Cápsula; keep on rockin’

Pipe (25 de Noviembre, 2010)

Así de poderosos suenan Cápsula, una banda argentina (aunque afincada en el País Vasco desde hace casi cinco años) a la que tendremos la oportunidad de escuchar en directo en Xixón la semana que viene (3 de diciembre) teloneando a Triángulo de Amor Bizarro -véase El Strobo del 6 de Mayo (http://blogs.lne.es/pipe/2010/05/06/triangulo-de-amor-bizarro-ano-santo-bendito-ano/)- en un doble concierto que hará las delicias de tod@s l@s amantes del rock and roll sin conservantes ni colorantes -los unos- y de tod@s aquell@s que prefieran los vendavales sónicos más contemporáneos -los otros-.
Repasamos hoy Rising Mountains, el último trabajo hasta la fecha de los argentinos, todo un compendio de registros guitarreros y buen hacer.
Tras Sun Shaking, tema que abre el disco, el trío sigue ahondando en la vena garagera que tanto arrasó hace unos pocos años de la mano de bandazas (qué no bandarras…) como The White Stripes, The Hives o los primeros Mando Diao. Bombazos de combustión casi expontánea, canciones duras y a la encía, imposible detener los pies (no dejar de escuchar Found and Lost o The Damage Is Done).
La psicodelia empieza a hacerse notar en Rising Mountains a medio disco. Y lo hace a lo grande, con Wild C, quizá la canción más notable del disco. Trallazo imparable que fusiona psicodelia, garage, surf… para lograr cuatro minutos largos cargados de sonoridad y energía. Que la disfrutéis:
El disco continúa con Girl! Whip Up The Sound, un tema más pop con la responsabilidad vocal a cargo de Coni Duchess, bajista- vocalista de la banda que en directo se convierte en una fuerza de la naturaleza y es que, como toda banda de rock que se precie, Cápsula son, esencialmente, animales del “vivo”.
Rozando el Psychobilly en Flood, reinventando a los mismísimos Sonic Youth en Original Is Dead -si me dicen que las primeras estrofas las canta Thurston Moore me lo creo- o bordándolo en las instrumentales ,-Magnetic Brain y Reflections Of You resultan excepcionales- los Cápsula tienen un disco grande, un disco que debería ser suficiente para contar sus fans por legión caso de, por ejemplo, ser un grupo norteamericano…
Pero bueno, estamos donde estamos, y no es mala cosa que al menos podamos disfrutar de su show -tal vez deba decir SHOW- en la Sala Acapulco el viernes que viene.
¿O es que acaso te quieres perder esto?

Besos y abrazos.

Arcade Fire; inmensos.

Pipe (20 de Septiembre, 2010)

Sinceramente, en mi modesta opinión, estamos ante la mejor canción pop de los últimos 10 años. ¿Qué os puedo decir que no os haya sugerido ya We Used To Wait?.. Pues os podría decir, por ejemplo, que forma parte de un todo llamado The Suburbs, que pertenece a una banda canadiense llamada Arcade Fire, que es emocionante… nada que no sepáis, así que, aún a sabiendas de que me meto en terreno pantanoso porque seguro que much@s de vosotr@s conocéis y admiráis a la banda con más intensidad de lo que yo lo hago -y a fé que lo hago- intentaré desgranaros un poco esta obra maestra que me tiene iluminado y que ha confirmado a los de Montreal como la más grande banda de pop-rock que ha visto nacer este nuevo siglo XXI.

Resulta difícil, se me hace complicado poder expresar con palabras tanta genialidad, tanta armonía, tanta emoción. Así que recurro a su música, no me dedico a pensar que escribir. Conecto los auriculares… y escucho, sólo escucho, lo demás, vendrá por sí sólo. Veámos, le daré al play…

Comienza The Suburbs, ya estoy atrapado, el piano de Régine Chassagne y la voz de su marido Win Butler, ahora grave, ahora en falsete, forman un dúo letal, acompañados por las delicadas guitarras, los suaves y mecedores vientos…“Sometimes I can’t believe it, I’m moving past the feeling again…”

No me he repuesto de la primera pieza pieza de orfebrería y ya está sonando Ready To Start, una de las tres colosales del trabajo:

Una canción marcial. Entre loops de fantasía, Los canadienses logran un ritmo vertiginoso, tejen una maraña sonora que logra atrapar al oyente de un modo casi hipnótico, con constantes giros sonoros presididos por un bajo machacante y el acompañamiento en la percusión de la Chassagne. Toda una experiencia.

