Foto de Alicia &Acute;lvarez

Menú

Últimas noticias

ASÍ GUSTARÁ MÁS

Por Alicia Álvarez (17 de mayo, 2015)

Lo que pasa es que la estás mirando sin mirar. Aunque estés a un palmo. Aunque esté tan cerca que te vaya a comer. Pero así es. Tú no la ves. Ni tampoco la escuchas, claro. Sí, llevas, no sé, quizás cinco, quizás siete minutos mirando fijamente la televisión pero obviando por completo la emisión. Y eso aunque haya paz en el hogar. Aunque los retoños (acune mediante, cuentos y chantajes varios) duerman ya hace un buen rato en su cuarto y en teoría, ese sea tu momento del día para entregarte a la evasión a través de la programación televisiva.

Aunque quizás sea eso, el relax de más, lo que ha hecho que hoy lleves mirando, no sé, quizás siete minutos -quizás más- el televisor sin reparar en que lo que estás viendo es el canal infantil Clan TV. Solo un dinosaurio de color naranja chillón hablando con otro dinosaurio vestido de revisor que -para mayor desconcierto- le tica su billete de viaje con la uña de su extremidad inferior, es lo que logra hacerte despertar de tu ensimismamiento. Pero? ¿y esto? ¿Qué diantres es esto?

Y es Dinotren; serie infantil que narra las aventuras de un joven tiranosaurio llamado Buddy que, junto a su familia adoptiva de teranodones, se dedica en cada capítulo a viajar en el tiempo en un convoy especial donde visita otras épocas del periodo jurásico para conocer cómo vivían otros dinosaurios. Y es que poco importa que la audiencia infantil actual sea nativa digital o esté rodeada en su día a día por móviles, i-pads y demás cacharros de la vida moderna. Los dinosaurios y los trenes siguen siendo clásicos de enorme atractivo para los niños, y es más, seguro que no hay hogar donde no se haya sufrido una etapa de aguda obsesión con alguno de los dos.

Y bueno, supongo que algo así debieron de pensar los creativos de esta serie de animación. Sí, me los imagino vendiendo el proyecto a algún canal diciendo “Para qué nos vamos a complicar. Si lo que les gusta a los guajes son los trenes y los dinosaurios, pues hagamos una serie de dinosaurios que viajan en tren, y en paz”. Que sea verosímil, que sea medio lógica y, es más, que no resulte una amalgama de sin sentidos solo juntos porque así gustará más, es ya otra cuestión. Sencillamente, se trata de contentar al espectador.

Así que ahí estoy yo, a las 22:00h de la noche, mirando a ese tiranosaurio naranja chillón y pensado? ¿pero por qué estoy viendo este canal? Y ya que estamos ¿por qué me resulta tan familiar? ¿A qué me recuerda este batiburrillo sin ton ni son? ¡Ah, sí, ya está! ¡A los candidatos de la campaña electoral! A todos esos señores y señoras diciendo que sí, que van a mirar por los mayores y por las mujeres y por los desfavorecidos, y que van hacer un parque y un centro de salud y una piscina y una escuela de 0 a 3, y a crear empleo público y a mejorar los accesos de los barrios y las líneas de comunicación con el exterior, y a arreglar las fachadas y a bajar los impuestos y a poner becas comedor y a hacer programas de conciliación y dar perres a los constructores para que construyan más, y empleo para que los desempleados vuelvan a trabayar, y ayudas para que el que no encuentre trabayo se conviertan en emprendedor, y no sé cuántas cosas más que oídas así todas juntas y del tirón, a mí qué quieren que les diga, me parecen tan difíciles de creer como ver a un velocirráptor vestido de revisor.

Categoría: ARTÍCULOS EN LNE | Comentarios(0) | mayo 2015 |

Escribir comentario