La crisis reduce los impuestos que pagan las empresas

admin (27 de julio, 2010)

Se acaban de conocer los datos del impuesto sobre sociedades (2009) y las cifras revelan al menos un par de cuestiones importantes.

La recaudación ha caído drásticamente, muy por encima de las previsiones del presupuesto. La crisis y la caída de beneficios tienen buena parte de la culpa de que ya se recaude más por los impuestos especiales que por el impuesto a las empresas.

Además, el impuesto que finalmente pagan las empresas poco tiene que ver con el tipo del 30% o 25% (para las PYMES), ya que finalmente el impuesto medio es del 18% del beneficio obtenido. Este desfase pone de relieve la necesidad de revisar las deducciones empresariales para evitar, por ejemplo, que sean precisamente las grandes empresas las que más puedan reducir su factura fiscal. Es preciso analizar los efectos de estos beneficios fiscales, al igual que en el impuesto sobre la renta se discuten las deducciones por pensiones y vivienda. 

Pd. Llega agosto y con ello las vacaciones así que este blog se reactivará en septiembre. Confiemos que el positivo efecto mundial (unido al más reciente efecto tour) se prolongue estas semanas y no nos sorprendan nuevas medidas más o menos drásticas en un tiempo. Las diferentes citas electorales que se nos avecinan para el próximo curso deberían generar materiales de discusión para este blog. Desde aquí tan sólo resta desear a los lectores un estupendo mes y agradecer muy sinceramente la lectura de estas páginas de impuestos.

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A propósito de algunas (in)compatibilidades

admin (8 de julio, 2010)

El tema de las (in)compatibilidades, en sentido amplio, en el sector público es delicado puesto que confluyen potentes intereses tras ellas y desde el gobierno se debe avanzar en esta materia para pulir algunas situaciones.

En la entrada de hoy tan solo haremos eco de un par de esas situaciones. En primer lugar, la reforma de la ley de cajas que, entre otras novedades, pretende reducir la participación de las administraciones en la gestión al 40%, frente al 50% actual y el 25% propuesto por otros. Y sobre todo la imposibilidad de que los cargos electos -alcaldes, concejales, diputados…- puedan estar a la vez en el consejo de administración de las cajas. Entiendo que esta medida es muy positiva al pivotar esos conductores de las entidades hacia especialistas-técnicos en estas complicadas tareas.

Por otro lado, el caso -como tantos otros- de Magdalena Alvarez, ex-ministra de Fomento, y su nuevo destino en el Banco Europeo de Inversiones en el puesto de vicepresidenta a designar por la península ibérica en ese organismo, finalizado el mandato del vice portugués. Al margen de sus generosas retribuciones -cuentan que unos 20.000 euros al mes, supongamos que el puesto lo vale-, caben al menos dos pequeñas matizaciones. La tributación será europea y, por tanto, muy inferior a la española por ese sueldo; me parece razonable para buena parte de los eurofuncionarios como factor de atracción, pero no en estos casos. Pero lo que me parece más importante es que seguirá percibiendo, por su condición de ex-ministra, de las arcas públicas españolas, la pensión vitalicia estipulada -más de 4.000 euros al mes, ciertamente casi nada comparado con el otro sueldo-. Me pregunto si es de recibo mantener esta prestación sea cual sea la situación del que la percibe, sobremanera si sigue ocupando puestos públicos de designación; no se trata de una medida de ahorro, sino de justicia.

Novedad: progresividad en los impuestos indirectos

admin (7 de julio, 2010)

Asturias acaba de anunciar diversas medidas para recuadar más, algunas ya conocidas desde algún tiempo -como la subida del IRPF a los “ricos”, finalmente parece que por encima de 90.000 euros- y otras novedosas, como la que afecta al impuesto sobre transmisiones patrimoniales y básicamente a la venta de viviendas no nuevas.

Lo que llama la atención es la inclusión de progresividad en esta reforma. Estas transmisiones, gravadas hasta ahora al 7%, lo serán al 8%, previsible para acompasar el tipo al IVA reducido que afecta a las viviendas nuevas recientemente incrementado. El quid de la cuestión está en proponer tipos más altos para ciertas transmisiones. Así, si son superiores a 300.000 euros, el tipo será del 9%, o de 500.000 euros, el 10%. Desde mi punto de vista, un grave error de diseño tributario. Ante la transmisión, el vendedor ya tributará por la ganancia en su ámbito, el impuesto sobre la renta, y allí es donde hay que afinar el gravamen puesto que se tienen sus otras rentas y su situación personal y familiar, y no en la mera transmisión del bien.

En mi modesta opinión, la progresividad es para el IRPF (y el eliminado impuesto de patrimonio y si se quiere el impuesto sobre sucesiones), no para otros impuestos (indirectos como el IVA o este de transmisiones) donde, por su propia definición, no se tiene en cuenta quién paga.