Los reyes del medio tiempo, sin duda, pero no sólo de eso viven los Arcade Fire, en The Suburbs hay tiempo para todo, de entre los 16 temas, poco desecho. Las cotas de máxima electricidad en el disco corren a cargo de tres temas básicamente. Por un lado Month Of May, un disparo con reminiscencias punk y coros casi eclesiásticos que la convierte en la punta del iceberg del vértigo en el disco.

La oscura Empty Room, con la responsabilidad vocal de Règine. Están presentes los sonidos de bandas de la pasada década como My Bloody Valentine, oscuridad y épica, tremenda combinación.

Half Light II pasa por ser quizá el tema más vivo del disco. El gobierno en esta ocasión está a cargo de los sintetizadores que, con un pulso constante e infatigable, hacen que se vaya desarrollando sobre ellos un tema cargado de la más pura épica Arcade Fire, quizá venida a menos en este disco en favor de un desarrollo más complejo de la sonoridad del conjunto.

No quiero dejar de lado un mínimo comentario acerca de otros dos temazos que a mí también me hacen recordar la época en la que REM eran pasto de los universitario americanos casi en exclusividad. Modern Man y City Whit No Children beben con sapiencia de aquella maravillosa etapa.

Y como tampoco es plan de teneros aquí mucho tiempo leyendo porque sé que sois gente ocupada…. os dejo con el tercero de los pilares maestros de esta mega-obra. Deep Blue habla por sí sola. Que la disfrutéis y, como siempre, que los Dioses os sean propicios.

Besos y abrazos.

Beach House; la grandeza de las cosas pequeñas.

Pipe (1 de Septiembre, 2010)

Nacido en invierno, Teen Dream es un disco que huele a fin de verano, a cambio de ritmo, a ocaso y a nueva luz, a nuevos olores, a nuevos sabores, a muda de espíritu, a recogimiento y, curiosamente, también a expansión, a llanuras inmensas llenas de gotas de mar en el alba. A mil y una cosas hermosas irrenunciables para el buen vivir y el equilibrio de la psique. Que fácil resulta mutar el pellejo cuando uno lo hace acompañado de la voz única de Victoria Legrand y el jugueteo inmenso de Alex Scally con las cuerdas, y con las teclas.

A Beach House los han definido como una banda de Dream Pop. Lo son. Rara vez he estado tan de acuerdo con una etiqueta. Si bien sigo pensando que es limitar demasiado un trabajo tan enorme como este Teen Dream. El disco es magia, es dulzura, es amor, es, en definitiva, algo más grande que un sueño, aunque esa intangibilidad si que esté bien definida en la etiqueta. Ahí va una muestra, relax amig@s.

Así de mágica resulta la experiencia. Escuchar a esta mujer que parece una fusión de Nico, Neil Young y Brett Anderson en una misma garganta supone todo un tratamiento intensivo regeneratorio para las mentes y las almas castigadas por los excesos de la época estival que ya toca a su fin.

Victoria Legrand es francesa y Alex Scally de Baltimore y es percisamente allí, en la costa este de los USA, donde Beach House tienen su centro de operaciones desde que comenzaran allá por el 2004. Deciros que este es su tercer trabajo y el primero que realizan para el mítico sello Sub Pop.

A uno le envuelven las dudas a la hora de elegir un par de temas para colgaros aquí de tan magnánima obra.

He renunciado a la sutileza de Norway con sus coros evocadores y su océano de guitarra infinita, he tenido que prescindir también de Zebra, el susurro que abre el disco con una guitarra inicial tremenda a lo Cohen y unos arreglos propios de la iglesia donde Teen Dream fue concebido. Con gran dolor de mi corazón, no os he colgado 10 Mile Stereo por la falta de video oficial, aunque en esta ocasión os rogaría encarecidamente que os molestaseis un poco y la escuchéis porque es increíble.

Así que, finalmente, os voy a dejar con la mejor de todas, Walk in the Park, una pequeña joya capaz de hacer soñar, capaz de curar. Desde los primeros acordes mágicos del órgano de la Legrand hasta esa suave sábana de sonidos hiptónicos de la guitarra de Scally pasando por la infinita voz de la francesa, uno piensa que el mundo aún está lleno de belleza, y que algún día todos la encontraremos, ¿quién sabe si simplemente paseando por el parque?

