente cercano o el compañero de mus y me da igual que se herede la vivienda habitual que las dehesas de la duquesa. ¿A cuento de que tiene el estado que ser participe de ese reparto?.

    Los argumentos redistributivos, de igualación de oportunidades y de equidad ya no cuelan.

  9. Jordi Bonet Escribió:

    El problema principal es la desigualdad, ya que de esos 2.730 millones recaudados en 2008, creo recordar que unos 900 correspondieron a Cataluña.
    Pero las reglas del juego actualmente ya están establecidas, así que de momento corresponde a las comunidades autónomas decidir si lo suprimen (virtualmente) o reducen en mayor o menor medida.
    En todo caso desde nuestra asociación no solamente hicimos comparaciones con otras comunidades, las hicimos con otros paises europeos, y entre ellos tenemos a una señora Suecia que decidió abolirlo (el partido socialista con votos a favor de sus socios en el gobierno “comunistas”), y otros como Francia, en el que a pesar de existir, como mínimo deja al cónyuge exento, ya que en mi opinión lo peor es ver como viudos/as con 80 años o mas pasan auténticos apuros para poder liquidar este deleznable peaje de la muerte.
    Para no alargarme mas: Teniendo en cuenta que como la mayoría de impuestos son las clases medias las mayormente afectadas (y en ello incluyo a aquel que muchos consideramos “rico”, pero que al fin y al cabo no puede dejar de trabajar), ya que las verdaderamente grandes fortunas tienen muchos mecanismos para eludirlo, así que en mi opinión lo mas o menos justo en el caso de mantener el impuesto sería:

    – CONYUGE EXENTO: Sea cual sea el monto de la herencia recibida.
    – PARIENTES DIRECTOS: Mínimo exento de unos 500.000€ (mas en caso de discapacitados, edad avanzada, etc.).
    – OTROS HEREDEROS: Mínimos exentos gradualmente inferiores, pero evitando esos casos en los que actualmente por querer dejar tus bienes a quien te viene en gana (respetando legítimas, etc.), le pueden ventilar rápidamente un 70% en impuesto lo cual lisa y llanamente es confiscatorio.
    – TIPOS IMPOSITIVOS: Que no pasen del 5% de media (podrían ser algo progresivos, pero sin pasar nunca a dos dígitos), así de paso tal vez algunas de las grandes fortunas verían que les sale mas a cuenta pagar el impuesto, que no las inmensas minutas que les pagan a sus asesores para que les busquen mecanismos de elusión.
    – NADA DE CONDICIONANTES “ESPADA DE DAMOCLES”: Hoy en día en algunas comunidades al heredar la “empresa familiar” se pueden aplicar reducciones del 95%, pero estas están condicionadas a mantener la actividad durante 5/10 años, ¿y si heredas un negocio en situación precaria?, ¿es que la ruina del negocio te ha de suponer una doble ruina?.

    Si eso no puede ser, pues para mi QUE LO QUITEN, lo que no quiero es que ocurra como en Alemania donde este impuesto se popularizó como “EL IMPUESTO DE LOS TONTOS”, ya que solamente los “tontos” lo pagaban, oséase, fundamentalmente las clases medias como siempre.

  10. Roberto Escribió:

    Lectura recomendada:
    http://www.expansion.com/blogs/conthe/2010/10/09/potlach-fiscal.html

  11. Juanjo Escribió:

    Yo no estoy para nada de acuerdo en pagar ningún tipo de impuesto por herencia, sea cuál sea el importe de la herencia. Esos bienes ya han pagado impuestos en su día y siguen pagando los impuestos correspondientes, ¿porque han de volver a pagar por una transmisión de bienes por herencia si no hay un lucro por parte de los hererderos?, ya no voy a entrar en la discriminación tan brutal entre autonomías cuándo se supone que nos rigue un gobierno central que permite semejantes desbarajustes y sin embatgo propagan a los cuatros vientos la unidad de España consintiendo unas desigualdades enormes entre los ciudadanos de este país.
    Voy a poner un ejemplo para quien defienda este impuesto, yo tengo un hijo y bienes gananciales, supongamos que tengo 2 viviendas, en caso de heredar por parte de mi mujer y mi hijo ¿mi mujer debe de pagar por algo que se supone que es de los dos y los dos hemos sudado para conseguirlo?, otro ejemplo: yo heredo de mis padres y pago el impuesto correspondiente, a los 6 meses fallezco yo y mi hijo hereda lo que yo heredé de mis padres, ¿es justo que el vuelva a pagar impuestos si yo ya pagué hace 6 meses?. Por lo tanto como veo tantas lagunas e injusticias en estos impuestos creo que se debieran de eliminar sea la cuantía que sea.

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