»  LNE
13 d+00:00 septiembre, 2007

¡Feliz Rosh Hasanah!

Por admin

Nada mejor para el Rosh Hasanah, el año nuevo judío, que se celebró ayer en todo el mundo, que la concesión del premio «Príncipe de Asturias» de la Concordia al Museo del Holocausto, digo de la Shoah.

La Fundación Príncipe de Asturias se apunta un gran tanto con este premio mayor, ya que recuerda a los mártires de la libertad, a seis millones de personas asesinadas sencillamente por ser como eran, por no reducirse al rebaño de turno. Víctimas de la terrible suma de las dos grandes ideologías totalitarias que han arrasado el siglo XX, el nacionalismo y el socialismo, sean en la versión nazi o en la estalinista o en la maoísta.

Ayer, en una tertulia que pesqué a vuela pluma –ya se sabe: el presentador, progre; y de los cuatro invitados, tres progres, y el otro, conservador despistado que, sin enterarse de nada, cumple el rol de legitimar el debate–, pues eso, en la tertulia de marras se lanzaron furiosamente a condenar el premio, a decir que el Museo de la Shoah era un monumento a la venganza y la revancha, que los machacados son los palestinos…

Vivimos tiempos que parecen repetidos. La novedad es que la judeofobia ahora está encabezada por los progres, mientras que los sectores considerados conservadores –mayormente cristianos– se encuentran más cerca que nunca de los judíos. Ahí están el Papa y su libro que presenta al Jesús real, frente al positivismo hipercriticista y a la literatura fantástica que lo ve bajando de un ovni. Un Jesús real, o sea, judío ortodoxo y hasta rabino.

En el Museo de la Shoah quizá lo más impresionante sea el pabellón dedicado a los niños asesinados. En una cámara oscura se proyectan sus rostros y una voz repite sus nombres. Es la gran tradición judeocristiana: Dios, y tras él todos los hombres y mujeres de buena voluntad, conoce a cada cual por su nombre y con su rostro, especialmente a los inocentes entre los inocentes. ¡Feliz Rosh Hasanah!

2 comentarios

  1. Helios Pandiella dice:

    No me resisto a traer esta cita del libro “Diccionario de adioses”, de Gabriel Albiac, pp. 147-148:

    “Hace ya varios días que la pintada estaba ahí, frente a mi ventana: “¡Muerte a los judíos!”. La firmaba no sé que fracción extrema de Falange. Me había habituado a verla como parte del paisaje. Ya, la verdad, ni la veía. Esta mañana noté algo raro. Me fijé más. Alguien había tachado la firma. La había sustituido por las siglas de un grupo de izquierda antiglobalizadora. El texto permanecía intacto”.

    Un saludo, Neira.

  2. Javier Neira dice:

    Acertadísima tu aportación/reflexión, Helios, en cuatro líneas acabas de explicar perfectamente la evolución de un drama histórico que es puro presente por desgracia.

Escribir comentario