Foto de Alicia &Acute;lvarez

Menú

Últimas noticias

AMBICION Y PODER

Por Alicia Álvarez (13 de noviembre, 2009)

El título no prometía y las fotografías tampoco, pero seguí leyendo. Eso suele pasar. Me refiero a ver un titular en la prensa y saber con certeza que de seguir leyendo te vas a cabrear. Aun así, lo haces. Y no es sólo curiosidad. Es algo más. Es una sensación parecida a la de esas películas de miedo que uno siempre termina viendo entre los dedos de la mano abierta sobre la cara. Y supongo que eso, y sólo eso, es lo que hace que la prensa rosa, la televisión basura o los best sellers de cotilleos sean grandes negocios, como supongo que eso, y sólo eso, es lo que también ha hecho que el periodista Jesús Rodríguez decidiera titular su libro «El club de las mujeres ambiciosas».
Al parecer, se trata del repaso a la trayectoria de trece exitosas féminas. Sin embargo, dadas las explicaciones del autor para justiciar dicho encabezamiento, me inclino a pensar que ni siquiera fue cosa de él, más bien parece idea de la editorial. Primero, porque Rodríguez no ha hecho más que recopilar una serie de artículos que ya había publicado en un diario de tirada nacional y su suplemento de fin de semana, y segundo, porque en su explicación asegura que la verdadera ambición que une a estas mujeres es la de «forjar su propio destino», lo que en sí mismo -dado que todos hacemos lo mismo- no parece tener mucho tirón mediático.
Y es que la mayoría de noticias sobre este lanzamiento literario, al igual que su título, han puesto el acento en la asociación de mujer y poder. Un binomio con tintes peyorativos que hace hincapié en la cuarta acepción del término «poder», es decir, «ser más fuerte que alguien, ser capaz de vencerle». No así en la segunda definición que recoge la RAE, esto es, «tener facilidad, tiempo o lugar de hacer algo». Y eso es de lo que carecen precisamente la mayoría de mujeres que yo conozco.
Porque sí, conozco a féminas que ambicionan un puesto de más responsabilidad pero no pueden optar a él porque el sector en el trabajan es tradicionalmente masculino. A mujeres que por ser mujeres no pueden cobrar un sueldo igual que el que perciben sus compañeros varones; a mujeres que ambicionan conciliar la vida familiar con la laboral y no pueden porque si bajan la guardia dejarán de ser vistas como trabajadoras competitivas.
Conozco a mujeres que desearían tener hijos antes de los 35 y ni se lo plantean porque su carrera correría serio peligro, mujeres que esperan que el camarero les dé a ellas y no a sus maridos la nota cuando piden la cuenta, mujeres que desearían no tener que buscar como una aguja en un pajar zapatos planos y mujeres que simplemente quisieran mirarse al espejo y estar conformes con lo que ven sin tener una talla 38.
Y la verdad, yo no sé qué es lo que ambicionan Shakira, la señora de Sarkozy o la de Aznar, ni si su nexo común es forjar su destino o tener más poder. Lo que dudo es que el sexo femenino entienda por éxito el entrar en el club de «mujeres ambiciosas». El triunfo sería tener las mismas oportunidades sin tener que formar parte de él.

Categoría: ARTÍCULOS EN LNE | Comentarios(0) | noviembre 2009 |

Escribir comentario