Inmensos.

Os dejo, no sin antes disculparme por mi prolongada ausencia. Circunstancias mandan. Prometo volver a la cotidianidad. Discos como este lo harán más sencillo..)

Two Door Cinema Club: ¡El verano ya está aquí!

Pipe (30 de Junio, 2010)

Aquí tenéis a los protagonistas del que seguro será uno de los bombazos de la temporada. Sí ya os habéis repuesto de semejante descarga de pop vitalista, os diré que Two Door Cinema Club vienen de Irlanda y este es su primer largo oficial después de los típicos singles de arranque. Energía a raudales, coros exquisitos y una producción que los hace sonar de lujo son suficiente tarjeta de presentación para tenerlos en cuenta. Tiempo al tiempo, pero creo que estos tres irlandeses acabarán por ser estrellas tipo Franz Ferdinand.

El I Can Talk que acabáis de escuchar no es “el típico gran tema del disco“, en Tourist History, que así se llama el trabajo en cuestión, hay al menos otras cinco perlas cultivadas del calibre de la escuchada. Resulta este un disco que entra a la primera y que se va acrecentando con las escuchas. Ya desde Cigarettes in The Theatre uno se da cuenta de que el disco no para y no va a parar hasta el final.

La expléndida y luminosa voz -excepcional para este tipo de sonidos- de Alex Trimble deja paso a unas guitarras que en ocasiones se vuelven feroces, en ocasiones te transportan a paraísos lejanos y llenos de vida como lo hacen, sin ir más lejos, nuestros queridísimos Foals. Arrebatos punk, ramalazos de lirismo.., el proyecto parece encaminado al éxito masivo sin remisión.

Y pese a ello, Tourist History no cansa, no cae en el aburrimiento ni en la linealidad más empalagosa que muchos de sus coetáneos no logran abandonar. Y eso, amigas y amigos del Strobo, pese a firmar uno de los mayores “hypes” de la temporada. Con ustedes Something Good Can Work. Relájense y disfruten:

Que sencillo resulta transportarse mentalmente a parajes de ensueño e imaginarse a uno mismo tumbado en la sombrita con una piña colada esbozando una espontánes sonrisa cuando se escuchan cosas como esta. Eso, querid@s, es el POP. Y brindo por ello.

No podéis dejar de escuchar el disco en su totalidad, pero, si andáis mal de tiempo, al menos echarle un oído a temas como You’re Not Stubborn -repleta de ritmo y con unos coros magníficos-, Eat That Up, It’s Good For You -y su increíble explosión sonora final- o la refrescante What You Know y sus guitarras de fantasía, todo un temazo.

En fin, así resulta ser Tourist History, un disco que hará que vuestra por el puro pop se mantenga en lo más alto. No es para menos.

Ser felices y disfrutar del verano.

Pd.: ¡¡VAMOS ESPAÑA!!!

The Big Pink. Rock sideral.

Pipe (17 de Junio, 2010)

Ellos vienen desde la multicultural ciudad de Londres. Tiran del carro dos personajes, Robbie Furze, encargado de las guitarras y cantante principal y Milo Cordell, a los mandos de los teclados, programaciones y sintetizadores. Evidentemente, llevan un grupo de apoyo entre los que cabe destacar -más que nada por su belleza- la exótica Akiko Matsuura, encargada de aporrear las baquetas como Dios manda.

Sólo tienen un disco en su haber, se llama A Brief History Of Love y tiene ya algunos mesecitos -Septiembre 2009-. Con este disco, entre otros logros, han ganado el premio que anualmente otorga la británica revista New Musical Express (referente principal de lo que ocurre en las Islas en materia pop-rock básicamente alternativa) a la mejor banda debutante del año.

Por ello y por algún que otro pequeño detalle, como por ejemplo que han sido remezclados por gente tan dispar como Unkle o nuestros queridos Delorean, o por haber remezclado a bandas como Lily Allen, Telepathe o Muse, merecen una reseña en este, vuestro blog.

