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SIN CONTEXTO

Por Alicia Álvarez (28 de diciembre, 2013)

Sin contexto la foto se vuelve confusa. Más si son muchas. Y con el móvil, lo son. Así que tras meses prometiendo hacerlo, por fin llega el domingo -porque siempre es un domingo- en el que una se remanga y armándose de paciencia, comienza a volcar en el disco duro del ordenador las dos mil y picos fotos que tenía guardadas en el teléfono desde hacía casi un año. Lo malo es que la mitad son imágenes en movimiento. Imágenes medio borrosas, medio tontas, medio enfocadas, medio sacadas de chiripa, medio sacadas sin pretenderlo? Un ojo, un papo, media sonrisa interrumpida por la estela el movimiento de una mano. Media docena para buscar el encuadre, otra media para tratar de que sea simétrico y la otra media más, por si acaso, porque mira qué guapa queda y así luego elijo y al final, claro, nunca lo hago. Bueno, lo haces ese domingo quejándote por perderlo en cosas tan tediosas como esa. Así es la tecnología, dominadora y perversa, pero volvamos al encuadre. Leer el resto de la entrada »

Categoría: ARTÍCULOS EN LNE | Comentarios(0) | diciembre 2013 |

HABLEMOS DE MALOS

Por Alicia Álvarez (22 de diciembre, 2013)

Esto… ¿Qué iba a decir yo? Ay disculpen. Es que estaba pensando en… ¿qué era? ¿Brad Pitt? Puede ser. Cumple cincuenta, pero mnnn…no… eso no era. Desde luego hubiera sido más entretenido, pero no, definitivamente no fue él quien se llevó mi santo al cielo. En fin, ya volverá. El santo, que no Brad Pitt, claro. Ese está demasiado lejos, pero bueno, está claro que suelen ser ambos, los santos y los guapos, los que van al cielo, así que casi mejor hablemos de malos. De los que arrestan las fuerzas de seguridad y salen a cara descubierta. Es más, de los que arrestan y salen en la prensa antes de estar en la celda, (así se las gasta el periodismo actual) arrinconados en una silla, esposados, vencidos y doblegados. Aquí la justicia brilla por su ausencia, pero eso da igual, porque es el malo y como tal hay que retratarlo; sin ninguna consideración. Leer el resto de la entrada »

Categoría: ARTÍCULOS EN LNE | Comentarios(0) | diciembre 2013 |

MAMÁ, ¿PUEDO?

Por Alicia Álvarez (14 de diciembre, 2013)

“Vosotros también os podéis descalzar”. La invitación me sonó tímida. De hecho, parecía más una cortesía que una opción de verdad, aunque en ese momento lo cierto es que me dio igual. En ese momento, con tal de calmar el llanto de la cría yo hubiera caminado sobre ascuas ardiendo. Es lo que tienen -los llantos, digo- que la mitad de las veces son más una técnica persuasiva que la expresión del dolor o la tristeza. Pero eso da igual, insisto. Ella lloraba y acabábamos de entrar por la puerta y era demasiado temprano para ser festivo y yo todavía llevaba el bolso encima y el anorak puesto y a ella en cuello, claro, y la sillita delante, empujada por mi propio cuerpo (por mi tronco, para ser más exactos) y la bolsa con los regalos del cumpleaños enganchados a alguna de mis extremidades superiores, así que bueno, pensé, pues vale, me descalzo y lo que haga falta para que se calme la neña.
No lo hice inmediatamente, eso sí. Fue más bien como quien entra en el mar el primer día del verano que está pa playa. Primero un poco de agua detrás la nuca, después tras las rodillas, cara de dolor intenso llegada el agua a la cintura, cara de dolor inmenso pasada la primera costilla, y al fin, el cuello, la cara y el pelo. Pues sí, más o menos como eso. Primero una bota fuera, después la otra, mejor la camiseta por dentro, un paréntesis para poner la coleta, mangas remangadas y venga, vamos a ello, “¿ves cielo, cómo no pasa nada, que esto es mullidito, parece una cama gigante?”. Era su primer día en una ludoteca, y también, claro, el de su madre, que soy yo y sí, todavía tengo agujetas.
Y es que entre esa primera escena, esa de “ves como si me tiro aquí no pasa nada” y la siguiente estampa, una servidora metida hasta la barbilla en la piscina de bolas, apenas trascurrió media hora y en ella, puedo afirmar rotundamente que puse en funcionamiento todos y cada uno de los músculos de mi cuerpo. ¡Quién quiere pilates y otras moderneces habiendo esto!
Pues bien, justo ahí, haciendo equilibrios con mi barriga sobre una pelota hinchable de enormes dimensiones delante de los otros padres, es más, justo cuando en esa postura trataba de despegar las piernas del suelo sin ningún éxito, sí, justo ahí, cuando pensaba en lo bien ganado que está el sueldo de los del circo del Sol fue cuando una vez más constaté la maravillosa excusa que es la maternidad para retomar el juego; pero en especial, para retomar este: el de perder los papeles, el de desmelenarse y revolcarse por el suelo y reír con la tripa y los hombros y el pelo y retorcerte de alegría y gruñir y festejar despegando los brazos del cuerpo y despeinarte y dar volteretas y bueno, todo eso…porque ese es justo el juego que perdemos con el paso del tiempo. Y hasta que no lo vuelves a hacer no te das cuenta de lo mucho, muchísimo, que lo echabas de menos, de lo que desearías que tus amigos de la infancia te volvieran a llamar otra vez al timbre y te dijeran de nuevo “¿bajas a jugar?”. Mamá, ¿puedo?

Categoría: ARTÍCULOS EN LNE | Comentarios(0) | diciembre 2013 |

A CARA DESCUBIERTA

Por Alicia Álvarez (6 de diciembre, 2013)

Me gusta, qué le voy a hacer. Una rareza para una descreída como yo, pero siempre, incluso en el zenit de la repunantez adolescente, disfruté con ella. No sé, es la animación en la calle, más viva que nunca, casi casi equiparable a esos días de sol inmenso en el paseo de San Lorenzo… Son los escaparates rojos, dorados, llenos de espumillón y nieve y algunos, en plan sofisticado, con muñecos de papá Noel que se mueven a tu paso… Es la iluminación, antes bombillas y ahora Led, antes con tres o cuatro formas -regalos, campanas, angelinos- y ahora, diseños mucho más elaborados. «Esti añu ye la más guapa», «pues a mí gustábame más antes, lo veo recargado». Da igual, el caso es que todo está iluminado y mires donde mires, el cielo brilla. Es la programación en la tele: empalagosa, desfasada, excesiva hasta rozar el esperpento… «¿pero esi sigue vivu? yo creí que había muerto». En definitiva, es la Navidad con sus mentiras Leer el resto de la entrada »

Categoría: ARTÍCULOS EN LNE | Comentarios(0) | diciembre 2013 |