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CHARANGA Y PANDERETA

Por Alicia Álvarez (26 de febrero, 2010)

Coincidencia o no, según se mire, el día que John Cobra era portada en muchos medios digitales por tocarse los genitales al ser abucheado en la gala de Eurovisión, el Gobierno británico declaró lugar histórico los míticos estudios Abbey Road donde los «Beatles» grabaron buena parte de su discografía entre 1962 y 1970, y que desde hacía días eran objeto de diversas informaciones que apuntaban a su posible venta. Y digo coincidencia porque en la era de la globalización resulta cada vez más habitual encontrar relaciones no pretendidas entre las diversas noticias de las portadas digitales.
Y se preguntarán qué es lo que une Eurovisión con el templo de grabación de una de las bandas más importantes de la época contemporánea? Pues básicamente lo que los separa. Es decir, la línea que diferencia lo artístico de lo comercial. Una demasiado delgada pero vital para entender ambos fenómenos cuyo denominador común es la mercantilización de la música y más concretamente de la cultura.
Porque el festival de Eurovisión, supuesto escaparate de la música europea, hace ya tiempo que se tornó escaparate de propuestas prefabricadas. Diseñadas según los parámetros del propio certamen, que año tras año ha ido perfilando su identidad: cierto horterismo, mucho efectismo y poca calidad, pero que aun así sigue siendo un negocio para televisiones y organizadores. Un escenario que no muestra, ni creo que pretenda hacerlo, una realidad. Que no acoge las últimas tendencias musicales o lo que se está haciendo ahora mismo en los distintos países europeos. Ni siquiera busca nuevos talentos. Eurovisión es un contenedor de diferentes lanzamientos a los que, en caso de ganar, poder explotar comercialmente. El rédito no es el prestigio o poner en marcha una carrera, sino sencillamente rentabilizar una inversión que es testada por primera vez en el escenario del propio festival.
Y aquí es donde se unen los genitales del Cobra, sobradamente rentabilizados ya, con la decisión del Gobierno británico de convertir los estudios Abbey Road en patrimonio histórico. Porque aunque los «Beatles» fueron el primer fenómeno musical de masas y no sólo gracias a su creatividad (en ello tuvieron mucho que ver los recién nacidos mass media); aunque los cuatro de Liverpool han sido comercializados hasta la saciedad en posavasos, carteles, discos recopilatorios, figurillas de resina o llaveros, eran sencillamente una banda de verdad. Es decir, una propuesta nacida de la creatividad de unos chavales que otros, sin duda, supieron explotar con mucho acierto.
Y esa es la diferencia, lo que separa los productos fabricados por Eurovisión de los productos que construyeron los «Beatles» en el estudio de grabación. Por eso, porque ese legado está más allá de lo que se puede vender y comprar, el Gobierno británico ha decidido hacer patrimonio el lugar donde la creatividad de los «Beatles» se convirtió en algo material. Es decir, han convertido Abbey Road en uno de los símbolos que forman, junto a otros, su identidad cultural como país. Identidad que en España, visto lo visto en la gala para ir a Eurovisión, a este paso se quedará en la charanga y pandereta y, por supuesto, en la peineta.

Categoría: ARTÍCULOS EN LNE | Comentarios(4) | febrero 2010 |

4 Respuestas a “CHARANGA Y PANDERETA”

  1. Toño Alonso Escribió:

    genial, todo genial sobre todo las preguntas. Y ahora pregunto yo ¿Actuó anoche en Gijón Fito y los Fitipaldi?. Durante la tormenta perfecta mas de 8000 personas estaban en el Palacio de Deportes. Busque la noticia en éste y otros periodicos que se llenarán de titulares cuando venga el tocahuevos ese al que Vd. se refiere.

  2. JM Escribió:

    Genial el concierto de Fito.

    Sobre el artículo de Eurovisión, con el que estoy de acuerdo, creo que olvida nombrar muchos más eventos, rankings o programas musicales.

    Poca música que uno pueda escuchar en una radio, pub o televisión de turno ha nacido de la inspiración o creatividad de un artista.

    Por suerte (o para desgracia de anticuadas compañías y sociedades) siempre nos quedará internet.

  3. Seraphin perezyperez Escribió:

    ¡Así es la gente!… gaiteros hay en Arangas, gaiteros en Camarmeña/ y en esti coño Conceyu, todos los días, hay fiesta. Seraphin

  4. Seraphin perezyperez Escribió:

    A la sidrina asturiana una canción dedicara/ si además de cantar bien, supiera tocar la gaita/ Pero no es mi oficio la música, no voz tiene mi garganta/ni tiempo para aprender al andar entre las cabras/ de todas maneras, aquí estoy por si alguien quisiera cartarla/ puesto que sobran gaiteros, y bastantes zurrgaitas/ más unos cuantos tamboriteros, que acuden a la velada. Seraphin

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