Se definen a sí mismos como una banda electro-rock. Yo a esa reseña le añadiría un cierto toque glam heredado de bandas de décadas pasadas, así como un ambiente espacial y psicodélico en muchas de sus composiciones que hacen recordar a muchas bandas ilustres cuyos nombres forman parte ya de la historia del Rock con letras doradas (My Bloody Valentine, Spiritualized o los mismísimos Happy Mondays entre otros). En su debe, debo decir que, en mi modesta opinión, de momento les falta fuerza. No pasa nada, quizá esas comparaciones sean palabras mayores. Todo se andará.

Así suena Too Young To Love, uno de los mejores cortes de este A Brief History Of Love que hoy nos ocupa:

Ni que decir tiene que su sonido es British 100%, como habéis podido comprobar. El nombre de la banda viene del título del primer disco de los míticos The Band y la grabación de este primer trabajo se produjo en los mismos estudios neoyorquinos donde grabaron gente como The Class o el mismísimo Bowie.

A Brief History Of Love es un disco que tiene casi de todo. Rock lisérgico, pop experimental, sonidos ochenteros, noventeros… pero la principal cualidad de este trabajo es que ( Y estas palabras no son mías, sinó de la propia banda ) todas sus canciones hablan del amor en alguna de sus vertientes, tanto las positivas como las negativas, así que, ahora que aún estamos en primavera, no existe mejor momento para meterle mano a este disco de debut de una banda que ha arrancado con una fuerza inusitada, ya que es casi imposible almacenar más curriculum en tan breve periodo de existencia.

Os voy a dejar ya con la mejor canción del disco, esta Velvet producida para la ocasión por el mítico Alan Moulder - ¿que no sabéis quien es?, investigad un poco y alucinaréis con su trabajo-, no sin antes recomendaros la escucha de otros temas del disco tales como Tonight o Countbackwards From Ten y sus guitarras totalmente Pixies.

Nada más, si los Dioses nos son propicios, aquí nos encontraremos dentro de una semana.

¡Buena vida!

The Foals: Excelsos.

Pipe (10 de Junio, 2010)

Así es el universo Foals, un mundo lleno de magia, de pequeños detalles, con una sensibilidad infinita capaz de llenar un día lluvioso como el que hoy nos acoge, tomarlo, mecerlo, para, finalmente, transformarlo en vida, mutar su tonalidad gris para inferirle calor y color, energía a través de la belleza.

Ellos vienen de Oxford y este su segundo trabajo después del prometedor Antidotes. Pero si Antidotes era una obra muy a tener en cuenta, prometedora cuando menos, este Total Life Forever va mucho más allá. Este disco ahonda en todo lo que por aquel entonces eran buenas, que digo buenas, grandes intenciones. Total Life Forever es poesía, es un medio para viajar en unos pocos minutos allá donde sólo nuestro espíritu nos podría llevar. Es un pasaje al limbo, capaz de serenar la mente y elevar el alma. Es delicioso.

Eso ya lo habréis podido comprobar si le habéis prestado la suficiente atención a la increíble Spanish Sahara que acabáis de escuchar. Pero este disco tiene más, nos da mucho más.

Nos transporta a paraísos lejanos en 2 Trees, un tema que parece una fusión de Talk Talk y Bronski Beat, pero al estilo Foals, evocadora y sutil, armonía pura. Nos engancha con su cadencia bristoliana en Alabaster o nos hace vibrar en After Glow, sintetizadores y guitarras milimétricas que dan paso a una especie de combo afro-jamaicano con un inmenso carácter funky al que llegamos a través de una batería que se torna espectacular por momentos. Un trabajo realizado con precisión de cirujano.

Minimalismo hipnótico pleno de ritmo adornado con unas guitarras que a veces, las más, confieren a los temas una especie de alma de juguete, de cosa pequeña a la que hay que cuidar y mimar porque eso es precisamente lo que te ofrece, ahi queda ese pequeño tesoro llamado Total Life Forever para confirmarlo.

Espíritu Talking Heads innegable en cortes como Miami, una especie de funky caribeño que a veces parece compuesto de la unión de pequeños ingenios mecánicos deliciosos y delicados que hacen que no puedas salir de su espiral, o que no quieras, porque dentro, se está muy calentito.

