Algunas propuestas de reforma fiscal

admin (19 de enero, 2010)

Tras la exposición de las reformas anunciadas por el gobierno en materia fiscal en una entrada anterior, ¿cuál podría ser mi propuesta resumida en materia de impuestos? Tras ajustar la cuenta de gastos, ya sin recurso al endeudamiento, e incrementar la lucha contra la economía sumergida y el fraude fiscal, a grandes rasgos:

  • Resucitar el impuesto sobre el patrimonio, pero revisando la normativa anterior para evitar los problemas que padecía. Es un buen sistema de control, aunque se eleve considerablemente el mínimo exento. 
  • IRPF(I). Elevar el gravamen del capital (capital mobiliario y ganancias de patrimonio) del 18% al 22%.
  • IRPF(II). Rebajar el tipo mínimo sobre el trabajo del 24% al 22%, incrementar los ridículos mínimos exentos (personales y familiares) y elevar las rentas a las que se aplican los tipos siguientes (28%, 37% y 43%). A cambio revisar las deducciones por pensiones –por ejemplo con un límite máximo de 3.000 euros anuales en lugar de los 10.000 o 12.500 actuales- y por vivienda –según renta y con perspectivas de eliminación para que el mercado se ajuste al nuevo contexto, cambio contemplado en la Ley de Economía Sostenible-.
  • IRPF(III). Revisar la tributación de los empresarios individuales por módulos, sistema bastante discutible aunque sencillo de gestionar.
  • En el impuesto sobre sociedades, eliminación gradual de las deducciones y bonificaciones, al igual que se propone para el impuesto sobre la renta, para evitar que las grandes empresas paguen un porcentaje aún menor que las pequeñas.
  • Emular el impuesto a las grandes entidades financieras por su implicación en la crisis y el coste de las intervenciones públicas que plantea Obama en EEUU.
  • Incrementar el IVA del 16% al 17% (no al 18%) y guardar para el futuro otro incremento de un punto cuando la economía lo permita (aunque atentos a la inflación que ya se anuncia del 2% para este 2010). No es el mejor momento, pero llena las arcas públicas que es de lo que se trata ahora. No tocar el tipo reducido del 7% (se pretende elevar al 8%).
  • Aumentar, aunque ligeramente, los impuestos especiales sobre tabaco, alcohol y gasolinas, con gran capacidad recaudatoria (un solo céntimo). A medio plazo además estamos obligados a introducir un nuevo impuesto especial (¡otro más!), sobre el gas natural, en el contexto europeo.
  • Y además reducir, siquiera un punto, las cotizaciones sociales. Más que discutir sobre el coste de despido, es ineludible abaratar el empleo, máxime si observamos que las cotizaciones, sobre todo de los empresarios, pesan demasiado en la estructura fiscal española comparada con otros países. Si así se fomenta el empleo, la pérdida será más que compensada con nuevos ingresos tributarios y menor gasto en prestaciones por desempleo y en planes E, A, etc.

Y finalmente y muy importante, sería interesante una revisión global del sistema tributario español mediante la creación de una Comisión de Expertos (¿?), sin menoscabo de la recaudación total que se pretenda alcanzar. A mi juicio hay demasiados impuestos, y sería deseable configurar un sistema mucho más simple que no conlleve a los contribuyentes continuas llamadas tributarias.

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2 Respuestas a “Algunas propuestas de reforma fiscal”

  1. Manuel Sarachaga Escribió:

    Hola Fran,

    Me ha pasado un buen amigo esta dirección, y aquí estoy visitando tu blog. En primer lugar, mi felicitación por la página. Está muy bien diseñada y además veo que la mantienes viva con entradas bastante regulares desde su inauguración en diciembre de 2009.

    El asunto que te ocupa no puede ser más interesante y de más actualidad en los tiempos que vivimos, así que entro directo al trapo. Por lo que he leído en las diferentes entradas sobre asuntos fiscales, compruebo que centras toda tu atención en los ingresos, lo cual es importante, pero para mi gusto conviene darle un giro al enfoque.

    Sin entrar ahora a discutir sobre medidas concretas sobre el ingreso, lo cierto es que el grueso del ajuste fiscal que hemos de hacer en el conjunto de España ha de venir por la vía del gasto. Si estamos en un 11,4% de déficit del total de AAPP y queremos alcanzar el 3% en 2013, este ajuste del 8,4% sólo se puede lograr, en primer lugar, eliminando los equivocados “estímulos” que nos han hundido más en este pozo, y rezando para que la mínima recuperación económica a partir de 2011 tenga ciertos efectos cíclicos positivos sobre ingresos y gastos (lo que supondrá en total aproximadamente un 3% del PIB).