Así, amigas y amigos, es el universo Foals. ¿No os apetece cobijaros en él, relajaros y elevaros? Aquí os dejo otra buena razón para hacerlo. Señoras, señores, esto es This Orient:

En fin, aquí me despido. Con la satisfacción que da el deber cumplido y la alegría que provoca tener la posibilidad de acercar, aunque  sea a una sola persona, un trabajo tan exquisito como el que hoy os he podido mostrar.

Abrigaos y ser felices.

Band of Skulls: El futuro por delante.

Pipe (3 de Junio, 2010)

Baby Darling Doll Face Honey es el disco de debut del trío británico Band Of Skulls. Vienen desde Southampton y están dando ya mucha guerra con este su primer disco.

Unánimemente proclamados como una de las bandas revelación de 2009, esta banda formada por dos chicos y una chica tiene ya en el mercado un nuevo single llamado Friends, editado con motivo de su inclusión en la banda sonora de New Moon. Sí, ya se que suena pastel, pero en esa banda sonora hay gente del calado de Tom Yorke o Muse, entre otros, y, para una banda debutante, esto es como si te tocara la lotería.

Pero, a lo que vamos, Baby Darling Doll Face Honey tiene ya poco más de un añito, y podríamos definirlo como un correcto disco a caballo entre el rock clásico, con unas pingaratas de garage, algo de blues y un marcado tono melódico en sus composiciones -todas ellas a cargo de los tres componentes de la banda-, todo lo que, una vez pasado por el tamiz, les posibilita hacer casi casi himnos generacionales (con cierto aire teen) como este I Know What I Am:

Como habéis podido comprobar, todo un bombazo que ya les ha reportado suculentos beneficios en forma de participación en recopilatorios e inclusión en espacios de autopromoción de empresas tan importantes como la cadena televisiva ESPN.

Guitarras crudas y estribillos resultones son quizá las características más repetidas en los temas de este Baby Darling Doll Face Honey, sin olvidarnos por supuesto de que tanto la voz masculina -Russell Marsden- como la de la chica -Emma Richardson- suenan perfectas.

Así pues, Band Of Skulls parecen destinados a la gloria. Canciones como la contundente Patterns así lo confirman, muy en la línea de la anterior, a esta hay que añadirle un toque clásico ochentero en las guitarras que a mí me recuerdan por momentos a bandas de la época como fueron, por ejemplo, Extreme,
Extreme, no flipéis, uno ya va para mayor…

Pues nada más, señoras y señores, espero que disfrutéis de este disco cuya escucha se hace muy amena y va ganando con el tiempo.

Insisto, veremos donde los coloca el paso del tiempo, de momento, ahí están, pisando fortísimo con su debut y con muchos bolos por delante -el 10 de Julio los tendremos en el BBK Live de Bilbao y en septiembre telonearán a Muse en Inglaterra tras haber sido ya teloneros de los Black Rebel Motorcycle Club-, os dejo con el mejor tema de este Baby Darling Doll Face Honey en mi modesta opinión. Se llama Fires y dice mucho sobre lo que somos y en lo que nos convertimos cuando cae la noche

Buena semana y, la que viene, seguiremos sin hablar del Gobierno…

The Dead Weather; Blues-Rock del siglo XXI

Pipe (27 de Mayo, 2010)

Hace escasas fechas, allá por los primeros días de Febrero y en una de las primeras entradas de este, vuestro blog, hablábamos de The Dead Weather y de su primer trabajo llamado Horehound, también nos cuestionábamos la continuidad y la dirección de tan prometedor proyecto. Pues bien, sólo unos meses después, ya está aquí su nuevo trabajo, se llama Sea Of Cowards -El mar de los cobardes- y, amigas y amigos, debo deciros que el futuro, al menos para ellos, está garantizado.

I only got one face, da da da da….

De esta forma tan espectacular y tan reveladora -debido a que Blue Blood Blues es un buen indicativo de por donde van los tiros en este nuevo trabajo- se abre  Sea of Cowards. Más madera, más blues, más inyección de adrenalina y pureza y, aunque esto no me guste tanto, algo menos de psicodelia.

The Dead Weather han dado un importante paso adelante en cuanto a la reafirmación de un sonido que parece será el definitivo en la banda. Se trata de ahondar en la esencia del Rock, de urgar en las mismísimas entrañas del Blues para, de alguna manera, patentar un sonido puro y contemporáneo que perfectamente nos podría servir de referente para intuir por donde deben discurrir los derroteros del clasicismo rockero setentero llevado a nuestros días.

Como os cuento, puede que hayan perdido versatilidad. En Horehound, encontrábamos mucha psicodelia y un mayor espectro de influencias e intenciones. En Sea Of Cowards sin embargo, ganamos en profundidad, reducimos la oferta pero ampliamos la calidad. No hay concesiones, bueno sí; un par de ellas que luego comentaré pero, para todas y todos aquellos que disfruten de la pureza de las guitarras, del espíritu único de verdad del blues mismo y todo lo que ello conlleva, Sea Of Cowards es una bendición.

Como perfecto conocedor de las filias que provoca la persona de Jack White, he querido incluiros en primer lugar ese magnífico Blue Blood Blues por ser la única canción en la que Mr. White aporta algo más que la batería, excepción hecha de Old Mary, tema que cierra el disco y que está compuesta exclusivamente por él tomando como referencia un escrito religioso. Esa, junto con la psicodélica y arrolladora I’m Mad, en la que Alison Mosshart exprime su poderío vocal como en pocas ocasiones, son los únicos temas en los que The Dead Weather se salen un poco de la nueva pauta marcada en este Sea Of Cowards que, desde ya, se puede considerar como una obra imprescindible para conocer el futuro de lo que, en su día, fue el principio.

Los dos videos que hoy os incluyo estás sacados de un concierto que ofreció la banda en los estudios Third Man Records, propiedad del propio White y que fueron también inaugurados con la presentación de su primer trabajo. Os lo cuento porque la calidad es óptima y tenéis en la red el concierto íntegro. Si disponéis de un rato de asueto y tenéis ganas de escuchar un concierto de Rock como Dios manda, no os lo perdáis.

En definitiva, otro paso adelante de la super-banda. Mucha electricidad, una pizca de maquineo y toda la energía de este cuarteto que hace que aún creamos en la verdad, en la pureza, en la esencia.

Os dejo con Hustle and Cuss, un blues del siglo XXI. Que lo disfrutéis y que los astros estén de vuestro lado.

Archie Bronson Outfit: En forma.

Pipe (19 de Mayo, 2010)

Hace unos cuatro años, habían conseguido seducir e interesar al personal con dos auténticas joyas de su Derdang Derdang, eran dos cañonazos llamados Dart for my Sweetheart y Cherry Lips, canciones redondas llenas de fuerza e intención que por sí solas bien valían la compra de un disco. Pues bien, casi 1500 días después, hace poco más de dos meses, Archie Bronson Outfit han vuelto, y lo hacen con Coconut, tercer trabajo de la banda. Escrutémoslo un poco.

Es Coconut uno de esos discos de difícil ingesta. Quizá provocado por el amplio abanico de estilos que se vislumbran, el recorrido por sus 10 cortes se hace, cuando menos, complejo, ya que debemos educar el oído ante la irrupción de cada nuevo corte, pasando de sonidos extremadamente noise cargados de distorsiones y vandalismo a temas profundos y relajantes con ecos psicodélicos de los 60 que perfectamente podrían haber firmado Reed, Cale y compañía hace ya más de 40, sí 4o, años.

Como muestra, un botón, de este modo tan tremendo se abre Coconut…

Como habéis podido comprobar, líneas oscuras, mucha distorsión, rever y mucha confusión para imprimirle carácter a un tema lleno de vida y psicodelia, de energía. Aquí resuenan el mítico Kowalsky de Primal Scream y los ecos de Therapy? a partes iguales. Realmente arrolladora, incluso en el apartado vocal, con esos ramalazos llenos de rabia a cargo de Sam Windett y el coro final. Primer punto para ellos.

Después de Shark’s Tooth, uno de los momentos más pop del disco, llega Hoola, para mí el mejor corte de Coconut. Un tema lleno de ritmo y dónde Archie Bronson Outfit recogen con mayor acierto el testigo que les han dejado a este tipo de bandas todas aquellas otras que arrasaron en medio mundo la década pasada. Sonido británico por excelencia y mucha clase. Ahí la tenéis.

Wild Strawberries es el cuarto corte de Coconut y es una de las más salvajes composiciones del disco, una auténtica barbaridad a caballo entre el punk y el rock industrial a la que le sigue Chunk, un tema donde aún estoy buscando a David Byrne.