    Y, en segundo lugar, con medidas discrecionales tanto sobre los ingresos como sobre los gastos. Aquí es donde entra el bisturí y la sabiduría del cirujano, que en este caso son (con perdón) nuestros gobernantes.

    Si nos vamos a mover en un clima de total atonía económica, por no decir algo peor, hasta dentro de un tiempo más largo del que nos gustaría, difícilmente vamos a poder rascar mucho más por la vía de los ingresos por mucho que movamos cifras y porcentajes en nuestro esquema tributario (yo firmo ahora mismo 10.000 millones/año, es decir, un 1% del PIB), si es que no queremos ahogarnos definitivamente en otro fervor keynesiano como el que nos ha traído hasta aquí. Por lo tanto, donde este gobierno y el siguiente, y los que vengan detrás, han de poner su empeño, es en hacer de este país algo que pueda sobrevivir financieramente hablando (además de en otros aspectos), en épocas buenas y en las malas. Lo que quiero decir, es que ese al menos 4% del PIB que nos falta para llegar al 3% de déficit (no vamos a hablar de quimeras de equilibrar el presupuesto) ha de venir por un menor gasto.

    Eso significa que, entre otras cosas, tarde o temprano tendremos que replantearnos este insostenible sistema autonómico. Nuestra Sanidad, nuestra Educación, nuestra Justicia o nuestros Servicios Sociales no son viables en el medio plazo si no se toman serias y duras medidas de contención del gasto, que pasan, entre otras medidas, por coordinar, por las buenas o por las malas, a todas las CCAA para actuar conjuntamente. Significa también que no vamos a poder esperar mucho más para introducir medidas de eficiencia en la gestión pública (de verdad, no las de mentirijilla que conocemos), si es que de verdad apreciamos lo público y queremos que sobreviva. Significa que funcionario tendrá que dejar de significar lo que para algunos ha significado hasta ahora, significa que habrá que desmontar muchos montajes que en estos 30 años han florecido. Significa que los municipios tendrán que adaptar su tamaño a la realidad, o fusionarse con otros. Y algo parecido tendrán que hacer con su estructura estos mini-estados que llamamos Autonomías. Significa que el Estado tendrá que recuperar ciertas funciones para hacer que esto funcione eficientemente y sobreviva. Significa que habrá que destinar los escasos recursos que sobren tras financiar los servicios públicos y nuestro sistema de protección social a fines que verdaderamente sirvan para incrementar la productividad del sector privado, procurando freírlo a impuestos lo menos posible (tanto familias como empresas).

    Significa que vamos a necesitar una clase política que entienda todo esto.

    En definitiva, el ajuste que necesitamos por la vía del gasto significa tantas cosas que creo que es prioritario ponernos a pensar en todo lo que hay que hacer (sin olvidar por supuesto los ingresos, que entiendo que es una tarea también importante) para que este país no acabe como el rosario de la aurora.

    Siento el testamento que me ha salido. Es que soy de tecla fácil.

    Enhorabuena otra vez por el blog y un saludo. Espero verte pronto de n

  2. frandelgado Escribió:

    Manuel, muchas gracias por los elogios al blog y comprendo y comparto tu apreciación sobre el gasto. Aunque me quiero centrar en los impuestos, no es posible abstraerse del otro lado y en algunas entradas se tratan aspectos del gasto y espero seguir así.

    Estoy totalmente de acuerdo con tu visión, lo que me preocupa es si la clase política que aludes va a entender (de momento parece que no mucho) todas estas cuestiones. Precisamente ayer estuvimos en un foro sobre haciendas locales y un dirigente señalaba que cómo iba a negarles a los vecinos sus peticiones, entonces se pierden elecciones… En fin, ojalá sepan pilotar esta nave porque las turbulencias están siendo, y serán, bastante importantes, una vez que esta crisis nos ha devuelto a una realidad española que se despierta sobresaltada de un feliz sueño de crecimiento de años, burbujas varias incluidas.

    Aprovecho para comprometerme a leer tu libro sobre la crisis -ahora estoy con el de Carlos Salas sobre “la crisis explicada a sus víctimas” que, por cierto, vendrá a nuestro curso de verano en junio y será muy interesante poder contar con su presencia-.

    Saludos y ojalá sigas participando en este foro con entradas tan valiosas como ésta.

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