Así continúa este Coconut, con cortes para todos los gustos -no dejéis de escuchar Hunt You Down si os gusta la Velvet- y a prueba de todo tipo de nervios -yo se de uno que enloquece con la claustrofóbica y psicótica You Have a Right to a Mountain Life-.

Es este, en definitiva, un potente disco de rock que nos deja la duda de qué camino tomará la banda en sucesivos trabajos. Lo que está claro es que Archie Bronson Outfit no han ido por el camino fácil ni en busca de liderar las listas de fin de año. Por ello, entre otras muchas cosas, en El Strobo los admiramos y los respetamos.

Buena semana, ¡mocedá!

Triángulo de Amor Bizarro: Año Santo, bendito año.

Pipe (6 de Mayo, 2010)

De esta manera que acabais de ver y escuchar comienza Año Santo, el nuevo y esperadísimo disco de los gallegos Triángulo de Amor Bizarro y, debo deciros, que la espera ha merecido la pena, con lo que implica esta afirmación si tenemos en cuenta que han pasado tres temporadas desde su homónimo debut y que la duración total de este Año Santo apenas supera los 28 minutos.

Se trata este de un disco impresionante, brutal, 9 balazos directos al cráneo no aptos para todo tipo de materias grises. Violencia, oscurantismo, los gallegos han sabido domesticar todos esos atisbos de genialidad que apuntaban en su primer trabajo de un modo sublime. No hay lugar para la concesión, sin piedad, la apisonadora ha arrancado y nadie puede pararla.

Pese a que De la Monarquía a la Criptocracia pueda parecer en cierto modo un tema power-pop, a partir de Amigos del Género Humano, segundo corte del disco, las dudas -escasas porque, pese a todo, De la Monarquía… es un temón- se disipan y, a partir de aquí, amigas y amigos, preparaos para sudar, porque este no es más que el primero de los trallazos que restan en Año Santo. Uno detrás de otro, de verdad, sin ningún tipo de desperdicio.

Canciones vertiginosas, frenéticas, llenas de rabia y manteniendo una de las constantes vitales de la banda: Las letras. Esas letras oscuras, por momentos siniestras, muy en la línea de maestros como Fernando Alfaro o Corcobado, letras que nunca te creerías que podrías canturrear tranquilamente por la calle cuando, de repente y para tu sorpresa, te descubres paseando con un soniquete en tus labios de semejante calado: “…siempre, me dejas ejecutando en segundo plano, ya me, está fallando la toma de tierra…”. Sus letras son también adictivas.

Como os digo, son tan buenas todas las canciones que destacar unas pocas de Año Santo sería injusto para el resto, he oído comentarios al respecto de que la línea se había vuelto demasiado o, digámoslo de otro modo, exclusivamente dura, sin concesiones a los medios tiempos como ocurriera en su disco de debut.

 Debo decir que a mí, personalmente, lo que me sobraban eran dichas concesiones, y el nivel de maestría que ha alcanzado la banda y el dominio de los diferentes campos del rock duro y contemporáneo que han logrado alcanzar no viene sinó a reafirmarme en mis pensamientos; Triángulo de Amor Bizarro son la mejor banda de Rock alternativo de este país. Son un tiro.

Uno puede reconocer a los más furibundos Nirvana en El Radar al Servicio de los Magos, rememorar a los primitivos Jesus & Mary Chain en Super Castlevania IV, retroceder un par de décadas e imbuirse en esa atmósfera densa y obsesiva de la época en temas como El Culto al Cargo, o como Hacer Llegar el Objeto Maravilloso, sentir un poco de miedo con un toque Pixies en Mucho Blancos en Todos los Mapas o disfrutar de la factoría a pleno rendimiento en ese huracán llamado El Baile de los Caídos donde hasta el mismísimo Trent Reznor podría haber dejado su impronta.

Lo dicho, una barbaridad este Año Santo, y no es la primera nacional que nos llega en estos meses. La cosecha, parece garantizada con ellos, Standstill y lo que quede por venir.

Desde luego, Triángulo de Amor Bizarro se lo han puesto muy duro, a los demás y a ellos mismos, cuesta creer en un futuro disco mejor que este. ¿Que estoy exagerando?, subid el volúmen y, si os queda algo de aire, me lo contáis.

Que vaya todo excepcionalmente bien.

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